La app de Xbox aterriza en PCs con Windows 11 en Arm

Última actualización: enero 22, 2026
Autor: Isaac
  • La aplicación de Xbox para PC ya funciona en equipos con Windows 11 basados en Arm.
  • Más del 85 % del catálogo de PC Game Pass es compatible de forma local en estos dispositivos.
  • Prism mejora la emulación x86/x64 en Arm e incorpora soporte para AVX y AVX2.
  • Epic Anti-Cheat, Xbox Cloud Gaming y Windows Performance Fit completan la experiencia.

Aplicación Xbox en Windows 11 Arm

La llegada de la aplicación de Xbox a ordenadores con Windows 11 en Arm marca un cambio importante en la forma de jugar en PC. Hasta ahora, los equipos con esta arquitectura tenían un acceso muy limitado al catálogo de juegos para ordenador, pero la situación da un giro claro con este movimiento de Microsoft.

Con esta actualización, portátiles ultraportátiles, híbridos y PCs de nueva generación con procesadores Arm se suman al ecosistema Xbox casi en igualdad de condiciones respecto a los sistemas x86 tradicionales. La idea es sencilla: que el tipo de chip deje de ser un obstáculo y que los jugadores puedan centrarse en qué quieren jugar y no en dónde lo ejecutan.

La app de Xbox se amplía a Windows 11 en Arm

Desde este lanzamiento, cualquier dispositivo con Windows 11 y procesador Arm puede descargar e instalar la app de Xbox para PC y gestionar su biblioteca de juegos desde ahí. El flujo de uso es el mismo que en otros equipos: se inicia sesión, se navega por el catálogo y se descargan los títulos compatibles directamente en el dispositivo.

Microsoft explica que más del 85 % del catálogo de Xbox Game Pass para PC ya se puede ejecutar de manera local en estos equipos Arm. Es una cifra alta para un primer despliegue y la compañía asegura que seguirá aumentando a medida que maduren las herramientas de compatibilidad y se optimicen más juegos.

Este salto llega tras un periodo de pruebas con usuarios de Windows y Xbox Insiders, que han ido aportando comentarios sobre errores, rendimiento y experiencia de uso. Esa retroalimentación se ha utilizado para pulir la aplicación, ajustar el comportamiento de la emulación y priorizar qué títulos debían funcionar primero.

La ampliación de soporte encaja con el impulso que está tomando la arquitectura Arm dentro del ecosistema Windows 11, donde fabricantes de portátiles y dispositivos compactos en Europa y el resto del mundo buscan combinar buena autonomía de batería con un rendimiento razonable para juegos y productividad.

Para quienes se mueven entre consola, PC de sobremesa y portátil ligero, la unificación de la experiencia Xbox en todos estos aparatos facilita mantener la misma biblioteca, logros y partidas guardadas sin preocuparse tanto por el tipo de hardware.

Catálogo, Game Pass y Xbox Cloud Gaming en dispositivos Arm

Una vez instalada la aplicación, los usuarios de Windows 11 en Arm pueden acceder a una amplia selección de juegos del catálogo de PC Game Pass y descargarlos igual que en cualquier otro PC. No se trata de un cliente recortado, sino de la misma app que ya se usa en sistemas x86, adaptada a las particularidades de esta arquitectura.

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En la práctica, esto significa que cientos de títulos del servicio de suscripción de Xbox ya se ejecutan de forma nativa o a través de emulación optimizada en portátiles Arm. La compañía insiste en que el porcentaje de juegos disponibles irá creciendo conforme desarrolladores y socios técnicos vayan actualizando sus proyectos.

Para aquellos títulos que aún no se ejecutan de forma local, la solución pasa por Xbox Cloud Gaming, integrado en la app. Desde la misma interfaz se puede iniciar sesión en la nube y jugar en streaming, preservando el acceso al catálogo aunque el juego todavía no esté optimizado para Arm.

Este enfoque mixto —ejecución local donde es posible y streaming donde aún no hay compatibilidad total— permite que el jugador no pierda acceso a sus juegos favoritos durante la transición tecnológica. En territorios europeos, donde la conectividad de banda ancha es cada vez más estable, el uso del juego en la nube tiene especial sentido en hogares y oficinas.

La intención declarada de Microsoft es ofrecer una experiencia relativamente uniforme con independencia de si se usa un sobremesa potente, un portátil gaming clásico o un equipo Arm más ligero. Evidentemente, el rendimiento variará según el hardware, pero el objetivo es que la app y el catálogo estén disponibles para todos.

Prism: emulación x86/x64 mejorada con AVX y AVX2

El despliegue de la aplicación de Xbox en Arm no se sostiene solo en la interfaz; descansa en Prism, el sistema de emulación que permite ejecutar software x86 y x64 en procesadores Arm. Este componente es el que hace posible que muchos juegos diseñados originalmente para otra arquitectura funcionen en estos nuevos equipos.

Microsoft ha actualizado Prism para que admita instrucciones AVX y AVX2, muy presentes en títulos modernos y motores gráficos recientes. Este añadido amplía notablemente la lista de juegos que pueden arrancar y funcionar de manera razonable en equipos con Windows 11 en Arm, sin que los desarrolladores tengan que rehacer sus proyectos desde cero.

La mejora en la emulación es especialmente relevante en el mercado europeo, donde hay un interés creciente por portátiles finos y ligeros que también puedan usarse para jugar de forma ocasional. Gracias a Prism, estos dispositivos pueden aspirar a más que títulos muy ligeros o nativos: se abre la puerta a un abanico más amplio del catálogo de PC.

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Desde la compañía subrayan que estas optimizaciones de Prism han sido probadas durante meses con Insiders y socios de hardware, precisamente para reducir errores, bloqueos inesperados y comportamientos raros al ejecutar juegos exigentes.

Conforme el emulador siga evolucionando, la expectativa es que cada vez haya menos diferencias entre ejecutar un juego en un PC tradicional y hacerlo en un equipo Arm, al menos en lo que respecta a compatibilidad básica, más allá de las diferencias de potencia entre configuraciones.

Epic Anti-Cheat y soporte para juegos multijugador

Un aspecto clave para muchos jugadores en España y el resto de Europa es el acceso a títulos multijugador competitivos. Hasta ahora, los sistemas anti-trampas solían ser un obstáculo en entornos con emulación, lo que cerraba la puerta a una parte importante del catálogo online.

En este nuevo escenario, la app de Xbox en Windows 11 Arm es compatible con Epic Anti-Cheat (EAC), uno de los sistemas antitrampas más extendidos en el mercado. Esto abre la posibilidad de jugar a producciones populares que dependen de esta tecnología de seguridad.

Microsoft menciona de forma expresa que juegos como Fortnite o Gears of War: Reloaded pueden funcionar en equipos Arm siempre que se cumplan los requisitos de hardware y conexión. No es solo cuestión de arrancar el juego: se trata de que lo haga respetando las medidas contra trampas exigidas por los estudios.

La combinación de Prism mejorado y soporte para Epic Anti-Cheat supone un paso decisivo para que estos dispositivos se consideren viables no solo para juegos de un jugador, sino también para experiencias competitivas y cooperativas en línea.

De cara a los próximos meses, el objetivo pasa por seguir ampliando la lista de títulos multijugador que funcionan sin restricciones en Windows 11 Arm, algo especialmente relevante en comunidades muy activas de juegos de servicio y esports.

Windows Performance Fit y orientación sobre rendimiento

Otra de las novedades que acompaña a esta expansión es Windows Performance Fit, una función de orientación pensada para ayudar a los usuarios a escoger a qué jugar en función de la potencia real de su dispositivo.

En la práctica, esta herramienta ofrece recomendaciones sobre qué títulos deberían comportarse mejor según las características de hardware concretas del equipo: procesador, memoria, GPU, etc. No todos los dispositivos Arm son iguales, y esta guía intenta evitar descargas que terminen en una experiencia pobre.

Para quienes no quieren perder tiempo probando a ciegas, tener una indicación previa de qué juegos van a ir más finos puede marcar la diferencia, especialmente en portátiles ligeros o en configuraciones con recursos limitados.

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Esta clase de orientación resulta útil tanto en mercados donde la conexión no siempre es perfecta, como en hogares europeos en los que se comparte la red entre teletrabajo, streaming y juego online. Elegir bien qué descargar y qué dejar para la nube ayuda a aprovechar mejor el equipo.

Toda esta información se presenta integrada en la experiencia de la app de Xbox, de modo que el usuario no tiene que recurrir constantemente a webs externas o a pruebas de ensayo y error para saber si su dispositivo Arm puede con un juego concreto.

Colaboración con fabricantes, socios de silicio y estudios

Microsoft insiste en que este movimiento no es solo un cambio de software; detrás hay un trabajo coordinado entre los equipos de Windows, Xbox, fabricantes de dispositivos (OEM), diseñadores de chips y estudios de videojuegos. El objetivo común es que la experiencia de juego en Arm sea lo más estable posible.

Los socios de silicio aportan optimizaciones específicas para sus plataformas Arm, mientras que los OEM ajustan firmware, controladores y sistemas de refrigeración de portátiles y equipos compactos para soportar mejor sesiones de juego prolongadas.

Por su parte, los estudios de desarrollo están ajustando gradualmente sus juegos para mejorar el comportamiento en la emulación o explorar versiones nativas cuando tenga sentido. Aunque en muchos casos el soporte llega primero vía Prism, a medio plazo se espera una mezcla de títulos emulados y otros con builds específicos para Arm.

La comunidad de jugadores también ha tenido su peso en el proceso, ya que las pruebas con Insiders y el feedback recogido en foros y programas de prueba han ayudado a identificar problemas reales de uso diario que no siempre se detectan en los laboratorios internos.

Con este ecosistema de colaboración, la compañía pretende acelerar el ritmo de mejoras de compatibilidad y rendimiento, algo clave para que los usuarios en España y el resto de Europa perciban estos nuevos dispositivos como alternativas viables a un portátil o sobremesa tradicional.

En conjunto, la expansión de la app de Xbox a PCs con Windows 11 en Arm, las mejoras de Prism, el soporte para Epic Anti-Cheat, la integración con Xbox Cloud Gaming y las herramientas de orientación como Windows Performance Fit configuran un escenario en el que los jugadores tienen más margen para elegir el hardware que mejor se ajusta a su día a día sin renunciar a gran parte del catálogo de PC Game Pass ni a las funciones habituales de la plataforma Xbox.

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