- Integración de la plataforma NVIDIA RTX Spark con arquitectura Blackwell y CPU Grace de 20 núcleos.
- Pantallas ASUS Lumina Pro OLED con resoluciones hasta 4K y picos de brillo de 1.600 nits.
- Rendimiento de 1 petaflop en tareas de IA y hasta 128 GB de memoria unificada.
- Diseño ultraligero con baterías de larga duración para entornos de movilidad profesional.

La feria tecnológica Computex 2026 ha sido el escenario elegido para que ASUS de un puñetazo sobre la mesa en el sector profesional. La compañía ha desvelado su artillería pesada para los expertos del diseño y la edición con la nueva familia de ordenadores ProArt, unos equipos que no solo buscan ser bonitos por fuera, sino auténticas bestias por dentro. Con esta renovación, la marca taiwanesa deja claro que la inteligencia artificial no es solo una moda, sino el eje central de su estrategia para los próximos años.
Se trata de los modelos ProArt P16 y P14, que vienen escoltados por un potente Mini PC, todos ellos diseñados para aguantar el ritmo de los flujos de trabajo más exigentes. El gran secreto de estos dispositivos reside en la tecnología NVIDIA RTX Spark, una solución de hardware que promete dejar atrás los cuellos de botella en el rendimiento informático. Con estos lanzamientos, los creadores que suelen pegarse palizas editando vídeo o renderizando escenas complejas van a tener una herramienta que, sinceramente, es un auténtico pasote.
Potencia sin precedentes con NVIDIA RTX Spark

El corazón de estos nuevos equipos es el superchip RTX Spark, una joya de la ingeniería que combina una GPU de arquitectura Blackwell con 6.144 núcleos CUDA. Lo más llamativo es que ASUS ha optado por integrar una CPU NVIDIA Grace de 20 núcleos mediante una interconexión ultrarrápida, lo que permite que el procesador y la gráfica hablen el mismo idioma sin retrasos. Esta configuración es capaz de alcanzar un rendimiento de 1 petaflop en tareas de IA, algo que hasta hace poco parecía reservado para servidores de gran tamaño.
Para que todo fluya como la seda, los dispositivos cuentan con hasta 128 GB de memoria unificada. Esto significa que los desarrolladores y artistas pueden gestionar modelos de lenguaje enormes o renderizar escenas 3D que ocupen más de 90 GB sin que el ordenador se despeine. Además, gracias a la precisión FP4 y los núcleos Tensor de quinta generación, el procesamiento de datos locales es más eficiente que nunca, permitiendo que las aplicaciones de inteligencia artificial funcionen a toda mecha sin depender de la nube.
Pantallas diseñadas para no perderse ni un detalle
En el mundo del diseño, el color lo es todo, y por eso ASUS ha equipado estos portátiles con paneles Lumina Pro OLED de última generación. El modelo ProArt P16 sube el listón con una resolución 4K y 120 Hz de tasa de refresco, mientras que su hermano menor, el P14, ofrece una nitidez impecable en 3K. Ambas pantallas presumen de una precisión de color Delta E inferior a 1, lo que garantiza que lo que ves en el monitor es exactamente lo que se imprimirá o se publicará.
Trabajar en exteriores o en oficinas con mucha luz ya no será un suplicio gracias al brillo pico de 1.600 nits y al recubrimiento antirreflejos especial. Estas pantallas no solo son brillantes, sino que también durante esas largas jornadas de curro intenso, reduciendo la fatiga visual. Es un despliegue técnico pensado para que fotógrafos y editores de vídeo en España y el resto de Europa puedan disfrutar de una fidelidad cromática absoluta en cualquier situación.
Portabilidad y un diseño que no pasa desapercibido
A pesar de la potencia que esconden, estos portátiles son sorprendentemente manejables. El ProArt P14 detiene la báscula por debajo de los 1,5 kg, mientras que el P16 se queda en menos de 2 kg, cifras impresionantes para equipos con semejante hardware. El chasis ha sido fabricado mediante procesos CNC, logrando un cuerpo un 13% más fino que en las versiones anteriores, lo que facilita enormemente llevarse el estudio a cuestas en la mochila.
La estética también ha recibido un lavado de cara con los acabados Nano Black y Neo White, que incluyen un tratamiento superficial antimanchas muy práctico para el día a día. En cuanto a la autonomía, no hay que sufrir por quedarse tirado a mitad de una entrega, ya que incorporan baterías de hasta 99,9 Wh. ASUS ha puesto especial cuidado en el sistema térmico, utilizando módulos ultrafinos que mantienen el calor a raya incluso cuando estamos exprimiendo el chip Blackwell al máximo de su capacidad.
Ecosistema creativo y software inteligente
La experiencia se completa con una integración profunda de herramientas de software que facilitan la vida al creador. Aplicaciones como Adobe Photoshop y Premiere Pro están siendo rediseñadas específicamente para , prometiendo duplicar el rendimiento gráfico habitual. Además, la compra de estos equipos suele incluir suscripciones temporales a servicios como Adobe Creative Cloud para que puedas empezar a trabajar desde el primer minuto.
Dentro del ecosistema propio de ASUS, encontramos utilidades como ProArt Creator Hub, MuseTree o StoryCube, que utilizan agentes de IA locales para organizar archivos o generar contenido de apoyo. El Mini PC ProArt, por su parte, traslada toda esta potencia a un formato de escritorio ultracompacto que incluye conectividad 10GbE y expansión para almacenamiento de alta velocidad. Es una solución ideal para estudios que necesitan mucha fuerza bruta pero cuentan con poco espacio en la mesa de trabajo.
La llegada de estos dispositivos al mercado europeo está prevista para el otoño de este mismo año, posicionándose como la opción más robusta para quienes buscan lo último en tecnología aplicada a la creatividad. Con una combinación de hardware NVIDIA de vanguardia, pantallas OLED de ensueño y un diseño que aguanta el trote diario, ASUS ha conseguido crear unas herramientas que facilitan enormemente la transición hacia un flujo de trabajo asistido por IA de forma nativa. Estos equipos son el ejemplo perfecto de cómo la potencia bruta y la movilidad pueden ir de la mano para que cualquier profesional pueda dar rienda suelta a su imaginación sin barreras técnicas.
