Google y Back Market facilitan dar una segunda vida a ordenadores antiguos con ChromeOS Flex

Última actualización: abril 12, 2026
Autor: Isaac
  • Google lanza un kit USB de ChromeOS Flex junto a Back Market para simplificar la instalación en ordenadores antiguos.
  • El sistema, basado en la nube, permite reutilizar PCs y Macs obsoletos con un rendimiento fluido y actualizaciones en segundo plano.
  • La iniciativa impulsa la sostenibilidad tecnológica y ayuda a reducir residuos electrónicos y gasto en nuevos equipos.
  • El kit USB cuesta unos 3 euros e incluye unidad reutilizable, guías sencillas y videotutoriales en español.

Ordenadores antiguos con ChromeOS Flex

Google ha dado un nuevo empujón a su apuesta por alargar la vida útil de los ordenadores antiguos con la llegada de un kit USB específico para instalar ChromeOS Flex en equipos que se han quedado desfasados. La compañía, en colaboración con la plataforma de tecnología reacondicionada Back Market, quiere que resulte más sencillo convertir un PC o Mac viejo en un portátil totalmente funcional centrado en la nube.

La propuesta se dirige especialmente a usuarios de España y del resto de Europa que tienen en casa o en la oficina portátiles y sobremesa con Windows o macOS que ya no rinden como antes. Con este movimiento, Google intenta ofrecer una alternativa asequible a la compra de un ordenador nuevo, a la vez que contribuye a reducir el impacto ambiental asociado al desecho de dispositivos electrónicos.

Qué es ChromeOS Flex y a quién va dirigido

Instalación de ChromeOS Flex desde USB

ChromeOS Flex es una versión ligera del sistema operativo ChromeOS pensada para dar una segunda vida a ordenadores que originalmente venían con Windows o macOS. Google lo lanzó en 2022 como solución gratuita para equipos que se han quedado cortos de potencia para sistemas tradicionales más exigentes.

Este sistema se apoya casi por completo en la nube, lo que permite que gran parte del trabajo pesado se haga en servicios online en lugar de exigir tanto al hardware local. Gracias a ello, muchos ordenadores que parecían destinados a quedarse en un cajón pueden seguir utilizándose para tareas del día a día sin sufrir ralentizaciones constantes.

El objetivo de Google es que tanto particulares como centros educativos, pymes u organizaciones en Europa puedan recuperar valor de sus equipos antiguos sin necesidad de realizar grandes inversiones. Para un usuario doméstico, por ejemplo, un portátil veterano puede pasar de ser casi inutilizable a servir para navegar, estudiar a distancia o trabajar en remoto.

Al tratarse de un sistema basado en la nube, ChromeOS Flex resulta especialmente interesante en entornos donde el acceso a internet está asegurado, como hogares, oficinas o aulas conectadas. En esos escenarios, la propuesta de Google prioriza la sencillez, la seguridad y la fluidez frente a la instalación de programas pesados en el disco duro.

El nuevo kit USB: instalación más fácil y asequible

Hasta ahora, para instalar ChromeOS Flex era necesario descargar el sistema desde la web oficial de Google y crear manualmente un USB de arranque, un proceso que para muchos usuarios podía resultar algo técnico. Con el nuevo kit USB, disponible a través de la tienda online de Back Market, la compañía busca eliminar esa barrera.

El kit incluye una unidad de almacenamiento física lista para usar por un precio aproximado de 3 euros. Esa memoria USB es reutilizable, de modo que el usuario puede mantenerla para futuras reinstalaciones o incluso para probar el sistema en varios equipos antes de decidir en cuál dejarlo instalado de forma definitiva.

Además del propio USB, Google y Back Market han incorporado guías simplificadas y videotutoriales que explican paso a paso cómo proceder, desde arrancar el ordenador desde la unidad externa hasta completar el asistente de instalación. La intención es que cualquiera, incluso sin conocimientos técnicos, pueda poner en marcha ChromeOS Flex en cuestión de minutos.

Según explica Google en su blog oficial, con esta colaboración pretenden demostrar que “el dispositivo más sostenible suele ser el que ya tienes en tus manos”. En la práctica, el kit USB actúa como un puente entre esa filosofía y la realidad de usuarios que necesitan instrucciones claras y un proceso guiado para atreverse a reutilizar su hardware antiguo.

Cómo funciona ChromeOS Flex en el día a día

Una vez instalado el sistema, el ordenador arranca con una interfaz sencilla en la que el navegador Chrome se convierte en el eje central de la experiencia. A partir de ahí, el usuario puede acceder a las mismas herramientas que ya utiliza en la web, pero con un entorno optimizado para ello.

ChromeOS Flex permite utilizar sin problemas correo electrónico, navegación por internet, videollamadas y las aplicaciones de productividad de Google, como Docs, Sheets o Slides. También es posible acceder a plataformas de streaming como Netflix o YouTube, así como a otros servicios online habituales en el día a día.

Una de las claves del sistema es que las actualizaciones se descargan e instalan en segundo plano, evitando interrupciones constantes y reduciendo el riesgo de que el equipo se vuelva más lento con el tiempo. Este enfoque contrasta con otros sistemas operativos donde las actualizaciones pueden implicar esperas largas y un impacto notable en el rendimiento.

Al centrarse en aplicaciones web y servicios en la nube, ChromeOS Flex minimiza la necesidad de un hardware potente. Esto se traduce en una experiencia más fluida incluso en dispositivos con procesadores modestos o con poca memoria RAM, un punto especialmente relevante en ordenadores que ya acumulan años.

Para quien solo necesita el equipo para ofimática, estudios en línea, gestión de correo y consumo de contenidos, la propuesta puede ser suficiente sin tener que cambiar de dispositivo. En muchos casos, basta con una buena conexión a internet para que el conjunto resulte funcional y cómodo de usar.

Sostenibilidad y reducción de residuos electrónicos

Más allá del aspecto tecnológico, la iniciativa de Google y Back Market tiene un componente claro de sostenibilidad y economía circular. Cada ordenador que se reutiliza en lugar de ser reemplazado contribuye a reducir la cantidad de residuos electrónicos generados, un problema creciente tanto en España como en el resto de Europa.

El modelo que plantea ChromeOS Flex encaja con las políticas europeas que buscan alargar la vida útil de los dispositivos y fomentar la reparación y reutilización frente a la sustitución rápida. Al convertir equipos antiguos en máquinas válidas para un uso cotidiano, se pospone su llegada al punto limpio y se amortizan mejor los recursos empleados en su fabricación.

La colaboración con Back Market, plataforma especializada en productos reacondicionados, refuerza este enfoque. Por un lado, se facilita a los usuarios una herramienta concreta para modernizar sus propios ordenadores; por otro, se impulsa un ecosistema en el que la tecnología segunda mano y el software optimizado van de la mano.

Este tipo de propuestas puede resultar especialmente útil para familias, estudiantes y pequeñas empresas que necesitan disponer de varios equipos pero no pueden o no quieren asumir el coste de renovarlos todos a la vez. Reutilizar lo que ya está en casa u oficina se convierte así en una opción real, no solo en teoría.

Desde una perspectiva medioambiental, cada proyecto que favorece la reutilización de hardware contribuye también a reducir la huella de carbono asociada a la fabricación de nuevos equipos y al transporte de dispositivos a gran escala. ChromeOS Flex se sitúa en ese contexto, ofreciendo una alternativa basada en software para aprovechar mejor los recursos existentes.

Instalación: de la descarga web al uso del kit USB

Quienes prefieran seguir el procedimiento tradicional pueden descargar ChromeOS Flex desde la página oficial de Google y crear su propio USB de instalación con la herramienta adecuada. El proceso consiste en preparar la unidad, arrancar el ordenador desde ella y seguir las instrucciones en pantalla.

Sin embargo, para muchos usuarios resulta más cómodo recurrir al nuevo kit USB proporcionado a través de Back Market. En ese caso, el USB ya viene configurado, de modo que el usuario solo tiene que conectarlo al equipo, encender el ordenador y seleccionar el arranque desde la memoria externa cuando se le indique.

Una vez que el sistema se pone en marcha desde el USB, el asistente guía al usuario para que pueda probar ChromeOS Flex sin modificar todavía el disco duro o, si lo prefiere, completar la instalación y convertir esa máquina en un dispositivo ChromeOS a tiempo completo.

Las guías y videotutoriales incluidos con el kit cubren aspectos básicos como la selección del dispositivo de arranque, la configuración inicial de la cuenta de Google o la conexión a la red WiFi. La intención es que todo el recorrido esté pensado para quienes no tienen experiencia técnica, reduciendo al mínimo la posibilidad de errores.

En cualquier caso, tanto si se opta por la descarga directa como por el kit, la filosofía de Google es que la puesta en marcha de ChromeOS Flex sea un proceso puntual que luego apenas requiera mantenimiento, más allá de las actualizaciones automáticas que se aplican en segundo plano.

Impacto para usuarios europeos y perspectivas a futuro

Para los usuarios de España y del resto de Europa, la combinación de ChromeOS Flex y el nuevo kit USB abre la puerta a aprovechar mejor el parque de ordenadores ya existente en hogares, centros educativos y pequeñas organizaciones. En muchos casos, equipos que iban camino del reciclaje pueden seguir prestando servicio varios años más.

En el ámbito educativo, por ejemplo, los colegios e institutos que cuentan con portátiles o sobremesa antiguos pueden reconvertirlos en dispositivos centrados en la web, aptos para tareas de investigación, trabajos en la nube y plataformas de aprendizaje online, sin necesidad de invertir en hardware nuevo para cada aula.

En el terreno empresarial, especialmente en pymes y autónomos, esta solución puede servir para mantener puestos de trabajo digitales funcionales sin disparar el presupuesto de TI. Un equipo que ya no soporta bien la última versión de un sistema operativo tradicional puede seguir siendo perfectamente válido como ordenador para correo, gestión documental o videoconferencia.

A medida que se generalice el uso de servicios en la nube y aplicaciones web, propuestas como ChromeOS Flex apuntan a un modelo donde el hardware se renueva con menos frecuencia y el peso recae en el software y la conectividad. Google, con este paso, refuerza su posición en ese escenario, mientras que Back Market consolida su papel como aliado en la reutilización tecnológica.

En conjunto, la llegada del kit USB específico para ChromeOS Flex, el enfoque en la nube y la colaboración con una plataforma de reacondicionado dibujan un escenario en el que reutilizar ordenadores obsoletos deja de ser una rareza y pasa a convertirse en una opción práctica, económica y alineada con las políticas europeas de sostenibilidad tecnológica.

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