- Los problemas del touchpad en Windows 11 suelen deberse a desactivación accidental, ajustes erróneos o conflictos de drivers.
- Revisar BIOS/UEFI, utilidades del fabricante y controladores permite recuperar la mayoría de paneles táctiles sin recurrir al taller.
- Si también falla fuera de Windows, lo más probable es una avería física que obliga a reparar o usar dispositivos de entrada externos.
Si estás usando un portátil con Windows 11 y de repente el touchpad deja de funcionar, va a tirones o se “vuelve loco”, no eres el único. Tras ciertas actualizaciones del sistema, cambios en la BIOS o simple desgaste, el panel táctil puede empezar a fallar de formas muy diferentes: desde no responder en absoluto hasta perder los gestos o desactivar el clic táctil.
A lo largo de esta guía vas a encontrar una explicación completa de todas las causas habituales y, sobre todo, de cómo restablecer el touchpad y corregir errores paso a paso en Windows 11. Veremos desde las comprobaciones más básicas (teclas de función, ajustes de Windows, BIOS) hasta soluciones más avanzadas con controladores, restauración del sistema, pruebas de hardware e incluso alternativas si está físicamente roto.
1. Revisa si el touchpad está desactivado por error
Lo primero, antes de meternos en comandos raros y controladores, es comprobar si el panel táctil no está simplemente deshabilitado mediante una tecla de función o un ajuste de Windows, algo muchísimo más habitual de lo que parece.
En casi todos los portátiles existe una combinación tipo Fn + F6, Fn + F8 o Fn + F9 con un icono de un rectángulo dividido en dos y una pequeña “X” o una línea que lo cruza, que indica el touchpad. Si esa función se ha pulsado sin querer, el panel se apaga por completo.
1.1. Activar el touchpad con la tecla de función
Comprueba primero si en la fila de teclas F1-F12 de tu teclado aparece algún símbolo que represente el panel táctil y, si es así, pulsa la tecla de acceso rápido del touchpad. En algunos equipos basta con pulsarla, y en otros hay que usarla junto con la tecla Fn.
Cuando esa función está bien implementada, en pantalla suele aparecer un mensaje indicando si el panel táctil se ha habilitado o deshabilitado. Si al activarlo vuelve a responder, ya tienes el problema resuelto sin necesidad de hacer nada más.
1.2. Comprobar que el touchpad está activado en Windows 11
Aunque la tecla de función no arregle nada, merece la pena verificar que el panel táctil no esté apagado desde la propia configuración del sistema. Windows 11 permite desconectar el touchpad completamente desde su menú de ajustes, y a veces se toca sin querer.
sigue estos pasos:
- Haz clic en el botón de Inicio de Windows y abre la Configuración.
- Entra en Bluetooth y dispositivos (o “Dispositivos” según la versión).
- Selecciona la opción Panel táctil.
- Asegúrate de que el interruptor principal de Touchpad está en “Activado”.
- Si sueles usar ratón USB o Bluetooth, marca la casilla que indica algo como “Dejar activado el panel táctil cuando hay un mouse conectado”.
Este último punto es clave: Windows puede estar configurado para desactivar automáticamente el touchpad al conectar un ratón externo. Si eso te ocurre, al desconectar el ratón el panel debería volver a la vida. Si no quieres ese comportamiento, basta con desmarcar la opción correspondiente.
2. Comprueba la BIOS/UEFI y las utilidades del fabricante
En muchos modelos modernos, sobre todo portátiles de marcas como Dell, ASUS, MSI o similares, el panel táctil se puede activar o desactivar directamente desde la BIOS/UEFI o desde aplicaciones propias del fabricante. Si ahí está apagado, en Windows no tendrás forma de usarlo hasta que lo habilites.
2.1. Verificar el touchpad en la BIOS
Para entrar en la BIOS o UEFI, reinicia el equipo y, nada más encender, pulsa varias veces Supr, F2, F3, F4 o F10 (depende del fabricante del portátil). Cuando accedas al menú, usa el teclado para moverte.
En la mayoría de portátiles encontrarás la opción en un menú llamado “Advanced”, “Main” o “Device Configuration”. Lo que tienes que buscar es algo tipo “Internal Pointing Device”, “Touchpad” o similar, y comprobar que su estado es Enabled o Habilitado. Si aparece como Disabled, actívalo, guarda los cambios y reinicia.
En firmwares más modernos (UEFI con interfaz gráfica) la opción puede estar con otro nombre o más escondida, así que conviene revisar con calma todos los apartados relacionados con dispositivos integrados. Si tienes dudas, el manual del portátil o la web del fabricante suelen detallar dónde se encuentra ese ajuste.
2.2. Ajustes del touchpad en utilidades del fabricante
Algunos fabricantes incluyen herramientas específicas para controlar el panel táctil: SupportAssist en Dell, MyASUS en ASUS, software propio en MSI, etc.. Ahí puedes tener opciones de bloqueo, sensibilidad, gestos y más.
Por ejemplo, en muchos Dell podrás encontrar una utilidad de panel táctil desde las Propiedades del mouse, donde aparece una pestaña con la figura del touchpad. Desde ahí es posible habilitar o deshabilitar los botones, ajustar la sensibilidad (Touch Guard), modificar la velocidad del puntero o cambiar gestos de desplazamiento, zoom o rotación.
En ASUS, la aplicación MyASUS incluye dentro del apartado “Personalización” un ajuste llamado “Bloqueo del panel táctil”. Si está bloqueado, el panel no responderá hasta que lo pongas en “Desbloquear”. En modelos con NumberPad integrado en el propio touchpad, también verás la opción de bloqueo del teclado numérico del panel táctil, que solo afecta a esa función extra.
Si tu portátil no muestra esos apartados o la utilidad no viene instalada de serie, puedes descargar el software oficial desde la página de soporte del fabricante y revisar allí todos los parámetros relacionados con el panel táctil.
3. Ajustes de gestos, sensibilidad y velocidad del puntero
Más allá de que el panel funcione o no, es muy frecuente que el problema sea que el cursor se mueve de forma impredecible, los gestos fallan o el clic táctil no responde. Eso suele estar relacionado con opciones de gestos avanzados o de sensibilidad demasiado agresivas.
Windows 11 integra la configuración de gestos de precisión, pero muchos fabricantes añaden sus propios menús para gestos con dos o tres dedos, zoom por pellizco, rotación o desplazamiento horizontal y vertical. Estas características pueden venir todas encendidas por defecto y provocar movimientos raros si apoyas la palma de la mano sin darte cuenta.
En utilidades como la de Dell o los controladores Synaptics/Precision, suele haber secciones llamadas “Gestures”, “Gestos e interacción” o “Multitouch” donde puedes desactivar funciones que no uses, o reducir la sensibilidad al toque. Tras modificar algo, recuerda pulsar el botón Guardar o Aplicar para que los cambios se mantengan.
También es buena idea comprobar la velocidad del puntero. Un control deslizante situado demasiado a la derecha provoca que el cursor recorra media pantalla con un mínimo movimiento del dedo, lo que se traduce en falta de precisión. Bajando un poco la velocidad puedes ganar muchísimo control.
Algunos drivers incluyen además un sistema de protección llamado Touch Guard o similar, pensado para ignorar toques accidentales al escribir. Si esta protección está muy baja, puede colarse cualquier roce; si está al máximo, podrías notar que el panel “no se entera” de tus gestos. Juega con el ajuste hasta encontrar el punto que te resulte cómodo.
4. Actualizar, reinstalar o eliminar controladores del touchpad
Cuando el problema empezó justo después de una actualización de Windows 11 (por ejemplo, al pasar a la versión 22H2) o tras instalar nuevos controladores, es muy probable que el origen sea un conflicto de drivers del touchpad. En estos casos hay varias vías para atacar el problema.
4.1. Actualizar Windows y controladores desde Windows Update
A veces el propio sistema operativo arrastra errores en una compilación determinada y Microsoft lanza parches posteriores que corrigen fallos con el panel táctil. Por eso, lo primero es asegurarse de tener todas las actualizaciones importantes aplicadas.
Para hacerlo, ve a Configuración > Windows Update y pulsa en “Buscar actualizaciones”. Si hay paquetes pendientes, instálalos y reinicia el equipo cuando lo pida. Fíjate también si aparecen actualizaciones de controladores en el historial, ya que muchas veces se incluyen drivers de touchpad o de interfaz de entrada.
4.2. Desinstalar la última actualización que rompió el touchpad
Puede ocurrir lo contrario: que después de instalar una actualización concreta el panel táctil empiece a fallar sin motivo aparente. Al ser Windows un sistema que debe funcionar con un hardware muy variado, a veces un parche no sienta bien a un modelo concreto de portátil.
Si detectas que el problema comenzó justo tras una actualización, puedes probar a desinstalarla:
- Abre Configuración > Windows Update.
- Entra en “Ver historial de actualizaciones”.
- Localiza la sección “Actualizaciones de controlador” y anota la actualización sospechosa.
- Arriba, haz clic en “Desinstalar actualizaciones”.
- En la ventana que se abre, busca ese mismo identificador de actualización y selecciona “Desinstalar”.
Al terminar, es recomendable reiniciar el PC aunque Windows no lo pida y comprobar si el touchpad vuelve a comportarse con normalidad.
4.3. Reinstalar el controlador desde el Administrador de dispositivos
Si ni las actualizaciones ni su desinstalación solucionan nada, el siguiente paso es hacer una reinstalación limpia del controlador del touchpad usando el Administrador de dispositivos. Este método fuerza a Windows a descargar de nuevo el driver más adecuado desde Windows Update o a usar uno genérico estable.
Los pasos generales son:
- Haz clic derecho en el botón de Inicio y selecciona Administrador de dispositivos.
- Despliega la sección “Dispositivos de interfaz humana (HID)” o “Mouse y otros dispositivos señaladores”.
- Localiza la entrada que haga referencia a Touchpad, ASUS Precision Touchpad, Synaptics, ELAN o similar.
- Haz clic derecho y elige “Desinstalar dispositivo”.
- Si aparece la opción, marca “Eliminar el software de controlador para este dispositivo” para una limpieza completa.
- Reinicia el ordenador para que Windows instale de nuevo el controlador automáticamente.
En equipos Intel, a veces también interviene el controlador Intel Serial IO I2C dentro de “Dispositivos del sistema”, que es el que maneja la comunicación con el panel táctil en ciertos modelos. Si es tu caso, puedes desinstalar todas las entradas “Intel(R) Serial IO I2C Host Controller” y, tras reiniciar, dejar que Windows los reinstale o bajarlos manualmente desde la web del fabricante.
Si utilizas drivers específicos del fabricante (Synaptics, ELAN, ASUS Precision, etc.) y sospechas que quizá no son los correctos para tu modelo exacto, otra estrategia es eliminarlos por completo y permitir que Windows use sus drivers genéricos de panel táctil de precisión. En la mayoría de portátiles actuales, esos controladores genéricos soportan sin problemas los gestos multitouch básicos.
4.4. Descargar el controlador desde la web del fabricante
En el lado contrario, si solo has usado controladores genéricos y tu panel ofrece funciones avanzadas (gestos especiales, teclado numérico integrado, modos de bloqueo específicos, etc.), quizá te merezca la pena instalar el driver oficial del fabricante del portátil.
El procedimiento típico es:
- Ir a la página de soporte oficial de tu marca (Dell, ASUS, MSI, Lenovo, etc.).
- Introducir el modelo exacto del portátil o usar la detección automática.
- Descargar el controlador de touchpad / dispositivo señalador más reciente compatible con Windows 11.
- Instalarlo y reiniciar el sistema cuando lo solicite el asistente.
Si después de instalar el driver oficial todo sigue igual o peor, conviene repetir el proceso de desinstalación desde el Administrador de dispositivos para volver a la solución genérica de Windows. En este tipo de problemas, probar una y otra opción ayuda a saber con qué combinación tu equipo funciona mejor.
5. Otras comprobaciones de software: conflictos, reparación y restauración
Cuando el touchpad responde de forma intermitente, solo falla tras un rato encendido o se rompe justo después de instalar algún programa, no descartes que haya conflictos de software o archivos de sistema dañados. Windows ofrece varias herramientas para descartar este tipo de fallos.
5.1. Reinicio normal y arranque limpio
A veces lo más sencillo es lo más efectivo: un reinicio completo del equipo. Si un servicio o proceso se ha quedado “enganchado” y está afectando al panel táctil, un reinicio limpia la memoria y puede devolverlo a la normalidad.
Si al reiniciar se arregla, pero al cabo de unos minutos vuelve a fallar (por ejemplo, justo después de iniciar sesión y cargar todos los programas en segundo plano), conviene probar un arranque limpio para descartar conflictos:
- Pulsa Win + R, escribe msconfig y pulsa Intro.
- En la pestaña General, selecciona “Inicio selectivo” y desmarca “Cargar elementos de inicio”.
- Ve a la pestaña Servicios, marca “Ocultar todos los servicios de Microsoft” y luego pulsa en “Deshabilitar todos”.
- Aplica los cambios y reinicia el ordenador.
Con este modo solo se cargan los servicios básicos de Windows. Si así el touchpad funciona bien, es probable que algún programa de terceros o servicio adicional estuviera interfiriendo. Tocará ir activando poco a poco los elementos deshabilitados hasta encontrar al culpable.
5.2. Reparar archivos del sistema con DISM y SFC
Otra fuente típica de problemas son los archivos de sistema corruptos o incompletos, algo que puede suceder tras cortes de energía, fallos en actualizaciones o software poco fiable. Para comprobar la integridad del sistema, puedes usar las herramientas DISM y SFC:
comprobar la integridad del sistema:
- Busca “CMD” en el menú Inicio, haz clic derecho en Símbolo del sistema y elige “Ejecutar como administrador”.
- Ejecuta, uno a uno, estos comandos (espera a que cada uno termine antes de escribir el siguiente):
DISM /Online /Cleanup-Image /ScanHealth
DISM /Online /Cleanup-Image /CheckHealth
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth
SFC /scannow
DISM repara la imagen de Windows y SFC revisa y restaura archivos del sistema dañados. Una vez completado el proceso, reinicia el equipo y comprueba el comportamiento del touchpad.
5.3. Restaurar el sistema a un punto anterior
Si el panel táctil funcionaba perfectamente hasta hace pocos días y sabes que el problema empezó después de instalar algo o de una actualización concreta, puedes intentar volver a un punto anterior con la Restauración del sistema.
Desde el buscador de Windows, escribe “Punto de restauración”, abre la herramienta y busca si hay puntos de restauración creados antes de que comenzara el fallo del touchpad. Si los hay, elige uno adecuado y sigue el asistente. El sistema volverá a ese estado manteniendo tus archivos, pero deshaciendo cambios de software y configuración.
Si la restauración no resuelve nada o no tienes puntos disponibles, la última opción drástica a nivel de software sería restablecer el PC desde Configuración > Sistema > Recuperación, siempre haciendo copia previa de tus datos importantes.
6. Revisar el hardware: suciedad, conectores y averías físicas
Cuando ya has probado todo lo anterior y el touchpad sigue sin responder o actúa de manera totalmente errática, hay que empezar a pensar en posibles problemas físicos: suciedad acumulada, humedad, golpes, mal contacto interno o, directamente, un panel averiado.
6.1. Limpiar a fondo el touchpad
Si el cursor se mueve solo, pega pequeños saltos o no responde bien a los gestos, puede que el problema no sea de software sino de suciedad, grasa de la piel o restos de polvo acumulados. Aunque parezca insignificante, esa capa puede alterar bastante el comportamiento del sensor táctil.
Para una limpieza correcta:
- Apaga el portátil por completo y, si la batería es extraíble sin desmontar nada, quítala.
- Usa un paño de microfibra limpio y un poco de alcohol isopropílico (no uses alcohol sanitario común).
- Humedece ligeramente el paño (sin que gotee) y limpia con insistencia toda la superficie del touchpad, especialmente bordes y esquinas.
- Después, pásale otra parte del paño seca hasta que quede completamente limpio y sin restos de líquido.
En superficies de plástico, un limpiador específico de plásticos puede venir bien. Si el panel es de cristal o acrílico, se puede utilizar un pulimento fino con cuidado para no dañar el marco. Una buena limpieza no solo mejora el tacto, también reduce los falsos toques y movimientos erráticos.
6.2. Descartar otros dispositivos conectados y el estado del BIOS
Asegúrate también de que ningún dispositivo externo esté interfiriendo. Desconecta ratones USB o Bluetooth, teclados externos, hubs, memorias USB y demás periféricos, apaga el equipo, espera unos segundos y vuelve a encenderlo sin nada enchufado salvo el cargador.
Si sin periféricos conectados el touchpad funciona, es probable que alguna opción como “desactivar panel táctil cuando se detecta un ratón externo” estuviera activada o que un dispositivo USB en mal estado estuviera provocando conflictos.
Otro punto a tener en cuenta es el BIOS/UEFI del portátil. Los fabricantes publican actualizaciones de BIOS que, en ocasiones, corrigen problemas de compatibilidad con el touchpad y otros componentes. Revisa la web de soporte de tu marca, descarga la última versión recomendada e instálala siguiendo las instrucciones oficiales, ya que un fallo en este proceso puede dejar el equipo inutilizable.
6.3. Probar con una distribución Linux “Live”
Si quieres estar completamente seguro de si el problema es del sistema operativo o del propio hardware, una técnica muy útil es arrancar el portátil con una distribución Linux en modo Live, es decir, ejecutando el sistema desde un USB sin instalarlo.
Procedimiento general:
- Descargar una distribución Linux que ofrezca modo Live (Ubuntu, Mint, etc.).
- Crear un USB de arranque con una herramienta como Rufus.
- Arrancar el portátil desde el USB y elegir la opción “Probar sin instalar” o equivalente.
- Cuando cargue el escritorio, mover el dedo sobre el touchpad y comprobar si el cursor responde con normalidad.
Si en Linux el panel táctil funciona perfectamente, eso indica que el hardware está bien y el problema reside en Windows. En ese caso, la solución definitiva casi siempre pasa por una reinstalación limpia del sistema o por seguir indagando en controladores específicos.
Por el contrario, si también en Linux el touchpad está muerto o falla de la misma forma, es muy probable que haya una avería física en el propio panel o en su conexión a la placa base. Ahí ya hablamos de reparación.
6.4. Opciones si el touchpad está roto
las opciones se reducen bastante. Las más habituales son:
- Si el portátil sigue en garantía, tramitar un RMA y enviarlo al servicio técnico oficial para que reemplacen el componente sin coste (o con un coste mínimo según el caso).
- Utilizar un ratón USB o Bluetooth de forma permanente y olvidarse del panel táctil, sobre todo si el portátil lo usas más como equipo de sobremesa.
- Si tienes experiencia desmontando portátiles, reemplazar tú mismo el touchpad, comprando la pieza específica para tu modelo. Es una operación delicada y no recomendable si no sabes muy bien lo que haces.
Fuera de garantía, el problema no suele ser tanto el precio del touchpad como tal (que normalmente es barato) sino la mano de obra del servicio técnico, que fácilmente puede subir por encima de los 100 euros. En muchos portátiles veteranos esa reparación deja de ser rentable.
7. Alternativas: touchpad externo y ratón como solución permanente
Si al final el panel táctil integrado dice “basta” y no compensa repararlo, siempre queda la opción de tirar de periféricos externos para seguir sacando partido al portátil sin gastar un dineral.
7.1. Comprar un touchpad externo
En el mercado existen touchpads USB externos que ofrecen funciones muy parecidas a las de un panel integrado: superficie multitáctil, gestos, ajustes de sensibilidad, versiones con o sin cable, etc.. Son una buena idea si te has acostumbrado al uso del touchpad y no terminas de adaptarte a un ratón tradicional.
Estos dispositivos suelen ser plug and play en Windows 11, es decir, basta con conectarlos y el propio sistema instala los controladores necesarios. Algunos modelos admiten conexión por RF de 2,4 GHz mediante un pequeño receptor USB, otros se conectan por Bluetooth, y muchos permiten ajustar la inclinación para ganar comodidad en sesiones largas.
7.2. Usar un ratón externo y adaptar el uso del portátil
La opción más simple y barata sigue siendo usar un ratón externo. Tanto si trabajas en una mesa con monitor adicional como si solo tienes el portátil, un buen ratón USB o Bluetooth resuelve el problema de forma práctica.
En una configuración de escritorio, incluso puedes mantener el portátil cerrado y usarlo solo como “torre”, conectando teclado, ratón y monitor externos. Así el hecho de que el touchpad integrado no funcione pasa a ser casi irrelevante, sobre todo si el equipo ya tiene unos años y no quieres invertir en reparaciones.
En cualquier caso, si tu portátil todavía está en garantía y tras seguir todos los pasos el panel táctil continúa sin funcionar, lo más sensato es contactar con el servicio técnico oficial y tramitar una reparación. El touchpad se ha convertido en una herramienta imprescindible en movilidad y, si puedes recuperarlo sin coste, merece la pena pelearlo antes de tirar la toalla.
Después de revisar atajos de teclado, ajustes de Windows, BIOS, herramientas del fabricante, controladores, posibles conflictos de software, restauración del sistema, limpieza física y pruebas de hardware con Linux, normalmente se consigue aislar si el fallo del touchpad en Windows 11 es cuestión de configuración, de drivers o de avería, y a partir de ahí escoger la solución más razonable entre repararlo, sustituirlo por un touchpad externo o simplemente apoyarse en un buen ratón para seguir usando el portátil sin quebraderos de cabeza.
