- CMD permite gestionar archivos, carpetas y procesos de forma rápida mediante comandos de texto en Windows 10 y 11.
- Existen órdenes específicas para diagnóstico del sistema, reparación de errores y control avanzado del hardware.
- Los comandos de red en CMD facilitan el análisis de conectividad, rutas, DNS y adaptadores en entornos locales y remotos.
- La consola también ofrece herramientas para descargar archivos, administrar equipos remotos y mejorar el rendimiento general.
Si usas Windows a diario y todavía no has trasteado con su consola, estás dejando de lado una herramienta brutal. El Símbolo del sistema (CMD) permite controlar el PC con comandos de texto, muchas veces más rápido que bucear entre menús, ventanas y botones. Aunque pueda parecer un recuerdo de otra época, sigue siendo clave para diagnosticar problemas, automatizar tareas y acceder a funciones que la interfaz gráfica esconde o limita.
Tanto si vienes de GNU/Linux como si apenas has escrito un comando en tu vida, en esta guía vas a encontrar todos los comandos CMD esenciales que merece la pena conocer en Windows 10 y Windows 11. Iremos desde las órdenes más básicas para moverte por carpetas hasta utilidades avanzadas para redes, mantenimiento, copias, apagados remotos y algo de seguridad. La idea es que puedas usar esta página como referencia rápida y, de paso, quitarle el miedo a la consola.
Cómo abrir CMD correctamente en Windows 10 y Windows 11
Antes de ponerte a escribir nada, necesitas saber cómo abrir la consola en la versión de Windows que estés usando. Por suerte, el procedimiento es muy parecido entre Windows 10 y Windows 11, y los comandos que veremos funcionan en ambos sistemas.
En Windows 10 puedes acceder de varias formas: pulsa la tecla de Windows y escribe CMD en el menú Inicio; verás aparecer “Símbolo del sistema” y podrás ejecutarlo con un clic normal o con botón derecho y “Ejecutar como administrador”. Esta última opción es importante para comandos que modifican el sistema.
También puedes abrir la consola usando atajos de teclado. Si pulsas Windows + R, escribes CMD y presionas Intro, se abrirá una ventana de línea de comandos en la ruta por defecto de tu usuario. Es la forma más rápida de entrar en el terminal sin pasar por menús.
En muchos equipos modernos, especialmente en Windows 11, Microsoft impulsa el uso de Windows Terminal como consola principal. Desde ella puedes abrir pestañas de CMD, PowerShell o incluso WSL. Si en tu sistema el Símbolo del sistema no aparece directamente, no te preocupes: basta con crear una pestaña de CMD dentro de Windows Terminal.

Comandos CMD básicos para manejar carpetas y archivos
La base de cualquier uso de CMD pasa por aprender a moverte entre carpetas, listar archivos y hacer operaciones simples de copia, borrado o creación. Estos comandos son el ABC de la consola y te sacan de más de un apuro cuando la interfaz gráfica falla.
El comando CD (Change Directory) sirve para cambiar de directorio. Puedes usarlo como cd ruta\de\la\carpeta para ir a una ruta concreta, o como cd.. (con dos puntos) para subir un nivel en el árbol de directorios y volver a la carpeta que contiene a la actual.
Para ver lo que hay en la carpeta en la que estás, el comando clave es DIR. Al escribirlo sin parámetros, DIR muestra todas las subcarpetas y archivos del directorio actual, con información básica como tamaño o fecha de modificación. Va genial para comprobar si un archivo está donde crees o localizar la subcarpeta a la que moverte con CD.
Si quieres una visión más general, TREE seguido de una carpeta (por ejemplo, TREE Carpeta) te enseña el árbol completo de directorios de esa ruta. Es muy útil para “ver de un vistazo” cómo están organizados los subdirectorios de un proyecto o de una unidad.
Cuando la pantalla se llena de texto y cuesta orientarse, CLS limpia la ventana, borrando todo el historial visible de la consola. No elimina archivos ni afecta al sistema, simplemente deja la pantalla como si acabaras de abrir CMD de nuevo.
En cuanto quieras cerrar la sesión de CMD, basta con escribir EXIT, que cierra la ventana actual de la consola. Si estás en Windows Terminal con varias pestañas, solo se cerrará la pestaña de CMD que tenga el foco.
Si en algún momento no recuerdas una orden, HELP es tu mejor amigo. Este comando muestra una lista de todas las órdenes disponibles con una breve descripción en inglés. Además, puedes usar nombrecomando /? para ver la ayuda detallada y los parámetros de una instrucción concreta.
Para trabajar con archivos, CMD ofrece varias órdenes poderosas. COPY archivo destino sirve para copiar uno o varios ficheros a otra ruta; si necesitas algo más robusto para grandes volúmenes o conexiones inestables, ROBOCOPY es una versión avanzada que permite reintentar copias fallidas, mostrar el progreso y sincronizar directorios.
Cuando en lugar de duplicar quieres mover, entra en juego MOVE archivo destino, que traslada el archivo de su ubicación original a la nueva ruta, eliminándolo del origen. Es perfecto para reorganizar carpetas desde consola.
Para eliminar contenido, el comando clave es DEL, con el que puedes borrar archivos o incluso carpetas completas si usas los parámetros adecuados. Hay que usarlo con mucho cuidado, porque puedes eliminar datos de forma permanente sin pasar por la Papelera.
Si lo que quieres es cambiar nombres, RENAME archivo (o REN) te permite renombrar un fichero e incluso modificar su extensión. Eso sí, cambiar una extensión no convierte mágicamente un archivo a otro formato; simplemente cambia cómo lo ve el sistema.
Para crear carpetas nuevas desde la consola, utiliza MD NombreDeCarpeta (Make Directory). Con este comando generas un nuevo directorio en la ruta en la que te encuentras, sin necesidad de abrir el Explorador de archivos.
La orden TYPE archivo.extensión se usa para mostrar por pantalla el contenido de un archivo de texto dentro de la consola. También se puede combinar con redirecciones para crear ficheros desde CMD, escribiendo texto y guardándolo sin abrir editores gráficos.
Otro comando delicado es FORMAT, que formatea una unidad de almacenamiento completa. Borra todos los datos de la unidad seleccionada y prepara el sistema de archivos, así que conviene asegurarse muy bien de qué letra de unidad se está tocando antes de ejecutarlo.
Si quieres comparar archivos, FC (File Compare) te ayuda a ver las diferencias entre dos archivos o conjuntos de archivos, línea a línea. Es especialmente útil cuando trabajas con textos de configuración o scripts.
Para entender qué programa abre cada tipo de archivo, el comando ASSOC .extensión devuelve la asociación de esa extensión con una aplicación concreta. Es una forma rápida de revisar y ajustar cómo gestiona Windows ciertos formatos.
En el apartado de seguridad y borrado seguro, CIPHER ofrece una función interesante: sobrescribir el espacio libre de un disco. Al hacerlo, dificulta muchísimo que se puedan recuperar archivos que ya se han eliminado.
Comandos CMD para administrar, diagnosticar y reparar Windows
Más allá de copiar archivos, la consola es una navaja suiza para conocer el estado del PC, ver procesos, drivers y arreglar errores de sistema. Estos comandos son los que suelen usar técnicos y administradores cuando algo empieza a fallar.
Con SYSTEMINFO obtienes un informe detallado del equipo: nombre del sistema, versión de Windows, procesador, RAM, placa base o tipo de arranque, entre otros datos. Es perfecto para saber de qué máquina estás tirando sin abrir ninguna ventana gráfica.
Si sospechas que tu disco duro o SSD está dando problemas, CHKDSK es una parada obligatoria. Esta herramienta analiza la superficie del disco, detecta sectores defectuosos y revisa la estructura lógica del sistema de archivos. Además, puede intentar reparar errores como archivos perdidos o directorios corruptos.
Para conocer la versión exacta de Windows que tienes, el comando VER devuelve la versión numérica del sistema operativo. Puede ser muy útil para comprobar si tu equipo cumple requisitos para una actualización o para una funcionalidad concreta.
En cuanto a la gestión del tiempo, TIME permite ver la hora actual del sistema y, si lo necesitas, modificarla. Si hay desajustes entre la hora del PC y la red, pueden aparecer comportamientos raros, de ahí que a veces convenga revisarlo.
Si quieres comprobar qué controladores tienes instalados, DRIVERQUERY genera una lista con todos los drivers, su nombre de módulo, descripción y tipo. Es especialmente útil para diagnosticar conflictos de hardware o revisar qué se ha instalando recientemente.
En el terreno de los procesos, TASKLIST muestra todos los procesos en ejecución junto con la memoria que está usando cada uno. Es una alternativa en modo texto al Administrador de tareas, y muy útil si quieres procesar esta información con scripts.
Cuando un programa se queda colgado o quieres cerrar algo concreto, TASKKILL entra en juego. Usando TASKKILL /PID NúmeroIDdeProceso puedes matar un proceso específico mediante su PID, que previamente has visto en TASKLIST. Además, TASKKILL permite cerrar procesos en equipos remotos si le añades parámetros de red, credenciales y filtros por nombre de imagen.
Para comprobar la integridad de los archivos de sistema, SFC (System File Checker) es crucial. La variante más usada es sfc /scannow, que revisa todos los archivos protegidos de Windows y reemplaza los dañados con copias en caché. Para ejecutarlo necesitas abrir CMD como administrador.
Cuando tu disco se está llenando, CLEANMGR abre la herramienta gráfica de Liberar espacio en disco. Desde CMD puedes lanzarla indicando la unidad que quieres limpiar, lo que resulta cómodo si estás en remoto o sin acceso al escritorio.
Para analizar el rendimiento del equipo de forma automatizada, WINSAT FORMAL lanza un benchmark completo de CPU, RAM, gráficos y unidades de almacenamiento. También existen variantes como CPUFORMAL, MEMFORMAL, GRAPHICSFORMAL o DISKFORMAL para centrarte en un componente concreto.
Si te preocupa la fragmentación de los discos mecánicos, DEFRAG permite desfragmentar la unidad que le indiques, al estilo de la herramienta gráfica de desfragmentación, pero desde la consola. En SSD modernos no es tan relevante, pero sigue existiendo como opción.
En la parte de particiones, DISKPART es la utilidad avanzada que sirve para listar discos, volúmenes, crear, borrar y modificar particiones. Combinándolo con comandos como LIST DISK o LIST VOLUME puedes ver qué hay en cada unidad y gestionarlo. Eso sí, cualquier error aquí puede dejar un disco inutilizable.
Para administrar energía, POWERCFG resulta muy interesante. Con esta herramienta puedes analizar el consumo, gestionar planes de energía y generar informes que ayudan a detectar por qué un portátil consume de más o no entra en suspensión como debería.
Si quieres automatizar tareas sin abrir el Programador de tareas, SCHTASKS te permite crear y gestionar tareas programadas desde CMD. Con él puedes programar reinicios, copias de seguridad, apagados o scripts a horas concretas.
El comando CONTROL PANEL funciona como atajo directo para abrir el Panel de control tradicional de Windows. Es una forma rápida de llegar a herramientas clásicas cuando desde la Configuración moderna cuesta encontrarlas.
Para gestionar el apagado del equipo, SHUTDOWN es la referencia. Puedes apagar, reiniciar o programar estas acciones con distintos parámetros. Por ejemplo, SHUTDOWN -s -t segundos programa un apagado tras cierto tiempo, mientras que SHUTDOWN -R reinicia el ordenador. Esta orden también admite equipos remotos con los parámetros adecuados.
Si solo quieres cerrar la sesión del usuario actual sin apagar el PC, LOGOFF cierra la sesión abierta manteniendo el sistema encendido. Es útil en entornos compartidos o cuando quieres forzar el cierre de sesión desde consola.
Comandos de red esenciales en CMD para diagnosticar y gestionar conexiones
Una de las áreas donde CMD brilla es en redes. Windows incluye un buen puñado de comandos para comprobar conectividad, rutas, puertos, DNS y adaptadores, y muchos administradores los usan a diario para monitorizar y solucionar incidencias.
El más famoso es PING, que envía paquetes ICMP a una IP o dominio para verificar si responde y medir la latencia. Por ejemplo, un ping -n 5 8.8.8.8 lanza cinco paquetes al DNS público de Google y te indica tiempos mínimos, máximos y medios, así como pérdida de paquetes.
Para ver la configuración de red de tu equipo, IPCONFIG muestra direcciones IPv4 e IPv6, máscaras de subred, puerta de enlace, DNS y más. Con ipconfig /all obtienes el detalle completo, mientras que combinándolo con | find «IPv4» o | find «Descripción» puedes filtrar solo lo que te interesa.
Si necesitas un resumen rápido del nombre del equipo, HOSTNAME devuelve el nombre del host actual. Es muy útil cuando trabajas en red y necesitas conectarte a otro equipo usando su nombre en vez de la IP.
Para ver las direcciones MAC de los adaptadores de red, GETMAC lista las direcciones físicas asociadas a cada interfaz. También puedes obtenerlas con ipconfig /all | find «Dirección física», pero GETMAC lo hace de forma directa y sencilla.
En cuanto al mapeo de IP a MAC, ARP permite mostrar y modificar la caché ARP, que es donde el sistema guarda qué IP corresponde a qué dirección física en la red local. Con arp /a ves todas las tablas de caché de todas las interfaces.
Cuando quieres comprobar si un puerto está abierto o qué conexiones hay activas, NETSTAT es la herramienta clave. Permite ver conexiones TCP activas, puertos en escucha, estadísticas de protocolos y tablas de enrutamiento. Con parámetros como -e -s obtienes estadísticas de Ethernet y de protocolos, y con -n -o ves las conexiones activas con sus PID.
Para diagnosticar problemas de conversión de nombres de dominio, NSLOOKUP es el viejo conocido. Puedes consultar un dominio contra un servidor DNS concreto, por ejemplo nslookup openwebinars.net 8.8.8.8, y ver qué dirección IP devuelve y qué servidor ha respondido.
En el terreno de NetBIOS, NBTSTAT ofrece estadísticas de NetBIOS sobre TCP/IP, tablas de nombres locales y remotos y caché de nombres. Con parámetros como /n, /c o /R puedes listar nombres, limpiar cachés y volver a registrar nombres con WINS.
Otra orden casi obligatoria en redes es TRACERT, que muestra la ruta que siguen los paquetes desde tu equipo hasta un destino, listando salto a salto las IP o nombres de los routers intermedios y los tiempos de respuesta. Es ideal para detectar en qué punto de la ruta se están produciendo retardos o pérdidas.
Si necesitas algo más detallado sobre pérdida de paquetes y latencias por salto, PATHPING combina funcionalidades de PING y TRACERT. Envía múltiples pings a cada router intermedio y genera estadísticas de pérdida y tiempo de ida y vuelta por nodo y por enlace, ayudando a localizar cuellos de botella específicos.
En cuanto a gestión de conexiones compartidas, NET USE te permite conectarte a recursos compartidos en red, como carpetas o impresoras. Por ejemplo, se puede asignar una carpeta compartida en otro equipo a una letra de unidad, con opciones como /persistent:no para que no se vuelva a mapear al iniciar sesión.
Para gestionar las tablas de rutas, ROUTE es el comando que muestra, añade, cambia o borra entradas de la tabla de enrutamiento. Con route PRINT puedes listar las rutas IPv4 o IPv6, y con route ADD, CHANGE o DELETE manipularlas según necesites.
Una herramienta tremendamente potente es NETSH (Network Shell), que permite mostrar y modificar configuración de red local o remota mediante distintos contextos (wlan, interface, firewall, etc.). Por ejemplo, con netsh int ip reset puedes restablecer la pila TCP/IP, y con netsh wlan show profile name=»NombreWifi» key=clear ver la configuración completa de una red WiFi, incluida su clave almacenada.
Para administración remota más avanzada, WINRM (Windows Remote Management) implementa el protocolo WS-Management para gestionar equipos mediante servicios web. Puedes ver y modificar la configuración con órdenes como winrm get winrm/config -format:pretty o ajustar oyentes y parámetros de seguridad.
Si necesitas probar servicios antiguos o puertos específicos, TELNET (cuando está instalado) sirve para abrir sesiones de texto contra equipos remotos en puertos concretos, por ejemplo para comprobar que un servicio está escuchando en una IP y un puerto determinados.
Otro comando de red moderno integrado en Windows 10 es SSH, que permite iniciar sesiones remotas cifradas contra otros equipos (normalmente Linux o servidores). Con ssh usuario@dominio_o_ip estableces una conexión segura, y con la opción -l puedes indicar el usuario por separado.
Junto a SSH suele venir SCP, que sirve para copiar archivos de manera cifrada entre máquinas. Por ejemplo, puedes traer un archivo desde un servidor Linux a tu carpeta de usuario en Windows usando una orden SCP apuntando a la ruta remota y la local.
Descarga y transferencia de archivos desde CMD: WGET, FTP y otras opciones
Aunque la mayoría descarga archivos desde el navegador, en CMD también se pueden bajar y subir ficheros directamente desde la línea de comandos, lo que va de maravilla para automatizar tareas o trabajar sin interfaz gráfica.
Una de las utilidades clásicas es WGET, disponible en Windows, macOS y Linux. Esta herramienta descarga archivos desde HTTP o HTTPS, pudiendo seguir enlaces HTML y bajar contenido de forma recursiva. Permite reanudar descargas cortadas, cambiar el nombre del archivo local y guardar en carpetas concretas.
Por ejemplo, con wget http://example.com/file.iso descargas un archivo ISO; si quieres guardarlo con otro nombre, puedes usar –output-document=nombre.html, y con –directory-prefix=carpeta\subcarpeta eliges dónde guardarlo. Opciones como –continue sirven para reanudar descargas previamente iniciadas por WGET.
Hay que recordar que WGET puede ejercer bastante presión sobre un servidor si se configura para recorrer enlaces de forma masiva, así que conviene usarlo con cabeza y respetar limitaciones de descarga.
Otra pieza veterana es el comando FTP, que permite conectarse a servidores FTP, listar directorios, subir y descargar archivos. Se puede usar de forma interactiva, con un subentorno propio, o en modo por lotes procesando comandos desde un archivo de texto pasado con -s:archivo.txt.
Una vez conectado a un servidor FTP con usuario y contraseña, puedes navegar por carpetas, cambiar modos de transferencia, bajar ficheros individuales o conjuntos completos. Sigue siendo útil en muchos entornos heredados, aunque cada vez se sustituye más por SFTP a través de SSH.
En Windows 10 y versiones modernas, la combinación de SSH y SCP se ha vuelto casi estándar para administrar servidores y mover archivos de forma segura. Gracias a ello, ya no hace falta instalar herramientas externas para realizar estas tareas básicas desde CMD o PowerShell.
Comandos CMD útiles para jugadores y atajos con la tecla Fn
Si eres de los que exprime el PC jugando, también tienes varios comandos CMD que ayudan a verificar componentes clave como DirectX, drivers o rendimiento general. Aunque muchos de ellos se lanzan desde cuadros de diálogo, la consola sigue siendo un buen punto de control.
Hay herramientas específicas que se ejecutan desde el cuadro de ejecución con Windows + R o directamente en CMD y que sirven para comprobar librerías gráficas, sonido, dispositivos de entrada o compatibilidad con juegos. Son especialmente interesantes cuando un título no arranca o presenta errores extraños.
En portátiles, la tecla Fn también tiene su miga cuando trabajas en consola. Aunque cada fabricante implementa sus propios atajos, es habitual que combinaciones con Fn permitan mover el cursor, editar líneas de comando, recuperar texto anterior o avanzar y retroceder en la entrada, facilitando mucho la edición sin ratón.
Es importante recordar que, según el modelo de teclado y la versión de Windows, las funciones especiales de Fn aplicadas en la consola pueden variar bastante. Aun así, conviene probar estas teclas y comprobar qué accesos directos de edición ofrecen, porque pueden acelerar enormemente el trabajo con CMD.
En cualquier caso, lo realmente clave es seguir dominando los comandos base: moverte por directorios, consultar información del sistema, revisar procesos, ajustar la red y lanzar herramientas de diagnóstico. Con eso cubierto, tanto si juegas como si administras un servidor casero, tendrás medio camino hecho.
La consola de Windows, pese a su aspecto viejo, sigue siendo una aliada fundamental cuando la interfaz gráfica falla, cuando quieres ir más rápido o cuando necesitas un control fino del sistema. Con los comandos que hemos visto puedes explorar el sistema de archivos, reparar errores, monitorizar la red, gestionar procesos locales y remotos, descargar ficheros y mucho más. Usándolos con cuidado y, mejor aún, después de haber hecho una copia de seguridad de tus datos importantes, es una herramienta que merece la pena dominar poco a poco, empezando en un PC de pruebas o en un entorno donde puedas experimentar sin miedo.
