- AMD devolverá la función de seguridad TSME a los procesadores Ryzen 9000 de consumo tras las críticas recibidas.
- La tecnología había sido desactivada sin previo aviso en las últimas actualizaciones del firmware AGESA.
- La actualización de BIOS que restaurará esta característica está programada para lanzarse en julio de 2026.
- Esta herramienta es fundamental para proteger los datos de la RAM frente a accesos físicos no autorizados.

Parece que las aguas vuelven a su cauce en el ecosistema de hardware tras un pequeño sobresalto para los usuarios de la marca del logo rojo. Recientemente, se armó un revuelo considerable al descubrirse que AMD había decidido, de forma un tanto opaca, prescindir de una función de seguridad bastante valorada en sus últimos chips. La compañía ha tenido que revaluar su postura sobre el cifrado de memoria en las versiones domésticas de sus CPU tras ver cómo la comunidad técnica ponía el grito en el cielo por la pérdida de esta funcionalidad.
La situación ha sido especialmente confusa porque, a pesar de que la opción seguía apareciendo en los menús de configuración de muchas placas base, la realidad es que el hardware ignoraba la orden de activarse. Este comportamiento, que muchos catalogaron como un movimiento para forzar a los usuarios hacia la gama profesional, afectaba directamente a los nuevos modelos de la serie 9000. Por suerte, los responsables han confirmado que lanzarán un nuevo parche de firmware para que todo vuelva a funcionar como antes, lo cual supone un alivio para quienes priorizan la privacidad de sus datos.
¿Qué es exactamente el TSME y por qué ha causado tanto lío?

Para entender de qué va la vaina, el TSME es una tecnología que se encarga de encriptar la información que pasa por la memoria RAM de manera transparente. Su función principal no es protegerte de un virus que te descargues de internet, sino evitar que alguien que tenga acceso físico a tu ordenador pueda robarte información crítica. Si por un casual te roban el portátil o alguien intenta pinchar un dispositivo en tu placa base, este sistema asegura que los datos almacenados en la RAM sean ilegibles sin las claves adecuadas que genera el propio procesador.
Aunque es verdad que para un usuario que solo usa el PC para echar unas partidas al Counter-Strike esto puede parecerle algo secundario, en entornos de trabajo o para gente que viaja mucho con su equipo, es una capa de seguridad vital. El problema surgió cuando, tras actualizar la BIOS a la versión AGESA 1.2.7.0, esta protección desapareció sin dejar rastro ni aviso oficial. Esto obligaba a los usuarios que manejaban datos sensibles a plantearse la compra de chips PRO, mucho más caros, a pesar de que el silicio de los modelos normales es perfectamente capaz de realizar la misma tarea.
La rectificación de AMD y los plazos para Europa

Tras la investigación llevada a cabo por varios expertos en seguridad y la presión en foros especializados, la compañía ha tenido que admitir que el feedback de los usuarios ha sido clave para cambiar de opinión. AMD ha prometido que la función Memory Guard, que es como llaman comercialmente a este cifrado, estará de vuelta el próximo julio de 2026. Esta fecha es importante para los usuarios en España y el resto del continente, ya que el cumplimiento de normativas de protección de datos como la GDPR a veces se apoya en este tipo de soluciones de hardware para garantizar la integridad de la información.
Resulta curioso que, inicialmente, la respuesta oficial fuera que esta característica era exclusiva de la gama profesional. Sin embargo, al quedar demostrado que los procesadores de consumo la habían integrado sin problemas durante años, la posición de la empresa se volvió difícil de sostener. Ahora, los poseedores de un Ryzen 9000 solo tendrán que esperar a la actualización de BIOS que proporcionen los fabricantes de placas base para recuperar una herramienta que nunca debió ser eliminada de forma tan silenciosa.
Toda esta historia nos deja claro que, a veces, las grandes marcas intentan segmentar sus productos limitando funciones por software que el hardware ya posee de fábrica. Es fundamental que los usuarios estén atentos a lo que ocurre en los registros internos de sus sistemas, ya que solo gracias a las auditorías en entornos Linux se pudo confirmar que la protección de memoria estaba inactiva a pesar de lo que indicaba la BIOS. Al final, la presión colectiva ha servido para que una característica de seguridad de nivel empresarial siga estando al alcance de los usuarios domésticos y pequeñas empresas sin tener que pasar de nuevo por caja.
