Windows 11 y los problemas de rendimiento en videojuegos tras el parche de octubre

Última actualización: noviembre 29, 2025
Autor: Isaac
  • La actualización KB5066835 de Windows 11 provoca caídas de FPS y tirones en múltiples juegos de PC, sobre todo con gráficas NVIDIA.
  • NVIDIA ha lanzado el controlador GeForce Hotfix 581.94 para mitigar el impacto del parche de octubre en el rendimiento.
  • Las primeras pruebas muestran mejoras claras en los FPS, pero también un mayor consumo de recursos del sistema.
  • Se recomienda el uso del Hotfix como solución temporal mientras llega un driver estable con certificado WHQL.

Problemas de rendimiento en videojuegos por actualización de Windows 11

En las últimas semanas, un buen número de jugadores de PC se ha encontrado con que sus juegos rinden bastante peor sin haber tocado la configuración gráfica ni cambiar de hardware. El factor común, según han ido comprobando usuarios y medios especializados, es la actualización de octubre de Windows 11, que ha introducido un problema de rendimiento especialmente notable en tarjetas gráficas de NVIDIA.

El caso más llamativo viene de pruebas con un equipo de gama muy alta, con un Ryzen 7 9800X3D y una RTX 5090, donde se ha visto que Assassin’s Creed Shadows puede perder entre un 33% y más de la mitad de sus FPS tras instalar el último parche de Windows 11. En otras palabras, sistemas que deberían mover el juego con total soltura se encuentran, de repente, con una experiencia mucho menos fluida.

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El origen del problema: la actualización KB5066835 de Windows 11

La raíz de estos fallos se ha identificado en la actualización acumulativa KB5066835 de Windows 11, liberada a mediados de octubre de 2025 para las ramas 24H2 y 25H2 del sistema operativo de Microsoft. Esta actualización se lanzó con mejoras de seguridad y correcciones generales, pero también ha traído consigo efectos secundarios no deseados en el rendimiento de algunos videojuegos.

Según han documentado medios como Windows Latest y distintas comunidades de jugadores, los síntomas se repiten en diferentes equipos: caídas bruscas de frames, tirones constantes, menor fluidez y, en algunos casos, pequeños bloqueos que antes de la actualización no se producían. Varios usuarios de Europa y España han reportado que estos problemas se notan tanto en títulos competitivos como en juegos para un solo jugador.

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Entre los títulos afectados que se han mencionado públicamente figuran Assassin’s Creed Shadows y Counter-Strike 2, aunque NVIDIA reconoce que el impacto puede extenderse a otros juegos. La compañía señala en su comunicado que, tras actualizar a Windows 11 KB5066835, es posible observar un rendimiento inferior en algunos videojuegos, sin limitarse a un catálogo concreto.

Más allá del mundo del gaming, el parche de octubre también ha originado algunos contratiempos adicionales en Windows 11, como problemas con WinRE (el entorno de recuperación), lo que indica que se trata de una actualización con más aristas de las que cabría esperar en un parche rutinario.

Rendimiento de juegos afectado por actualización de Windows 11

NVIDIA reacciona: Hotfix GeForce 581.94 como parche de emergencia

Ante la oleada de quejas, NVIDIA ha movido ficha con rapidez y ha publicado un controlador de emergencia para mitigar el impacto del parche de Windows 11 en los juegos. Se trata del GeForce Hotfix Display Driver versión 581.94, una revisión específica del driver Game Ready 581.80 que se centra en corregir los problemas detectados tras el update de octubre.

Este Hotfix está disponible para Windows 11 y también para Windows 10 x64 a través de las páginas oficiales de soporte de NVIDIA, aunque el foco del problema está en los usuarios del último sistema operativo de Microsoft. La compañía explica que estos controladores Hotfix son, en esencia, los mismos que la versión estándar previa, pero con un pequeño conjunto de correcciones adicionales dirigidas a errores concretos.

En este caso, el objetivo prioritario es revertir las caídas de rendimiento provocadas por KB5066835. NVIDIA admite abiertamente que, tras instalar la actualización de octubre de Windows 11, algunos juegos pueden mostrar un comportamiento peor de lo habitual, por lo que recomienda el uso de este driver a quienes se hayan visto afectados.

Conviene tener en cuenta que el GeForce Hotfix 581.94 se considera un controlador beta, con un ciclo de pruebas más breve de lo normal. La propia marca apunta que se trata de una solución rápida mientras se prepara un paquete de drivers más completo y con el habitual certificado WHQL que suele acompañar a las versiones finales.

Pruebas de rendimiento: mejoras en FPS, pero con coste añadido

Las primeras pruebas independientes apuntan a que el Hotfix de NVIDIA consigue recuperar buena parte del rendimiento perdido. En el caso concreto de Assassin’s Creed Shadows, se ha observado un salto importante: en uno de los análisis, los FPS pasaron aproximadamente de 34 a 72 imágenes por segundo tras instalar el controlador 581.94 en un equipo de alta gama que había sufrido una degradación notable por la actualización de Windows 11.

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Otros usuarios han replicado estas mejores sensaciones en títulos como League of Legends, donde se percibe una experiencia más estable después de aplicar el nuevo driver. De hecho, NVIDIA indica que la finalidad principal del Hotfix es precisamente suavizar las caídas de frames y los tirones que aparecieron a raíz del parche de octubre.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. Algunas mediciones realizadas con herramientas como CapFrameX muestran que, aunque el rendimiento sube, también lo hace el consumo de recursos del sistema. En una de las pruebas publicadas, la potencia utilizada por la GPU pasó en promedio de 37,6 W a 57,5 W con el nuevo controlador, mientras que el uso del procesador subió de 29,5 W a 31,7 W.

Este aumento de consumo sugiere que el Hotfix soluciona parte del problema a costa de exigir más a la CPU y a la tarjeta gráfica, algo que puede no ser ideal para todos los usuarios, sobre todo en equipos con fuentes de alimentación ajustadas o preocupados por la eficiencia energética. La magnitud de ese incremento, eso sí, puede variar mucho en función del juego y de la configuración de cada PC.

Algunos jugadores han aprovechado los foros y las redes sociales para comentar su experiencia: hay quien afirma que Overwatch 2 o Warframe siguen mostrando caídas ocasionales de FPS incluso tras instalar el Hotfix, mientras otros aseguran que títulos como el nuevo Indiana Jones han pasado a funcionar de manera totalmente fluida con la versión 581.94.

Hotfix NVIDIA para problemas de rendimiento en videojuegos

Situación en Europa y recomendaciones para jugadores de PC

Para los usuarios de España y el resto de Europa, el escenario no difiere del que se ve en otros mercados: los parches de Windows 11 se distribuyen de forma global a través de Windows Update, por lo que cualquiera que tenga activadas las actualizaciones automáticas puede haber recibido ya el paquete KB5066835 sin darse cuenta.

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En muchos casos, la única pista de que algo va mal aparece al iniciar los juegos de siempre y notar que no van tan finos como hace unas semanas. Si en un PC con gráfica NVIDIA y Windows 11 24H2 o 25H2 se observan tirones repentinos, bajones importantes de FPS o una sensación general de menor fluidez tras el parche de octubre, es bastante probable que se esté sufriendo este problema concreto.

Hasta el momento, no está claro si el fallo de rendimiento afecta también a tarjetas gráficas de AMD. NVIDIA solo puede confirmar el impacto en su propio ecosistema, aunque nada impide que existan otros efectos secundarios en hardware distinto. Microsoft, por su parte, todavía no ha detallado de forma exhaustiva todos los escenarios en los que puede notarse la actualización KB5066835.

Mientras llegan más aclaraciones oficiales, la recomendación más extendida para los jugadores de PC con GPU NVIDIA es probar el controlador GeForce Hotfix 581.94. Quienes prefieran evitar drivers beta y prioricen la estabilidad absoluta pueden optar por otras alternativas, como desinstalar temporalmente la actualización conflictiva o pausar las actualizaciones de Windows 11, aunque estas opciones implican renunciar a las mejoras de seguridad más recientes.

En cualquier caso, lo más prudente es valorar el equilibrio entre rendimiento, consumo y seguridad en función del uso que se haga del equipo. Para quienes juegan a títulos competitivos donde cada frame cuenta, el Hotfix puede ser un alivio inmediato, mientras que otros usuarios pueden preferir esperar a un driver más maduro con certificado WHQL que corrija el fallo sin aumentar tanto el uso de recursos.

Todo apunta a que el conflicto entre la actualización KB5066835 de Windows 11 y las tarjetas NVIDIA es un tropiezo más en la compleja convivencia entre sistema operativo, parches de seguridad y drivers gráficos. Por ahora, el controlador GeForce Hotfix 581.94 se perfila como la vía más rápida para recuperar los FPS perdidos, aunque no sea la solución perfecta. Hasta que Microsoft y NVIDIA publiquen actualizaciones definitivas, muchos jugadores tendrán que buscar el punto medio entre mantener el sistema al día y conservar la experiencia de juego que tenían antes del parche de octubre.