Guía Completa sobre Qué Datos No Debes Compartir con un Chatbot de IA

Última actualización: julio 16, 2026
Autor: Isaac
  • Evitar subir información personal identificable, claves de acceso y documentos oficiales para prevenir el robo de identidad.
  • No compartir datos médicos, financieros o corporativos confidenciales, ya que pueden ser usados para entrenar modelos de IA.
  • Tener precaución con la carga de imágenes biométricas y datos de terceros para proteger la privacidad colectiva.

Privacidad en chatbots

Hoy en día, herramientas como Claude, Gemini o ChatGPT se han vuelto el brazo derecho de muchísima gente para quitarse dudas, redactar correos o aprender cosas nuevas en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, esa facilidad de uso a veces nos hace bajar la guardia y olvidamos que estamos interactuando con sistemas que procesan y almacenan cantidades ingentes de datos en la nube.

La realidad es que cualquier cosa que escribas o subas a estas plataformas podría dejar de ser privada. Aunque nos parezca que estamos en una charla íntima, la información puede ser utilizada para mejorar los algoritmos de entrenamiento o, en el peor de los casos, quedar expuesta en una brecha de seguridad. Por eso, es fundamental saber dónde poner la línea roja para no meter la pata.

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Credenciales y accesos: el riesgo más crítico

Seguridad de contraseñas

Parece una obviedad, pero hay quien llega a preguntar a la IA si su contraseña es lo suficientemente fuerte introduciendo la clave real. Esto es un error garrafal, ya que en el momento en que escribes tu password, la clave queda registrada en los servidores de la empresa. Una vez que la información sale de tu control, el riesgo de filtración es real.

No se trata solo de las contraseñas, sino también de los nombres de usuario, los PIN de seguridad o cualquier credencial de inicio de sesión. Lo ideal es utilizar gestores de contraseñas especializados que cifren la información, en lugar de confiar en un chat que no está diseñado para custodiar secretos.

Información personal e identificaciones oficiales

Seguridad de contraseñas

Subir una foto del DNI, el pasaporte o la licencia de conducir para que la IA nos haga un resumen o nos ayude a rellenar un formulario es jugar con fuego. Estos documentos contienen datos personales identificables (PII) que son el objetivo número uno de los ciberdelincuentes para realizar suplantaciones de identidad.

A esto debemos sumar datos que parecen inofensivos pero que, combinados, permiten crear un perfil detallado sobre nosotros. Cosas como tu dirección física, el nombre completo, tu teléfono o incluso el lugar donde trabajas pueden ser utilizados para lanzar ataques de phishing mucho más personalizados y convincentes.

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El peligro de los datos médicos y de salud

Datos médicos en IA

Mucha gente usa la IA como sustituto del médico, subiendo análisis de sangre o radiografías para obtener un diagnóstico rápido. Sin embargo, los datos sanitarios están estrictamente protegidos por normativas como el RGPD debido a que son categorías de datos especialmente sensibles.

El problema es que, al compartir estos diagnósticos, perdemos el control sobre quién accede a ellos. Existe el riesgo de que esta información se use para estudios de marketing agresivos o que termine en bases de datos de salud sin nuestro permiso. Además, hay que recordar que la IA puede alucinar y dar consejos médicos erróneos que podrían poner en riesgo nuestra integridad física.

Finanzas y secretos corporativos

En el ámbito económico, compartir el salario exacto, los detalles de la declaración de la renta o números de cuenta bancaria es una imprudencia. Estos datos podrían ser interceptados o filtrados, abriendo la puerta a estafas financieras y robos de identidad.

Si utilizas la IA en el trabajo, ten muchísimo cuidado. Subir estrategias de negocio, código fuente propietario, patentes o listas de clientes puede suponer una violación grave de las políticas internas de tu empresa. La filtración de secretos comerciales a través de un chatbot público puede comprometer la ventaja competitiva de cualquier negocio.

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Riesgos biométricos y datos de terceros

Con la llegada de modelos que procesan imágenes, como GPT-4o, ha surgido la moda de subir selfies para crear avatares. Lo que muchos no saben es que al hacer esto estamos entregando información biométrica facial, la cual puede ser almacenada y utilizada para entrenar modelos de reconocimiento sin nuestro consentimiento explícito.

Tampoco debemos olvidar que la privacidad no es solo nuestra. Compartir datos sensibles de amigos, familiares o colegas de trabajo es poner en riesgo la intimidad ajena. No tenemos derecho a exponer la información de terceros en plataformas donde no hay garantías totales de borrado o confidencialidad.

Cómo aprovechar la IA sin ponerte en riesgo

No hace falta dejar de usar estos servicios, sino hacerlo con cabeza. Lo ideal es plantear dudas genéricas o utilizar datos ficticios para los ejemplos. Si necesitas calcular un impuesto o resumir un texto, hazlo eliminando cualquier nombre real o dato específico que permita identificarte.

  • Usa consultas educativas sin aportar datos reales.
  • Solicita resúmenes de textos anonimizados.
  • Plantea escenarios hipotéticos en lugar de casos reales.

Si alguna vez cometiste el error de subir datos sensibles, puedes intentar ejercer tu derecho de supresión según el RGPD, aunque en los sistemas de IA es bastante complejo borrar la información una vez que ha sido integrada en el entrenamiento del modelo. Lo más efectivo siempre será la prevención y el sentido común.

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