Google retira su denuncia antimonopolio sobre la nube de Microsoft ante la UE

Última actualización: noviembre 30, 2025
Autor: Isaac
  • Google ha retirado su queja formal ante la Comisión Europea contra las prácticas de Microsoft en la nube.
  • La decisión se produce tras la apertura de un nuevo procedimiento comunitario sobre el sector cloud.
  • Bruselas investiga si Azure y Amazon Web Services refuerzan de forma indebida su poder de mercado.
  • El caso podría derivar en la designación de "guardianes de acceso" bajo la Ley de Mercados Digitales.

Debate regulatorio sobre la nube en Europa

Google ha decidido retirar la denuncia antimonopolio que mantenía contra Microsoft por sus prácticas en el mercado de computación en la nube en Europa. El movimiento llega justo después de que la Comisión Europea haya puesto en marcha un nuevo procedimiento específico para analizar el poder de los grandes proveedores cloud en la región.

La retirada de la queja no supone un giro en la rivalidad entre los dos gigantes tecnológicos, sino más bien un ajuste táctico. La compañía confía en que las preocupaciones sobre las condiciones de Microsoft Azure se examinen ahora dentro del expediente comunitario más amplio sobre el sector, que podría traducirse en obligaciones adicionales para los líderes del mercado.

La denuncia original fue presentada el año pasado y apuntaba directamente a las políticas comerciales y de licenciamiento de Microsoft en su plataforma de servicios en la nube Azure. Según Google, determinados términos contractuales y técnicos dificultaban que las empresas pudieran ejecutar software de Microsoft, como Windows Server, en nubes competidoras, lo que en la práctica elevaba los costes de cambio y mantenía “atados” a los clientes.

En aquel momento, la compañía de Alphabet sostenía que este tipo de prácticas reducían las opciones reales para empresas y administraciones públicas en Europa, ya que hacían más complejo migrar cargas de trabajo a otros proveedores o desplegar estrategias multicloud. Ahora, sin embargo, Google considera que estas mismas cuestiones quedarán englobadas en la investigación que Bruselas ha lanzado sobre el conjunto del ecosistema cloud.

La decisión de dar marcha atrás en la vía de la denuncia individual está estrechamente relacionada con el nuevo proceso de la Comisión Europea. El pasado 21 de noviembre, el Ejecutivo comunitario anunció que examinaría si las características actuales del mercado de la nube, desde los contratos de licencia hasta los costes de interoperabilidad, refuerzan en exceso a los grandes actores en detrimento de rivales más pequeños.

En un comunicado, Giorgia Abeltino, directora de asuntos gubernamentales y políticas públicas de Google Cloud Europa, explicó que la empresa ha optado por retirar el procedimiento a la luz de este nuevo marco regulatorio. La directiva subrayó que Google seguirá colaborando con reguladores y responsables políticos en la Unión Europea, Reino Unido y otros mercados para “favorecer la elección y la apertura” en el entorno cloud.

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Un mercado de la nube muy concentrado

Competencia en el mercado de servicios cloud

La investigación europea se produce en un contexto donde el mercado global de servicios en la nube está fuertemente concentrado. Amazon Web Services (AWS) lidera con alrededor del 30% de la cuota, seguida por Microsoft Azure, con cerca del 20%, y Google Cloud, que se sitúa en torno al 13%. Esta configuración ha despertado dudas en Bruselas sobre si la estructura del sector está limitando el crecimiento de otros proveedores, incluidos actores europeos.

La Comisión, que actúa como autoridad de competencia de la Unión Europea, quiere aclarar si determinados elementos del modelo de negocio cloud -como las cláusulas de los contratos, la portabilidad de datos, las tarifas de salida o las condiciones para usar licencias de software en infraestructuras de terceros- favorecen de forma desproporcionada a Azure y AWS frente al resto.

Si las sospechas se confirman, es posible que tanto Microsoft como Amazon sean designadas como “guardianes de acceso” (gatekeepers) en el marco de la Ley de Mercados Digitales (Digital Markets Act, DMA). Esta figura se reserva para plataformas con un peso estructural en el mercado digital europeo y conlleva un conjunto de obligaciones más exigentes para prevenir abusos de posición dominante.

Entre los compromisos que impone la DMA se incluyen restricciones para evitar que una plataforma impulse sus propios servicios en perjuicio de terceros, así como exigencias de interoperabilidad y transparencia contractual. En el ámbito de la nube, esto podría traducirse en reglas más claras para la portabilidad de datos, condiciones menos restrictivas para usar licencias en nubes rivales y un mayor control sobre posibles descuentos o paquetes que puedan tener efectos excluyentes.

Las autoridades comunitarias han fijado un plazo aproximado de un año para culminar este examen del sector. Si el análisis concluye que existe un refuerzo indebido del poder de mercado de las grandes plataformas, Bruselas podría exigir cambios estructurales en la forma en que se comercializan y se integran los servicios cloud en Europa, con impacto directo sobre empresas usuarias y proveedores.

Motivos y alcance de la retirada de la denuncia

En este nuevo escenario, la línea de Google pasa por canalizar sus preocupaciones dentro del procedimiento general abierto por la Comisión. En palabras de Abeltino, la empresa ha optado por dejar sin efecto la queja concreta contra Microsoft “a la vista del anuncio” de Bruselas, que ha decidido evaluar las prácticas problemáticas del sector en un proceso diferenciado y más amplio.

La compañía subraya que esta decisión no significa que dé por resueltas las cuestiones que planteó hace un año. Al contrario, considera que el procedimiento iniciado por la UE ofrece un marco más sólido para abordar de forma estructural problemas como el posible “encierro” de clientes, las cláusulas de salida o la compatibilidad técnica entre plataformas rivales.

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De este modo, Google traslada el foco desde un conflicto bilateral directamente con Microsoft hacia una discusión de política de competencia de alcance europeo. La visión de la empresa es que, si el análisis de Bruselas prospera, podría derivar en reglas claras para todo el mercado, lo que tendría un efecto más duradero y homogéneo que la resolución de un expediente individual.

Desde la perspectiva regulatoria, la retirada de la denuncia también simplifica el mapa de procedimientos formales contra Microsoft en la UE. Una parte de los temas que antes se ventilaban en una queja concreta pasan ahora a la investigación sectorial, en la que participan no solo Google, sino también otros operadores cloud que puedan sentirse afectados por las prácticas de los líderes del mercado.

La decisión se ha hecho pública a través de un comunicado y de una entrada en el blog corporativo de Google Cloud, donde Abeltino recalca que el objetivo sigue siendo “defender la libertad de elección y la apertura” para clientes de todos los tamaños, desde pymes hasta grandes corporaciones y organismos públicos europeos.

Impacto para Microsoft, Amazon y el ecosistema europeo

Para Microsoft, la retirada de la queja de Google supone aliviar una parte de la presión directa a nivel de competencia en Bruselas, aunque el escrutinio sobre Azure y su modelo de negocio continúa muy presente dentro del nuevo expediente. La compañía tendrá que justificar ante la Comisión cómo diseña sus contratos, sus ofertas de licenciamiento y sus programas de incentivos a clientes y socios.

Amazon Web Services, por su parte, se encuentra en una situación distinta pero igualmente delicada: no era el objeto central de la denuncia de Google, pero sí figura como uno de los principales protagonistas de la investigación sectorial. La Comisión quiere saber si la enorme escala de AWS y Azure, unida a sus políticas comerciales, dificulta el acceso al mercado de proveedores más pequeños o de nicho, incluidos los europeos.

En la práctica, el expediente comunitario podría tener implicaciones relevantes para todo el ecosistema cloud en Europa. Si Bruselas concluye que existen barreras a la competencia, es posible que promueva medidas que faciliten modelos multicloud reales, reduzcan los costes de migrar entre plataformas y fomenten el desarrollo de alternativas europeas viables, algo en lo que ya trabajan varias iniciativas públicas y privadas.

Para clientes empresariales y administraciones públicas, un eventual endurecimiento de las reglas a los grandes proveedores podría traducirse en más capacidad de negociación y mayor diversidad de ofertas. El objetivo declarado de la Comisión es que las organizaciones puedan elegir la combinación de servicios que mejor se ajuste a sus necesidades, sin quedar atrapadas por cuestiones técnicas o contractuales.

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En paralelo, la investigación de la UE se suma a la atención que otros reguladores, como los del Reino Unido, están prestando al mercado de la nube. Esta coordinación entre autoridades puede desembocar en un marco regulatorio más alineado a ambos lados del canal de la Mancha, algo que los grandes proveedores deberán tener muy en cuenta al diseñar sus estrategias para Europa.

Una batalla a largo plazo por las reglas del juego en la nube

La decisión de Google encaja en una pugna a largo plazo por determinar qué tipo de reglas regirán el negocio de la computación en la nube en Europa. Aunque en esta ocasión el gigante de las búsquedas opta por retirar su queja específica, mantiene una postura activa en los debates regulatorios y no ha rebajado sus críticas de fondo sobre ciertas prácticas de Microsoft.

Las grandes tecnológicas compiten no solo en precios, producto o capacidad técnica, sino también en el terreno normativo. En función de cómo se configure el futuro marco regulatorio europeo, podrían cambiar los incentivos para diseñar ofertas más abiertas y compatibles entre sí, o bien reforzarse los modelos más integrados y propietarios. De ahí el interés de todos los actores por influir en esta discusión.

Para la Comisión Europea, el caso de la nube se ha convertido en un laboratorio clave de la aplicación de la Ley de Mercados Digitales. El posible nombramiento de Microsoft Azure y Amazon Web Services como “guardianes de acceso” pondría a prueba la ambición de la DMA de abrir espacios dominados por unos pocos jugadores y de garantizar que los usuarios empresariales no queden a merced de un solo proveedor.

Aunque todavía quedan meses de análisis por delante, el mensaje que llega desde Bruselas es que el sector de la nube no queda al margen del endurecimiento del control sobre las grandes plataformas digitales. Las conclusiones de este proceso podrían sentar precedentes para otros ámbitos tecnológicos, desde los sistemas operativos hasta las plataformas de datos e inteligencia artificial.

El movimiento de Google, dejando en manos del regulador europeo la tarea de evaluar de forma global el comportamiento de Microsoft y Amazon en la nube, refleja hasta qué punto el debate ha pasado de los despachos de las empresas a las instituciones comunitarias. Lo que está en juego es el modelo de competencia y de innovación en un servicio que se ha vuelto esencial para la economía digital europea y que, a partir de estas investigaciones, podría verse sujeto a reglas más claras, exigentes y previsibles para todos los actores implicados.

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