- Madrid reúne el 25,5% de las empresas de alta tecnología españolas y cerca de 20.000 compañías del sector.
- La región lidera la implantación de la inteligencia artificial y la demanda de profesionales digitales en España.
- Más del 22% de las empresas madrileñas cuentan con especialistas TIC, muy por encima de la media nacional.
- En 15 años se han creado más de 2.100 startups tecnológicas que han impulsado empleo, inversión y facturación.

La Comunidad de Madrid se ha consolidado como el gran epicentro de la alta tecnología en España, concentrando una parte muy relevante del tejido digital y de innovación del país. La combinación de talento, empresas punteras y una apuesta decidida por la inteligencia artificial ha convertido a la región en un punto de referencia obligado para entender el presente y el futuro tecnológico.
Más allá de los titulares, los datos muestran que Madrid agrupa el 25,5% de todas las compañías españolas de alta tecnología, lo que la sitúa claramente por delante de otras autonomías como Cataluña, Comunidad Valenciana o País Vasco. Este peso se refleja tanto en el número de empresas como en el empleo, la inversión en digitalización y el dinamismo del ecosistema de startups.
Madrid concentra el 25,5% de la alta tecnología española
El mapa tecnológico nacional sitúa a la Comunidad de Madrid como la región con mayor densidad de empresas de alta tecnología. En total, alberga unas 19.933 compañías dedicadas a actividades de alto contenido innovador, lo que supone aproximadamente una cuarta parte del total de cerca de 78.200 firmas tecnológicas existentes en España.
Este volumen empresarial no responde solo a la capitalidad política, sino a la existencia de un tejido económico potente y diversificado, con grandes corporaciones, pymes innovadoras y un ecosistema de startups que se retroalimentan y generan sinergias constantes. La alta tecnología madrileña abarca desde las TIC hasta la biotecnología, pasando por soluciones para la industria, los servicios o la administración pública.
Con esta concentración, la región se coloca como principal motor tecnológico del país, influyendo en la competitividad global de España y acelerando la transición hacia un modelo económico más digitalizado, intensivo en conocimiento y con mayor valor añadido.
Este liderazgo, además, se combina con una clara vocación internacional: muchas de estas compañías utilizan Madrid como plataforma de expansión hacia Europa y Latinoamérica, aprovechando su posición geográfica, infraestructuras y conexiones financieras.
Un ecosistema digital que tira del empleo y el talento
El peso tecnológico de Madrid también se aprecia en el mercado laboral. La industria digital y de alta tecnología aporta 353.700 afiliados en alta laboral en la región, lo que equivale al 37,1% del total nacional en este ámbito. En otras palabras, más de un tercio del empleo tecnológico de España se concentra en la Comunidad de Madrid.
Este volumen sitúa a Madrid muy por encima de otras autonomías, superando a Cataluña, que registra 224.774 afiliaciones vinculadas al sector. La región no solo es el principal polo empresarial, sino también el mayor generador de puestos de trabajo cualificados en áreas digitales, tecnológicas y de innovación.
Entre agosto y noviembre de 2025, se publicaron 19.889 ofertas de empleo relacionadas con profesiones digitales en la Comunidad de Madrid, según el mapa del empleo de la Fundación Telefónica. Esta cifra supone el 33,2% de todas las vacantes tecnológicas del país, un dato que refleja la fuerte demanda de perfiles especializados.
La intensidad de esta demanda convierte a Madrid en un imán para profesionales del ámbito digital, tanto nacionales como internacionales, que ven en la región un lugar con oportunidades laborales, proyectos punteros y posibilidades de desarrollo profesional a medio y largo plazo.
Liderazgo en adopción de inteligencia artificial
Uno de los rasgos que mejor define el perfil tecnológico madrileño es su apuesta por la inteligencia artificial (IA). La Comunidad de Madrid es la autonomía con mayor porcentaje de empresas que han comenzado a integrar soluciones de IA en su actividad diaria, por delante de otros grandes polos económicos españoles.
Concretamente, el 30,1% de las compañías madrileñas de diez o más empleados ya han incorporado herramientas basadas en inteligencia artificial, situándose nueve puntos por encima de la media española, que se queda en el 21,1%. Esta diferencia evidencia un ritmo de adopción mucho más acelerado que en el conjunto del país.
En la comparación territorial, Madrid se impone también a regiones de fuerte tradición tecnológica como Cataluña (25,6%), la Comunidad Valenciana (20,6%) y el País Vasco (20,6%). La brecha a favor de Madrid indica una mayor madurez en el uso de tecnologías avanzadas para optimizar procesos, analizar datos y ofrecer servicios personalizados.
El despliegue de la IA se está notando en sectores como los servicios financieros, el comercio, la logística o la administración, donde proliferan soluciones de automatización, análisis predictivo, asistentes virtuales y sistemas de apoyo a la decisión basados en grandes volúmenes de datos.
Inversión en IA, ciberseguridad y recursos TIC
El liderazgo madrileño no solo se ve en el número de empresas que usan IA, sino también en la cantidad de recursos económicos destinados a estas tecnologías. El gasto en sistemas de inteligencia artificial por parte de las compañías asentadas en la región supera los 360 millones de euros.
Esta cifra representa en torno al 63% del gasto total en IA empresarial de toda España, lo que significa que casi dos de cada tres euros invertidos en esta tecnología en el país se ejecutan desde Madrid. Este volumen refuerza la posición de la región como laboratorio y banco de pruebas para soluciones avanzadas.
La apuesta por la digitalización segura se refleja igualmente en la inversión en protección de datos en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). En este ámbito, las empresas madrileñas destinan alrededor de 2.100 millones de euros, el 47,6% del total nacional.
El sector servicios destaca como el principal motor de esta inversión, dado que muchas compañías de banca, seguros, consultoría, telecomunicaciones o comercio electrónico tienen su sede o centros de decisión en Madrid y requieren infraestructuras robustas de protección de datos y sistemas.
Empresas con especialistas TIC por encima de la media
Otro indicador que muestra el grado de digitalización del tejido productivo madrileño es la presencia de profesionales especializados en TIC dentro de las empresas. En la Comunidad de Madrid, el 22,5% de las compañías de diez o más empleados cuentan con estos perfiles en plantilla.
Esta proporción se sitúa claramente por encima de la media nacional, que es del 16,8%, lo que evidencia una mayor integración de competencias técnicas avanzadas en la gestión diaria de los negocios. Tener especialistas TIC internos facilita la puesta en marcha de proyectos de innovación y la adopción rápida de nuevas herramientas.
Estos profesionales se ocupan de tareas como la administración de infraestructuras, desarrollo de software, ciberseguridad, análisis de datos o gestión de servicios en la nube. Su presencia estable dentro de las organizaciones permite pasar de una digitalización básica a una transformación digital más profunda y estratégica.
Esta disponibilidad de talento TIC, junto al dinamismo del mercado laboral madrileño, contribuye a que la región sea percibida como un entorno especialmente atractivo para proyectos tecnológicos ambiciosos, tanto de grandes empresas como de startups en fase de crecimiento.
Un vivero de startups tecnológicas en expansión
La fortaleza de Madrid en alta tecnología se ha visto reforzada en los últimos años por el auge del ecosistema emprendedor. En los últimos 15 años se han creado en la Comunidad más de 2.100 startups, muchas de ellas vinculadas a la innovación digital y a soluciones basadas en datos e inteligencia artificial.
Estas empresas emergentes han generado cerca de 21.000 puestos de trabajo y logran una facturación conjunta de unos 3.500 millones de euros, una cantidad que equivale aproximadamente al 1,2% del Producto Interior Bruto (PIB) regional. Se trata, por tanto, de un segmento que ya tiene un peso apreciable en la economía madrileña.
La capacidad de estas startups para experimentar con modelos de negocio novedosos, aprovechar tecnologías punteras y colaborar con grandes corporaciones asentadas en Madrid está alimentando un círculo virtuoso de innovación. Muchas de ellas trabajan precisamente en nichos como la IA, la ciberseguridad, el comercio electrónico o las soluciones SaaS para empresas.
Además, las compañías emergentes madrileñas con menos de 15 años de vida han captado una inversión acumulada de unos 5.900 millones de euros, lo que confirma el interés de fondos nacionales e internacionales por el potencial de crecimiento de este ecosistema.
Un ecosistema tecnológico maduro y en constante evolución
Si ampliamos el foco más allá de las startups, el ecosistema tecnológico madrileño suma alrededor de 3.500 compañías del sector, incluyendo aquellas con más de 15 años de trayectoria. En conjunto, estas empresas generan unos 56.000 puestos de trabajo y alcanzan aproximadamente 5.700 millones de euros en ventas.
La coexistencia de empresas consolidadas y proyectos emergentes crea un entorno en el que es habitual encontrar colaboraciones, acuerdos de innovación abierta y transferencia de conocimiento entre actores de distinto tamaño. Esta mezcla permite que la tecnología desarrollada en Madrid tenga aplicación tanto en mercados nacionales como en entornos internacionales.
El tejido tecnológico de la región se apoya también en la presencia de universidades y centros de investigación de primer nivel, que alimentan el mercado laboral con titulados en ingeniería, informática, matemáticas, ciencias de datos y otras disciplinas clave para la economía digital.
Todo ello ha llevado a que Madrid esté considerada, desde hace años, como el principal polo tecnológico y de innovación de España, y un aspirante serio a consolidarse como hub de referencia en el contexto europeo, especialmente en ámbitos como la IA aplicada a servicios, la banca digital o las telecomunicaciones avanzadas.
El conjunto de estos indicadores —concentración del 25,5% de la alta tecnología nacional, liderazgo en inteligencia artificial, fuerte inversión en TIC y ciberseguridad, elevada demanda de talento digital y un ecosistema de startups en plena expansión— dibuja una Comunidad de Madrid que ha pasado de ser solo un centro administrativo y financiero a convertirse en un núcleo tecnológico maduro, competitivo y con proyección internacional, llamado a seguir marcando el ritmo de la transformación digital en España y a ganar peso en el mapa europeo de la innovación.
