- La Comisión Europea aprueba sin condiciones la compra de Wiz por Google por unos 32.000 millones.
- Bruselas concluye que no hay riesgo para la competencia en el mercado de la nube en el Espacio Económico Europeo.
- Google refuerza su estrategia en seguridad y servicios multinube en pleno auge de la inteligencia artificial.
- La operación, totalmente en efectivo, se convierte en la mayor adquisición de la historia de Google.
La Comisión Europea ha dado su visto bueno a una de las operaciones corporativas más llamativas del sector tecnológico reciente: la compra de la plataforma de seguridad en la nube Wiz por parte de Google. Tras varios meses de análisis, Bruselas ha concluido que la integración de esta compañía de ciberseguridad en el ecosistema del gigante estadounidense no altera de forma negativa la competencia en el Espacio Económico Europeo.
La operación, estimada en alrededor de 32.000 millones de dólares (algo más de 26.000 millones de euros) y pagada íntegramente en efectivo, se enmarca en un momento en el que la seguridad en la nube y la posibilidad de operar con múltiples proveedores se han convertido en piezas clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y de la transformación digital de empresas europeas y mundiales.
Una operación récord para Google en plena carrera por la nube
La adquisición de Wiz se sitúa como la mayor compra de la historia de Google, muy por encima de la que hasta ahora ocupaba el primer puesto: Motorola Mobility, adquirida en 2012 por 12.500 millones de dólares. En esta ocasión, la cifra prácticamente triplica aquella operación, lo que da una idea del peso estratégico que la compañía otorga al negocio de la seguridad en la nube.
Wiz, una plataforma especializada en detectar y gestionar riesgos en infraestructuras cloud, se ha consolidado en pocos años como uno de los referentes del sector. Con esta compra, Google busca reforzar su oferta de servicios en la nube y mejorar la protección de los datos y aplicaciones de sus clientes empresariales, tanto en su propia plataforma (Google Cloud) como en entornos donde conviven distintas nubes.
No es la primera vez que Google intenta hacerse con Wiz. La tecnológica ya había puesto sobre la mesa una oferta superior a los 23.000 millones de dólares en julio de 2024, una tentativa que no llegó a materializarse. Ahora, la nueva propuesta, sensiblemente más alta, ha terminado por cuajar y se ha sometido al escrutinio de las autoridades comunitarias de competencia.
La transacción se ha estructurado como una compra completamente en efectivo, lo que agiliza los plazos y reduce la incertidumbre respecto a posibles variaciones de valoración ligadas a movimientos bursátiles o canjes de acciones.

Por qué interviene Bruselas y cómo ha sido el análisis
Aunque ni Google ni Wiz alcanzan un volumen de negocio en la Unión Europea que obligue automáticamente a notificar la operación a la Comisión, fue la propia compañía estadounidense la que solicitó a Bruselas que revisara la transacción. De no haber optado por esta vía, el gigante tecnológico habría tenido que obtener el visto bueno de varios reguladores nacionales por separado, entre ellos los de Chipre, Irlanda y Suecia.
La solicitud formal llegó a la Comisión el 6 de enero, y a partir de ese momento se puso en marcha una investigación detallada sobre el posible impacto de la operación en el mercado europeo. Los servicios comunitarios recabaron abundante información de clientes, proveedores y competidores de Google y Wiz, especialmente en el ámbito de la seguridad en la nube y la infraestructura cloud.
El objetivo central era determinar si la compra podría dar lugar a un cierre del mercado, ya fuera porque Google decidiera integrar de manera exclusiva la plataforma de Wiz en su propia nube o porque, después de la operación, empeoraran las condiciones de acceso de otros proveedores a las soluciones de Wiz. También se analizó si Google podría acceder a información sensible de sus rivales en la nube a través de las integraciones técnicas de la startup.
Durante la investigación se prestó especial atención a la posible influencia de la operación sobre la capacidad de las empresas europeas para trabajar con varias nubes al mismo tiempo, un modelo cada vez más demandado por grandes corporaciones, instituciones financieras y organismos públicos que no quieren depender de un único proveedor tecnológico.
Competencia en el mercado cloud: el papel de Amazon y Microsoft
En sus conclusiones, la Comisión Europea subraya que el mercado de infraestructuras en la nube en Europa y a escala global está muy concentrado en torno a tres grandes actores: Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud. Los dos primeros mantienen posiciones especialmente sólidas, mientras que Google compite por ganar cuota en un segmento donde todavía va por detrás de sus rivales en varios países del Espacio Económico Europeo.
Las soluciones de seguridad multinube como Wiz permiten a las empresas desplegar y diversificar su carga de trabajo en distintos proveedores cloud, lo que facilita que un cliente pueda operar simultáneamente en AWS, Azure y Google Cloud, entre otros. Según Bruselas, este tipo de herramientas refuerza la posibilidad de que los usuarios cambien de proveedor o combinen varios, en lugar de quedar atados a un único operador.
Tras escuchar a competidores y clientes, la Comisión concluye que existen varios rivales creíbles a los que los usuarios podrían acudir si Google tratara de aprovechar la adquisición de Wiz para favorecer de forma desproporcionada su propia nube. En ese escenario hipotético, advierten, las empresas todavía tendrían la opción de confiar en otras plataformas y soluciones de seguridad proporcionadas por diferentes compañías.
Otra cuestión que se examinó fue la posibilidad de que Google obtuviera, gracias a Wiz, acceso a datos comerciales sensibles de otros proveedores de nube que también utilizan las soluciones de la startup. Sobre este punto, el Ejecutivo comunitario considera que la información a la que la tecnológica podría tener acceso no es de carácter especialmente sensible o exclusivo, y que otras empresas de software de seguridad pueden disponer de datos comparables mediante sus propias herramientas y servicios.
En consecuencia, el análisis concluye que no se produciría una ventaja competitiva inasumible para Google ni un perjuicio directo para el resto de actores relevantes del sector en la Unión Europea.
La valoración de la Comisión Europea
La vicepresidenta comunitaria responsable de Competencia, Teresa Ribera, ha sido la encargada de trasladar la posición oficial de Bruselas. Tras lo que describe como una investigación exhaustiva, Ribera sostiene que la operación no plantea problemas de competencia ni en los servicios de infraestructura en la nube ni en el mercado de la seguridad cloud dentro del Espacio Económico Europeo.
Según ha explicado, Google continúa por detrás de Amazon y Microsoft en cuota de mercado en el segmento de la infraestructura en la nube, y esa realidad competitiva se ha tenido muy en cuenta. La evaluación realizada sugiere que, incluso después de la integración de Wiz, los clientes mantendrán alternativas sólidas y, sobre todo, la capacidad real de cambiar de proveedor si no están satisfechos con las condiciones o servicios que reciben.
Ribera también ha remarcado que el mercado de la nube y la ciberseguridad se encuentra en una fase de rápido crecimiento, con un aumento constante de la demanda por parte de empresas y administraciones públicas. En un contexto en el que el tamaño y la escala importan, la Comisión considera que permitir esta operación, sin imponer condiciones, no compromete los objetivos europeos de competencia ni el despliegue de servicios digitales seguros.
La decisión llega, además, en un momento en el que las relaciones entre Google y la Comisión Europea pasan por varios frentes regulatorios abiertos, desde investigaciones sobre posibles abusos de posición dominante en el negocio publicitario hasta el cumplimiento del Reglamento de Mercados Digitales (DMA). Pese a ese trasfondo, en este caso concreto Bruselas ha optado por un enfoque estrictamente técnico centrado en los efectos de la operación en el mercado de la nube.
Impacto para el mercado europeo de la nube y la ciberseguridad
Desde la óptica europea, la autorización sin condiciones abre la puerta a que Google integre la tecnología de Wiz en su catálogo y refuerce su presencia en la seguridad de la nube, un ámbito crítico a medida que se disparan los ciberataques y se generaliza el uso de infraestructuras cloud en empresas de todos los tamaños.
La Comisión recuerda que la compra se produce en un contexto de máximo desarrollo de la inteligencia artificial, donde la protección de los datos y la capacidad de operar de forma segura en múltiples entornos cloud se han convertido en una prioridad estratégica. Para muchas organizaciones europeas, la posibilidad de utilizar varias nubes a la vez —combinando servicios de diferentes proveedores— es una forma de reducir riesgos, optimizar costes y evitar dependencias excesivas.
Las soluciones multinube, como las que ofrece Wiz, permiten a empresas y entidades públicas desplegar sus aplicaciones y datos en distintas infraestructuras, repartiendo la carga de trabajo entre varios centros de datos y plataformas. Esta diversificación resulta especialmente relevante en sectores regulados como el financiero, el sanitario o las telecomunicaciones, donde las exigencias de seguridad y continuidad de servicio son muy elevadas.
Bruselas insiste en que la compra no impedirá que esa diversidad de opciones siga existiendo. Al contrario, la presencia de varios proveedores globales y de una amplia gama de soluciones especializadas debería mantener un nivel de competencia suficiente, lo que, en teoría, se traduce en precios más ajustados y mejores condiciones para los clientes en el Espacio Económico Europeo.
Al mismo tiempo, el visto bueno a la operación indica que la Unión Europea asume que el fortalecimiento de la oferta de ciberseguridad, incluso cuando procede de grandes empresas no europeas, puede ser compatible con sus objetivos de autonomía digital, siempre que el mercado permanezca abierto y exista margen para la innovación de otros actores.
Qué gana Google con la compra de Wiz
Para Google, la adquisición de Wiz supone dar un salto importante en su estrategia de consolidación en el negocio cloud. La compañía no solo incorpora una tecnología puntera en la detección de vulnerabilidades y la protección de entornos empresariales, sino que también refuerza su posicionamiento frente a AWS y Azure en un área especialmente sensible para los clientes corporativos.
Uno de los puntos más relevantes es la capacidad de la plataforma de Wiz para ofrecer una visión unificada de los riesgos en sistemas complejos donde conviven diferentes proveedores, aplicaciones y cargas de trabajo. Al sumar estas capacidades a Google Cloud, la compañía confía en ofrecer un catálogo más completo a las empresas que buscan una estrategia clara de seguridad en la nube.
Además, la operación encaja de lleno en la apuesta de Google por la inteligencia artificial. La protección de los datos que se utilizan para entrenar modelos, el control de accesos y la detección temprana de amenazas en entornos distribuidos se han convertido en requisitos básicos para que las organizaciones adopten la IA a gran escala sin comprometer su información sensible.
Con Wiz bajo su paraguas, Google tendrá mayores recursos para integrar funciones avanzadas de seguridad directamente en sus servicios, lo que podría facilitar que las empresas europeas aceleren la adopción de soluciones basadas en IA bajo entornos de control más estrictos. Esta combinación de cloud, ciberseguridad e inteligencia artificial se perfila como uno de los ejes sobre los que girará la competencia entre grandes tecnológicas en los próximos años.
Con la luz verde de Bruselas, la compra de Wiz por Google queda despejada desde el punto de vista comunitario y se consolida como un hito en la evolución del mercado de la nube y la ciberseguridad. La decisión de la Comisión recalca que, a pesar del tamaño y la influencia de los grandes proveedores tecnológicos, la estructura actual del sector y la presencia de competidores sólidos como Amazon Web Services y Microsoft Azure permiten absorber una operación de este tipo sin sacrificar la competencia ni la capacidad de elección de los clientes en el Espacio Económico Europeo.