- Xbox anuncia una función para obtener licencias digitales de juegos físicos.
- La prueba comenzará el 31 de agosto para los miembros de Xbox Insider.
- La licencia digital está vinculada al disco, impidiendo duplicar copias.
- Miles de títulos de Xbox One y Series X|S serán compatibles.
La industria del videojuego lleva tiempo debatiendo el futuro del formato físico. Mientras algunas compañías apuestan por el todo digital, Microsoft ha decidido dar un paso intermedio que permite a los jugadores conservar sus discos y, al mismo tiempo, disfrutar de las ventajas del ecosistema digital. La nueva función, anunciada durante la Gamescom 2026, permitirá a los usuarios de Xbox obtener una licencia digital de sus juegos físicos compatibles.
La iniciativa, que forma parte de los esfuerzos de preservación de la compañía, comenzará a probarse a partir del 31 de agosto entre los miembros del programa Xbox Insider. Según ha explicado Microsoft, el proceso es sencillo: basta con insertar un disco compatible en una consola Xbox One o Xbox Series X|S y ejecutar el juego para reclamar el derecho digital asociado. Eso sí, la licencia no es independiente, sino que queda vinculada al propio disco, de modo que si se vende o se presta, el derecho digital viaja con él.
Cómo funciona la conversión de físico a digital

El mecanismo recuerda al de las licencias Retail de Windows. Al introducir el disco y lanzar el título, el sistema genera un derecho digital que se añade a la cuenta del jugador. A partir de ese momento, el juego puede ejecutarse sin necesidad de tener el disco insertado, siempre que se acceda desde la misma consola o mediante las funciones Xbox Play Anywhere y Xbox Cloud Gaming. No obstante, si el disco cambia de propietario, la licencia digital se transfiere con él, lo que impide que una misma copia física genere múltiples versiones digitales.
Microsoft ha confirmado que la mayoría de los juegos físicos de Xbox One y Xbox Series X|S serán compatibles, aunque no todos estarán disponibles desde el lanzamiento. La compañía asegura que comenzará con miles de títulos y que irá ampliando el catálogo progresivamente. Además, los editores tendrán la última palabra sobre si sus juegos participan en el programa, según ha informado The Verge.
Compatibilidad y disponibilidad

La función estará disponible inicialmente para los miembros de Xbox Insider, que podrán probarla a partir del 31 de agosto. Para acceder, los usuarios deben inscribirse en el programa a través de la aplicación Xbox Insider Hub en su consola. Posteriormente, la función se irá desplegando de forma gradual para todos los usuarios de Xbox One y Xbox Series X|S. Microsoft no ha dado una fecha concreta para el lanzamiento general, pero ha asegurado que será gratuito.
Uno de los aspectos más destacados es que el disco físico seguirá funcionando con normalidad después de reclamar la licencia digital. Esto significa que los jugadores podrán seguir prestando, vendiendo o regalando sus juegos como hasta ahora, sin perder la posibilidad de jugar en otros dispositivos gracias a la nube. La compañía ha subrayado que esta medida busca preservar las bibliotecas de los jugadores a largo plazo, en un momento en el que el formato físico parece tener los días contados.
Preservación y contexto frente a Sony

La decisión de Xbox contrasta con la de Sony, que ha anunciado que dejará de fabricar discos para sus nuevos juegos a partir de enero de 2028. Mientras tanto, Microsoft no ha fijado ninguna fecha para abandonar el formato físico, y esta nueva función refuerza su apuesta por la retrocompatibilidad y la preservación. La compañía ya permite jugar a títulos de Xbox original y Xbox 360 en las consolas actuales, y ahora da un paso más al unir el mundo físico con el digital.
Sin embargo, la preservación tiene sus límites. Microsoft recuerda que los servicios online de juegos antiguos, como el multijugador de Xbox Live en la primera generación, ya no están disponibles, y que el propio disco depende de hardware capaz de leerlo. Aun así, la nueva función ofrece una vía adicional para mantener el acceso a los juegos, especialmente en un futuro en el que las consolas podrían prescindir del lector de discos.
En definitiva, Xbox ha presentado una solución que combina lo mejor de ambos mundos: la flexibilidad del formato digital y la propiedad que otorga el físico. Aunque la función aún está en fase de pruebas, promete cambiar la forma en que los jugadores gestionan sus colecciones. Con la mirada puesta en la próxima generación, Microsoft refuerza su compromiso con la preservación y ofrece una alternativa a quienes no quieren renunciar a sus discos.