La actualización de Windows 11 de febrero trae cambios importantes en estabilidad, red y seguridad

Última actualización: febrero 26, 2026
Autor: Isaac
  • La actualización opcional KB5077241 para Windows 11 se centra en estabilidad y rendimiento, sin novedades de IA ni Copilot.
  • Incluye un test de velocidad de red integrado, mejoras en suspensión, barra de tareas, búsqueda y Explorador de archivos.
  • Refuerza la seguridad con Sysmon integrado, Quick Machine Recovery y nuevos certificados de Secure Boot.
  • Llega tras varios parches problemáticos de febrero, por lo que se recomienda prudencia y revisar su impacto en cada equipo.

Actualización de Windows 11 de febrero

La nueva actualización de febrero de Windows 11, identificada como KB5077241, ya está disponible como descarga opcional y llega en un momento delicado para el sistema operativo de Microsoft. Tras varios meses marcados por fallos y quejas de usuarios, el gigante de Redmond ha apostado por un paquete centrado casi por completo en la calidad del sistema, dejando a un lado la inteligencia artificial y las funciones más vistosas.

Quienes no instalen este parche de forma manual lo recibirán el 10 de marzo dentro del bloque de actualizaciones de seguridad mensuales, de modo que, más tarde o más temprano, acabará llegando a la gran mayoría de equipos con Windows 11 en España y el resto de Europa. Microsoft lo describe como una actualización de vista previa que introduce un total de 29 cambios importantes pensados para mejorar el día a día, desde el arranque hasta la red y la seguridad.

Qué es la actualización KB5077241 y a qué versiones llega

Según la documentación oficial de Microsoft, KB5077241 se distribuye como actualización de vista previa (preview update) dirigida a las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11. Al instalarla, el sistema pasa a las builds 26100.7922 y 26200.7922 respectivamente, lo que marca un salto significativo dentro del calendario de desarrollo de la compañía.

Este paquete se plantea como una respuesta a las críticas de los últimos meses, en los que muchos usuarios han señalado que Windows 11 acumulaba demasiados errores y cambios centrados en Copilot o características de IA, pero pocas mejoras prácticas para la estabilidad y la usabilidad diaria. En esta ocasión, Microsoft ha cambiado de rumbo y ha priorizado la corrección de errores y la incorporación de funciones útiles que antes obligaban a depender de software de terceros.

Conviene tener en cuenta que, al tratarse de una actualización opcional, los administradores de sistemas y usuarios avanzados pueden probarla primero en equipos secundarios o de pruebas, algo especialmente recomendable en entornos empresariales o de oficina en Europa donde la continuidad del servicio es crítica.

Para la descarga, basta con acudir a Configuración > Windows Update y buscar nuevas actualizaciones; KB5077241 aparecerá marcada como actualización de vista previa disponible para su instalación manual hasta que pase a formar parte del paquete obligatorio de marzo.

Más rapidez al volver de suspensión y una interfaz más fluida

Cambios de rendimiento en Windows 11

Uno de los puntos que más se notarán tras aplicar este parche tiene que ver con el comportamiento del equipo al reanudarlo. Microsoft ha afinado el proceso de despertar desde el modo de suspensión, prometiendo que los ordenadores saldrán de ese estado de manera más rápida y, sobre todo, más consistente, incluso cuando haya muchas aplicaciones abiertas o el sistema esté bajo carga.

Estos ajustes llegan después de que, durante los últimos meses, algunos usuarios se quejaran de bloqueos, retrasos y pantallas en negro al tratar de recuperar la sesión, especialmente en portátiles. Con KB5077241, el objetivo es reducir esos tiempos muertos y minimizar los errores al volver al escritorio, algo que puede marcar la diferencia en la rutina diaria si se trabaja cerrando y abriendo la tapa del portátil constantemente.

La actualización también pule apartados visuales que usamos todo el tiempo: la pantalla de inicio de sesión, la aplicación de Configuración y la barra de tareas reciben optimizaciones de rendimiento. No son cambios espectaculares a nivel estético, pero sí se busca que la interfaz responda con mayor rapidez, con animaciones más suaves y menos tirones al cambiar de sección o abrir menús.

Se suman además pequeñas mejoras en el servicio de impresión y en la gestión de widgets, que ahora muestran su configuración en una página completa en lugar de un cuadro de diálogo, lo que facilita ajustar contenidos y fuentes de información de forma más clara.

Nuevo test de velocidad integrado en la barra de tareas

Otra novedad muy práctica es la llegada de un medidor de velocidad de red directamente integrado en Windows 11. Hasta ahora, comprobar si la conexión iba como debía implicaba abrir el navegador y recurrir a páginas de terceros o a la web de la operadora. Con KB5077241, esta tarea se simplifica bastante.

Al hacer clic derecho sobre el icono de red en la bandeja del sistema, o desde los ajustes rápidos, aparece una opción para lanzar un test de velocidad sin salir del sistema. La prueba se ejecuta con el medidor de Bing —basado en la tecnología de Speedtest— y es compatible con conexiones Ethernet, WiFi e incluso redes de datos móviles en equipos que dispongan de módem integrado.

En la práctica, el resultado es equivalente a abrir una pestaña y entrar en la web de Bing, pero el acceso directo desde la barra de tareas ahorra unos cuantos pasos y facilita que usuarios menos expertos puedan comprobar si un problema se debe a la conexión o al propio equipo sin tener que buscar herramientas externas.

Esta integración forma parte de un conjunto de cambios pensados para que Windows 11 cubra por sí mismo tareas básicas de diagnóstico y monitorización, reduciendo la dependencia de utilidades adicionales en entornos domésticos, pero también en pequeñas empresas y despachos que utilizan redes locales en España y otros países europeos.

Mejoras en búsqueda, Explorador y gestión de cámaras

Nuevas funciones de Windows 11 en febrero

La función de búsqueda de Windows también recibe atención en esta actualización. A partir de ahora, el buscador indica cuántos resultados devuelve cada categoría (aplicaciones, documentos, web, etc.), lo que ayuda a localizar más rápido lo que se está buscando sin tener que ir abriendo secciones a ciegas.

Otra novedad útil es la posibilidad de previsualizar archivos directamente pasando el ratón por encima en los resultados de búsqueda, sin necesidad de abrirlos. Este tipo de vista rápida, similar a la que ofrecen algunas aplicaciones de terceros, permite confirmar si se ha encontrado el documento correcto —por ejemplo, una presentación o un PDF— de manera instantánea.

El Explorador de archivos suma también funciones que hasta ahora se echaban de menos. Gracias a KB5077241, es posible extraer desde la barra de comandos archivos comprimidos en formatos diferentes al ZIP, algo que facilita trabajar con archivos enviados desde otros sistemas o descargados de internet sin que haga falta instalar programas adicionales.

En el apartado multimedia, la app de Configuración incorpora controles de cámara mejorados en la ruta Ajustes > Bluetooth y dispositivos > Cámaras. Desde ahí se puede ajustar el encuadre virtual, una característica especialmente pensada para videollamadas y reuniones en línea, cada vez más frecuentes en entornos laborales europeos que combinan teletrabajo y oficina.

Seguridad reforzada: Sysmon integrado y Quick Machine Recovery

Más allá de las mejoras visibles, KB5077241 introduce cambios relevantes en seguridad. Uno de los más llamativos es la integración de Sysmon (System Monitor) directamente en Windows 11. Esta herramienta, muy conocida en el ámbito profesional y de ciberseguridad, permite registrar eventos detallados del sistema y facilita la detección de actividades sospechosas o potencialmente maliciosas.

Hasta ahora, Sysmon formaba parte de la suite Sysinternals y había que descargarlo aparte. Con la nueva actualización, pasa a estar incluido en el propio sistema operativo, aunque se mantiene desactivado por defecto para evitar un consumo de recursos innecesario. Los eventos que registra se almacenan en el Registro de eventos de Windows, lo que permite a soluciones de seguridad y administradores analizar el comportamiento de los equipos con más precisión.

Junto a esta novedad, Microsoft ha activado automáticamente la función Quick Machine Recovery en dispositivos con Windows 11 Professional que no formen parte de un dominio corporativo. El objetivo de esta característica es facilitar la recuperación del sistema tras fallos críticos, reduciendo el tiempo necesario para volver a poner en marcha el equipo.

En el terreno de la protección a largo plazo, la compañía ha comenzado a desplegar nuevos certificados de Secure Boot. Los certificados originales, vigentes desde 2011, caducarán a finales de junio de 2026, de modo que esta actualización ayuda a garantizar que placas base y sistemas operativos renueven a tiempo sus claves de arranque seguro, algo especialmente relevante en parques de PCs empresariales y administraciones públicas en Europa.

Corrección de bloqueos, cambios en la barra de tareas y soporte WebP

La lista de 29 cambios de KB5077241 incluye también correcciones a problemas muy concretos que habían generado quebraderos de cabeza a algunos usuarios. Uno de los más molestos afectaba al proceso de seguridad de BitLocker: ciertos equipos se quedaban totalmente congelados tras introducir la clave de recuperación, impidiendo continuar con el arranque. La actualización promete resolver este bloqueo y asegurar un inicio más fiable en sistemas que utilizan cifrado.

En el día a día, hay otros detalles que pueden parecer menores pero que mejoran la experiencia. Por ejemplo, quienes utilizan la barra de tareas en modo «no combinado» verán un comportamiento más inteligente cuando se agota el espacio: en lugar de mover todo el bloque de iconos, Windows solo reorganiza las ventanas que realmente no caben, aprovechando mejor la zona visible.

El Explorador de archivos añade además atajos para abrir nuevas ventanas manteniendo pulsada la tecla Shift o con el botón central del ratón sobre el icono, algo que agiliza el trabajo con varias carpetas simultáneas, sobre todo en monitores grandes o configuraciones multi-pantalla cada vez más comunes en oficinas.

En cuanto al apartado visual, Windows 11 gana soporte nativo para usar imágenes en formato WebP como fondo de escritorio, un formato muy extendido en la web por su buena relación entre calidad y tamaño. También se incorpora soporte oficial para herramientas de administración remota del servidor en dispositivos con arquitectura Arm64, un paso más en la estrategia de Microsoft para potenciar este tipo de equipos en el entorno profesional.

Nuevos emojis y enfoque en la calidad tras un inicio de año complicado

Entre los cambios más ligeros se encuentra la adopción del estándar Emoji 16.0, con nuevos iconos que ya se pueden utilizar en el panel de emojis de Windows 11. Esto permite insertar símbolos recientes —como nuevas expresiones faciales o elementos de objetos— en aplicaciones de mensajería, documentos y redes sociales sin necesidad de esperar a actualizaciones específicas de cada programa.

Más allá de los emojis, lo relevante de KB5077241 es el contexto en el que llega. El arranque de 2026 no estaba siendo precisamente positivo para Windows 11: varias actualizaciones habían provocado problemas de arranque, apagados inesperados, fallos de conectividad e incluso incidencias con tarjetas gráficas, especialmente en la actualización acumulativa KB5077181.

En foros y comunidades, usuarios de diferentes países europeos reportaron errores de instalación con códigos como 0x800F0991, 0x800F0983 o 0x800F0922, así como pérdidas de conexión WiFi por conflictos DHCP y dificultades para vincular dispositivos Bluetooth, incluyendo ratones y auriculares inalámbricos. Para casos de errores de instalación y actualización existen guías específicas con soluciones paso a paso como la que trata errores de actualización en Windows 11 (solución para errores de actualización).

También se describieron fallos de audio y bloqueos en portátiles orientados a juegos, con pantallas que se quedaban congeladas poco después de iniciar sesión, y anomalías de renderizado en equipos con tarjetas NVIDIA, llegando en algunos casos a perder la señal por HDMI al conectar un monitor externo o a mostrar pantallas en negro tras salir de suspensión. Varios de estos síntomas coinciden con investigaciones sobre bajadas de rendimiento en GPU NVIDIA tras parches recientes.

Mientras tanto, en la documentación oficial sobre esos parches, Microsoft aseguraba no tener constancia de problemas generalizados, algo que chocaba con la cantidad de testimonios publicados. Muchos usuarios optaron por desinstalar las últimas actualizaciones y pausar temporalmente Windows Update a la espera de un nuevo parche más estable, un papel que ahora pretende desempeñar KB5077241.

Un cambio de rumbo: menos IA, más estabilidad y funciones útiles

Uno de los aspectos más comentados de esta actualización es precisamente lo que no trae: no hay nuevas funciones relacionadas con Copilot ni con la inteligencia artificial. Después de una racha en la que casi cada actualización hacía referencia a mejoras de IA, esta ausencia se interpreta como una señal de que Microsoft ha querido priorizar la base del sistema.

En los últimos meses, exdesarrolladores y voces críticas habían insistido en que Windows 11 necesitaba una especie de «operación de limpieza» centrada en corregir errores, pulir el rendimiento y reducir la sensación de inestabilidad que se había instalado en parte de la comunidad. KB5077241 parece encajar en esa idea, con un enfoque explícito hacia la calidad y la reducción de problemas cotidianos.

Para usuarios domésticos en España y Europa, esto se traduce en un sistema que debería arrancar mejor, responder con más agilidad y ofrecer pequeñas comodidades como el test de velocidad nativo, la extracción de más tipos de archivos comprimidos o los nuevos controles de cámara y widgets.

En entornos profesionales, la combinación de Sysmon integrado, Quick Machine Recovery y la renovación de certificados de Secure Boot refuerza la sensación de que esta actualización va muy orientada a afianzar la seguridad y la capacidad de recuperación, dos pilares clave para empresas y organismos que dependen de Windows 11 para su actividad diaria.

Con todo este conjunto de cambios, la actualización de febrero de Windows 11 se posiciona como un intento claro de recuperar la confianza de los usuarios tras un inicio de año problemático. Al centrarse en estabilidad, rendimiento y funciones prácticas —desde mejoras en suspensión hasta un test de velocidad integrado y herramientas de seguridad avanzadas—, KB5077241 busca que el sistema resulte más fiable para quienes ya dieron el salto desde Windows 10 y para los que aún dudan en hacerlo.

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