Windows 11 deja atrás los drivers de impresión antiguos y pone fecha de caducidad a las impresoras heredadas

Última actualización: febrero 10, 2026
Autor: Isaac
  • Windows 11 elimina el soporte a los controladores de impresora V3 y V4 con la actualización KB5074105 y futuras versiones 24H2 y 25H2.
  • El cambio afecta sobre todo a impresoras antiguas en pymes, escuelas y oficinas que dependen de drivers heredados.
  • Microsoft impulsa el uso del controlador de clase IPP y el estándar IPP para mejorar seguridad, estabilidad y mantenimiento.
  • Los usuarios pueden contactar con el fabricante, actualizar drivers, renovar impresora o desinstalar la actualización como vías de solución.

Impresoras antiguas y cambios en drivers de Windows 11

Los controladores de dispositivos que se esconden en Windows suelen pasar desapercibidos, pero son piezas clave para que el ordenador se entienda con el hardware. Cuando algo falla en esos drivers, los problemas pueden ir mucho más allá de lo que parece a primera vista, sobre todo en algo tan crítico como la impresión.

En este contexto, Microsoft ha dado un paso que llevaba tiempo avisando: Windows 11 empieza a eliminar los controladores de impresora antiguos V3 y V4. Esto supone que una parte del parque de impresoras más veteranas, aún presentes en muchos hogares y, sobre todo, en pequeñas empresas y centros educativos, puede quedarse sin funcionar o sin poder reinstalarse correctamente.

Adiós a los drivers de impresora V3 y V4 en Windows 11

Fin del soporte a drivers V3 y V4 en Windows 11

La compañía ha confirmado que, con la actualización de Windows 11 KB5074105 y las versiones 24H2 y 25H2, el sistema dejará de ser compatible con los drivers de impresora V3 y V4. Estos controladores llevan años formando parte de Windows, pero ahora pasan a considerarse definitivamente heredados.

Los drivers V3 y V4 se introdujeron hace varias generaciones de Windows; de hecho, el modelo V4 llegó con Windows 8, así que hablamos de una tecnología con más de una década a sus espaldas. Aunque han permitido mantener con vida impresoras muy antiguas, Microsoft los marcó como obsoletos en septiembre de 2023 y ha ido preparando el terreno para su retirada.

El calendario ya está fijado: a partir de enero de 2026 Windows 11 deja de admitir estos controladores heredados. Eso implica que, en equipos actualizados a las versiones recientes del sistema, las impresoras que dependan exclusivamente de V3 o V4 podrán dejar de instalarse o directamente dejar de funcionar, sin posibilidad de reinstalar sus drivers antiguos.

Según la documentación técnica de Microsoft, este proceso se despliega por fases. Desde mediados de enero de 2026, Windows Update deja de publicar nuevos drivers de impresora tradicionales para Windows 11 y Windows Server 2025, salvo casos muy puntuales. A partir del 1 de julio de 2026, el sistema prioriza siempre el controlador IPP de clase integrado, y de cara a 2027 las actualizaciones de drivers de terceros quedan prácticamente restringidas a parches de seguridad críticos.

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Cambio de modelo: del driver heredado al controlador IPP de clase

Controlador de clase IPP en Windows 11

El movimiento no es un simple recorte de compatibilidad, sino un giro de modelo. En lugar de seguir manteniendo miles de paquetes de drivers específicos, Windows 11 apuesta por el Microsoft IPP Class Driver, un controlador universal basado en el Internet Printing Protocol (IPP).

Este driver IPP de clase ya viene integrado tanto en Windows 10 como en Windows 11 y permite que el sistema se comunique con una gran variedad de impresoras sin necesidad de instalar el software del fabricante. En paralelo, Microsoft impulsa las llamadas Print Support Apps, disponibles a través de la Microsoft Store, como complemento moderno para funciones avanzadas.

Con este enfoque, el sistema operativo deja de depender de binarios de terceros para tareas básicas de impresión. Esto reduce el riesgo de errores de compatibilidad, simplifica el mantenimiento y recorta la superficie de ataque desde el punto de vista de la ciberseguridad.

La consecuencia directa es que las impresoras modernas, compatibles con IPP o con drivers actualizados, seguirán funcionando sin grandes cambios para el usuario. Los problemas se concentran en aquellos modelos antiguos cuyo funcionamiento descansa por completo en controladores V3 o V4 específicos del fabricante.

Por qué Microsoft elimina los drivers de impresión antiguos

Motivos de seguridad para retirar drivers antiguos

Microsoft explica que la decisión está ligada al ciclo de vida de Windows 11 y a sus objetivos de seguridad y estabilidad. El ecosistema de impresión en Windows arrastra desde hace años un historial complicado, con vulnerabilidades en componentes como el servicio de cola de impresión (Print Spooler) y numerosos fallos provocados por drivers mal mantenidos.

Los controladores de impresora heredados se han identificado como uno de los puntos más delicados: acumulan problemas de estabilidad, generan conflictos con otras partes del sistema y suponen un vector de ataque atractivo para malware y atacantes remotos. Mantener su soporte suponía una carga de mantenimiento considerable y una fuente continua de incidencias.

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Al dejar atrás los drivers V3 y V4, Microsoft pretende reducir la superficie de ataque, simplificar el código a mantener y centrar esfuerzos en tecnologías de impresión modernas. La transición al estándar IPP y a los controladores universales de clase busca, por tanto, un Windows 11 más predecible y menos propenso a fallos en un área tan sensible como la impresión en red.

Aunque este tipo de cambios suele generar resistencia en parte de los usuarios, especialmente en entornos donde se exprimen los equipos hasta el final de su vida útil, la compañía insiste en que la mayoría de impresoras actuales ya usan arquitecturas de drivers recientes y no se verán afectadas.

Quién sale peor parado: pymes, centros educativos y oficinas con impresoras veteranas

Impacto en empresas y oficinas con impresoras antiguas

En términos globales, Microsoft calcula que el porcentaje de usuarios afectados es relativamente pequeño, ya que la inmensa mayoría de impresoras vendidas en los últimos años ofrecen soporte para IPP o disponen de drivers más modernos. Sin embargo, eso no quita que haya nichos donde el impacto pueda ser notable.

Los escenarios más delicados se concentran en pequeñas y medianas empresas, centros educativos, administraciones pequeñas y oficinas domésticas que siguen utilizando impresoras láser o multifunción de hace más de una década. En muchos casos se trata de equipos robustos, con mecánica aún en buen estado, pero que dependen de un paquete de driver V3 o V4 que ya no recibe actualizaciones.

Estos entornos suelen estirar el hardware al máximo por cuestiones de presupuesto o de organización interna. Ahora se encuentran con que, si actualizan a las últimas versiones de Windows 11 y aplican la actualización KB5074105, sus impresoras pueden dejar de instalarse correctamente o dejar de funcionar de un día para otro.

Otra parte afectada son los administradores de sistemas que todavía fuerzan la instalación manual de drivers específicos por motivos de compatibilidad o por inercia de configuraciones antiguas. Con el nuevo modelo, este enfoque se complica: el sistema prioriza el controlador IPP y va cerrando, por fases, la puerta a nuevas publicaciones de drivers heredados a través de Windows Update.

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Qué puede hacer el usuario si su impresora deja de funcionar en Windows 11

Opciones ante problemas con impresoras antiguas en Windows 11

Para quienes tienen una impresora antigua conectada a un PC con Windows 11 y, tras actualizar, se encuentran con que ha dejado de imprimir, el origen del problema puede no ser un fallo puntual, sino precisamente la retirada de los drivers heredados.

Microsoft detalla varias vías a considerar antes de dar por perdida la impresora. La primera es contactar con el fabricante para comprobar si existe un driver actualizado o un paquete compatible con el modelo moderno de impresión de Windows. Algunos fabricantes han publicado drivers universales que permiten seguir usando equipos veteranos sin recurrir a V3 o V4.

Si el fabricante ya no da soporte al dispositivo o no ofrece controladores adaptados, la solución más estable pasa por renovar la impresora por un modelo reciente que funcione de forma nativa con IPP Class Driver. Es una inversión que puede doler a corto plazo, sobre todo en organizaciones con varios equipos de impresión, pero que garantiza compatibilidad con futuras versiones de Windows.

Para quienes ya se han visto afectados por una actualización automática a KB5074105 y dependen de una impresora muy antigua, existe una alternativa temporal: desinstalar la actualización. Desde la configuración de Windows, entrando en Ajustes > Windows Update > Historial de actualizaciones > Desinstalar actualizaciones, es posible localizar el parche con ese código y revertirlo, siempre realizando antes una copia de seguridad de los datos.

Esta salida, no obstante, no deja de ser un parche provisional. Mantener el sistema sin actualizar por conservar una impresora antigua implica renunciar a mejoras de seguridad y estabilidad en el resto del sistema, algo especialmente delicado en entornos corporativos o educativos conectados a redes amplias.

El panorama que se abre con este cambio es claro: Windows 11 avanza hacia un modelo de impresión más moderno, basado en IPP y en controladores universales, y los drivers de impresora antiguos van quedando definitivamente atrás. Para quienes aún dependen de hardware heredado, es momento de revisar qué impresoras tienen, hablar con los fabricantes, valorar renovaciones y planificar las próximas actualizaciones del sistema para evitar sustos cuando llegue la fecha límite marcada por Microsoft.