Modelos de Mac que se quedan sin soporte para macOS 27

Última actualización: junio 7, 2026
Autor: Isaac
  • Cuatro equipos específicos con procesador Intel no podrán dar el salto a la nueva versión del sistema operativo.
  • Apple garantiza que estos dispositivos seguirán recibiendo parches de seguridad durante un periodo de tres años.
  • La actualización macOS 27 se centrará en exprimir el potencial de la inteligencia artificial y los chips Apple Silicon.
  • Herramientas como Rosetta seguirán presentes para facilitar la ejecución de aplicaciones antiguas en los nuevos entornos.

Ordenadores Mac de Apple

Como suele ocurrir cada vez que se acerca una fecha señalada en el calendario de Cupertino, la expectación por ver qué se traen entre manos con el software de sus ordenadores está por las nubes. La próxima gran versión del sistema operativo, que conoceremos a fondo en breve, promete integrar funciones que hasta hace poco parecían ciencia ficción, pero no todo el mundo podrá subirse al carro. Aunque nos duela un poco el bolsillo, la compañía ha dejado claro que la transición hacia sus propios procesadores es ya una realidad absoluta y que los viejos conocidos de la era Intel tienen los días contados en cuanto a novedades se refiere.

No es que los equipos vayan a dejar de funcionar de la noche a la mañana, ni mucho menos, pero sí que se van a quedar estancados en la versión anterior, conocida como macOS Tahoe. Esta decisión responde a la necesidad de optimizar al máximo el rendimiento de la inteligencia artificial y las nuevas interfaces, algo que los chips de arquitectura ARM manejan con una soltura que a los procesadores antiguos les cuesta seguir. Para quienes todavía tienen uno de estos modelos en su escritorio, toca asimilar que el soporte de funciones nuevas ha llegado a su fin, aunque se mantenga un salvavidas en forma de actualizaciones críticas para que nadie se quede vendido ante posibles fallos de seguridad.

fracaso de windows en arm
Related article:
El fracaso de Windows en ARM y el golpe de efecto del MacBook Neo

Equipos que no podrán instalar macOS 27

Portátil Apple MacBook Pro

La lista de los damnificados es bastante concreta y afecta a máquinas que, en su día, fueron el tope de gama de la marca. Entre ellos encontramos al MacBook Pro de 16 pulgadas de 2019, un equipo que sorprendió por su potencia pero que, al final del día, depende de una arquitectura que Apple ya considera cosa del pasado. Lo mismo sucede con el iMac de 27 pulgadas lanzado en 2020, que a pesar de tener una pantalla espectacular, no tiene el cerebro necesario para mover con soltura las exigencias de la versión 27.

A estos se suman el MacBook Pro de 13 pulgadas del año 2020, específicamente el modelo que venía con cuatro puertos Thunderbolt, y el imponente Mac Pro de 2019. Resulta curioso ver cómo una torre de tal calibre se queda fuera de juego, pero las instrucciones técnicas que requiere el nuevo macOS están diseñadas por y para los chips M1 en adelante. Apple ha prometido que estos dispositivos seguirán teniendo actualizaciones de seguridad durante tres años, por lo que todavía les queda cuerda para rato si no te importa prescindir de los últimos adornos visuales o los asistentes más avanzados.

Novedades exclusivas para los chips Apple Silicon

Interfaz de macOS en pantalla

El gran atractivo de esta actualización reside en cómo el sistema operativo se comunica con el usuario. Se habla de una Siri totalmente renovada que, gracias a la potencia de Gemini, dejará de ser una simple voz para convertirse en un asistente mucho más humano y capaz de realizar tareas complejas. Esta nueva inteligencia artificial necesita un hardware específico para procesar los datos de forma local y privada, algo que los procesadores Intel simplemente no pueden hacer con la misma eficiencia sin calentar el equipo más de la cuenta o drenar la batería en un suspiro.

Además de la IA, la interfaz gráfica recibirá un lavado de cara bajo el concepto de Liquid Glass, corrigiendo transparencias y puliendo detalles que harán que todo se sienta mucho más fluido. Incluso hay rumores muy fuertes sobre la preparación del sistema para futuros portátiles con pantalla táctil, integrando menús que se expanden al tocarlos y una versión adaptada de la famosa Isla Dinámica que ya conocemos del iPhone. Todo este despliegue visual está pensado para exprimir las gráficas integradas de los chips M2 y M3, dejando claro que el futuro de la marca pasa por un ecosistema donde hardware y software hablen el mismo idioma.

La convivencia con Rosetta y el futuro del ecosistema

Logotipo de Apple en ordenador

Para no dejar a los desarrolladores en la estacada, Apple mantendrá activa la herramienta Rosetta dentro de macOS 27. Esta tecnología es la que permite que aplicaciones diseñadas para Intel funcionen en los nuevos procesadores, y seguirá siendo clave para que la migración de software sea lo más indolora posible. Sin embargo, no será algo eterno; la idea es que con el tiempo solo se mantenga una versión reducida para garantizar que algunos juegos clásicos o programas muy específicos que ya no tienen mantenimiento puedan seguir ejecutándose sin dar demasiada guerra.

Resulta evidente que el objetivo final es empujar a los usuarios hacia la renovación de sus máquinas, algo que a nadie le pilla de susto pero que siempre genera algo de debate cuando afecta a equipos que aún rinden de maravilla. Al centrar todos sus esfuerzos en la arquitectura Apple Silicon, la compañía puede permitirse el lujo de eliminar código antiguo que solo servía para dar compatibilidad a piezas de hardware que ya no fabrica. Es el precio que hay que pagar por tener un sistema operativo que sea un auténtico cañón en cuanto a velocidad y estabilidad, aunque eso signifique que algunos modelos icónicos se queden mirando desde la barrera cómo evoluciona el panorama tecnológico.

A pesar de que para muchos sea un fastidio ver cómo su ordenador entra en la lista de equipos no compatibles, la realidad es que el rendimiento que ganan los modelos nuevos justifica este cambio de rumbo tan drástico. Quienes posean uno de los Mac afectados podrán seguir sacándole partido durante varias temporadas más con un sistema estable y seguro, aunque las funciones de vanguardia como la nueva Siri o la integración profunda de Gemini queden reservadas para quienes den el salto a la nueva generación de silicio. Al final, se trata de una transición natural que busca consolidar un entorno de trabajo más moderno y cohesionado para todos los que apuestan por el ecosistema de la manzana.