NVIDIA investiga los fallos gráficos en Windows 11 tras la última actualización KB5074109

Última actualización: febrero 5, 2026
Autor: Isaac
  • La actualización KB5074109 de Windows 11 provoca caídas de FPS, pantallas negras y artefactos gráficos en PC con GPU NVIDIA.
  • NVIDIA reconoce el problema, lo relaciona con el parche de Windows 11 y recomienda desinstalar temporalmente la actualización.
  • Microsoft lanza la actualización opcional KB5074105 que corrige parte de los fallos de pantalla negra, pero no los errores gráficos en juegos.
  • Los usuarios se ven obligados a elegir entre seguridad y estabilidad mientras esperan un parche definitivo de Microsoft y NVIDIA.

Problemas graficos NVIDIA Windows 11

Lo que debía ser un simple parche de seguridad de enero para Windows 11 se ha transformado en un serio dolor de cabeza para muchos usuarios con tarjetas gráficas de NVIDIA. La actualización acumulativa KB5074109, obligatoria en buena parte de los equipos con el sistema de Microsoft, está generando fallos gráficos, caídas de rendimiento y pantallas negras tanto al iniciar el sistema como dentro de los juegos.

En cuestión de días, los foros de NVIDIA, el Feedback Hub de Windows y distintas comunidades europeas de PC se han llenado de quejas. Jugadores con equipos de gama media y alta reportan pérdidas de entre 10 y 20 FPS en títulos exigentes, artefactos visuales en pantalla y un comportamiento inestable que antes de la actualización no existía. Muchos han pasado de tener una experiencia fluida a encontrarse con un PC impredecible cada vez que intentan jugar.

NVIDIA apunta a la actualización KB5074109 como origen del problema

Actualizacion KB5074109 y errores graficos

Los primeros sospechosos fueron, como casi siempre, los drivers de la propia NVIDIA, que también recibieron nuevas versiones a finales de enero (como los controladores GeForce Game Ready 591.74 y 591.86). Sin embargo, a medida que se han ido recopilando testimonios y pruebas, la balanza se inclina claramente hacia el lado de Microsoft: el detonante es la actualización KB5074109 de Windows 11, desplegada el 13 de enero de 2026 para las ramas 24H2 y 25H2.

En los hilos oficiales de GeForce, varios ingenieros de la marca han confirmado que el patrón es consistente: los problemas comienzan tras instalar KB5074109 y desaparecen al desinstalarla. Manuel Guzmán, representante técnico muy activo en los foros de NVIDIA, ha sido tajante en sus mensajes a la comunidad: “hasta donde sabemos, la única forma de resolverlo ahora mismo parece ser desinstalar el parche KB5074109”.

Este tipo de respuesta es poco habitual, porque implica señalar de forma directa a un componente externo al controlador gráfico. No obstante, NVIDIA ha preferido no lavarse las manos y ha confirmado que está investigando los fallos a pesar de que el origen esté en el sistema operativo. El objetivo es reproducir los errores en laboratorio para entender mejor cómo interactúa la actualización de Windows con determinadas configuraciones de GPU.

El problema no se limita a un único modelo de tarjeta: se han visto reportes en portátiles con GPU NVIDIA, sobremesas con gamas RTX 30 y RTX 40 e incluso configuraciones de gaming relativamente modestas. La constante es siempre la misma: tras instalar KB5074109, la experiencia gráfica se degrada de forma notable.

Qué están sufriendo los jugadores: caídas de FPS, artefactos y pantallas negras

Fallos graficos en juegos tras actualizacion KB5074109

Los síntomas descritos por los usuarios son variados, pero guardan una línea común. Muchos hablan de caídas de 10 a 20 fotogramas por segundo en juegos que antes iban “clavados”. Esta pérdida de rendimiento se nota especialmente en títulos muy exigentes, donde el margen de maniobra es menor y cada frame cuenta. Algunos jugadores comentan que el valor medio de FPS baja, pero lo que realmente destroza la experiencia es el empeoramiento del 1% low: microcortes, tirones y stuttering continuo que hacen que el juego se sienta irregular.

Otros usuarios reportan artefactos visuales de todo tipo: rectángulos, barras que aparecen en la parte superior de la pantalla, sombras extrañas sobre el mapa o elementos gráficos corruptos que no existían antes del parche. Forza Horizon 5 es uno de los títulos que más se repite en las quejas, con “extraños artefactos de sombras” en el mapa, pero también se mencionan juegos como Cyberpunk 2077, Hogwarts Legacy o Warzone, donde el rendimiento se ha desplomado sin que los jugadores toquen la configuración gráfica.

Relacionado:  Pantalla parpadea en Windows 11: diagnóstico y soluciones paso a paso

Más allá de los juegos, la actualización también provoca pantallas negras justo antes de que aparezca el escritorio o durante el lanzamiento de determinados títulos. En algunos casos Windows 11 sigue funcionando en segundo plano —se escucha el sonido o se percibe actividad en el sistema—, pero la señal de vídeo se pierde por completo. Todo apunta a un fallo serio en la cadena de renderizado de gráficos, posiblemente en la forma en que KB5074109 interactúa con la pila de DirectX y el controlador de pantalla.

Incluso en entornos de trabajo, se han descrito cuelgues de aplicaciones que tiran de GPU, congelamientos de la interfaz al utilizar la tarjeta NVIDIA integrada en portátiles y fallos intermitentes que obligan a reiniciar el sistema. Para quienes usan su PC tanto para jugar como para trabajar, la inestabilidad generada por el parche está resultando especialmente frustrante.

Conviene subrayar que, por ahora, no se están viendo reportes masivos similares en equipos con GPU de AMD o Intel. Eso no significa que no existan casos aislados, pero sí refuerza la impresión de que la combinación problemática se da entre Windows 11 actualizado con KB5074109 y determinados controladores de NVIDIA.

KB5074109: un parche de seguridad que se ha vuelto en contra de Windows 11

KB5074109 llegó a Windows 11 como la actualización de seguridad acumulativa de enero de 2026, con el objetivo de reforzar la protección del sistema y corregir vulnerabilidades. No es una actualización opcional: forma parte de los parches que Microsoft distribuye de manera automática a millones de equipos, incluidos los de particulares, empresas y administraciones públicas en Europa.

Sin embargo, el parche ha acabado asociado a una larga lista de problemas. Más allá de los fallos con NVIDIA, se han documentado bloqueos del sistema, pantallazos de error, cuelgues en Outlook y problemas en servicios en la nube como Azure. Microsoft se ha visto obligada a lanzar varias correcciones de emergencia para tapar los agujeros más graves, pero la sensación entre los usuarios es que el sistema sigue lejos de estar en un estado estable.

En el ámbito gráfico, la propia Microsoft ha reconocido errores relacionados con la pila de gráficos de Windows, incluida una pantalla negra tras iniciar sesión y fallos en el menú Inicio y la barra de tareas. Incluso se ha mencionado un BSOD asociado a dxgmms2.sys, un componente directamente ligado a la gestión de gráficos en el sistema operativo. Todo ello refuerza la idea de que no estamos ante un bug menor, sino ante un parche que ha tocado piezas delicadas del sistema.

KB5074109, además, se ha desplegado sobre un contexto ya complicado. Windows 11 arrastra desde su lanzamiento un historial de actualizaciones problemáticas que han llegado a romper configuraciones multimonitor, funciones como G-Sync o el comportamiento de ciertas aplicaciones 3D. Cada nuevo parche genera recelos, especialmente entre quienes usan el PC para jugar o trabajar con gráficos intensivos.

Entre la comunidad de jugadores de España y el resto de Europa vuelve a surgir la misma crítica: las actualizaciones parecen llegar sin suficiente validación cruzada con los principales fabricantes de GPU. Cuando algo falla, el usuario final se convierte otra vez en el conejillo de indias, obligado a hacer de tester en un entorno en el que lo normal debería ser encender el PC y que todo funcione.

Relacionado:  Verificar velocidad del adaptador de red en Windows 11/10

La respuesta de NVIDIA: investigación abierta y una solución incómoda

Frente a este escenario, la actuación de NVIDIA ha sido relativamente rápida. En los foros oficiales de GeForce, representantes de la compañía han ido respondiendo a los mensajes de los afectados, recopilando datos de hardware, versiones de drivers, juegos implicados y registros de sistema. Manuel, uno de los portavoces más visibles, ha confirmado que la firma “está investigando” el problema pese a que todo apunta a que el origen está en la actualización de Windows 11.

Al mismo tiempo, NVIDIA ha tenido que lidiar con sus propios quebraderos de cabeza en el terreno de los controladores. La versión Game Ready 591.86, lanzada el 27 de enero, incluye correcciones y mejoras, pero también se ha visto salpicada por los reportes de fallos de rendimiento tras la actualización KB5074109. Aunque la compañía insiste en que el detonante es el parche de Microsoft, el cruce de fechas ha generado confusión entre los jugadores, que no saben si culpar a Windows, al driver o a ambas cosas.

La única medida realmente efectiva que hoy se repite tanto desde NVIDIA como desde los propios usuarios es revertir la actualización de enero de Windows 11. Es decir, desinstalar KB5074109 y volver a una compilación anterior del sistema. Quienes han seguido este camino aseguran que los artefactos desaparecen y los juegos recuperan su rendimiento habitual, algo que confirma que el problema está asociado al parche.

Para NVIDIA, esta situación es incómoda: por un lado, no puede recomendar alegremente que la gente prescinda de un parche de seguridad; por otro, no tiene aún en sus manos una solución directa vía controlador que corrija el fallo sin tocar Windows. La postura oficial, por ahora, es de prudencia: investigar, colaborar con Microsoft y ofrecer a la comunidad información clara cuando haya avances.

El caso ha reabierto además el debate sobre la complejidad del ecosistema PC, donde hardware, sistema operativo y drivers evolucionan a ritmos distintos y cualquier desajuste puede provocar fallos difíciles de rastrear. NVIDIA, al menos, ha optado por no esconderse y reconocer que algo va mal, aunque el origen esté fuera de su software.

Qué está haciendo Microsoft: el parche opcional KB5074105 y correcciones parciales

Para intentar contener los daños, Microsoft ha publicado la actualización KB5074105, una vista previa opcional para Windows 11 24H2 y 25H2 que lleva el sistema a las compilaciones 26200.7705 y 26100.7705. A diferencia de KB5074109, no se trata de un parche de seguridad obligatorio, sino de una actualización que el usuario debe instalar manualmente desde Windows Update.

KB5074105 incluye varias mejoras de cara al usuario, como una reanudación más fluida de actividades iniciadas en el móvil Android, cambios en los servicios MIDI y nuevos controles para Smart App Control. También añade una tarjeta “Dispositivo” en la página principal de Configuración y amplía la compatibilidad de Windows Hello con algunos lectores de huellas externos.

Lo más relevante en este contexto es la lista de correcciones: Microsoft afirma que esta versión soluciona un problema de pantalla negra que podía aparecer tras iniciar sesión, arregla cuelgues del menú Inicio y la barra de tareas, y corrige un fallo de pantalla azul vinculado a dxgmms2.sys. Es decir, toca precisamente partes del sistema que se han visto afectadas por el parche de enero.

No obstante, tanto los reportes de usuarios como las declaraciones del propio personal de NVIDIA apuntan en la misma dirección: KB5074105 sólo corrige parte del desastre. La actualización ayuda con las pantallas negras iniciales en algunos equipos, pero no resuelve los artefactos ni las pérdidas de rendimiento en juegos. Manuel, el representante de NVIDIA, ha señalado que, por lo que saben, esta vista previa no aborda los errores gráficos que preocupan a los jugadores.

Relacionado:  Device Descriptor Request Failed en Windows 11

En la práctica, muchos usuarios europeos se encuentran atrapados en una situación complicada. Por un lado, mantener KB5074109 instalado garantiza las correcciones de seguridad que trae consigo el paquete de enero. Por otro, desinstalarlo devuelve la estabilidad gráfica y permite jugar con normalidad, pero deja el sistema potencialmente más expuesto. La decisión no es sencilla, especialmente en entornos profesionales donde las políticas de seguridad son más estrictas.

Cómo pueden actuar los usuarios afectados en Windows 11

Ante la falta de un parche definitivo que resuelva el problema sin peajes, la única solución que está dando resultados consistentes es revertir la actualización KB5074109 de Windows 11. El proceso, al menos a día de hoy, se puede hacer desde las herramientas estándar del sistema, aunque es recomendable que cada usuario valore los riesgos antes de dar el paso.

El procedimiento general pasa por abrir la aplicación Configuración, acceder a Windows Update y entrar en el apartado de historial de actualizaciones. Desde ahí es posible ver las actualizaciones instaladas y desinstalar manualmente la de enero identificada como KB5074109. Tras el reinicio, muchos afectados aseguran que los juegos vuelven a rendir como antes, las pantallas negras desaparecen y el sistema deja de congelarse al usar la GPU de NVIDIA.

Para evitar que el parche se reinstale de forma automática, algunos usuarios están optando por pausar temporalmente Windows Update o configurar políticas que bloqueen específicamente esa actualización concreta. En el caso de equipos de empresa o de organizaciones públicas en España y otros países europeos, esta decisión suele pasar por los administradores de sistemas, que deben sopesar la exposición a vulnerabilidades frente a la estabilidad de las estaciones de trabajo.

Conviene tener en cuenta que no todos los equipos con Windows 11 y GPU NVIDIA se ven afectados. Hay millones de PC con la actualización instalada que no han reportado problemas, de modo que no se recomienda desinstalar el parche si el sistema funciona con normalidad. El propio consejo que llega desde entornos técnicos es claro: si no tienes pantallas negras, artefactos ni caídas de FPS apreciables, lo más prudente es mantener las actualizaciones de seguridad.

Para quienes sí sufren los errores, además de revertir KB5074109, se recomienda mantener los drivers de NVIDIA actualizados y revisar cómo configurar mi tarjeta de gráficos, comprobar la integridad de archivos de los juegos y monitorizar las próximas notas de versión tanto de Microsoft como de la propia NVIDIA. Es de esperar que, en algún momento, llegue un nuevo parche que corrija el conflicto sin obligar a renunciar a las mejoras de seguridad.

Todo este episodio vuelve a mostrar hasta qué punto el equilibrio entre seguridad, rendimiento y estabilidad en el ecosistema PC es delicado. Una actualización pensada para reforzar Windows 11 ha terminado deteriorando la experiencia de juego de una parte de los usuarios con tarjetas NVIDIA, obligándoles a elegir entre proteger su sistema o disfrutar de sus títulos sin sobresaltos. Mientras Microsoft y NVIDIA trabajan en una solución más limpia, quienes se han visto afectados no tienen más remedio que tirar de paciencia, ajustar sus equipos y decidir qué sacrificar: los últimos parches de seguridad o la tranquilidad de que, al pulsar “Jugar”, nada se rompa por el camino.

Windows 11: problemas de rendimiento en las GPU NVIDIA
Artículo relacionado:
Windows 11 provoca graves bajadas de rendimiento en GPU NVIDIA tras la última actualización