- La transición definitiva se ha completado eliminando la marca Fitbit de las tiendas de aplicaciones para dar paso a Google Health.
- Los usuarios critican la nueva interfaz por ser menos intuitiva, aunque Google ya ha prometido actualizaciones correctoras inmediatas.
- Se introduce el Health Coach basado en la inteligencia artificial de Gemini para ofrecer planes de entrenamiento personalizados.
- El nuevo dispositivo Fitbit Air llega como una alternativa económica y sin pantalla centrada exclusivamente en el análisis del sueño.

Parece que el cambio que muchos veían venir finalmente ha aterrizado en nuestros dispositivos. La mítica aplicación de Fitbit, que nos ha acompañado durante años contando pasos y monitorizando sueños, ha pasado a mejor vida para dejar su sitio a Google Health. Este movimiento, que se ha hecho efectivo este mes de mayo de 2026, no es solo un lavado de cara estético, sino una integración total en el ecosistema de la gran G que promete centralizar todos nuestros datos médicos y deportivos en un solo lugar, ya sea que uses Android o un iPhone.
Aunque la transición es automática y no requiere que te descargues nada nuevo, la realidad es que el desembarco ha sido un poco accidentado. A muchos usuarios de toda la vida no les ha sentado nada bien encontrarse con una interfaz distinta de la noche a la mañana. La idea de Google es que toda tu información de salud confluya en esta app: desde los pasos que das con tu pulsera hasta tus análisis de sangre o las recetas que te manda el médico, creando un perfil clínico digital que, sobre el papel, mola mucho pero que requiere un tiempo de adaptación.
Críticas y soluciones para una interfaz que genera debate

No todo ha sido coser y cantar en este lanzamiento. En foros como Reddit, la peña está que trina con el nuevo diseño, tildándolo de engorroso y lento. Algunos se quejan de que ahora necesitan hacer más clics para ver lo mismo que antes veían de un vistazo. Ante este chaparrón, la compañía ha reaccionado rápido y ha anunciado que esta misma semana empezarán a llegar mejoras de personalización en el panel de control. La idea es que cada uno pueda poner sus métricas favoritas arriba del todo, como los pasos o las calorías, sin tener que navegar por menús infinitos que ahora mismo resultan algo confusos.
Uno de los errores más curiosos que se han detectado es que la app estaba registrando las carreras al aire libre como si fueran simples sesiones de gimnasio, lo que volvía locos a los corredores más exigentes. Google ha confirmado que ya tiene un parche listo para solucionar los fallos del GPS y mejorar la sincronización con los dispositivos. Además, van a traer de vuelta funciones que se habían quedado por el camino, como el registro de alimentos personalizados, algo fundamental si eres de los que se prepara sus propios tuppers y quiere llevar la cuenta exacta de lo que come.
La gran estrella de esta nueva etapa es, sin duda, el Health Coach. Se trata de un asistente virtual impulsado por la IA de Gemini que analiza tus patrones para darte consejos. Si por ejemplo detecta que llevas dos semanas durmiendo fatal, el asistente te lo dirá y te sugerirá cambios en tu rutina. Eso sí, el acceso completo a la inteligencia artificial requiere pasar por caja con la suscripción Premium, que mantiene su precio de 9,99 euros al mes, a menos que ya seas usuario de los planes más avanzados de Google Cloud, en cuyo caso lo tienes incluido sin coste extra.
Nuevos dispositivos y una apuesta por la sencillez

Acompañando al cambio de software, se ha presentado el Fitbit Air. Este nuevo juguetito es una pulsera sin pantalla que cuesta 99 euros y está pensada para los que pasan de estar mirando el reloj todo el día pero quieren saber cómo descansan por las noches. Es una alternativa clara a los anillos inteligentes, mucho más barata y que se sincroniza de maravilla con el resto de la familia Pixel. Al no tener pantalla, la batería dura una barbaridad, algo que siempre es de agradecer para no estar viviendo pegado al cargador cada dos por tres.
Otro punto a favor es que Google se ha abierto un poco más y ahora permite que los datos se compartan con Apple HealthKit. Esto significa que si tienes un Apple Watch pero prefieres usar la plataforma de análisis de Google, podrás hacerlo sin problemas. Se nota que quieren ser el centro neurálgico de la salud digital, independientemente del hardware que lleves en la muñeca. Respecto a la privacidad, han dejado muy claro que tus datos médicos no se usarán para venderte publicidad, algo que siempre genera cierto runrún cuando hablamos de gigantes tecnológicos manejando historiales clínicos.
A pesar de que el inicio ha sido un tanto movido por las quejas sobre la usabilidad, está claro que el futuro del seguimiento deportivo pasa por esta unificación total. El enfoque ha dejado de ser simplemente contar pasos diarios para centrarse en objetivos de cardio semanales más flexibles, adaptándose mejor al ritmo de vida actual donde un día no puedes hacer nada pero al siguiente te pegas una paliza en el gimnasio. Google Health tiene por delante el reto de convencer a los nostálgicos de Fitbit de que este cambio es a mejor, ofreciendo una herramienta que, una vez pulida, aspira a ser el asistente de salud definitivo en nuestros bolsillos.

