- China ha iniciado la producción en serie de máquinas de litografía DUV de inmersión, con entregas previstas para SMIC, Hua Hong y CXMT.
- El plan contempla fabricar cinco equipos en 2026 y veinte en 2027, un volumen aún pequeño frente a la producción de ASML.
- La noticia provocó una caída del 6% en las acciones de ASML y desplomes en otros fabricantes de equipos y empresas de memoria.
- Los analistas consideran la reacción desproporcionada, pero reconocen que el avance chino reduce la dependencia a largo plazo de la tecnología extranjera.

El sector de los semiconductores ha vivido una de sus jornadas más agitadas del año después de que China confirmara el inicio de la producción en masa de máquinas de litografía DUV de inmersión, un paso clave para reducir su dependencia de la tecnología extranjera. La noticia, adelantada por The Information y recogida por varios medios, ha provocado un terremoto en los mercados bursátiles, con caídas significativas en las acciones de ASML, Applied Materials, Lam Research y KLA Corp, así como en los gigantes de la memoria Samsung y SK Hynix.
Según los informes, una empresa respaldada por el Estado en Shanghái, vinculada a la startup Yuliangsheng Technology, ha comenzado a fabricar estos equipos con el objetivo de entregar cinco unidades durante 2026 y cerca de veinte en 2027. Los primeros clientes serán los fabricantes chinos SMIC, Hua Hong Semiconductor y ChangXin Memory Technologies (CXMT), todos ellos en el punto de mira de las restricciones comerciales de Estados Unidos.
El avance chino en litografía DUV
Las nuevas máquinas están diseñadas para procesos de 28 nanómetros y nodos similares, utilizando técnicas de exposición única. Aunque no alcanzan la tecnología EUV de ASML, permiten a China fabricar chips de lógica convencional y memorias DRAM sin depender por completo de equipos importados. La mayoría de los componentes son de origen nacional, aunque algunas piezas críticas siguen llegando de Japón, lo que ha provocado retrasos en la producción prevista para este año.

El programa chino no es un proyecto aislado. Según las fuentes, se han reunido equipos de desarrollo de varias empresas del país para coordinar el esfuerzo, lo que sugiere una estrategia industrial planificada desde el Gobierno. SMIC ya había estado probando una herramienta de inmersión de Yuliangsheng desde finales de 2025, lo que indica que la validación técnica está en marcha.
Reacción de los mercados
La noticia cayó como un jarro de agua fría en Wall Street. Las acciones de ASML se desplomaron un 6,3% en la sesión del lunes, borrando cerca de 44.000 millones de dólares de valor de mercado. Applied Materials cayó un 5,3%, Lam Research un 6,2% y KLA Corp un 4,7%, según datos recogidos por varios medios. El iShares Semiconductor ETF (SOXX) perdió un 3,2%.
En Asia, la reacción fue aún más violenta. El índice KOSPI de Corea del Sur activó un interruptor de circuito el 28 de julio, con Samsung Electronics y SK Hynix sufriendo fuertes presiones. Los ADR de SK Hynix en Estados Unidos cayeron por debajo del precio de salida a bolsa de 149 dólares, fijado a principios de julio. La salida a bolsa de CXMT en el Mercado STAR de Shanghái, que recaudó unos 8.600 millones de dólares y disparó su cotización más de un 460%, añadió leña al fuego al mostrar la capacidad de financiación de la industria china.
Análisis de los expertos
Los analistas de Wall Street salieron rápidamente en defensa del sector. Desde BofA Securities, Didier Scemama calificó la caída como una «oportunidad atractiva» y señaló que la amenaza para ASML es «modesta», ya que producir un puñado de máquinas no desmantela el monopolio global de la compañía holandesa. Scemama calculó que incluso si China logra 20 herramientas el próximo año, solo reduciría las ventas de ASML en unos 1.400 millones de euros, apenas el 2,4% de sus ingresos proyectados.
JPMorgan, por su parte, tachó la reacción de «desproporcionada». El analista Sandeep Deshpande subrayó que «producir un puñado de herramientas DUV de inmersión no es lo mismo que producir herramientas que puedan usarse para manufactura de alto volumen», destacando la importancia del rendimiento, la superposición y la fiabilidad a lo largo de miles de corridas de obleas. BNP Paribas añadió que la demanda global de ASML supera con creces su oferta, por lo que la fabricación local china es más una necesidad que una amenaza directa.
Implicaciones para el futuro
El desarrollo no significa que China haya alcanzado a los líderes mundiales en litografía. La brecha en EUV sigue siendo enorme, y las máquinas DUV domésticas aún deben superar un proceso de calificación que puede llevar meses. Sin embargo, el simple hecho de contar con una fuente local de equipos reduce la vulnerabilidad de los fabricantes chinos ante futuras restricciones, como las que plantea la Ley MATCH en Estados Unidos, que busca bloquear la compra y el servicio de máquinas DUV a empresas chinas.
Para ASML, el anuncio añade presión en un mercado ya marcado por los controles de exportación. La compañía espera enviar unos 130 sistemas de inmersión en 2026 y aumentar su capacidad un 30% en 2027, pero la aparición de un competidor nacional, por pequeño que sea, obliga a los inversoidores a reevaluar el poder de fijación de precios a largo plazo. Los próximos hitos serán la validación de las herramientas en las fábricas de SMIC, Hua Hong y CXMT, así como los resultados trimestrales de SK Hynix, que se publican el 29 de julio.
La jornada del lunes dejó claro que el mercado de semiconductores ya no solo reacciona a la demanda de inteligencia artificial, sino también al cambiante panorama geopolítico. China ha dado un paso adelante en su carrera por la autosuficiencia tecnológica, pero el camino hacia la independencia total en litografía sigue siendo largo y lleno de obstáculos. Mientras tanto, los inversores tendrán que acostumbrarse a una volatilidad que combina titulares políticos con fundamentos industriales.