Cómo mostrar y ocultar archivos y carpetas ocultas en Windows 11

Última actualización: noviembre 30, 2025
Autor: Isaac
  • Windows 11 distingue entre archivos ocultos normales y archivos de sistema protegidos, que requieren más precaución al manipularlos.
  • Es posible mostrar u ocultar estos elementos desde el Explorador, las Opciones de carpeta, CMD y PowerShell según el nivel de control deseado.
  • El atributo de oculto se puede aplicar o quitar tanto desde la interfaz gráfica como mediante comandos, incluso de forma masiva en carpetas completas.
  • Herramientas especializadas y pequeños trucos permiten añadir capas extra de privacidad y organización sobre las funciones nativas del sistema.

Archivos y carpetas ocultas en Windows 11

En Windows 11 hay mucha más vida de la que se ve a simple vista. El sistema esconde archivos y carpetas por motivos de seguridad y organización, pero también tú puedes decidir qué quieres ocultar para que nadie lo vea al abrir el Explorador de archivos. Controlar bien todo esto viene genial para evitar tocar donde no debes… y también para tener tus cosas un poco más a salvo de miradas curiosas.

En esta guía completa vas a aprender cómo mostrar y ocultar archivos y carpetas ocultas en Windows 11 con todos los métodos disponibles: desde las opciones del Explorador, pasando por las Opciones de carpeta, hasta comandos en CMD y PowerShell, además de alguna herramienta de terceros y varios trucos curiosos. Verás también la diferencia entre archivos ocultos “normales” y los archivos protegidos del sistema, que conviene tratar con mucho cuidado.

Tipos de archivos y carpetas ocultas en Windows 11

Tipos de archivos ocultos en Windows 11

Antes de toquetear nada, viene bien entender qué está escondiendo exactamente el sistema. En Windows 11 conviven dos grandes grupos de elementos que no se muestran por defecto en el Explorador de archivos:

Por un lado están las carpetas y archivos ocultos “normales”. Son elementos a los que alguien, ya sea el propio sistema o tú mismo, les ha aplicado el atributo de oculto. Siguen siendo archivos corrientes, se pueden mover, copiar, borrar o editar cuando se muestran, pero simplemente no salen a la vista si no activas su visualización.

Por otro lado tienes archivos y carpetas de sistema protegidos. Estos sí son harina de otro costal: Windows los oculta para evitar que se borren o se modifiquen por error, porque de ellos depende el funcionamiento del sistema operativo. Hablamos de ficheros críticos, configuraciones internas, directorios donde Windows guarda datos de arranque, de recuperación, etc.

En el caso de los archivos de sistema protegidos, además de esa apariencia semitransparente, Windows añade una capa extra de seguridad: hay una opción específica para mostrar u ocultar este tipo de ficheros, separada de los simples elementos ocultos, para que no los tengas delante a menos que sepas bien lo que estás haciendo.

Cómo ver archivos y carpetas ocultas en el Explorador de archivos

Mostrar elementos ocultos en el Explorador de Windows 11

El método más rápido y cómodo para ver lo que está oculto es usar el propio Explorador de archivos. Windows 11 incluye un control directo para mostrar u ocultar estos elementos sin tener que abrir menús avanzados ni tocar el registro ni nada raro.

Primero, abre el Explorador de archivos de Windows 11. Puedes hacerlo desde el icono de la barra de tareas, usando la combinación de teclas Windows + E, o buscándolo en el menú Inicio. Una vez lo tengas en pantalla, fíjate en la barra superior de opciones de la ventana.

En esa parte superior verás un botón llamado Ver. Al pulsarlo, se despliega un menú con varias opciones relacionadas con la forma en la que se muestran los archivos y carpetas: tamaño de iconos, paneles, clasificación, etc. Lo que nos interesa está en la parte inferior de ese panel.

Dentro del menú Ver, desplázate hasta la sección Mostrar. Se abrirá otro pequeño listado de opciones adicionales, y ahí encontrarás la casilla llamada Elementos ocultos. Al marcar esa opción, le dices al Explorador que muestre también todos los archivos y carpetas que tengan activado el atributo de oculto.

En ese momento, todas las carpetas y archivos ocultos se harán visibles en el Explorador. Notarás que tienen un tono más claro y semitransparente, tanto el icono como el nombre, lo que te permite distinguirlos claramente de los elementos normales. Si en algún momento quieres que vuelvan a desaparecer de la vista, basta con volver a desmarcar la casilla Elementos ocultos.

Cómo mostrar archivos y carpetas de sistema protegidos

Archivos de sistema protegidos en Windows 11

Además de los elementos ocultos normales, es posible que necesites en algún momento ver los archivos protegidos del sistema operativo. Esto solo se recomienda si sabes muy bien qué estás haciendo, porque un borrado o cambio al azar puede dejar Windows inestable o impedir que arranque.

Para acceder a este ajuste, abre de nuevo el Explorador de archivos. En la parte superior derecha de la barra de opciones verás un icono con tres puntos horizontales (el típico menú “Más”). Pulsa ahí para desplegar el menú contextual con opciones adicionales del Explorador.

Dentro de ese menú, selecciona la opción Opciones. Se abrirá la clásica ventana de Opciones de carpeta, donde se configuran varios comportamientos del Explorador: historial, vistas, búsqueda, etc. Es una ventana que ha acompañado a Windows desde hace años y que sigue presente en Windows 11.

En la ventana de Opciones de carpeta, ve a la pestaña Ver. Ahí encontrarás un bloque llamado Configuración avanzada con una lista bastante larga de casillas que afectan a cómo se muestran los elementos en el Explorador. Es aquí donde vas a encontrar el apartado de los ficheros de sistema.

Dentro de esa lista, busca la opción llamada Ocultar archivos protegidos del sistema operativo. Por defecto viene marcada para evitar que los usuarios los vean. Si quieres mostrar estos archivos y carpetas de sistema, debes desmarcar esa casilla. Windows te mostrará un aviso de seguridad recordando que no es buena idea toquetear estos ficheros sin motivo. Si estás seguro, confirma el cambio y aplica los ajustes.

A partir de ese momento, además de los archivos ocultos “normales”, también aparecerán los ficheros protegidos del sistema en las carpetas donde existan. Se mostrarán igual, con aspecto algo desvanecido, pero recuerda que, aunque los veas, conviene no borrarlos ni modificarlos salvo que sigas una guía muy concreta o estés haciendo una tarea de mantenimiento avanzada.

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Personalizar la página de inicio del Explorador en Windows 11

Inicio del Explorador de archivos en Windows 11

En las versiones recientes de Windows 11, el Explorador de archivos se abre por defecto en la vista Inicio (antes llamada Acceso rápido). Esta pantalla inicial muestra accesos a tus ficheros de Office.com más recientes y favoritos, además de contenido de tu PC y de la nube, todo pensado para localizar rápido lo que estás usando últimamente.

La vista Inicio puede ser muy cómoda porque centraliza los documentos más usados y las ubicaciones frecuentes. Además, la búsqueda sobre esta página suele ser más ágil que si navegas a mano por Este equipo y por todas las unidades. Microsoft empuja bastante este diseño porque facilita encontrar cosas sin perder tiempo.

Aun así, puede que seas de los que prefieren algo más clásico. Si lo tuyo es abrir el Explorador directamente en Este equipo, donde se ven las unidades, las carpetas del sistema y los discos conectados, también puedes cambiarlo con un par de clics desde las opciones del propio Explorador.

Para hacerlo, abre el Explorador de archivos y vuelve al icono de tres puntos de la barra superior. Pulsa en Ver más > Opciones para abrir de nuevo la ventana de Opciones de carpeta. En la pestaña General, verás un apartado que indica “Abrir el Explorador de archivos en”.

En ese desplegable, elige la opción Este equipo en lugar de Inicio y pulsa en Aplicar para guardar el cambio. Desde ahora, cada vez que abras el Explorador, irás directamente a la vista de unidades y carpetas de sistema, algo útil si trabajas más con archivos locales que con documentos recientes de la nube.

Cómo ocultar archivos y carpetas en Windows 11 (interfaz gráfica)

Ocultar archivos y carpetas en Windows 11

Además de mostrar lo que está oculto, Windows 11 te permite ocultar tus propias carpetas y archivos de una forma muy sencilla usando la interfaz gráfica, sin comandos ni configuraciones avanzadas. Este método funciona tanto con archivos individuales como con directorios completos.

Para empezar, abre el Explorador de archivos y navega hasta la ubicación donde se encuentra el archivo o carpeta que quieras ocultar. Puede estar en el escritorio, en Documentos, en una unidad externa… da igual, el proceso es el mismo para todas las rutas del sistema.

Cuando localices el archivo o la carpeta, haz clic derecho sobre el elemento para mostrar el menú contextual correspondiente. Entre las opciones que aparecen encontrarás una llamada Propiedades, normalmente acompañada del icono de una rueda dentada o similar.

Al abrir Propiedades, se mostrará una ventana con varias pestañas. En la pestaña General, además del nombre del archivo y otros datos básicos, verás al final un apartado llamado Atributos. En ese bloque aparece la casilla Oculto, que es la que se encarga de aplicar o quitar el atributo de ocultación.

Marca la casilla Oculto y pulsa en Aplicar para que Windows guarde los cambios. Si se trata de una carpeta con subcarpetas y archivos en su interior, el sistema puede preguntarte si quieres aplicar el atributo solo a esa carpeta o también a todo su contenido; puedes elegir lo que te interese según quieras ocultar únicamente el directorio raíz o todo lo que haya por debajo.

En principio, si en el Explorador tienes activada la visualización de Elementos ocultos, seguirás viendo la carpeta o archivo, pero con el aspecto semitransparente. Si tu objetivo es que nadie lo vea al navegar normalmente, entonces debes ir al menú Ver > Mostrar y desmarcar Elementos ocultos. De esta forma, todo lo que tenga el atributo de oculto desaparecerá de la vista del Explorador.

Mostrar archivos y carpetas ocultos desde las Opciones del Explorador

Además del interruptor rápido de Elementos ocultos, Windows incluye otra forma de mostrar archivos y carpetas ocultos desde las Opciones de carpeta, algo que sigue estando disponible tanto en Windows 10 como en Windows 11 y que ofrece un poco más de control.

En versiones anteriores de Windows, para llegar a estas opciones se entraba por el menú Archivo > Cambiar opciones de carpeta y búsqueda dentro del Explorador. En Windows 11 el diseño ha cambiado ligeramente, pero la ruta a las Opciones de carpeta, como ya hemos visto, sigue estando en el menú de tres puntos > Opciones.

Dentro de la ventana de Opciones de carpeta, ve otra vez a la pestaña Ver. En el bloque de Configuración avanzada, busca la parte relacionada con “Archivos y carpetas ocultos”. Ahí encontrarás dos opciones excluyentes: “No mostrar archivos, carpetas ni unidades ocultos” y Mostrar archivos, carpetas y unidades ocultos.

Si lo que quieres es que el sistema enseñe de forma permanente los elementos ocultos, selecciona la opción Mostrar archivos, carpetas y unidades ocultos y aplica el cambio. Esto equivale, a nivel práctico, a marcar la casilla Elementos ocultos del menú Ver, pero desde aquí lo dejas fijado como comportamiento general del Explorador.

Cuando esta opción está activa, como siempre, todos los elementos ocultos aparecen con tono grisáceo o semitransparente, nombre incluido. Te resultará muy sencillo diferenciar lo que el sistema o tú mismo habéis marcado como oculto y, en caso necesario, eliminar esa condición desde las propiedades del archivo o la carpeta.

Usar CMD para listar y trabajar con archivos ocultos

La línea de comandos de Windows (CMD) sigue siendo una herramienta muy útil para quienes quieren gestionar archivos ocultos sin depender del Explorador. Aunque en la ventana de CMD los ficheros ocultos no se muestran por defecto al lanzar un simple dir, hay parámetros específicos para listarlos.

Si quieres ver solo los archivos ocultos de un directorio concreto, puedes usar este comando en la ruta que te interese:

dir /a:h

Con ese parámetro, el listado se limita a los elementos marcados con el atributo oculto. Si en lugar de centrarte en archivos quieres que la atención esté en las carpetas, puedes utilizar otro modificador:

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dir /a

Este comando hace que se muestren también las carpetas que están ocultas en la ubicación actual. Y si tu intención es ver tanto las carpetas como los archivos que estén ocultos, puedes combinar los atributos de la siguiente manera:

dir /adh

Con cualquiera de estos comandos, verás en CMD lo que está oculto en el directorio donde te encuentres, pero ojo: el hecho de que lo veas en la consola no significa que se haya cambiado su atributo. Es decir, seguirán estando ocultos en la interfaz gráfica y no serán visibles en el Explorador hasta que modifiques sus atributos. Si necesitas más técnicas para encontrar archivos ocultos en Windows 11, hay guías específicas que amplían estos comandos.

CMD también permite cambiar esos atributos usando el comando attrib. Para hacer que un archivo deje de estar oculto, el comando básico sería:

attrib -h nombredelarchivo.extensión

Si lo que quieres es aplicar ese cambio a una carpeta concreta, puedes usar el mismo formato:

attrib -h nombredelacarpeta

Ten en cuenta que si el nombre del archivo o carpeta incluye un punto seguido de texto (por ejemplo, un nombre con extensión peculiar), debes escribir el nombre completo tal cual en el comando para que el sistema lo localice correctamente. De lo contrario, CMD no encontrará el elemento y no podrá modificar su atributo de ocultación.

Gestionar archivos ocultos con PowerShell

PowerShell es otra alternativa para usuarios que prefieren trabajar con comandos, más potente y flexible que CMD para manejar archivos y carpetas, incluidos los ocultos. Aunque los conceptos son parecidos, los comandos cambian respecto a la consola clásica.

Para listar todos los archivos y directorios de una ruta, incluyendo los que están ocultos, puedes usar un comando muy directo:

dir -Force

El parámetro -Force indica a PowerShell que ignore las restricciones que suelen ocultar ciertos tipos de elementos, de manera que en la salida se muestran tanto los archivos visibles como los ocultos del directorio actual.

Si quieres ir un paso más allá y mostrar solo los archivos y carpetas ocultos de una carpeta (y su contenido), puedes usar una instrucción algo más larga que aplica un filtro por atributo:

Get-ChildItem -Filter *.* -Recurse -Force -ErrorAction SilentlyContinue | where { $_.Attributes -match "Hidden" }

Este comando recorre el directorio actual y sus subcarpetas, tiene en cuenta todos los archivos y utiliza un filtro para mostrar únicamente aquellos cuyo atributo coincide con Hidden. Así consigues un listado detallado solo de los elementos ocultos.

Recuerda que, igual que ocurría con CMD, estos comandos solo muestran la información. Los archivos seguirán teniendo el atributo de oculto activo hasta que lo cambies explícitamente. Para modificarlo, PowerShell ofrece el cmdlet Set-ItemProperty, con el que puedes manipular atributos y propiedades de archivos y carpetas.

Por ejemplo, para hacer que un archivo o carpeta deje de estar oculto desde PowerShell, puedes ejecutar algo como:

Set-ItemProperty nombredelarchivo/carpeta -Name "Oculto" -Value False

Con este cambio, el elemento afectado dejará de aparecer como oculto en la interfaz gráfica, y podrás verlo y gestionarlo desde el Explorador, además de seguir trabajando con él desde PowerShell o CMD sin necesidad de activar vistas especiales.

Cómo dejar de ocultar archivos y carpetas en Windows

Todo lo que hemos visto hasta ahora se centra en cómo detectar, listar y mostrar archivos ocultos. Pero también es importante saber cómo quitar el atributo de oculto para que un archivo o carpeta vuelva a ser completamente visible en cualquier parte del sistema.

El método más sencillo pasa, de nuevo, por la interfaz gráfica de Windows. Primero, asegúrate de tener activada en el Explorador la opción de ver los elementos ocultos (ya sea mediante la casilla Elementos ocultos en Ver > Mostrar o a través de las Opciones de carpeta). Si no lo haces, ni siquiera verás qué es lo que estás intentando volver a mostrar.

Una vez localices el archivo o carpeta que quieras “desocultar”, haz clic derecho sobre él y entra en Propiedades. En la pestaña General, vuelve al apartado de Atributos y desmarca la casilla Oculto. A continuación, aplica los cambios. Si se trata de una carpeta con contenido, Windows te preguntará si quieres aplicar la modificación solo a la carpeta o también a sus subcarpetas y archivos.

Si decides aplicar el cambio a todo, todo el contenido de ese directorio dejará de estar oculto y pasará a mostrarse de forma normal tanto en el Explorador como en las herramientas de línea de comandos. Desde ese momento ya no dependerás de la casilla de Elementos ocultos para poder verlos.

Este mismo proceso, como hemos visto, se puede replicar desde CMD con el comando attrib -h o desde PowerShell mediante Set-ItemProperty y el atributo de oculto puesto en False. La ventaja de la línea de comandos es que te permite automatizar cambios masivos, ideal para carpetas con muchos ficheros donde hacerlo uno a uno sería un auténtico tostón.

Ocultar archivos y carpetas con comandos (CMD y PowerShell)

Si eres de los que se mueven como pez en el agua escribiendo comandos, también puedes ocultar archivos y carpetas desde CMD o PowerShell sin pasar por las propiedades gráficas. Esto es útil para scripts, tareas automatizadas o simplemente por comodidad.

En CMD, el comando clave vuelve a ser attrib, pero esta vez usando el parámetro +h, que sirve para añadir el atributo de oculto (hidden) al archivo o carpeta que indiques. Un ejemplo básico para un archivo sería:

attrib +h nombrearchivo.extensión

Si en lugar de un archivo quieres ocultar un directorio completo, el formato es el mismo:

attrib +h nombrecarpeta

Es importante que respetes el nombre exacto de la carpeta o archivo, sobre todo si incluye puntos o caracteres especiales, porque de lo contrario el sistema no encontrará el elemento y el atributo no se aplicará correctamente.

En PowerShell, el proceso es similar en espíritu, pero con sintaxis propia. Primero abre PowerShell (preferiblemente con permisos de administrador si vas a tocar rutas del sistema), navega a la ubicación correspondiente y ejecuta un comando del estilo:

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Set-ItemProperty nombredelarchivo/carpeta -Name "Oculto" -Value True

Con este cmdlet, PowerShell añade el atributo de oculto al elemento indicado, de manera que dejará de verse en el Explorador si no tienes activada la visualización de elementos ocultos. Esto funciona igual tanto para archivos como para carpetas, y puedes integrarlo en scripts para automatizar el proceso en varias rutas a la vez.

Programas especializados para ocultar y proteger archivos

Aunque las funciones nativas de Windows 11 para ocultar archivos y carpetas son prácticas, no están pensadas como un sistema de seguridad robusto. Cualquiera que sepa activar la vista de elementos ocultos podrá ver lo que has escondido. Si buscas algo más serio, puedes recurrir a herramientas específicas.

Una de las opciones disponibles en la Microsoft Store es File Folder Locker, una aplicación orientada a proteger archivos y carpetas mediante contraseñas y técnicas de cifrado. A diferencia del simple atributo de oculto, este tipo de software bloquea el acceso a los datos y además los oculta del Explorador de archivos con iconos especiales, por ejemplo con el símbolo de un candado. Si usas gestores de archivos, también puedes configurar Total Commander para ver archivos ocultos como alternativa.

La ventaja de este tipo de programas es que no envían tus archivos a servidores externos; todo el proceso de cifrado y protección se realiza en tu propio dispositivo, así que no necesitas conexión a Internet para utilizarlos y se reduce mucho el riesgo de que alguien intercepte tus datos desde fuera.

Además, suelen tener un consumo de recursos bastante reducido, ya que no se ejecutan permanentemente en segundo plano salvo cuando es estrictamente necesario. Eso hace que el impacto en la memoria RAM y en la CPU sea mínimo, algo importante si trabajas con equipos modestos o tienes muchas aplicaciones abiertas.

Este tipo de aplicaciones suele incluir también un sistema de recuperación de contraseñas mediante una clave maestra. Eso sí, si pierdes esa clave maestra, puedes quedarte definitivamente sin acceso a tus archivos protegidos, así que conviene guardarla bien. Otro detalle a tener en cuenta es que, si borras desde el Explorador lo que parece ser un archivo bloqueado, en realidad estarás eliminando un simple acceso directo: el contenido real seguirá accesible desde la propia app hasta que lo desbloquees.

Lo verdaderamente delicado es desinstalar la aplicación de bloqueo sin haber desbloqueado antes los archivos. En ese caso sí puedes perder el acceso, por lo que siempre es recomendable liberar todo el contenido protegido antes de eliminar el programa del sistema.

Trucos útiles con archivos y carpetas ocultas

Más allá de las funciones básicas, el sistema de archivos ocultos permite hacer algunos trucos curiosos que te pueden venir bien para organizarte o, simplemente, para tener a mano información que no quieres que cualquiera vea al primer vistazo en tu escritorio.

Ocultar todos los archivos de una carpeta de golpe

Si quieres ocultar el contenido completo de un directorio, hacerlo archivo a archivo es un auténtico suplicio. En estos casos, CMD vuelve a ser tu amigo gracias al comando attrib con comodines, que te permite aplicar el atributo a muchos elementos de una sola vez.

Abre una ventana de CMD en la carpeta que te interese (puedes escribir cmd en la barra de direcciones del Explorador y pulsar Intro), y ejecuta este comando para ocultar todos los archivos que haya dentro de esa ruta:

attrib +h *.*

El comodín *.* indica que el comando debe aplicarse a todos los nombres de archivo y todas las extensiones posibles en esa carpeta. Si más adelante quieres que todos esos archivos vuelvan a mostrarse, basta con repetir el comando cambiando el parámetro:

attrib -h *.*

Si solo te interesa ocultar o mostrar un archivo concreto, simplemente sustituye *.* por el nombre específico, por ejemplo:

attrib -h nombrearchivo.extensión

Con esto puedes jugar bastante a tu favor: ocultar grandes volúmenes de ficheros con un único comando y devolverlos a la luz igual de rápido cuando ya no necesites mantenerlos fuera de la vista.

Crear una carpeta “invisible” en el escritorio

Un truco muy llamativo, y que mucha gente usa para guardar cosas “a la vista pero escondidas”, es crear una carpeta invisible en el escritorio, sin nombre visible y sin icono. No es un método de seguridad, pero sí una manera de que no llame la atención.

Para lograrlo, crea primero una carpeta nueva en el escritorio con el botón derecho > Nuevo > Carpeta. Cuando el sistema te pida un nombre, pulsa la tecla Alt y, sin soltarla, escribe 255 en el teclado numérico. Esto introduce un carácter especial en blanco como nombre. Pulsa Intro y verás que la carpeta parece no tener texto.

Después, haz clic derecho sobre esa carpeta, entra en Propiedades y pulsa en el botón Cambiar icono (normalmente dentro de la pestaña Personalizar, según la versión). En la lista de iconos que se muestra, busca uno completamente vacío o transparente, selecciónalo y acepta los cambios.

Al aplicar esta configuración, la carpeta dejará de mostrar icono y nombre, y parecerá que ha desaparecido del escritorio. Sin embargo, sigue ahí, en el mismo sitio donde la creaste. Si haces clic en la zona en la que sabes que está, podrás acceder sin problemas a su contenido.

Combinando este truco con el atributo de oculto o con herramientas de protección más avanzadas, puedes tener un rincón bastante discreto para guardar información sensible, siempre y cuando recuerdes exactamente dónde la has dejado.

Dominar todas estas opciones de visualización, ocultación y gestión de archivos en Windows 11 te da un control muy fino sobre tu información: puedes ver lo que el sistema esconde cuando lo necesitas, proteger tus propios datos con varios niveles de discreción y utilizar tanto la interfaz gráfica como las herramientas de consola para adaptar el comportamiento del Explorador a tu forma de trabajar sin depender de soluciones complicadas.

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