La próxima Xbox apunta a ser un PC completo con Windows para el salón

Última actualización: enero 10, 2026
Autor: Isaac
  • La futura Xbox utilizaría una base de Windows 11 con una experiencia de pantalla completa tipo consola.
  • Sería un híbrido entre PC y consola, con retrocompatibilidad y acceso a tiendas como Steam y Epic Games Store.
  • Los rumores sitúan el nuevo hardware en torno a 2026, coincidiendo con el 25 aniversario de Xbox y posibles lanzamientos en 2027.
  • El elevado precio de la memoria RAM DDR5 y el posicionamiento como producto premium podrían encarecer notablemente la consola.

Próxima Xbox como PC con Windows

La próxima generación de Xbox podría suponer un giro importante en la forma de entender las consolas de sobremesa. Diversos informes señalan que el nuevo hardware de Microsoft funcionaría, en esencia, como un PC completo con Windows, pero envuelto en una experiencia de consola pensada para el salón y para jugar desde el sofá.

La idea que se está dibujando es la de una máquina que combine la flexibilidad del ecosistema PC con la sencillez de uso de una consola tradicional. Es decir, una Xbox que arranque sobre una base de Windows 11, pero con una interfaz de pantalla completa al estilo “modo consola”, manteniendo la retrocompatibilidad con Xbox One y Xbox Series X|S y, al mismo tiempo, abriendo la puerta a usos típicos de un ordenador.

Una Xbox con Windows 11 a pleno rendimiento y modo consola

Interfaz tipo consola sobre Windows

Las filtraciones publicadas por medios como Windows Central apuntan a que la próxima Xbox ejecutaría Windows 11 como sistema operativo subyacente. Por encima de él, se cargaría una capa específica de la app de Xbox, conocida como Full Screen Experience (FSE), que ofrecería una interfaz de consola en pantalla completa, muy similar a lo que ya se ha visto en dispositivos portátiles como la ASUS ROG Xbox Ally.

Este planteamiento permitiría que la consola se comportara de forma muy parecida a una Xbox clásica desde la perspectiva del jugador, con su menú principal, acceso rápido a la biblioteca, configuración sencilla del mando y las habituales funciones multimedia. Al mismo tiempo, al estar basada en Windows, podría ofrecer acceso a funciones propias de un PC, como navegar por Internet o ejecutar aplicaciones de escritorio seleccionadas.

Detrás de esta propuesta estaría la voluntad de Microsoft de avanzar hacia una plataforma híbrida que no encaje del todo ni en el concepto de consola cerrada ni en el de PC tradicional. El objetivo sería unificar al máximo la experiencia entre quienes juegan en ordenador y quienes lo hacen en el salón, usando una misma base tecnológica.

En la práctica, la “experiencia de pantalla completa” de la app de Xbox actuaría como un punto de entrada único para juegos, servicios y contenidos, ocultando al usuario la complejidad de Windows. No obstante, bajo esa capa, seguiría estando un sistema operativo de PC con todas las implicaciones que eso conlleva en términos de hardware, controladores y compatibilidad.

Retrocompatibilidad y salto hacia el ecosistema PC

Retrocompatibilidad y ecosistema de juegos

Uno de los elementos que más se repiten en los distintos informes es la apuesta por la retrocompatibilidad total con Xbox One y Xbox Series X|S. Fuentes citadas por Windows Central y otros medios especializados aseguran que Microsoft quiere que los usuarios puedan llevarse su biblioteca actual casi al completo a la nueva máquina, sin necesidad de comprar de nuevo los mismos juegos.

Además, se menciona que esta nueva consola-PC no se limitaría a la tienda de Microsoft/Xbox. La idea en la que estaría trabajando la compañía es que, desde la interfaz de pantalla completa, se pueda acceder también a plataformas habituales en PC como Steam y Epic Games Store, lo que abriría el catálogo a muchos más títulos, incluidos juegos que hoy en día no llegan a consola.

El resultado sería un dispositivo con aspecto y experiencia de consola, pero con un enfoque mucho más abierto, más parecido al de las Steam Machine que Valve intentó popularizar en su momento, aunque en este caso con Windows como base y con un ecosistema ya consolidado alrededor de Xbox Game Pass, la nube y la aplicación de Xbox.

Relacionado:  Arreglar cámara integrada de la laptop: métodos en video tutorial. (86 caracteres)

Este acercamiento al PC no sería totalmente nuevo dentro de la estrategia de Microsoft, que lleva años difuminando las fronteras entre ambos mundos. El soporte de juego cruzado, el progreso compartido y la presencia de Game Pass tanto en ordenador como en consola apuntan en la misma dirección, y la futura Xbox basada en Windows 11 sería un paso más dentro de esa misma hoja de ruta.

De confirmarse lo filtrado, también se aprovecharían funciones impulsadas por inteligencia artificial para mejorar el rendimiento y la experiencia de juego, aunque por el momento no hay detalles concretos sobre cómo se aplicarían estas tecnologías: podría ir desde escalado de imagen y optimización de recursos hasta ayudas en tiempo real dentro de los títulos.

Windows 11 FSE, colaboración con AMD y hardware de PC

Hardware de próxima generación con AMD

Los rumores sobre el corazón técnico de la nueva Xbox señalan una fuerte colaboración continuista con AMD, que volvería a encargarse de la APU (CPU y GPU integradas) del sistema. Se ha hablado incluso de que la consola utilizaría una variante de Windows 11 FSE, una edición optimizada del sistema operativo que ya se ha visto en dispositivos como la mencionada ASUS ROG Xbox Ally y que permite reducir el consumo de memoria RAM respecto a una instalación de Windows estándar.

Esta edición de Windows estaría pensada para priorizar el juego, eliminando aplicaciones y servicios que no aportan nada a una consola de salón y afinando el uso de recursos. La combinación de hardware de PC moderno, Windows 11 FSE y la interfaz Full Screen Experience debería ofrecer un entorno más ligero y eficiente que el de un ordenador genérico, aun conservando gran parte de la flexibilidad del ecosistema Windows.

En cuanto al hardware, se espera que siga una filosofía similar a la de las generaciones anteriores: arquitectura x86-64 y componentes cercanos a los de un PC de sobremesa, pero integrados en un chasis pensado para el salón y con unas especificaciones muy concretas. La gran diferencia, según lo que se ha ido filtrando, sería que esta vez Microsoft no ocultaría tanto la naturaleza “de PC” del dispositivo, sino que la abrazaría abiertamente.

La propia Jez Corden, una de las voces que más información ha adelantado sobre este proyecto, ha llegado a describir la futura Xbox como “un PC en esencia, pero con una carcasa orientada al salón y una experiencia cerrada y simplificada”. Ese planteamiento encaja con la dirección que está tomando la compañía: consolas más abiertas, pero sin abandonar por completo el control sobre la experiencia de usuario.

Que la máquina sea, en la práctica, un PC con una versión recortada y afinada de Windows también facilita la creación de variantes y modelos distintos a medio plazo, algo que cuadraría con la intención declarada de Microsoft de lanzar “más tipos de consolas” y no limitarse a un único formato de sobremesa cada siete u ocho años.

Fechas clave: 2026 en el horizonte y el papel de Europa

Futuro lanzamiento de Xbox en Europa

Buena parte de las filtraciones sitúan el calendario de la nueva Xbox en torno a 2026. Ese año tiene un simbolismo especial para la marca, ya que marcaría el 25 aniversario del lanzamiento de la primera Xbox. No son pocos los analistas que consideran que sería el momento idóneo para que Microsoft realizara un anuncio de peso, tanto a nivel de hardware como de visión de futuro.

Los rumores más insistentes hablan de un anuncio o presentación detallada del nuevo hardware durante 2026 y un lanzamiento comercial que podría producirse en 2027, manteniendo así un ciclo generacional similar al de anteriores consolas. Teniendo en cuenta que Xbox Series X|S debutó a finales de 2020, un aterrizaje en 2027 encajaría con los tempos tradicionales del sector.

En paralelo, se menciona que ese mismo periodo serviría para introducir un PC de sobremesa con marca Xbox fabricado por un socio OEM. Este equipo, destinado en principio al mercado de PC, aprovecharía igualmente la experiencia de pantalla completa de Xbox en Windows, funcionando como una especie de “Xbox para escritorio” que complementaría a la consola de salón.

Relacionado:  Cómo solucionar el parpadeo de pantalla en Microsoft Edge Windows 11/10

De cara a Europa, y a España en particular, este calendario implicaría que la nueva consola híbrida y los posibles PC Xbox OEM llegarían previsiblemente de forma simultánea o casi simultánea a los grandes mercados. La estrategia habitual de Microsoft con sus últimos lanzamientos ha sido coordinar estrenos globales o muy próximos en el tiempo, por lo que no se esperan grandes diferencias regionales más allá de la disponibilidad puntual de modelos o ediciones especiales.

En el contexto europeo, donde el PC gaming tiene un peso notable y Steam es dominante, una Xbox basada en Windows y con acceso directo a estas plataformas podría resultar especialmente atractiva para quienes quieren jugar en el salón sin renunciar a sus bibliotecas de ordenador. El impacto, en cualquier caso, dependerá en gran medida del precio final y del esfuerzo de Microsoft en adaptar servicios, garantías y soporte a las normativas de la UE.

Precio, memoria RAM DDR5 y posición como producto premium

Costes y componentes de la nueva Xbox

Uno de los grandes interrogantes alrededor de esta futura Xbox-PC es el precio final. Los componentes clave, en especial la memoria RAM DDR5, han experimentado una subida notable de coste en los últimos meses, y los analistas prevén que esta tendencia podría prolongarse, como mínimo, hasta finales de 2026. Este encarecimiento afecta directamente a cualquier dispositivo que aspire a ofrecer un rendimiento de gama alta.

Varios informes apuntan a que Microsoft estaría valorando lanzar la consola como un producto claramente premium, con un precio potencial que podría acercarse o incluso superar la barrera de los 1.000 dólares, algo que en Europa se traduciría previsiblemente en cifras similares o algo superiores en euros, tras aplicar impuestos y márgenes habituales.

La compañía se encuentra ante un equilibrio delicado: por un lado, necesita ofrecer un hardware potente que justifique el salto generacional y soporte sin problemas tanto los nuevos juegos como las aplicaciones de PC; por otro, las consolas suelen venderse con márgenes muy ajustados o incluso a pérdidas, confiando en recuperar la inversión a través de servicios como Game Pass, la venta de juegos y accesorios.

No se descarta que el encarecimiento de la memoria y otros componentes pueda provocar un ligero retraso en los planes o incluso reajustes de especificaciones para contener costes. También cabe la posibilidad de que la compañía opte por distintas configuraciones de hardware, con modelos más caros y completos y otros más contenidos para intentar cubrir diferentes bolsillos, tanto en mercados como el español como en el resto de Europa.

En cualquier caso, todo apunta a que la próxima Xbox se situará claramente por encima de las consolas actuales en términos de precio, algo que encaja con las declaraciones internas que la describen como un dispositivo de gama alta pensado para usuarios que buscan una experiencia muy potente, más cercana al mundo del PC entusiasta que a las consolas económicas de entrada.

Más hardware Xbox: PC OEM y nuevo mando Elite en camino

Junto con esta consola híbrida, las filtraciones hablan de un ecosistema de hardware Xbox más amplio. Windows Central ha mencionado en varias ocasiones la posibilidad de que, antes de que termine 2026, veamos un PC Xbox OEM presentado en colaboración con algún fabricante de ordenadores, siguiendo la línea de lo que ya se hizo con la ASUS ROG Xbox Ally en el terreno portátil.

Este PC OEM llevaría la marca Xbox de forma destacada y estaría diseñado desde el principio para sacar partido a Windows 11 con la experiencia de pantalla completa de la app de Xbox. La idea sería ofrecer un equipo de sobremesa o compacto que, nada más encenderlo, muestre una interfaz tipo consola, pero que permita al usuario salir a un escritorio de Windows estándar cuando lo necesite.

Relacionado:  Error: privilegios insuficientes para configurar conexión compartida

Además, se ha filtrado que Microsoft trabajaría en un nuevo mando Xbox Elite, previsiblemente un Elite Series 3, que podría ver la luz también alrededor de 2026. Entre las posibilidades que se barajan está el salto a la conectividad vía Wi-Fi en lugar de Bluetooth para reducir la latencia, algo especialmente relevante para el juego en la nube y para entornos donde se quiere minimizar cualquier retraso en la respuesta.

En el mercado europeo, donde los mandos de Xbox se han afianzado como referencia también para jugar en PC, un nuevo Elite con mejoras tangibles podría resultar muy interesante, aunque previsiblemente seguirá moviéndose en un rango de precio alto, en línea con los modelos anteriores.

Todo este movimiento de hardware, desde la consola híbrida hasta los PC OEM y los nuevos controladores, refuerza la sensación de que Microsoft está reordenando su estrategia en torno a un ecosistema “Xbox + Windows” mucho más integrado, en el que la línea entre productos de consola y productos de ordenador se vuelve cada vez más difusa.

Contexto: ventas, reputación y necesidad de un golpe de efecto

El giro hacia una Xbox más abierta y con corazón de PC no llega en el vacío. Durante la generación actual, las ventas de Xbox Series X|S han quedado por detrás de sus rivales, y 2025 se ha visto marcado por decisiones impopulares como subidas de precio en consolas y en el servicio de streaming de videojuegos, así como por polémicas en torno al uso intensivo de la inteligencia artificial y oleadas de despidos.

En este contexto, 2026 se perfila como un año clave para la marca. Además de la coincidencia con el 25 aniversario de la primera Xbox, la compañía necesita recuperar parte de la confianza perdida entre su base de usuarios y presentarse como una alternativa sólida frente a otros actores del mercado, especialmente Sony y Nintendo.

Eventos como el Xbox Developer Direct y la presentación de títulos de peso (Fable, Gears of War: E-Day, un nuevo Halo, Forza Horizon 6, entre otros) forman parte de esa estrategia de relanzamiento. Pero, más allá del software, se percibe la necesidad de un movimiento de hardware que marque una diferencia, y la consola híbrida con Windows encaja como candidato ideal para desempeñar ese papel.

Aun así, hay cautela en las propias fuentes que han filtrado la información. Aunque se habla de “rumores creíbles” y se menciona el buen historial de Windows Central en lo que respecta a filtraciones sobre Microsoft, se insiste en que todo está pendiente de confirmación oficial, y que los planes de la compañía pueden variar en función del estado del mercado, la evolución de los componentes y la competencia.

Para los usuarios europeos y españoles, el mensaje principal es que se avecina un cambio de enfoque importante en la manera de concebir Xbox. Si la próxima consola termina siendo ese PC completo con Windows disfrazado de máquina para el salón, la elección ya no será tanto “PC o consola”, sino qué combinación de ambos encaja mejor con la forma de jugar y con el presupuesto de cada uno.

Todo lo que se ha ido conociendo hasta ahora dibuja un escenario en el que la próxima Xbox se perfila como un dispositivo que pretende unir lo mejor del mundo del PC y de las consolas: Windows 11 como base, una interfaz de pantalla completa simplificada, acceso a múltiples tiendas, retrocompatibilidad amplia y funciones potenciadas por IA, a cambio de asumir un precio previsiblemente elevado y una mayor dependencia del ecosistema de Microsoft. Falta por ver cómo se plasmará todo esto en el producto final y qué acogida tendrá en mercados como España y el resto de Europa, donde el equilibrio entre potencia, precio y comodidad suele ser determinante a la hora de elegir dónde y cómo jugar.

Artículo relacionado:
Soluciones para problemas de lanzamiento de juegos en Xbox app en Windows 11