- Chrome y Edge exigen unos 20 GB de espacio libre en el SSD para descargar modelos de IA local en Windows 11.
- El requisito no implica que el modelo ocupe esa cantidad, sino que se trata de un margen de seguridad para la instalación.
- Edge añade la necesidad de una GPU con al menos 5,5 GB de VRAM y elimina el modelo automáticamente si el espacio cae de 10 GB.
- Los usuarios con discos de 128 o 256 GB son los más afectados, aunque se pueden desactivar estas funciones.
La inteligencia artificial se está convirtiendo en una pieza clave dentro de los navegadores con IA más utilizados del mundo. Tanto Google Chrome como Microsoft Edge han comenzado a exigir un requisito de almacenamiento que ha llamado la atención de muchos usuarios: hasta 20 GB de espacio libre en el disco duro para poder descargar los modelos de IA que funcionan de manera local en Windows 11.
Esta cifra no significa que el modelo vaya a ocupar todo ese espacio, sino que se trata de un margen que el navegador necesita antes de iniciar la descarga. En el caso de Chrome, Google no ha dado una explicación detallada sobre por qué necesita semejante cantidad libre, aunque se sabe que el tamaño real de estos modelos ronda los 4 GB. La estrategia de Microsoft con Edge es prácticamente idéntica, lo que sugiere que ambas compañías han adoptado un enfoque común para garantizar que la instalación se realice sin problemas.
Requisitos técnicos para usar la IA local en los navegadores
Para poder disfrutar de estas funciones de inteligencia artificial directamente en el equipo, Chrome exige una conexión a internet sin límite de datos, unos 20 GB de espacio libre y un dispositivo con rendimiento suficiente. No se especifica un requisito de VRAM concreto, pero sí se pide que el hardware sea capaz de ejecutar los modelos sin problemas. En mayo se descubrió que Chrome ya descargaba automáticamente un modelo de unos 4 GB en equipos compatibles, por lo que el nuevo umbral de 20 GB supone un aumento considerable.
Microsoft Edge, por su parte, ha establecido condiciones muy similares. Además de los 20 GB de espacio disponible en la unidad donde se encuentra el perfil del navegador, se requiere una GPU con al menos 5,5 GB de memoria VRAM. Esta exigencia de hardware es más concreta que la de Chrome y puede dejar fuera a equipos con gráficas integradas o tarjetas gráficas modestas. Al igual que Chrome, Edge evita descargar el modelo cuando el usuario utiliza una conexión de datos limitada, una medida pensada para evitar consumos inesperados de datos móviles.
Qué ocurre cuando el disco se queda sin espacio
En equipos con SSD de 512 GB o más y bastante espacio libre, estos requisitos probablemente pasen desapercibidos. El problema real aparece en portátiles o mini PCs con almacenamiento ajustado, especialmente aquellos con unidades de 128 o 256 GB. En estos casos, reservar 20 GB para la IA puede resultar complicado, sobre todo si el usuario ya tiene instalados Windows, aplicaciones, juegos y archivos personales.
Microsoft ha incorporado un mecanismo interesante para evitar que la IA termine ocupando demasiado espacio: si el almacenamiento disponible cae por debajo de los 10 GB, Edge elimina automáticamente el modelo de IA descargado. Esta medida permite recuperar espacio sin que el usuario tenga que hacer nada, aunque también significa que las funciones de IA local dejarán de estar disponibles hasta que se libere espacio y se vuelva a descargar el modelo.
Cómo evitar que Chrome y Edge descarguen estos modelos
Para aquellos usuarios que no necesiten estas funciones de inteligencia artificial o que prefieran conservar espacio en su disco, Chrome permite desactivar las funciones de IA desde la configuración del sistema. De esta manera, se puede evitar que el navegador descargue los modelos y ocupe espacio innecesariamente. En Edge, la opción de desactivar estas funciones también está disponible, aunque el mecanismo automático de eliminación cuando el espacio cae de 10 GB ya ofrece una cierta protección.
La tendencia del sector apunta a que cada vez más funciones de IA se ejecutarán directamente en el ordenador, reduciendo la dependencia de los servidores externos. Esto puede mejorar la velocidad de respuesta y permitir trabajar sin conexión, pero también introduce nuevas exigencias de almacenamiento y hardware. Para los usuarios con equipos más modestos, la opción de desactivar estas funciones puede ser la más práctica, al menos hasta que el almacenamiento deje de ser un problema.
La decisión de Google y Microsoft de fijar el mismo umbral de 20 GB no parece casualidad. Es probable que ambas compañías hayan llegado a la conclusión de que este margen es necesario para garantizar una instalación correcta y evitar problemas durante el proceso. Aunque el modelo real pese menos, disponer de ese espacio libre adicional actúa como un colchón de seguridad que evita interrupciones o errores inesperados.
En definitiva, la llegada de la IA local a los navegadores supone un avance importante, pero también un nuevo factor a tener en cuenta a la hora de elegir un equipo o gestionar el almacenamiento disponible. Los usuarios con discos de gran capacidad no notarán la diferencia, pero aquellos con equipos más básicos deberán valorar si merece la pena liberar espacio para estas funciones o si prefieren desactivarlas y seguir utilizando el navegador de forma tradicional.

