- La nueva familia se lanzará exclusivamente bajo la serie HX, destinada a portátiles gaming y estaciones de trabajo.
- El modelo tope de gama contará con una configuración de 24 núcleos repartidos en 8 núcleos de rendimiento y 16 de eficiencia.
- Estas CPUs permitirán el uso de memoria DDR4, lo que facilitará la fabricación de equipos más económicos frente a las opciones DDR5.
- Se confirma que esta línea no incluirá funciones vPro, enfocándose totalmente en el mercado de consumo general.

Esta nueva línea de productos se centrará exclusivamente en la serie HX, esa que solemos ver en equipos bastante robustos diseñados para jugar o trabajar con aplicaciones pesadas. El objetivo parece claro: aprovechar una arquitectura que ya conocen bien para ofrecer una alternativa capaz de mantener el rendimiento en niveles muy altos sin los costes asociados a las tecnologías de memoria más recientes y caras que encontramos en el mercado actual.
Potencia de hasta 24 núcleos en la serie Core 200
Los datos que se han filtrado apuntan a que estos procesadores llegarán bajo la nomenclatura de la serie Intel Core 200, aunque sin el apellido Ultra que sí llevan las arquitecturas más modernas. El modelo más avanzado de esta familia sería un Core 9 capaz de alcanzar los 24 núcleos y 32 hilos de procesamiento, combinando 8 núcleos de alto rendimiento (P-cores) con 16 núcleos eficientes (E-cores), una configuración que ya hemos visto en las gamas más altas de generaciones anteriores.
Por debajo de este buque insignia, la gama se completará con varios modelos dentro de la serie Core 7. Se habla de una variante con 20 núcleos y otra un poco más modesta de 14 núcleos. Llama la atención que esta última configuración, que tradicionalmente se asociaba a la gama Core 5, podría ser ahora promocionada en un escalón superior, un movimiento con el que los fabricantes de portátiles podrían intentar posicionar mejor sus equipos de gama media-alta.
A diferencia de lo que ocurre con otros lanzamientos, en esta ocasión no encontraremos rastro de las tecnologías vPro o SIPP. Esto nos indica que estos procesadores no están pensados para empresas ni para flotas de equipos corporativos que requieran gestión remota o una estabilidad de ciclo de vida prolongada, sino que su hábitat natural serán las tiendas de informática enfocadas al gaming y al uso doméstico avanzado donde el precio y la velocidad priman sobre el resto.
Estrategia basada en el coste y el soporte de memoria DDR4

En cuanto al consumo energético, estos procesadores HX seguirán siendo componentes que exigen un buen sistema de refrigeración. Se estima que su potencia base rondará los 55 vatios, pero que bajo cargas de trabajo pesadas podrán superar los 150 vatios de consumo máximo. Es por esto que es muy probable que solo los veamos instalados en portátiles con un chasis generoso que permita una disipación del calor eficiente para evitar problemas de temperatura durante largas sesiones de uso.
Esta estrategia permite a la compañía segmentar mejor su catálogo, dejando las arquitecturas más punteras y eficientes para quienes no tienen problemas de presupuesto y ofreciendo estos Raptor Lake Next como una opción de alto rendimiento más equilibrada en lo económico. De esta forma, el usuario podrá elegir si prefiere pagar por la última tecnología o si le compensa más un procesador con muchos núcleos y frecuencias altas que utilice componentes un poco más veteranos pero muy capaces.
Al final, estamos ante un movimiento que busca exprimir al máximo una tecnología conocida para dar una opción competitiva a quienes no necesitan lo último de lo último en cada apartado técnico. Con configuraciones que alcanzan los 24 núcleos y un enfoque muy claro hacia el mercado de consumo gaming, Intel se asegura de cubrir todos los huecos posibles mientras la adopción total de los nuevos estándares de memoria termina de asentarse por completo en todos los niveles de precio del mercado europeo.
