- HP EliteBoard G1a integra un PC completo con IA en un teclado ultrafino orientado al trabajo híbrido
- Monta procesadores AMD Ryzen AI 300, NPU de más de 50 TOPS y hasta 64 GB de RAM y 2 TB de SSD
- Incluye altavoces, micrófonos, batería opcional, seguridad avanzada y resistencia a salpicaduras
- Se acompaña del monitor HP Series 7 Pro 4K y llegará al mercado europeo en marzo pendiente de precio
El HP EliteBoard G1a se ha convertido en uno de los equipos más llamativos del CES 2026: un ordenador de sobremesa completo, preparado para la inteligencia artificial, que se esconde dentro de lo que a primera vista parece un teclado de oficina corriente. HP plantea con este formato una forma distinta de entender el puesto de trabajo, centrada en el minimalismo, la flexibilidad y el ahorro de espacio, algo muy en la línea del modelo híbrido que se ha impuesto en muchas empresas europeas.

Lejos de ser un periférico más, el HP EliteBoard G1a actúa como una estación de trabajo completa. Dentro del chasis del teclado se integra una placa compacta con procesador, memoria, almacenamiento, conectividad y sistema de audio, de forma que el usuario solo tiene que conectarlo a una pantalla mediante USB-C o Thunderbolt para tener un sobremesa plenamente funcional. Algunos usuarios comparan este planteamiento con el mini PC de Zotac, aunque en este caso la integración principal se realiza en el teclado.
El cuerpo del teclado mantiene un perfil de apenas 12 milímetros de grosor y un peso en torno a los 750 gramos, cifras propias de un periférico ligero más que de un PC de escritorio. Esta ligereza facilita mover el equipo entre salas, oficinas o incluso llevarlo en una mochila junto con un monitor portátil, algo que puede encajar en entornos donde se comparte espacio o se rota entre puestos. Estas decisiones de diseño han sido objeto de análisis en varias opiniones de hardware para PC que valoran la ergonomía y tamaño en entornos profesionales.
HP señala que el concepto nace tras observar que muchos empleados utilizaban sus portátiles casi siempre conectados a monitores externos, lo que en la práctica convertía al portátil en una especie de base fija. El EliteBoard G1a sigue esa lógica, pero prescindiendo de la pantalla integrada y concentrando todo en el teclado, lo que simplifica el escritorio y reduce la cantidad de cables.
Además del hardware interno, el teclado integra altavoces estéreo y dos micrófonos, por lo que no hace falta recurrir a accesorios externos para videollamadas básicas o reuniones en línea. El conjunto se completa con un diseño resistente a salpicaduras y fácil de limpiar, un detalle poco vistoso pero bastante práctico para el día a día en oficinas y despachos.
Procesadores AMD Ryzen AI y NPU de más de 50 TOPS

El corazón del EliteBoard G1a está formado por la serie de procesadores AMD Ryzen AI 300, con arquitectura híbrida que combina núcleos de alto rendimiento y núcleos eficientes basados en Zen 5 y Zen 5c. Junto a la CPU, la parte gráfica recae en una GPU integrada Radeon 800M basada en RDNA 3.5, pensada para tareas de productividad, reproducción multimedia y algo de edición ligera, más que para cargas gráficas intensivas.
La pieza clave del enfoque en inteligencia artificial es la unidad de procesamiento neuronal (NPU) integrada, capaz de superar los 50 TOPS (billones de operaciones por segundo). Esta potencia se orienta a funciones como el procesamiento de asistentes inteligentes, mejoras de imagen y vídeo en tiempo real, traducción y transcripción local, efectos avanzados en videoconferencias o automatización de tareas de oficina mediante Microsoft Copilot y otras herramientas de IA.
Según HP, este nivel de rendimiento permite que buena parte de las cargas de trabajo de IA se ejecuten de forma local, reduciendo la latencia y evitando enviar constantemente datos sensibles a la nube. Desde la perspectiva de las empresas europeas, donde la protección de datos y el cumplimiento normativo son aspectos críticos, este enfoque local puede resultar especialmente relevante.
En cuanto a memoria y almacenamiento, el EliteBoard G1a ofrece configuraciones que pueden llegar hasta 64 GB de RAM DDR5 en módulos SO-DIMM y hasta 2 TB de SSD PCIe 4.0 NVMe M.2. El uso de componentes estándar facilita el mantenimiento y la actualización, tanto para usuarios avanzados como para departamentos de TI que necesiten alargar la vida útil de los equipos; además, emergen formatos de memoria como el LPCAMM2 de Crucial que buscan mejorar rendimiento y consumo en módulos compactos.
Diseño modular, batería integrada opcional y conectividad moderna
El dispositivo se ha planteado con un cierto grado de modularidad. Algunos componentes se pueden personalizar en el momento de la compra y, llegado el caso, sustituirse, lo que encaja con las políticas de renovación progresiva que muchas compañías aplican en Europa para contener costes y reducir residuos.
HP comercializará dos variantes principales del EliteBoard G1a. Una de ellas incorpora un cable USB-C fijo, mientras que la otra apuesta por un cable desmontable y añade puertos extra USB4, ampliando las opciones de conexión con periféricos y pantallas externas. Las configuraciones pueden incluir también Wi‑Fi 7 o Wi‑Fi 6, junto con Bluetooth 5.x y 6, lo que permite adaptarse tanto a redes de última generación como a infraestructuras existentes.
Entre los extras opcionales se encuentra una batería interna de 32 Wh, que ofrece en torno a tres horas y media de autonomía según el uso. Esta característica, poco habitual en un sobremesa, permite cambiar de puesto o de sala de reuniones sin apagar el equipo, algo útil en oficinas abiertas, espacios de coworking o campus empresariales donde no siempre hay enchufes a mano.
El teclado cuenta con rejillas pensadas para canalizar el flujo de aire y mejorar la refrigeración, apoyándose en tecnologías como HP Smart Sense y AMD Auto State Management (ASM), que ajustan automáticamente el rendimiento y el consumo energético en función de la carga. La idea es mantener un equilibrio razonable entre temperatura, ruido y respuesta del sistema, incluso en un chasis tan delgado.
De serie, el conjunto se entrega con un ratón Bluetooth ya preemparejado, de forma que el usuario tiene prácticamente listo un puesto completo de trabajo con solo añadir una pantalla. El teclado ofrece distribución completa con bloque numérico y puede incorporar, según modelo, un sensor de huellas dactilares integrado para autenticación biométrica.
Seguridad empresarial y resistencia para el día a día
A pesar de su formato atípico, el EliteBoard G1a mantiene un enfoque claro hacia el entorno profesional. HP incluye su plataforma HP Wolf Security for Business, que aporta capas de protección a nivel de hardware y firmware, con el objetivo de mitigar ataques dirigidos al arranque del sistema y otras amenazas avanzadas, incluidas aquellas que la compañía vincula a futuros escenarios de computación cuántica; la integración facilita también tareas para actualizar el UEFI y mantener el firmware seguro.
Además del software de seguridad, el dispositivo es compatible con anclajes físicos tipo Kensington, un clásico en oficinas y espacios compartidos, y puede combinarse con políticas de gestión centralizada a través de las herramientas de la casa, como Workforce Experience Platform (WXP). Estas soluciones permiten a los equipos de TI supervisar, actualizar y dar soporte a los equipos de forma más estructurada. Para tareas de administración remota, HP facilita flujos similares a los que se usan para configurar un PC a distancia, optimizando soporte y despliegue.
En el plano físico, HP recalca que el teclado está preparado para resistir salpicaduras y pequeños golpes, un punto que, sin ser espectacular, resulta importante en mesas compartidas, salas de reuniones o entornos con mucho movimiento. El diseño también facilita la limpieza, algo que muchas empresas en Europa han empezado a valorar más desde la expansión del trabajo híbrido y la rotación de puestos.
Todo este conjunto de medidas busca que, pese a su formato compacto, el EliteBoard G1a pueda considerarse una alternativa real a un sobremesa convencional en entornos donde prime la organización del espacio, la movilidad interna y la reducción de cables.
HP Series 7 Pro 4K, el monitor pensado como compañero del teclado-PC
Junto al teclado-PC, HP ha mostrado el monitor HP Series 7 Pro 4K, planteado como complemento natural del EliteBoard G1a. Se trata de una pantalla profesional con resolución 4K y panel IPS Black con retroiluminación Neo:LED, pensada para ofrecer mayor contraste y una reproducción de color precisa, algo relevante para diseño, fotografía, vídeo o análisis de datos.
Cada unidad se entrega calibrada de fábrica y con perfiles de color personalizables, de modo que los usuarios pueden ajustar la imagen según el tipo de trabajo que realicen. Aunque las especificaciones apuntan a un uso bastante exigente, HP también lo presenta como eje central del puesto de trabajo moderno, más allá de los perfiles creativos.
Uno de los aspectos más destacados está en la conectividad: el monitor incorpora Thunderbolt 4 con entrega de energía de hasta 140 W. Eso permite suministrar corriente al EliteBoard G1a, transmitir vídeo, datos y gestionar periféricos a través de un único cable entre el monitor y el teclado-PC, lo que ayuda a mantener la mesa despejada.
En la práctica, con este esquema el escritorio puede quedar reducido a dos cables visibles: el que alimenta el monitor y el que une monitor y teclado. El ratón se conecta por Bluetooth, y el resto de dispositivos puede colgarse directamente del monitor o aprovechar los puertos del propio EliteBoard, según la configuración elegida.
HP sitúa este conjunto en la línea de su estrategia para el trabajo híbrido y flexible, donde los usuarios pueden llegar a la oficina, conectar un único cable y seguir trabajando con sus archivos y aplicaciones sin preocuparse de torres, bases o estaciones de acoplamiento más voluminosas.
Contexto de lanzamiento, IA en la oficina y disponibilidad
El debut del HP EliteBoard G1a se enmarca en un CES 2026 especialmente centrado en la inteligencia artificial aplicada al entorno laboral. Además del teclado-PC y el monitor 4K, la compañía ha desvelado nuevos portátiles profesionales EliteBook X G2, la gama de consumo HP OmniBook y soluciones como HP Digital Passport o la integración de Microsoft Copilot en dispositivos de impresión.
En el terreno de los portátiles, modelos como el HP OmniBook Ultra 14 incorporan procesadores Snapdragon X2 Elite o Intel Core Ultra con NPUs de hasta 85 TOPS, pantallas OLED y funciones de ergonomía pensadas para sesiones largas de trabajo. Aunque estos productos juegan en otra liga de rendimiento, comparten con el EliteBoard G1a la apuesta por que las tareas de IA se procesen en buena parte en el propio dispositivo.
Las herramientas de gestión como Workforce Experience Platform (WXP) y recursos como HP Digital Passport completan el ecosistema, ofreciendo a responsables de TI y usuarios finales acceso centralizado a información sobre configuración, soporte y sostenibilidad de cada equipo. De este modo, el teclado-PC no llega como un producto aislado, sino integrado en una estrategia más amplia de renovación del puesto de trabajo.
En cuanto a fechas, HP ha indicado que tanto el EliteBoard G1a como el monitor Series 7 Pro 4K estarán disponibles a través de sus canales oficiales a partir de marzo, con llegada prevista a los principales mercados, incluido el europeo. Los precios concretos y las configuraciones para cada región se comunicarán más adelante, algo habitual cuando se trata de equipos orientados a empresas y organismos públicos.
Más allá del impacto inicial que provoca ver un ordenador completo escondido en un teclado, el HP EliteBoard G1a se presenta como un intento serio de adaptar el sobremesa a un contexto en el que la IA, el trabajo híbrido y la optimización del espacio marcan la agenda de muchas organizaciones. Su rendimiento no aspira a competir con estaciones de trabajo de gama alta, pero sí a ofrecer suficiente potencia para tareas de oficina avanzadas, colaboración y usos cotidianos de la inteligencia artificial, reduciendo cables y ganando margen de maniobra en oficinas y hogares donde cada centímetro de mesa cuenta.
