- Un fallo de configuración en Claude permitió que los enlaces de chats compartidos fueran indexados por buscadores.
- Se expusieron datos sensibles como documentos corporativos, informes médicos e información personal.
- Anthropic corrigió el problema y Google retiró los enlaces, pero la privacidad de los usuarios quedó comprometida.
- Los expertos recomiendan no compartir información sensible a través de estas funciones y revisar los ajustes de privacidad.
Miles de conversaciones mantenidas con el chatbot Claude AI quedaron expuestas públicamente durante el fin de semana después de que un fallo de configuración permitiera a los motores de búsqueda indexar los enlaces compartidos. Usuarios de Reddit descubrieron que simplemente buscando ‘site:claude.ai/share’ en Google aparecían decenas de resultados con diálogos que contenían información sensible.
El problema no residía en un ataque externo, sino en la ausencia de la etiqueta ‘noindex’ en las páginas de los chats compartidos. Aunque Anthropic ya ha corregido la situación y Google ha retirado los enlaces, la filtración ha puesto de manifiesto los riesgos de confiar en la privacidad de las funciones de uso compartido de las inteligencias artificiales.
El origen del problema: enlaces públicos sin protección

La función de compartir conversaciones de Claude permite generar un enlace público que cualquiera puede abrir. Sin embargo, Anthropic no incluyó la instrucción necesaria para que los buscadores ignoraran esas páginas, según explicaron varios expertos en ciberseguridad. A diferencia de otros servicios que advierten explícitamente sobre la indexación, Claude solo indicaba que ‘cualquier persona con el enlace puede ver’ el chat, sin mencionar que también podía aparecer en los resultados de búsqueda. Entre los chats expuestos se encontraron documentos corporativos confidenciales, informes médicos, datos de ensayos clínicos e incluso información personal de menores, según confirmaron medios como Futurism y Wired.
La respuesta de Anthropic y las lecciones aprendidas

La compañía emitió un comunicado en el que defendió que el sistema funciona según lo diseñado: los usuarios tienen control para compartir públicamente y los enlaces no son predecibles. No obstante, reconocieron que una vez compartido, el contenido se hace público y puede ser archivado por terceros. Google, por su parte, señaló que ofrece a los propietarios de sitios web controles claros para evitar la indexación y que siempre respetan esas directrices. Este incidente no es aislado: ya en septiembre del año pasado ocurrió algo similar con las propias conversaciones de Claude, y también se han dado casos con ChatGPT y DeepSeek. La moraleja, según los expertos, es que si no quieres que una conversación sea pública, no uses la opción de compartir y, si trabajas con datos sensibles, mejor no subirlos a ninguna IA.
Para quienes ya hayan compartido chats, la plataforma permite deshacer la acción desde la sección de ajustes, entrando a privacidad y chats compartidos, y eliminando el enlace público para evitar futuras indexaciones. Aunque el problema ya está resuelto, el episodio sirve como recordatorio de que la privacidad en las herramientas de inteligencia artificial no es automática y requiere una gestión activa por parte del usuario.