- Keebmon es un mini-PC "3 en 1" con Ryzen AI 9 HX 370, pantalla táctil 21:9 de 13 pulgadas y teclado mecánico integrado.
- La campaña en Kickstarter ha recaudado cientos de miles de euros y sigue ofreciendo aportaciones con entrega estimada para 2026.
- Admite hasta 64 GB de RAM DDR5 y hasta 8 TB de SSD, con puertos USB4, HDMI 2.1, OCuLink, Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4 y LTE.
- Su diseño compacto plantea dudas sobre temperatura y autonomía, clave para su uso real como estación portátil.
El proyecto Keebmon se ha convertido en uno de los mini-PC más comentados de los últimos meses dentro del mundo del hardware. Se trata de un equipo ultracompacto con pantalla táctil y teclado mecánico integrado que ha logrado un importante respaldo en Kickstarter, situándose como una propuesta llamativa para quien busca una estación de trabajo o juego muy fácil de transportar.
La idea de Keebmon pasa por ofrecer un «3 en 1»: ordenador, monitor ultrapanorámico y teclado mecánico en un único chasis de aluminio. No es un portátil al uso ni tampoco un sobremesa clásico; se mueve en un punto intermedio que recuerda a los viejos experimentos de Sony con formatos poco convencionales, pero apoyado en un hardware actual y en una comunidad de entusiastas dispuesta a financiarlo.
Un concepto de mini-PC portátil muy distinto a un portátil clásico

Keebmon se presenta como un dispositivo portátil pensado para trabajar o jugar durante los desplazamientos, pero sin renunciar a características que solemos ver en equipos de sobremesa. A nivel de diseño, combina un cuerpo de aleación de aluminio mecanizado por CNC, una pantalla ultrapanorámica de 13 pulgadas y un teclado mecánico de perfil bajo con iluminación RGB, todo ello montado en un formato «cyberdeck» compacto.
El panel elegido es un IPS táctil de 13 pulgadas con formato 21:9, con resolución de 1920 x 720 y soporte para hasta 10 puntos táctiles. Esto permite interactuar con el sistema tanto con teclado y ratón como mediante toques directos o un lápiz compatible, algo que puede venir muy bien para tareas de productividad ligera, edición rápida o control de aplicaciones en espacios reducidos.
Esta configuración convierte al Keebmon en una especie de mezcla entre portátil, mini-PC y equipo todo en uno, pero con un tamaño que cabe sin problema en una mochila. Además, la marca insiste en que el dispositivo está pensado para funcionar tanto en solitario como conectado a monitores externos de mayor diagonal cuando se usa en casa o en la oficina.
La campaña de financiación ha tenido una respuesta notable, con el proyecto superando con holgura el objetivo inicial marcado por la compañía y acumulando centenares de miles de euros de respaldo por parte de los usuarios. Según la página de Kickstarter, todavía es posible aportar una cantidad fija y asegurarse una unidad con una fecha de entrega estimada para abril de 2026, si bien estos plazos siempre pueden variar en función de la producción.
Hardware: Ryzen AI 9 HX 370, gráfica integrada Radeon y almacenamiento ampliable

Uno de los aspectos más llamativos del Keebmon es que, pese a su tamaño, apuesta por un hardware muy capaz. En el interior se encuentra un AMD Ryzen AI 9 HX 370, una APU basada en arquitectura Strix Point con 12 núcleos y 24 hilos (combinando núcleos Zen 5 y Zen 5c) y una frecuencia que puede alcanzar los 5,1 GHz en los escenarios más exigentes.
Este procesador integra una GPU Radeon 890M, una gráfica integrada de nueva generación orientada tanto a productividad como a juego ocasional. Para quien necesite más potencia gráfica, el equipo incluye un puerto OCuLink de alta velocidad que permite conectar una eGPU externa y convertir el Keebmon en una estación de juego o de trabajo gráfico más seria, conectada a uno o varios monitores de mayor resolución.
En cuanto a memoria y almacenamiento, la propuesta es bastante flexible. El dispositivo admite hasta 64 GB de RAM DDR5 y hasta 8 TB de almacenamiento SSD. De serie, muchas de las configuraciones se plantean sin memoria ni unidad, para que el usuario pueda montar sus propios módulos, aunque hay ofertas que parten de un SSD NVMe PCIe 4.0 de 2 TB que puede ampliarse más adelante. En el interior se pueden instalar dos unidades: un SSD M.2 2280 y otro en formato M.2 2230.
Todo este hardware se alimenta de una batería interna de 70 Wh con carga rápida de hasta 100 W a través de USB-C. El fabricante afirma que, en tareas ligeras, la autonomía puede cubrir una jornada de trabajo, aunque en usos pesados o jugando es previsible que la duración se reduzca de forma considerable, como suele ocurrir en este tipo de equipos potentes y compactos.
En el mercado europeo, un punto clave para muchos usuarios será precisamente este equilibrio entre rendimiento, consumo y temperatura. Al integrar un chip como el Ryzen AI 9 HX 370 dentro de un chasis tan fino, el sistema de refrigeración (basado en un bloque de aluminio, heat pipe de cobre y ventilador tipo blower) tendrá que demostrar si es capaz de evitar caídas de rendimiento cuando la carga se mantiene durante largos periodos.
Teclado mecánico integrado y opciones para entusiastas
Más allá del procesador, una de las señas de identidad de Keebmon es su teclado mecánico de perfil bajo con 84 teclas. No se trata de un teclado de portátil convencional: monta interruptores mecánicos Kailh Choc V2 de bajo perfil y ofrece iluminación LED RGB personalizable para quienes quieran ajustar la estética a su gusto.
El teclado es, además, hot-swappable, es decir, permite cambiar los interruptores sin necesidad de soldar. Si con el tiempo se estropea un switch o simplemente apetece cambiar de sensación al teclear, basta con extraerlo y montar otro compatible con el mismo sistema de anclaje, algo muy valorado en la comunidad aficionada a los teclados mecánicos.
La compañía da la opción de elegir entre varios tipos de interruptores: rojos (lineales) más orientados a juego, marrones (táctiles) pensados para ofimática y escritura y azules (clicky) para quienes prefieren una respuesta sonora y muy marcada. Esta variedad permite adaptar el equipo tanto a usuarios que priorizan la comodidad al escribir como a quienes lo ven más como una máquina para jugar en cualquier parte.
En este sentido, el Keebmon encaja con la tendencia de muchos usuarios europeos que buscan equipos muy personalizables y reparables, donde no todo está soldado o cerrado. El hecho de poder cambiar tanto el almacenamiento como la memoria y los propios interruptores del teclado facilita alargar la vida útil del dispositivo y ajustarlo a necesidades concretas.
Conectividad: USB4, HDMI 2.1, Wi‑Fi 7 y LTE
La lista de conexiones del Keebmon es más propia de un sobremesa moderno que de un gadget compacto. En el apartado físico, el equipo incluye dos puertos USB4 (hasta 40 Gbps), dos USB-A 3.2 Gen 2 a 10 Gbps, salida HDMI 2.1, puerto OCuLink para eGPU y un lector de tarjetas SD UHS-II de alta velocidad. Todo ello se combina con el conector USB-C que se usa también para la carga rápida de 100 W.
En el plano inalámbrico, el dispositivo llega actualizado a los estándares actuales: Wi‑Fi 7 y Bluetooth 5.4 están presentes para conectarse a redes de alta velocidad y a todo tipo de periféricos sin cables, desde auriculares y teclados adicionales hasta mandos de consola. Además, el fabricante indica que contará con soporte para LTE en determinadas configuraciones, algo interesante para quienes viajan mucho y quieren conectividad móvil sin depender de puntos de acceso externos.
Esta combinación de puertos hace viable usar el Keebmon como centro de una estación de trabajo completa. Se puede conectar a varios monitores, discos externos, tarjetas SD de cámaras y una GPU externa, de manera que el dispositivo pasa de ser un mini-PC muy portátil a un equipo de escritorio bastante capaz en cuanto se llega a casa o a la oficina.
De cara al público en España y el resto de Europa, esta versatilidad puede ser uno de los argumentos que más peso tengan, ya que muchos usuarios buscan precisamente un dispositivo que sirva tanto para el teletrabajo como para ocio digital, sin tener que mantener varios equipos distintos.
Precios, configuración base y disponibilidad
En la campaña de crowdfunding, Keebmon se ha ofrecido con distintos niveles de aportación. Una de las modalidades más comentadas permite hacerse con el dispositivo por alrededor de 364 euros al cambio, con una fecha de envío prevista para abril de 2026, según la información facilitada en Kickstarter. No obstante, esa cifra corresponde al equipo sin memoria RAM ni SSD, por lo que el usuario tiene que adquirir e instalar estos componentes por su cuenta.
En paralelo, la propia compañía ha mencionado una configuración de venta con un precio de partida de unos 424 euros en la que el Keebmon llega sin RAM ni almacenamiento pero incluye el envío y un cargador de 100 W. A partir de ahí, es posible añadir 16 GB de RAM DDR5 por un suplemento cercano a los 78 euros, y un SSD NVMe de 2 TB (como el Crucial P310) por unos 146 euros adicionales, siempre con la opción de que el usuario opte por otras marcas o capacidades.
Este enfoque encaja con un modelo más cercano al del PC clásico, donde partes clave del hardware quedan en manos del comprador. Para el usuario medio europeo puede resultar algo menos sencillo que adquirir un portátil totalmente cerrado, pero a cambio ofrece flexibilidad para ajustar el presupuesto, comprar componentes en oferta y actualizar el equipo con el tiempo.
En cualquier caso, al tratarse de un proyecto que todavía se está moviendo entre la fase de prototipo avanzado y la producción, las especificaciones finales y los plazos de entrega podrían sufrir cambios. Es algo habitual en campañas de crowdfunding, por lo que conviene tenerlo en cuenta antes de decidirse a respaldar el producto.
Aspectos a tener en cuenta: temperatura, batería y fase del proyecto
Aunque la hoja de especificaciones del Keebmon es atractiva, hay varios puntos prácticos que los posibles patrocinadores deberían valorar. El primero es el control de temperatura. Un procesador como el Ryzen AI 9 HX 370 es muy potente, pero también genera bastante calor. Con una única rejilla de ventilación situada en la parte inferior y un espacio interno limitado, existe la posibilidad de que el equipo sufra thermal throttling, reduciendo el rendimiento cuando se le exige durante periodos prolongados.
También hay dudas razonables sobre la autonomía real de la batería de 70 Wh. Sobre el papel, el fabricante habla de un día completo de trabajo en tareas ligeras, pero en uso intensivo —especialmente con la GPU integrada a pleno rendimiento, brillo alto y varias conexiones activas— la duración podría ser bastante menor. Hasta que no haya unidades de producción en manos de los usuarios, será difícil tener una idea clara de cómo se comporta en el día a día.
Otro elemento relevante es que Keebmon está pasando de la fase de recaudación a la fase de producción. Esto implica que aún pueden cambiar detalles como el sistema de refrigeración, algunos puertos, el comportamiento del firmware o incluso la fecha concreta de envío. Es algo a lo que cualquier persona habituada a apoyar proyectos en Kickstarter ya está acostumbrada, pero que conviene recordar, sobre todo si se piensa en el equipo como herramienta principal de trabajo.
Con todo, el interés generado sugiere que hay un nicho de usuarios —incluidos muchos en Europa— dispuestos a apostar por formatos alternativos de ordenador portátil. Para quienes valoran la combinación de teclado mecánico, pantalla ultrapanorámica táctil y un buen número de puertos, Keebmon ofrece una propuesta bastante singular frente a los portátiles convencionales que dominan el mercado.
Con un diseño que rompe con el molde habitual, un procesador Ryzen AI de última generación, amplia conectividad y un teclado mecánico personalizable, Keebmon se coloca como una opción curiosa para quienes buscan una estación de trabajo o juego muy compacta, aunque todavía tenga que demostrar sobre el terreno cómo gestiona la temperatura, la autonomía y la fiabilidad cuando pase de ser un éxito en Kickstarter a un producto disponible de forma regular.