- Movistar actualiza su equipamiento eliminando la mítica denominación Smart WiFi de sus nuevos dispositivos.
- La escasez global de chips ha provocado que algunos routers nuevos integren memorias DDR3 en lugar de la tecnología DDR4.
- Orange se posiciona como el único gran operador que ofrece la banda de 6 GHz en su modelo fabricado por ZTE.
- Las nuevas variantes SX de los equipos están diseñadas exclusivamente para exprimir la fibra de 10 Gbps mediante XGS-PON.

El salto tecnológico en las conexiones domésticas ya es una realidad palpable en nuestro país. El estándar WiFi 7 ha aterrizado con la promesa de acabar con esos molestos tirones en las videollamadas y permitir que decenas de dispositivos convivan en la misma red sin que la velocidad se desplome. Aunque muchos usuarios todavía están exprimiendo sus conexiones actuales, los principales operadores han iniciado una carrera frenética para renovar los equipos que instalan en las casas, buscando ofrecer una estabilidad que hasta ahora parecía ciencia ficción.
Sin embargo, no todo es tan sencillo como cambiar un aparato por otro. La llegada de estos nuevos equipos está marcada por una compleja crisis de componentes y decisiones técnicas que hacen que, dependiendo de la compañía que elijas, la experiencia inalámbrica pueda variar considerablemente. En el mundillo de las telecos españolas se está librando una batalla silenciosa donde los detalles del hardware, como el tipo de memoria o las bandas disponibles, marcan la diferencia entre un servicio premium y uno que simplemente cumple con el expediente.
El giro estratégico de Movistar y su nuevo equipamiento
Hace apenas unos meses, la operadora azul sorprendía con el lanzamiento de su primer router compatible con la nueva generación inalámbrica. Lo que en principio conocimos como Smart WiFi 7 ha sufrido una metamorfosis comercial bastante curiosa, ya que la compañía ha decidido jubilar la nomenclatura Smart de su página web. Ahora, el dispositivo se presenta de forma más directa como Router Movistar WiFi 7, un cambio de nombre que viene acompañado de una actualización en las tripas del propio aparato.
El modelo original, fabricado por Askey, ha dejado paso a una versión evolucionada bajo el nombre técnico RTF8317VW. Este movimiento no es solo una cuestión de números, ya que el nuevo equipo introduce variantes específicas para optimizar las instalaciones. Lo más llamativo es la aparición de los modelos con el sufijo SX en su denominación, los cuales están pensados para centrarse exclusivamente en el estándar XGS-PON. Esto significa que están optimizados para los clientes que buscan la máxima potencia de la fibra de 10 Gbps, dejando atrás la compatibilidad con tecnologías más antiguas.

El dilema de los componentes y la banda de los 6 GHz
Uno de los secretos a voces en la industria es cómo la fiebre por la inteligencia artificial está afectando a los dispositivos que tenemos en el salón. Debido a que los centros de datos están acaparando gran parte de los chips del mercado, fabricantes como Askey han tenido que hacer malabares con el hardware. Esto ha provocado que algunas unidades nuevas del router de Movistar pasen a utilizar memorias de tipo DDR3 en lugar de las más modernas DDR4. Aunque desde la operadora aseguran que esto no recorta las prestaciones finales, deja claro que el contexto actual es bastante peliagudo para la electrónica de consumo.
Por otro lado, existe un debate importante sobre las bandas de frecuencia. Mientras que Digi y Movistar han apostado por equipos muy potentes en las frecuencias de 2,4 y 5 GHz, se han dejado fuera la preciada banda de 6 GHz en la mayoría de sus despliegues. Esta banda es fundamental porque es un espectro mucho menos congestionado, ideal para los que viven en bloques de pisos donde hay cientos de señales WiFi peleando entre sí. Al prescindir de ella, se pierde parte de la esencia de lo que el WiFi 7 puede ofrecer realmente en entornos urbanos saturados.
En este escenario, Orange parece haber hecho los deberes con un poco más de ambición. Su modelo Livebox 7, concretamente la versión fabricada por ZTE, es el único que hoy por hoy ofrece una experiencia de triple banda real en España. Esto permite que los dispositivos compatibles vuelen sin interferencias, algo que el modelo de Arcadyan (la otra variante que instala Orange) o los equipos de Digi no pueden igualar al quedarse anclados en la doble banda.

La situación actual nos deja un panorama de contrastes donde la tecnología avanza pero se topa con los límites de la cadena de suministro. Tenemos routers con puertos de hasta 10 Gbps y sistemas basados en software avanzado, pero el usuario debe estar atento a qué «cacharro» le instalan en casa si quiere aprovechar todo el potencial inalámbrico. Al final, lo que queda claro es que el despliegue del WiFi 7 en territorio nacional es imparable y, a pesar de los recortes discretos en ciertos componentes o la ausencia de bandas en algunos modelos, la mejora respecto a lo que teníamos hace un par de años es más que evidente para cualquier usuario que busque velocidad y estabilidad.