Valve descataloga la Steam Deck LCD y sube el listón de entrada

Última actualización: diciembre 22, 2025
Autor: Isaac
  • Valve ha dejado de fabricar y vender la Steam Deck LCD de 256 GB, último modelo LCD que quedaba en catálogo.
  • Al agotarse el stock, la consola solo estará disponible en sus versiones OLED de 512 GB y 1 TB, más caras.
  • La retirada del modelo LCD se relaciona con una estrategia de simplificación y con el encarecimiento de la memoria.
  • Valve mantiene el soporte de software para todas las Steam Deck LCD ya vendidas y mira a futuro con una posible Steam Deck 2.

Steam Deck LCD descatalogada

Si estabas pensando en hacerte con la Steam Deck más barata, llegas algo tarde: el modelo con pantalla LCD y 256 GB de almacenamiento ha pasado a mejor vida. Valve ha confirmado que deja de producir esta versión, y en cuanto se agoten las últimas unidades que queden en circulación, desaparecerá por completo de la tienda oficial.

Este movimiento supone que la puerta de entrada al ecosistema Steam Deck sube de precio tanto en España como en el resto de Europa. A partir de ahora, quien quiera estrenar consola portátil de Valve tendrá que mirar directamente a los modelos con pantalla OLED, bastante más caros que la ya descatalogada Steam Deck LCD.

Valve descataloga la Steam Deck LCD de 256 GB

En la página oficial de Steam Deck, Valve ha añadido un aviso claro: el modelo LCD de 256 GB ya no se fabrica y, una vez vendidas las existencias actuales, no volverá a estar disponible. Ese mensaje, que comenzó viéndose en la tienda de Estados Unidos, se ha ido extendiendo también al resto de mercados, afectando a España y al conjunto de Europa.

La Steam Deck LCD de 256 GB era la última superviviente de la primera generación lanzada en 2022, tras la retirada previa de las versiones de 64 y 512 GB con la misma pantalla. En nuestro mercado se vendía por 419 euros con IVA incluido, mientras que en EE. UU. su precio era de 399 dólares, situándose como una de las opciones más asequibles para jugar a títulos de PC en formato portátil.

Según la propia compañía, no habrá reposición de stock una vez se agoten las unidades, ni en la tienda de Steam ni en los canales oficiales. A efectos prácticos, la Steam Deck LCD queda descatalogada y cualquier interesado tendrá que recurrir al mercado de segunda mano o a los restos de inventario que puedan quedar en algunos distribuidores.

En varios países, incluidas distintas regiones europeas, las unidades reacondicionadas del modelo LCD que Valve vendía a menor precio también se han agotado. Esto confirma que el fabricante está cerrando por completo la etapa de la pantalla LCD para centrarse en la línea OLED.

Qué modelos de Steam Deck quedan a la venta ahora mismo

Con la desaparición de la Steam Deck LCD de 256 GB, la gama queda mucho más simple. A día de hoy, solo están disponibles modelos con panel OLED, que pasan a ocupar todo el escaparate de Valve. En la tienda oficial europea se ofrecen dos variantes principales, ambas con las mismas prestaciones base y diferenciadas por la capacidad de almacenamiento.

Por un lado está la Steam Deck OLED con 512 GB, que se sitúa como nuevo modelo de entrada con un precio de 569 euros (549 dólares en EE. UU.). Por encima se coloca la Steam Deck OLED con 1 TB, que escala hasta los 679 euros y suele venir con cristal antirreflectante y acabados algo más cuidados en determinadas ediciones.

La desaparición del modelo LCD hace que el precio mínimo para entrar en el ecosistema Steam Deck suba de forma notable. Pasamos de los 419 euros que costaba el modelo de 256 GB con pantalla LCD a los 569 euros del OLED de 512 GB, una diferencia importante para cualquiera que estuviera comparando opciones dentro del segmento de consolas portátiles para gaming en PC.

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En cualquier caso, Valve mantiene a la venta accesorios oficiales como bases, cargadores y fundas, que siguen siendo compatibles con tanto con las nuevas Steam Deck OLED como con las antiguas LCD. Lo que se estrecha es la cantidad de configuraciones de hardware disponibles, que ahora se reducen a dos capacidades de almacenamiento sobre la misma base técnica.

Por qué Valve deja atrás la versión LCD

Valve no ha publicado un desglose técnico detallado de los motivos, pero varias pistas apuntan en la misma dirección: simplificación de la gama y presión en la cadena de suministro. Por un lado, concentrar la producción en un único tipo de pantalla y en menos variantes reduce complejidad y costes operativos.

Por otro, distintos informes del sector señalan que el encarecimiento de la memoria DRAM y otros componentes clave habría erosionado los márgenes de beneficio de los modelos más baratos. En este contexto, seguir fabricando una consola LCD de 256 GB a un precio ajustado resultaría menos interesante para Valve que centrar los recursos en la línea OLED, con mayor margen y mejor imagen de producto.

Además, mantener de forma indefinida la Steam Deck LCD junto al catálogo OLED podía generar solapamiento interno y confusión al usuario. Al eliminar progresivamente los modelos LCD (64, 256 y 512 GB), Valve deja claro el mensaje: la familia Steam Deck se articula en torno a la pantalla OLED y a dos únicas configuraciones de almacenamiento.

Esta estrategia encaja también con la voluntad de la compañía de no subir precios de forma brusca en los modelos que sí resultan rentables. Al reservar la memoria y otros componentes para la versión OLED, Valve puede amortiguar parte de las subidas de costes sin trasladarlas de inmediato al coste final para el consumidor.

Subida del precio de entrada y comparación con la competencia

Con la Steam Deck LCD fuera de juego, se produce un cambio importante: el umbral de acceso a la consola de Valve se encarece. Quien antes tenía una opción alrededor de los 400 euros, ahora se encuentra con que tiene que desembolsar cerca de 570 euros si quiere estrenar un modelo nuevo en España o el resto de Europa.

Este salto coloca a la Steam Deck OLED en una franja de precio muy similar a la de rivales como Asus ROG Ally o Lenovo Legion Go, portátiles que en muchas ocasiones ofrecen un hardware más reciente y potente, especialmente en CPU y GPU. La propuesta de Valve compensa parte de esa diferencia con una mejor integración de software, un sistema operativo propio (SteamOS) más pulido para juegos y una experiencia de usuario cuidada.

En los últimos meses se han visto ofertas agresivas en consolas rivales, con modelos como la ASUS ROG Ally equipada con procesador AMD Z1 Extreme cayendo en determinados momentos a la franja de los 430-450 euros en Europa. En ese escenario, para muchos compradores la Steam Deck LCD suponía un equilibrio razonable entre precio, rendimiento y ecosistema.

Ahora, con la versión LCD descatalogada, la relación calidad-precio se complica para determinados perfiles, sobre todo para quienes priorizan el rendimiento bruto por encima de la experiencia de software. Aun así, la Steam Deck OLED sigue siendo competitiva dentro del mercado de consolas portátiles, especialmente para quienes ya tienen una gran biblioteca de juegos en Steam.

Ventajas del salto a la pantalla OLED

Valve ha apostado claramente por que el futuro de la consola pase por la tecnología OLED. El nuevo panel ofrece 7,4 pulgadas frente a las 7 pulgadas del modelo LCD, una tasa de refresco de 90 Hz en lugar de 60 Hz y un brillo máximo superior, con picos que alcanzan los 1.000 nits en contenido HDR.

En el día a día, esto se traduce en negros más profundos, contraste más marcado y colores más vivos, algo especialmente apreciable en juegos con escenas oscuras o mucho movimiento. La mayor tasa de refresco ayuda a reducir el desenfoque en títulos de acción y carreras, ofreciendo una sensación de fluidez superior incluso cuando no se llega constantemente a 90 FPS.

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El modelo OLED también introduce una batería de 50 Wh, frente a los 40 Wh del LCD, lo que permite sesiones algo más largas en función del tipo de juego y los ajustes gráficos. A esto se suma la llegada de Wi-Fi 6E, que mejora la estabilidad y velocidad de la conexión inalámbrica, algo clave si se utilizan funciones de juego en la nube o streaming local.

Otro detalle que no se ve a simple vista es la ligera reducción de peso y mejor gestión térmica en la versión OLED. La consola se calienta menos y mantiene el rendimiento de forma más estable en sesiones prolongadas, un aspecto que muchos usuarios valoran tanto o más que la mejora visual.

Aunque la potencia bruta de la APU sigue siendo muy similar a la del modelo original, la suma de estas mejoras hace que la experiencia diaria de uso de la Steam Deck OLED sea más refinada, algo que Valve quiere convertir en el nuevo estándar de la familia.

Limitaciones de hardware y posición actual de la Steam Deck

Pese a los cambios en la pantalla y en la autonomía, el corazón de la consola sigue siendo básicamente el mismo. La Steam Deck continúa utilizando una CPU basada en arquitectura Zen 2 con 4 núcleos y 8 hilos, acompañada de una GPU RDNA 2 con 512 shaders. Es una combinación que ha demostrado ser solvente, pero que empieza a acusar el paso del tiempo frente a chips más modernos.

En los juegos actuales más exigentes, este hardware obliga a recurrir a resoluciones moderadas, calidad gráfica baja o media y técnicas de reescalado si se quiere mantener un rendimiento fluido. En títulos de nueva generación pensados para consolas como PS5 y Xbox Series X|S, la consola portable de Valve ya va algo justa.

Donde la Steam Deck sigue sintiéndose realmente cómoda es en juegos menos pesados o de generaciones anteriores, como la de PS4 y Xbox One, así como en una enorme variedad de indies. En ese terreno, la combinación de potencia, formato portátil y optimizaciones de SteamOS ofrece una experiencia muy sólida.

En el mismo rango de precios hay alternativas con APU más recientes y superiores en bruto, pero no todas cuentan con pantalla OLED, ni con un sistema operativo tan adaptado al juego portátil como el de Valve. Muchas de ellas dependen de Windows 11, un entorno más pesado y menos pulido para este tipo de dispositivo, que en ocasiones obliga a invertir tiempo en ajustes y configuraciones.

En resumen práctico, la Steam Deck ya no es la consola más puntera a nivel de componentes, pero su combinación de hardware suficiente y software muy afinado todavía la mantiene como una opción interesante dentro del segmento, especialmente tras el salto al panel OLED.

¿Qué pasa con quienes ya tienen una Steam Deck LCD?

La retirada del modelo LCD plantea una duda razonable: ¿se quedarán colgados quienes ya compraron esa versión? Valve ha sido clara en este punto y ha reiterado que continuará ofreciendo soporte de software completo para todas las Steam Deck LCD, incluidas las de 256 GB ahora descatalogadas.

Esto significa que seguirán recibiendo actualizaciones de SteamOS, mejoras de rendimiento, nuevos ajustes de compatibilidad para juegos y parches de seguridad. No se trata de un corte en seco, sino de un cierre de producción que no afecta al soporte de las unidades que ya están en manos de los usuarios.

En cuanto al hardware, Valve mantiene disponibles canales oficiales para piezas de repuesto y reparaciones, lo que permite prolongar la vida útil de las consolas LCD durante años. La comunidad también sigue muy activa, con mods, accesorios y guías de mantenimiento que ayudan a sacar más partido al dispositivo.

Eso sí, quienes quieran ampliar capacidad de almacenamiento o mejorar alguna parte deberán asumir que no habrá modelos LCD nuevos en tienda. La única vía para conseguir una unidad adicional pasará por el mercado de segunda mano, donde es previsible que aparezcan bastantes consolas procedentes de usuarios que decidan dar el salto a la versión OLED.

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Para muchos propietarios actuales, el mensaje de Valve es tranquilizador: su Steam Deck no se queda obsoleta de la noche a la mañana, aunque el fabricante haya decidido mover ficha en el catálogo.

Mercado de segunda mano y efecto en el ecosistema portátil

La desaparición del modelo LCD de 256 GB dejará su huella también en el mercado de segunda mano de consolas portátiles. Es bastante probable que se vean más unidades LCD a la venta, tanto de usuarios que quieran actualizar a la OLED como de quienes simplemente decidan cambiar de dispositivo.

A corto plazo, esto puede generar oportunidades interesantes para quienes buscan un precio ajustado y no necesitan la última tecnología de pantalla. Sin embargo, con el tiempo las unidades disponibles irán disminuyendo y será más difícil encontrar Steam Deck LCD en buen estado a precios razonables.

En paralelo, el movimiento de Valve empuja al segmento hacia productos más caros y con posicionamiento más “premium”. La falta de una opción LCD oficial económica abre espacio para que otros fabricantes intenten ocupar ese hueco con soluciones basadas en Windows o configuraciones más modestas.

Los analistas ya apuntan a que el aumento del precio base de Steam Deck podría llevar a algunos usuarios primerizos a mirar hacia alternativas con hardware más potente o hacia dispositivos con ofertas agresivas. Aun así, el peso de la marca Steam, la integración con la biblioteca existente y la madurez de SteamOS siguen siendo argumentos fuertes a favor de la consola de Valve.

En conjunto, el ecosistema de consolas portátiles para PC entra en una fase algo más madura, con menos apuestas “low cost” y una mayor concentración alrededor de modelos de gama media y alta.

Lo que viene después: rumores de Steam Deck 2

La decisión de dejar de fabricar la Steam Deck LCD no solo tiene efectos inmediatos; también alimenta las especulaciones sobre una posible Steam Deck 2. La propia Valve ha comentado en varias ocasiones que no lanzará una sucesora hasta que exista un salto de hardware suficientemente grande como para justificar el cambio manteniendo un consumo eficiente.

Eliminar gradualmente la línea LCD ayuda a consolidar la generación actual en torno al modelo OLED, mientras se estudian nuevas arquitecturas de CPU y GPU capaces de ofrecer un incremento notable de rendimiento sin disparar la temperatura ni el consumo. El mercado, por su parte, se ha llenado de competidores que renuevan producto casi cada año, aunque a veces con mejoras escasas.

Valve parece querer mantener un ritmo distinto, más pausado, centrado en ofrecer saltos cualitativos y no simples revisiones menores. Mientras tanto, el foco está en pulir SteamOS, ampliar la compatibilidad de juegos y asegurar que tanto la base instalada de Steam Deck LCD como las nuevas OLED sigan teniendo recorrido durante varios años.

Para quien se plantee comprar una consola ahora, el mensaje implícito es claro: no hay una Steam Deck 2 a la vuelta de la esquina, pero sí una apuesta decidida por alargar la vida de la plataforma actual con la mejor versión disponible, que es la OLED.

El movimiento de Valve al descatalogar la Steam Deck LCD marca el final definitivo de la primera hornada de la consola y sube el listón económico para quien quiera entrar en su ecosistema, a cambio de ofrecer una experiencia más cuidada con pantalla OLED, mejor autonomía y un catálogo simplificado; todo ello manteniendo el soporte para los modelos antiguos y dejando la puerta abierta a una futura generación cuando la tecnología lo permita.

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