- Microsoft ha confirmado que Edge 153 provoca congelaciones en aplicaciones web y plataformas encapsuladas.
- La ventana del navegador deja de responder a comandos de ratón y teclado sin previo aviso.
- La solución temporal pasa por desinstalar la compilación y regresar a Edge 152 mediante un comando MSI con permisos de administrador.
- El fallo afecta especialmente a entornos corporativos donde Edge es el navegador predeterminado.
La última actualización de Microsoft Edge, la versión 153, está dando más de un dolor de cabeza a los usuarios. La compañía ha reconocido oficialmente que esta compilación provoca bloqueos en la ejecución de aplicaciones web y en cualquier plataforma encapsulada, un problema que se manifiesta de forma repentina: las ventanas se congelan y dejan de responder tanto al teclado como al ratón. No es un fallo menor, porque Edge es el navegador que viene por defecto en muchísimos equipos de oficina, así que el impacto en la productividad puede ser considerable.
En su portal de errores conocidos, Microsoft explica literalmente que «en Microsoft Edge versión 153, algunas aplicaciones web pueden dejar de responder durante la interacción del usuario. Cuando esto ocurre, la ventana del navegador afectada puede congelarse y dejar de responder a los comandos del ratón o del teclado». La recomendación oficial, mientras preparan un parche definitivo, pasa por revertir el navegador a la versión 152, un proceso que no es precisamente sencillo y que requiere ciertos conocimientos técnicos.
Qué está fallando exactamente en Edge 153
El problema no se limita a la navegación convencional. Son las herramientas integradas como aplicaciones web progresivas, paneles de gestión y otros servicios encapsulados los que más sufren los efectos de esta actualización defectuosa. La interrupción llega sin avisar y paraliza por completo la interacción con el software, dejando al usuario sin capacidad de respuesta en mitad de una tarea. Este tipo de fallo recuerda a otros incidentes recientes de productividad, como el que afectó a la función de copiar y pegar en Excel.

Lo más llamativo es que no hay un patrón claro que permita anticipar cuándo se va a producir el bloqueo. Un momento estás trabajando con normalidad en una aplicación web y al siguiente la ventana se queda congelada, sin respuesta. Esto convierte al navegador en una herramienta poco fiable para el trabajo diario, especialmente en entornos donde se depende de este tipo de plataformas para facturar, gestionar clientes o coordinar proyectos.
Para quien pueda permitirse el lujo de cambiar de navegador, la solución más rápida es pasarse temporalmente a Chrome, Firefox o Brave. Esta opción, aunque no es la que recomienda oficialmente Microsoft, permite mantener la operatividad sin tocar nada más en el sistema. Eso sí, implica iniciar sesión de nuevo en los servicios corporativos y asumir que las pestañas abiertas en Edge quedarán huérfanas. Un pequeño peaje, desde luego, comparado con la parálisis total de las herramientas de trabajo.
La vía oficial: volver a Edge 152 con permisos de administrador
Ahora bien, si cambiar de navegador no es una opción en tu entorno de trabajo, toca arremangarse y seguir el procedimiento que ha detallado Microsoft. La degradación a Edge 152 exige desactivar primero las actualizaciones automáticas del explorador desde el Editor de directivas de grupo local, un paso que resulta indispensable para que Windows no vuelva a instalar la versión 153 en el siguiente ciclo de mantenimiento.
Los administradores del sistema deben abrir el Editor de directivas de grupo y navegar hasta Configuración del equipo, Plantillas administrativas y, finalmente, Actualización de Microsoft Edge. Allí hay que habilitar la política «Actualizar anulación de política» y seleccionar la opción «Actualización deshabilitada» en la lista desplegable. Este cambio estructural en las políticas del equipo evita que los servicios de mantenimiento reinstalen la compilación defectuosa sin que nadie se dé cuenta.
Una vez bloqueadas las actualizaciones, llega el momento de descargar el instalador empresarial en formato MSI correspondiente a la versión 152 y ejecutarlo desde el símbolo del sistema con privilegios de administrador. El comando exacto es el siguiente: msiexec /I FileName.msi /qn ALLOWDOWNGRADE=1, donde FileName.msi debe sustituirse por la ruta real del archivo descargado. El parámetro ALLOWDOWNGRADE=1 es el que autoriza al sistema a sobrescribir los binarios del navegador y recuperar el control de las aplicaciones bloqueadas.
El hecho de que se requieran permisos de administrador es un hándicap importante, sobre todo en empresas. No todos los usuarios tienen ese nivel de acceso en sus equipos, lo que obliga a coordinar la solución con el equipo de soporte técnico. Además, el proceso no es precisamente intuitivo, así que lo más probable es que muchas organizaciones prefieran esperar al parche definitivo de Microsoft en lugar de embarcarse en esta aventura técnica.
Para comprobar que la reversión ha funcionado, basta con cerrar y volver a abrir Edge, acceder a Configuración y más y luego a Configuración y Acerca de Microsoft Edge. Allí se podrá verificar que efectivamente estamos en la versión 152 y que el problema de las aplicaciones web ha desaparecido. Un alivio, desde luego, aunque sea temporal, porque la compañía no ha dado ninguna fecha para la solución definitiva.
Por último, conviene recordar que este tipo de incidentes, aunque molestos, son parte de la vida de cualquier software que se actualiza con frecuencia. La clave está en que Microsoft ya es consciente del fallo y está trabajando en él, así que lo más probable es que en las próximas semanas veamos un parche que resuelva la papeleta sin necesidad de tanto circo. Mientras tanto, paciencia y, si se puede, un navegador alternativo para salir del paso.


