- La actualización opcional KB5077241 añade un test de velocidad de Internet accesible desde la barra de tareas de Windows 11.
- La prueba realmente redirige al navegador con una búsqueda en Bing, por lo que no es una herramienta nativa integrada en el sistema.
- El parche incluye otras mejoras: Sysmon integrado, soporte para Emoji 16.0, fondos WebP y cambios en rendimiento y restauración.
- La actualización está disponible como vista previa para Windows 11 24H2 y 25H2 y llegará de forma automática con el próximo parche de seguridad.
Tras varios meses marcados por parches de emergencia y problemas de estabilidad en Windows 11, y debates sobre rendimiento que muestran que Windows 11 queda a la cola en una comparativa de velocidad, Microsoft intenta enderezar el rumbo con una nueva actualización centrada, esta vez, en mejoras prácticas del sistema y no tanto en funciones de inteligencia artificial. Entre todas las novedades, la que más llama la atención es un test de velocidad de Internet integrado en la barra de tareas, pensado para que cualquiera pueda comprobar la calidad de su conexión en cuestión de segundos.
Esta funcionalidad llega como parte de la actualización opcional KB5077241, disponible para las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11. Aunque el parche incorpora un buen puñado de cambios en rendimiento, seguridad y experiencia de uso, en la práctica muchos usuarios se están fijando sobre todo en cómo funciona realmente esa prometida «prueba de velocidad» y cómo verificar la velocidad en Windows 11 frente a abrir directamente una web especializada.
Con KB5077241, Microsoft añade una opción para medir la velocidad de la conexión desde los accesos rápidos de red. Se puede lanzar la prueba desde los ajustes rápidos de WiFi o datos móviles, o haciendo clic derecho sobre el icono de red situado en la bandeja del sistema de la barra de tareas. La idea sobre el papel suena muy cómoda: comprobar la calidad de la conexión sin tener que instalar nada adicional ni buscar una web concreta.
Sin embargo, al usarla queda claro que no se trata de una herramienta de diagnóstico integrada en Windows 11, sino de un simple acceso directo. En lugar de ejecutar un test propio del sistema operativo, al seleccionar la opción de «ejecutar prueba de velocidad» Windows abre el navegador predeterminado con una búsqueda en Bing de «Prueba de velocidad de Internet», mostrando como resultado las páginas clásicas para medir la conexión. Es decir, lo único que ahorra son unos pocos clics y escribir el término en el buscador.
Este comportamiento ha generado cierta sensación de decepción entre quienes esperaban una utilidad nativa similar a la que ofrecen algunos routers o incluso aplicaciones de terceros. Para muchos usuarios, la diferencia con abrir directamente Ookla, Fast.com u otra web es mínima, ya que el test no se ejecuta dentro del propio sistema ni ofrece gráficos o históricos integrados en Windows, o utilizar la app oficial de la CNMC para medir la conexión.
Aun así, desde un punto de vista práctico, puede resultar útil para quienes necesitan comprobar de forma rápida si su conexión va bien y aprender a configurar la velocidad de descarga. Al estar integrado en la barra de tareas, la opción queda siempre a mano para medir la velocidad de redes Ethernet, WiFi o incluso conexiones mediante datos móviles, sin necesidad de recordar ninguna URL concreta.
Además de este acceso directo al test de red, la barra de tareas recibe otros retoques orientados a mejorar la experiencia diaria. Destaca el cambio en la gestión de ventanas cuando no se combinan los iconos: ahora solo las ventanas que ya no caben pasan al área de desbordamiento, en lugar de mover todo el grupo, lo que hace más cómodo trabajar con varios monitores y muchas aplicaciones abiertas.

KB5077241: una actualización opcional con impacto real en el rendimiento y la estabilidad
La actualización KB5077241 se publica inicialmente como descarga opcional para quienes quieran adelantarse a su llegada oficial. Los usuarios pueden encontrarla desde la aplicación Configuración > Windows Update, activando si es necesario la opción de obtener actualizaciones tan pronto como estén disponibles y pulsando en «Buscar actualizaciones». Aquellos que prefieran esperar la recibirán de forma automática junto con el paquete de seguridad mensual, previsto para el 10 de marzo de 2026.
Una de las mejoras más visibles está en la reactivación del equipo tras salir del modo de suspensión. Microsoft asegura haber ajustado el proceso para que el despertar del sistema sea más rápido y, sobre todo, más fiable, reduciendo los bloqueos y las esperas injustificadas. A esto se suman pequeños cambios en la pantalla de inicio de sesión, el panel de configuración y la propia barra de tareas, con animaciones y transiciones algo más suaves para que el sistema se sienta menos brusco.
En el apartado de estabilidad, la compañía corrige fallos que afectaban a usuarios desde hace meses. Uno de los más serios era el problema con BitLocker al introducir la clave de recuperación, que podía provocar bloqueos durante el arranque. Con KB5077241, este comportamiento debería estar solucionado, reforzando la confianza en el sistema para quienes usan cifrado de disco completo.
También se han corregido errores menores y se han actualizado algunos componentes internos. Entre ellos, mejoras en el servicio de impresión, ajustes en el icono del proceso de búsqueda dentro del Administrador de tareas y la modernización de ciertos cuadros de diálogo de la configuración de almacenamiento. Son cambios discretos, pero que ayudan a que el conjunto resulte algo más coherente y actual.
Los usuarios que trabajen a diario con Windows 11 notarán igualmente que Windows Search muestra ahora el número de resultados por categoría y permite previsualizar ciertos archivos con solo pasar el ratón por encima, sin necesidad de abrirlos. El Explorador de archivos, por su parte, amplía la compatibilidad a la extracción de formatos comprimidos que no sean ZIP desde la barra de comandos, lo que reduce la dependencia de herramientas externas para descomprimir archivos.
Sysmon integrado, mejoras de seguridad y funciones pensadas para entornos profesionales
Más allá del test de velocidad, el parche introduce cambios importantes en el terreno de la seguridad y la administración. Uno de los pasos más relevantes es la integración nativa de Sysmon (System Monitor) dentro de Windows 11. Hasta ahora, esta herramienta debía descargarse por separado desde la página oficial de Microsoft, pero con KB5077241 pasa a estar disponible como característica opcional del sistema.
Sysmon permite registrar con gran detalle los eventos del sistema, desde procesos creados hasta conexiones de red, pasando por cambios en determinados recursos. Esta información se almacena en el Registro de eventos de Windows, lo que facilita su análisis posterior por parte de soluciones de seguridad, equipos de respuesta ante incidentes o administradores que quieran investigar comportamientos sospechosos.
Eso sí, la función viene desactivada por defecto para evitar un consumo innecesario de recursos. Para habilitarla hay dos caminos: utilizar la ruta clásica de Configuración > Sistema > Funciones opcionales > Más funciones de Windows y marcar Sysmon, o bien recurrir a PowerShell con comandos como Dism /Online /Enable-Feature /FeatureName:Sysmon y posteriormente sysmon -i para dejarlo en marcha. En caso de tener una versión manual de Sysmon instalada, será necesario desinstalarla antes de activar la integrada.
En el ámbito corporativo, la actualización también refuerza la parte de copia de seguridad y restauración. Microsoft amplía la experiencia de recuperación durante el primer inicio de sesión integrándola en Windows Backup for Organizations, lo que permite restaurar automáticamente configuraciones y aplicaciones de Microsoft Store en más tipos de dispositivos, incluidos equipos unidos de forma híbrida a Microsoft Entra, Cloud PCs y entornos multiusuario.
Otra función destacada es la Recuperación rápida del equipo (QMR), que ahora se activa de manera automática en equipos con Windows 11 Pro que no están unidos a un dominio ni inscritos en soluciones empresariales. Esos dispositivos pasan a contar con las mismas opciones de recuperación que los usuarios de Windows Home, lo que simplifica la tarea de devolver un equipo a un estado funcional sin tener que recurrir a procesos más complejos.
Además, las actualizaciones de calidad incluidas en KB5077241 incorporan datos adicionales para mejorar la segmentación de dispositivos a la hora de distribuir nuevos certificados de arranque seguro. Con ello se busca aumentar la cantidad de equipos que reciben de forma automática estos certificados, reforzando la protección frente a ataques que intenten manipular el proceso de arranque.
Más novedades visibles: emojis, fondos WebP y control mejorado de cámaras y widgets
Para quienes se fijan también en la parte estética y de uso diario, la actualización trae varias funciones nuevas. Una de las más comentadas es la compatibilidad con el estándar Emoji 16.0, que añade siete nuevos iconos al panel de emojis de Windows 11. Entre ellos se encuentran la cara con ojeras, una huella dactilar o un árbol sin hojas, que ya empezaban a verse en algunas aplicaciones pero ahora pasan a estar soportados de forma nativa en todo el sistema.
En cuanto a personalización del escritorio, Windows 11 por fin permite usar imágenes en formato WebP como fondo de pantalla sin tener que convertirlas previamente. Dado que este formato es cada vez más habitual en la web, especialmente en sitios que buscan reducir el peso de las imágenes, esta compatibilidad facilita descargar un fondo y aplicarlo directamente como escritorio.
La actualización incorpora también controles de cámara más completos desde la aplicación de Configuración. Desde el apartado de Bluetooth y dispositivos > Cámaras, ahora es posible ajustar el encuadre virtual y otros parámetros básicos sin depender de software adicional del fabricante, algo especialmente cómodo para quienes participan a menudo en videollamadas o reuniones en línea.
Los widgets de Windows 11 reciben un pequeño rediseño en su configuración. En lugar de mostrarse en un cuadro de diálogo independiente, las opciones de ajustes pasan a abrirse como una página completa dentro de la propia interfaz de widgets. Este cambio busca organizar mejor las opciones disponibles y hacer más clara la gestión de fuentes de información y tarjetas activas.
Por último, varias aplicaciones y componentes del sistema reciben mejoras de calidad de vida y correcciones puntuales de errores. Aunque muchas de estas modificaciones no se ven a simple vista, contribuyen a que el comportamiento general del sistema sea algo más consistente, con menos cierres inesperados y pequeños fallos visuales.
Con todo lo que introduce KB5077241, Windows 11 sigue avanzando mediante actualizaciones graduales que en algunos casos solo llegan a una parte de los usuarios al principio y se extienden al resto una vez que Microsoft las considera suficientemente maduras. El nuevo test de velocidad de Internet en la barra de tareas no es tan sofisticado como muchos esperaban —al final es básicamente un acceso directo a una búsqueda en Bing—, pero se suma a un conjunto de cambios que buscan mejorar rendimiento, seguridad y comodidad tanto en equipos domésticos como en entornos profesionales, dejando claro que la evolución del sistema operativo pasa por pequeños pasos constantes más que por grandes revoluciones de una sola vez.