- Ryan Roslansky dejará Microsoft tras casi 18 años entre LinkedIn y la compañía, con Office y Teams integrados en Copilot, Agents and Platform.
- Charles Lamanna supervisará Office y Teams, mientras Dan Shapero seguirá como CEO de LinkedIn y reportará a Satya Nadella.
- La salida responde a un motivo personal: Roslansky no quiere trasladarse a tiempo completo a Redmond porque su familia está en el Área de la Bahía.
- Microsoft refuerza Copilot como eje del trabajo, aunque Roslansky había advertido del riesgo de documentos generados con IA sin control.

Ryan Roslansky, directivo que había asumido responsabilidades crecientes en LinkedIn, Office y Teams, pondrá fin a su etapa en Microsoft después de casi 18 años ligado a LinkedIn y a la compañía matriz. La decisión llega acompañada de una reorganización interna que traslada los equipos de Office y Microsoft Teams al área de Copilot, Agents and Platform, conocida como CAP.
La empresa ha confirmado el movimiento y lo sitúa en una nueva fase de su estrategia de productividad. Charles Lamanna asumirá la supervisión de Office y Teams, mientras Dan Shapero continuará al frente de LinkedIn y mantendrá su dependencia directa de Satya Nadella.
Un relevo que recoloca Office y Teams
Roslansky había ido acumulando responsabilidades dentro de Microsoft. Dirigió LinkedIn como consejero delegado desde 2020, después de haber llegado a la red profesional en 2009, y más tarde recibió el encargo de impulsar el negocio de productividad. En 2025 sumó funciones en Microsoft 365 y este año también pasó a controlar Teams.
Con su marcha, los equipos de Office y Teams quedan integrados en CAP bajo la dirección de Lamanna. Jon Friedman, responsable de diseño de Microsoft, pasará a reportar a Jacob Andreou, el directivo encargado de Copilot. Nadella ha defendido que Roslansky deja la organización en una posición sólida y ha puesto en valor el trabajo hecho para unificar producto, ingeniería y diseño.
LinkedIn mantiene el timón con Dan Shapero
La salida de Roslansky no deja a LinkedIn sin liderazgo. Dan Shapero seguirá como CEO de la plataforma y reportará directamente a Nadella, una continuidad que busca dar estabilidad a la red profesional mientras Microsoft reorganiza otras áreas.
Durante la etapa de Roslansky al frente de LinkedIn, la plataforma superó los 1.000 millones de miembros y casi triplicó su negocio desde 2020, según las cifras que él mismo ha destacado. Su llegada a la empresa se produjo en 2009 de la mano de Jeff Weiner, y Microsoft adquirió LinkedIn en 2016.
El motivo personal: Redmond y el Área de la Bahía
El ejecutivo ha explicado que la decisión responde a razones personales. Liderar la siguiente fase exigiría estar en Redmond a tiempo completo, todos los días, algo que no encaja con una vida familiar asentada en el Área de la Bahía de San Francisco. El propio directivo ha vinculado esa exigencia a su arraigo en California.
El movimiento coincide con una etapa de cambios en las áreas de productividad e inteligencia artificial de Microsoft. Copilot ocupa un lugar central en esa estrategia, mientras la compañía trata de ordenar sus equipos en torno a la inteligencia artificial y el futuro del trabajo.
Copilot gana peso entre dudas sobre la IA
La reorganización se produce apenas una semana después de que Microsoft presentara una nueva versión de Copilot. La compañía la presenta como una suerte de «sistema operativo para el trabajo», una fórmula que coloca la herramienta de IA en el centro de su oferta de productividad.
Roslansky había definido su objetivo en Microsoft 365 como la manera de entender Copilot y el futuro laboral como un único ecosistema. Sin embargo, también había lanzado una advertencia sobre el uso indiscriminado de la inteligencia artificial para redactar documentos completos, una práctica que describió como un «círculo vicioso» capaz de generar un océano de contenidos genéricos.
La marcha de Ryan Roslansky deja una fotografía con varios frentes abiertos: Office y Teams pasan a la órbita de Copilot, LinkedIn conserva a Dan Shapero como CEO y la cúpula de Microsoft reordena responsabilidades en plena apuesta por la IA. El ejecutivo cierra casi dos décadas vinculadas a LinkedIn y Microsoft con un motivo personal como telón de fondo y con la integración de producto, ingeniería y diseño como principal legado inmediato.



