- Apple introduce el procesador A18 Pro en un ordenador de 699 euros, cambiando las reglas de la gama media.
- Qualcomm y fabricantes como Acer responden con el chip Snapdragon C para ofrecer alternativas económicas con Windows.
- El modelo Neo prescinde de elementos como la retroiluminación del teclado y el sistema MagSafe para ajustar su precio final.
- La competencia se intensifica con la llegada de Intel Wildcat Lake y los futuros chips de Nvidia para portátiles ligeros.

Hasta hace bien poco, comprarse un portátil que no diera ganas de tirarlo por la ventana al tercer día implicaba gastarse una cantidad de dinero que a muchos les hacía dudar. La sensación general era que la gama media estaba un poco estancada, ofreciendo equipos con materiales que no terminaban de convencer o rendimientos que se quedaban cortos para el día a día. Sin embargo, la llegada del MacBook Neo ha dado un vuelco a esta situación, demostrando que se podía ofrecer una experiencia fluida sin necesidad de superar la barrera de los mil euros.
Este movimiento de Apple no ha pasado desapercibido para el resto de la industria, que ha visto cómo el tablero de juego cambiaba de la noche a la mañana. Los fabricantes que se sentían cómodos en su parcela han tenido que ponerse las pilas para que los usuarios no miren solo al logo de la manzana. Lo que estamos viviendo ahora es una auténtica carrera tecnológica por ver quién ofrece el mejor equipo equilibrado, algo que a los consumidores nos viene de perlas para tener más donde elegir en las tiendas de toda España.
La estrategia técnica detrás del equipo más asequible de Apple

Para conseguir un precio de salida de 699 euros, Apple ha tenido que tirar de ingenio y aprovechar su economía de escala. En lugar de diseñar un chip desde cero, han montado el procesador A18 Pro, el mismo que llevan los teléfonos más potentes de la marca. Esto les permite reducir costes de fabricación de forma drástica, ya que utilizan componentes que ya producen en masa. Es la primera vez que vemos un chip de móvil rindiendo de forma tan solvente en un entorno de escritorio, aguantando el tipo en tareas habituales como navegar con mil pestañas abiertas o editar fotos para redes sociales.
No obstante, no todo es potencia bruta, ya que el diseño exterior sigue manteniendo ese toque premium al que nos tienen acostumbrados. El chasis está fabricado en su mayor parte con aluminio reciclado de alta calidad, lo que le da una rigidez que no solemos encontrar en portátiles de este rango de precio. Aunque es un equipo pensado para la movilidad, con un peso que apenas supera el kilo, se siente robusto y bien terminado, alejándose de esa sensación de plástico que a veces impera en la competencia más directa.
Los sacrificios necesarios para ajustar el presupuesto

Claro que, para bajar tanto el precio, por algún lado tenían que recortar. Uno de los puntos que más ha dado que hablar es que el teclado no tiene retroiluminación, una función que llevábamos viendo tres lustros en los Mac y que aquí ha desaparecido. Si eres de los que escriben a oscuras en el sofá, te tocará tirar de memoria muscular o de alguna lamparita auxiliar. Además, han prescindido del puerto MagSafe, por lo que la carga se realiza exclusivamente a través de uno de sus dos puertos USB-C, lo que limita un poco la conectividad mientras recuperas batería.
La pantalla también ha pasado por la tijera, ya que carece de la tecnología True Tone que ajusta el color según la luz ambiental y el brillo se queda en unos 500 nits. Para un usuario medio que va a ver series o trabajar en documentos, la panel Liquid Retina cumple de sobra, pero los profesionales del diseño echarán de menos una calibración de color más precisa. Igualmente, el modelo básico viene con 8 GB de memoria RAM, una cifra que, aunque macOS gestiona de lujo, puede quedarse algo justa si pretendes quedarte con el equipo durante muchísimos años sin renovarlo.
La respuesta de Windows: chips ARM y nuevas alianzas
El mercado del PC no se ha quedado de brazos cruzados mirando cómo Apple se llevaba el gato al agua. Qualcomm ha movido ficha rápidamente con el anuncio de su nuevo chip Snapdragon C, una propuesta diseñada específicamente para portátiles Windows económicos que buscan plantar cara al Neo. La idea es que podamos ver portátiles funcionales por precios que ronden los 300 o 400 euros, permitiendo que estudiantes y familias tengan acceso a equipos modernos sin dejarse un dineral, manteniendo una autonomía que dure toda la jornada escolar o laboral.
Acer ha sido de las primeras en saltar a la palestra con su modelo Aspire Go 15, que ya incorpora este nuevo procesador. Por su parte, Intel no quiere perder su trono y confía en su arquitectura Wildcat Lake para demostrar que los chips tradicionales x86 todavía tienen mucho que decir en cuanto a compatibilidad total de aplicaciones. La gran incógnita sigue siendo si Windows conseguirá pulir del todo su versión para procesadores ARM para que la experiencia sea tan redonda como la que ofrece Apple con su integración total de hardware y software.
¿Merece la pena el salto al modelo con Touch ID?
Para muchos usuarios en España, la duda surge al ver que hay una versión de 799 euros que parece idéntica por fuera. Sin embargo, ese pequeño salto económico incluye el sensor de huella Touch ID y el doble de almacenamiento, pasando de 256 GB a 512 GB. Teniendo en cuenta que hoy en día las aplicaciones y las fotos ocupan cada vez más, puede que sea la compra más inteligente para evitar tener que andar con discos duros externos a cuestas todo el día, además de la comodidad que supone desbloquear el sistema sin teclear contraseñas.
En la comparativa directa con el MacBook Air M4, el Neo sale perdiendo en aspectos como la cámara frontal o la calidad de los altavoces, pero cuesta casi 500 euros menos. Es una diferencia de precio abismal que permite a muchos dar el salto al ecosistema Mac por primera vez. Si el uso va a ser principalmente ofimática, navegación web y ver contenido multimedia, el rendimiento que ofrece el chip del iPhone 16 Pro es más que suficiente para que el ordenador vuele en el día a día.
La llegada de este nuevo estándar ha forzado a que gigantes como Nvidia y MediaTek también aceleren sus planes para lanzar procesadores conjuntos, lo que promete un futuro próximo muy movido en las estanterías de las tiendas de informática. Lo que está claro es que el MacBook Neo ha servido como despertador para una industria que se había acomodado en precios altos, logrando que ahora la prioridad sea ofrecer equipos ligeros, potentes y asequibles para el gran público. Esta nueva competencia no solo beneficia a quienes buscan un Mac, sino que elevará el nivel de todos los portátiles que veremos llegar a Europa en los próximos meses.



