- Microsoft optimiza la búsqueda del Explorador de archivos de Windows 11 eliminando indexaciones duplicadas.
- La mejora llega primero a Windows 11 Insider Preview Build 26220.7523 en los canales Dev y Beta.
- Se reduce el consumo de RAM, CPU y disco durante las búsquedas, algo clave en equipos con poca memoria.
- La actualización incluye cambios en el Explorador, Copilot, accesibilidad y ajustes visuales de la interfaz.
La compañía ha comenzado a desplegar una actualización centrada en reducir el consumo de RAM y hacer más ágil la búsqueda de archivos dentro del Explorador de Windows 11. No se trata de una revolución completa del sistema, pero sí de un cambio muy concreto en el motor de indexación que, sobre todo en equipos con 8 GB de memoria o menos, puede marcar la diferencia en el día a día.
Por qué Microsoft actúa ahora sobre la búsqueda del Explorador

Windows 11 no ha logrado ganarse a todos los usuarios de PC, y muchos no han dado el salto a Windows 11, especialmente a quienes venían de Windows 10, un sistema que pide menos requisitos, consume menos recursos y suele ofrecer mejor rendimiento en muchas configuraciones. A ello se suma que la memoria RAM se ha encarecido notablemente en los últimos meses, con previsiones de precios altos al menos a corto y medio plazo.
En este escenario, cualquier función que consuma memoria de forma innecesaria se vuelve un problema. El Explorador de archivos de Windows 11 ya fue criticado cuando Microsoft introdujo la precarga para abrirlo más rápido: la mejora añadía unos 35 MB extra de uso de RAM y, aun así, Windows 10 seguía mostrando mejor agilidad en muchos equipos.
Las quejas se han centrado especialmente en la búsqueda. Al realizar consultas en carpetas grandes o en varias unidades, muchos usuarios notan picos de uso de CPU, disco y RAM, con el sistema volviéndose torpe durante unos instantes. No es raro que, ante esto, una parte de la comunidad acabe recurriendo a alternativas de terceros como Everything, Listary o Flow Launcher para evitar la herramienta integrada.
La raíz del problema está en que el Explorador de archivos no dispone de un motor de búsqueda propio. En su lugar, se apoya íntegramente en el Indexador de Búsqueda de Windows, un componente que mantiene una base de datos local con información de los archivos y que, en la práctica, puede llegar a repetir trabajo si no se gestiona bien.
Cómo funciona la nueva reducción de consumo de RAM en la búsqueda

La actualización que Microsoft está probando en Windows 11 se centra en algo muy específico: eliminar las operaciones de indexación duplicadas durante las búsquedas en el Explorador de archivos. Hasta ahora, el sistema podía llegar a escanear varias veces los mismos archivos o rutas en una sola operación, especialmente al trabajar con directorios extensos o unidades secundarias.
Con el nuevo enfoque, el indexador dejará de realizar esos trabajos redundantes. En lugar de procesar una y otra vez las mismas carpetas, el sistema utilizará un índice único y consolidado, evitando recalcular lo que ya tiene registrado. Este cambio se traduce en menos carga en los componentes clave del equipo.
Según detalla Microsoft en las notas de la compilación, la optimización impacta en tres frentes principales: se reducen las operaciones de entrada y salida en disco, disminuyen los ciclos de CPU y se recortan las tareas de indexación en segundo plano. En conjunto, esto provoca una bajada del uso de memoria RAM durante las búsquedas, especialmente perceptible cuando se trabajan con grandes volúmenes de datos. Para mitigar problemas de E/S en unidades que se suspenden, conviene revisar opciones como evitar que el disco se apague.
El objetivo no es convertir la búsqueda en la función más ligera del sistema, pero sí evitar que una operación tan cotidiana como buscar un documento, una foto o una hoja de cálculo penalice el resto de aplicaciones abiertas. En equipos con recursos ajustados, estos picos de carga pueden suponer la diferencia entre un sistema fluido y otro que se queda pensando varios segundos.
Microsoft reconoce que la búsqueda del Explorador no es un motor separado, sino una capa que se apoya directamente en el índice de Windows. Con la nueva lógica, ese índice se vuelve más eficiente al saltarse procesos ya realizados, lo que reduce automáticamente la memoria y el tiempo que requiere mostrar los resultados al usuario.
Dónde se está probando la mejora y cuándo llegará al resto

Esta optimización no ha aterrizado todavía en la versión estable de Windows 11. La reducción de uso de RAM en la búsqueda del Explorador se está probando en la Windows 11 Insider Preview Build 26220.7523 y posteriores, disponible para quienes formen parte de los canales Dev y Beta del programa Windows Insider.
La compañía está utilizando un despliegue controlado por funciones, lo que en la práctica significa que no todos los usuarios Insider reciben la mejora al mismo tiempo. Mediante un sistema de activación gradual, Microsoft puede monitorizar el comportamiento de la nueva búsqueda, comprobar que no se pierden resultados y detectar posibles fallos antes de generalizar el cambio.
Durante esta fase, la función se va activando como característica bajo prueba, de manera que quienes la tengan habilitada empezarán a notar búsquedas algo más rápidas y menos consumo de recursos durante las operaciones de archivos. Si las métricas son positivas y no aparecen problemas de estabilidad, la intención es habilitar la optimización por defecto en compilaciones futuras.
No hay una fecha exacta confirmada para su llegada a todos los usuarios, pero el patrón habitual de Microsoft sugiere que la mejora acabará incorporándose a las actualizaciones acumulativas de Windows 11 mediante Windows Update. Lo más probable es que muchos equipos reciban este ajuste de forma silenciosa en alguno de los parches mensuales, sin necesidad de intervención por parte del usuario. Más detalles sobre las actualizaciones y novedades de Windows 11 ayudan a entender cómo se despliegan estas mejoras.
En Europa y España, donde siguen en servicio miles de PCs con 8 GB de RAM o menos en hogares, pymes, centros educativos y administraciones, este tipo de optimización puede prolongar un poco la vida útil de los equipos sin obligar a pasar por caja para ampliar memoria, algo especialmente sensible en un momento de precios altos de la DRAM.
Otros cambios que llegan al Explorador de archivos y a Windows 11
La actualización donde se incluye esta mejora de búsqueda no se limita al consumo de memoria. Microsoft está aprovechando estas builds para introducir ajustes adicionales en el Explorador de archivos y en otras partes clave de Windows 11, con la idea de pulir tanto el rendimiento como la experiencia de uso.
Por un lado, se está reorganizando el menú contextual que aparece al hacer clic derecho sobre archivos y carpetas. Opciones menos utilizadas, como “Comprimir”, “Copiar como ruta”, “Girar” imágenes o “Establecer como fondo de escritorio”, se mueven a submenús específicos con nombres como “Administrar archivo” u “Otras acciones”. El objetivo es que las acciones más frecuentes queden más a mano y que el menú deje de estar tan saturado.
En el plano visual, las mismas compilaciones incluyen correcciones a un molesto destello blanco que podía aparecer al navegar entre secciones del Explorador, un fallo introducido en actualizaciones recientes que rompía la sensación de continuidad. También se han solucionado problemas al abrir archivos de OneDrive en sesiones RemoteApp, algo importante para organizaciones que dependen de entornos virtualizados.
Además, Microsoft está ampliando la integración de la nube en el propio Explorador. Si se inicia sesión con una cuenta de Microsoft Cloud, en columnas como “Actividad”, “Recomendados”, “Favoritos” o “Recientes” se muestran iconos de las personas que han trabajado en cada archivo. Desde ahí es posible consultar quién ha editado un documento y acceder a su tarjeta de perfil mediante la nueva Tarjeta de Personas de Windows (WPC).
Junto a estos cambios, la compañía también ha introducido acceso directo a Copilot desde la barra de tareas y la posibilidad de invocar agentes de IA escribiendo @, mejoras en el Narrador y en el teclado táctil por voz, así como nuevos idiomas y ajustes menores que continúan afinando la experiencia general de Windows 11.
Diferencias con Windows 10 y contexto técnico de la búsqueda
Buena parte de la discusión en torno a estas mejoras viene de la comparación con Windows 10. Muchos usuarios observan que el Explorador de Windows 11 tiende a consumir más memoria que el de la versión anterior, incluso en equipos modernos, y que esa diferencia no siempre se traduce en una mayor velocidad percibida.
El rediseño visual de Windows 11, apoyado en tecnologías como XAML y nuevas capas de interfaz, introduce una carga adicional en determinadas situaciones, sobre todo al cambiar entre carpetas pesadas, usar la barra de búsqueda o mantener abiertas varias ventanas del Explorador. A esto se suma la precarga opcional, que acelera la apertura a costa de consumir memoria adicional en segundo plano.
El indexador de búsqueda, por su parte, fue concebido para aprender patrones de uso y priorizar el acceso a los archivos más consultados, manteniendo una base de datos local con detalles como nombre, ubicación, fechas y metadatos. En teoría, cuando el usuario realiza una búsqueda, el sistema debería consultar sobre todo esa base sin necesidad de revisar de nuevo todos los archivos.
Sin embargo, en la práctica se habían detectado ciclos de indexación duplicada, donde el sistema volvía a escanear archivos y carpetas que ya estaban procesados, generando más actividad de disco, consumo extra de CPU y memoria adicional para gestionar resultados temporales. Es precisamente este comportamiento el que Microsoft está corrigiendo con la nueva lógica de eliminación de tareas repetidas.
El resultado esperado es que la búsqueda del Explorador se acerque más a la rapidez y ligereza de algunas soluciones de terceros, sin necesidad de que el usuario cambie de herramienta ni toque configuraciones avanzadas. No va a convertir a Windows 11 en el sistema más austero del mercado, pero sí recorta parte del exceso de consumo que tantos quebraderos de cabeza venía dando.
Impacto en usuarios domésticos y profesionales de España y Europa
Puede parecer un cambio menor sobre el papel, pero en el uso real del PC estas optimizaciones se notan, sobre todo en entornos donde no sobra la memoria. En España y en muchos países europeos todavía son mayoría los ordenadores con 8 GB de RAM en hogares, oficinas y centros formativos, e incluso hay equipos que siguen funcionando con cantidades inferiores.
Para quienes trabajan con grandes volúmenes de datos, el beneficio es aún más claro. Estudios de fotografía y vídeo con bibliotecas enormes, despachos que gestionan miles de documentos, desarrolladores con proyectos repletos de archivos o usuarios que manejan varios discos externos suelen ver cómo el Explorador se convierte en un cuello de botella cuando lanza búsquedas complejas.
En estos escenarios, el Explorador de archivos es la herramienta central para organizar el día a día. Reducir su apetito de RAM durante las búsquedas libera recursos para aplicaciones más exigentes, como editores de vídeo, entornos de desarrollo, máquinas virtuales o suites ofimáticas, que ya no tendrán que competir tanto con el sistema por cada mega de memoria disponible.
El usuario doméstico también lo percibirá en tareas mucho más sencillas: búsquedas menos eternas para localizar una foto antigua, menos tirones al abrir carpetas de descargas llenas y un comportamiento más estable al conectar discos duros externos con mucho contenido multimedia. No es una funcionalidad nueva y llamativa, pero sí ese tipo de mejora silenciosa que se nota con el paso de los días.
Los cambios que Microsoft está probando en el canal Insider apuntan hacia un Explorador de archivos algo más eficiente, menos derrochador de recursos y con una interfaz algo más ordenada. Cuando estas optimizaciones den el salto a la versión estable de Windows 11, muchos equipos en España y en el resto de Europa podrán seguir aguantando unos años más sin necesidad de ampliar RAM, a pesar de la escalada de precios de la memoria y del aumento continuo de los requisitos de las aplicaciones modernas.