- Elgato lanza Wave XLR Pro, interfaz de audio con dos entradas XLR y hasta 80 dB de ganancia limpia.
- Integra procesador Wave FX con Clipguard 2.0, efectos DSP y compatibilidad con plugins VST.
- Hasta cinco mezclas de hardware independientes, doce canales y enrutamiento avanzado vía Wave Link 3.0.
- Diseñado como núcleo de un sistema modular con Stream Deck y resto del ecosistema Wave Next.

Elgato ha dado un paso más en su plataforma de audio con el lanzamiento de Wave XLR Pro, una interfaz de sobremesa pensada para quienes hacen directos, podcasts o producen contenido desde casa y necesitan un control más fino del sonido sin montar un estudio complejo. El dispositivo llega como la opción más avanzada de la familia Wave, con doble entrada XLR, mezcla por hardware y un fuerte apoyo en el software para cuadrar todo el flujo de trabajo.
La propuesta se orienta especialmente a creadores de contenido en España y Europa que quieren combinar varios micrófonos, fuentes de audio de PC o consola y efectos en tiempo real sin pelearse con cables ni menús enrevesados. Frente a las mesas analógicas tradicionales, Wave XLR Pro apuesta por un sistema modular: el procesamiento y el enrutamiento viven en el software Wave Link 3.0, mientras el hardware se encarga de las conexiones, la potencia de los previos y la respuesta inmediata sin latencia apreciable.
Un enfoque distinto: mezcla en el software, control en el escritorio
Mientras muchas mesas de mezcla concentran todas sus funciones en una única consola física, Elgato plantea con Wave XLR Pro un reparto de tareas bastante claro. El motor de mezcla y la matriz de enrutamiento se gestionan desde Wave Link 3.0, el software de la marca, y la interfaz se encarga de ofrecer entradas, salidas, preamplificación y procesamiento integrado, con un manejo directo mediante su dial y controles físicos.
Este enfoque permite que las capacidades de enrutamiento, efectos y número de canales no queden limitadas por un panel fijo de botones o faders. Desde el PC o el Mac se puede ver de un vistazo qué señal va a cada salida, qué efectos se aplican por canal y cómo se distribuyen las cinco mezclas independientes que ofrece el sistema, todo con una representación visual pensada para que no haga falta estudiar un manual técnico.
Además, Wave XLR Pro se integra con Stream Deck, de forma que muchas de las acciones que normalmente se harían con ratón y teclado (silenciar canales, cambiar escenas en OBS, lanzar efectos, ajustar mezclas) se pueden disparar con teclas físicas y diales. La idea es que el creador pueda centrarse en el directo o la grabación y tocar lo mínimo posible el software una vez configurado.
Este planteamiento modular está pensado para crecer: se puede empezar con Wave XLR Pro y un micrófono XLR y, con el tiempo, ir añadiendo más dispositivos del ecosistema Wave Next, como otros micros, un segundo PC, tarjetas de captura o iluminación controlada desde la misma plataforma, manteniendo configuraciones equilibradas.

Doble entrada XLR con 80 dB de ganancia y enfoque profesional
El corazón del dispositivo son sus dos preamplificadores XLR con calidad de estudio, capaces de ofrecer hasta 80 dB de ganancia digital. Esto significa que se pueden utilizar micrófonos dinámicos exigentes sin recurrir a amplificadores intermedios, algo interesante para podcasts a dos voces, entrevistas presenciales o directos en los que haya presentador e invitado.
En términos de especificaciones, las entradas XLR cubren un rango de frecuencia de 20 Hz a 20 kHz, con un rango dinámico de 135 dB y un ruido de entrada equivalente de -130 dBV(A). La alimentación phantom de 48 V (7 mA) permite alimentar micrófonos de condensador sin necesidad de cajas externas, y el nivel máximo de entrada se sitúa en 6 dBV, con conversión analógico-digital a 24 bits y 48 kHz.
Este conjunto de características sitúa a Wave XLR Pro en una zona más cercana a las interfaces de audio profesionales que a los simples adaptadores USB, algo que se nota en usos como grabación de voz crítica, locuciones o contenido que luego vaya a publicarse como podcast o vídeo editado, donde la calidad de la toma inicial marca mucha diferencia.
La presencia de dos entradas idénticas abre, además, la puerta a configuraciones más avanzadas: se puede utilizar un micrófono principal y otro para instrumentos, o bien mantener dos voces totalmente independientes a nivel de ganancia, efectos y mezcla, sin depender de inventos de software para separar canales.
Procesador Wave FX y efectos DSP con latencia mínima
Otro de los pilares del Wave XLR Pro es su procesador Wave FX, un chip desarrollado por Elgato junto con LEWITT Audio que se encarga de ejecutar efectos directamente en el propio dispositivo. Esto permite que la señal llegue ya tratada a los programas de streaming o grabación, evitando depender únicamente del procesamiento del ordenador y reduciendo la latencia al mínimo.
Dentro de la cadena de señal se incluyen cinco efectos DSP principales: filtro de corte bajo para limpiar ruidos de baja frecuencia, expander para controlar el ruido de fondo cuando no se habla, afinación de voz (Voice Tune), compresor para nivelar volúmenes y ecualizador para ajustar el tono. También existe un modo en el que los cinco se combinan, configurando una cadena de procesamiento completa sin necesidad de ir añadiendo plugins externos uno a uno.
Aun así, quienes quieran ir más allá pueden cargar plugins VST que se integran en el flujo de señal. En este caso, el procesador Wave FX y el ordenador trabajan conjuntamente: los efectos DSP se ejecutan en el hardware con latencia cero, mientras que los VST se procesan en el PC y se reinyectan en la mezcla global, con un control por canal desde Wave Link.
Elgato también incorpora funciones orientadas a creadores que mezclan voz con música o audio de juego, como la tecnología de ducking, que baja automáticamente el volumen de otras fuentes cuando se detecta voz en el micrófono. De esta forma, al empezar a hablar, el sonido del juego o la música se reduce de manera automática y, al dejar de hablar, vuelve a su nivel original sin necesidad de toquetear faders constantemente.
Clipguard 2.0 y asistente de ganancia automática
Uno de los problemas habituales en directos y grabaciones rápidas es la distorsión por picos de volumen. Para minimizarlo, Wave XLR Pro integra la tecnología Clipguard 2.0, una arquitectura anti‑clipping que combina varios convertidores A/D y procesamiento interno en 32 bits en coma flotante para mantener la señal bajo control incluso cuando se grita o se producen cambios bruscos en el nivel.
La idea es que el creador pueda expresarse sin estar pendiente todo el rato del medidor de niveles. Si se produce un pico inesperado, Clipguard 2.0 actúa como una red de seguridad, evitando que la señal sature y arruine la toma. Este sistema ya se había visto en otros productos de la marca, pero aquí se apoya en el procesador Wave FX para ofrecer una protección por capas más sofisticada.
Junto a esto, el dispositivo incorpora un asistente de ganancia automática. Manteniendo pulsado el codificador durante unos cinco segundos, Wave XLR Pro realiza una breve captura de la voz y ajusta en consecuencia el nivel de ganancia óptimo, tanto para aprovechar bien el rango dinámico como para asegurar que los efectos DSP funcionan en su zona ideal.
Esta función es especialmente útil para usuarios que no están acostumbrados a calibrar niveles de audio o que cambian a menudo de micrófono. En lugar de ir probando a base de ensayo y error, el sistema propone un punto de partida razonable que se puede afinar después de forma manual si se desea un ajuste más fino.
Entradas, salidas y hasta cinco mezclas independientes
A nivel de conectividad, Wave XLR Pro va bastante servido. Además de sus dos entradas XLR frontales, dispone de entrada y salida de línea analógica para integrar equipos externos, así como una entrada auxiliar USB que permite añadir el audio de una consola, un segundo PC o incluso un teléfono móvil.
Desde el ordenador se gestionan ocho canales virtuales que actúan como rutas separadas para aplicaciones y fuentes de software (juegos, reproductores de música, chat de voz, navegador, etc.). Cada uno de esos canales puede asignarse a las distintas mezclas y salidas, de modo que el creador puede decidir exactamente qué escucha en los cascos, qué se envía a la retransmisión y qué se graba en local.
En el apartado de monitorización, la interfaz ofrece dos salidas de auriculares independientes, una frontal y otra trasera, con conectores TRS de 3,5 y 6,3 mm y amplificación capaz de mover auriculares de hasta 600 ohmios. La conversión de salida se realiza a 32 bits y 48 kHz, pensando en un uso prolongado en estudio casero, edición de vídeo o sesiones de mezcla para streaming.
También se incluye una salida de línea estéreo, con rango de frecuencia de 20 Hz a 20 kHz y nivel máximo de 10 dBV, así como una entrada de línea con parámetros equivalentes. Esto facilita la integración con monitores activos, sistemas de sonido externos o grabadoras independientes, sin depender únicamente del audio por USB.
El motor interno es capaz de manejar hasta cinco mezclas estéreo de hardware, cada una de ellas con acceso a las doce fuentes de audio totales (entradas físicas y canales virtuales). Para cada mezcla se pueden silenciar y nivelar canales de manera individual y aplicar combinaciones de efectos diferentes, algo especialmente práctico en entornos con doble PC, invitados remotos o varias salidas de monitorización.
Wave Link 3.0: la pieza de software que lo coordina todo
Aunque Wave XLR Pro puede mantener sus ajustes activos incluso sin ordenador conectado, su potencial se aprovecha realmente al combinarlo con Wave Link 3.0, la consola virtual rediseñada por Elgato que ahora se ofrece de forma gratuita para Windows y macOS. El software funciona no solo con hardware de la marca, sino también con interfaces y micrófonos de otros fabricantes.
Wave Link 3.0 presenta una matriz de enrutamiento horizontal que sustituye al clásico panel de canales verticales, mostrando de forma clara qué fuentes van a cada salida. Desde allí se configuran las cinco submezclas independientes, se asignan aplicaciones a canales con un par de clics y se aplican efectos VST por canal, todo sin necesidad de recurrir a dispositivos de audio virtuales externos.
Una de las ventajas para el día a día es la integración nativa con Stream Deck. El software genera perfiles y diseños de control automáticamente según la configuración del usuario, de forma que los cambios de escena, el ajuste de niveles o la activación de efectos quedan a mano en una superficie física sin montaje adicional.
El ecosistema Wave Next, del que forma parte Wave XLR Pro, incluye además otros dispositivos como micrófonos Wave:3 MK.2, la interfaz Wave XLR MK.2 y el módulo XLR Dock MK.2 para Stream Deck +. Todos comparten el uso del procesador Wave FX y de Wave Link 3.0 como núcleo de mezcla, lo que permite escalar desde una configuración sencilla con un solo micro USB hasta sistemas de varios micrófonos XLR y doble PC manteniendo el mismo flujo de trabajo.
Especificaciones técnicas, requisitos y formato físico
Más allá de las funciones, Wave XLR Pro llega con una ficha técnica pensada para encajar en escritorios relativamente compactos. El dispositivo mide 97 × 185 × 37 mm (profundidad × anchura × altura) y pesa unos 385 gramos, por lo que no ocupa demasiado espacio junto al teclado y el ratón y se puede colocar en soportes o brazos gracias a su rosca de montaje de 3/8 de pulgada, con adaptador a 1/4 incluido.
En cuanto a consumo, la interfaz requiere 5 V DC y hasta 900 mA, alimentándose a través de su conexión USB-C de alta velocidad. En la parte trasera se concentran la mayoría de los conectores: XLR para micrófonos 1 y 2, entradas y salidas de línea TRS de 3,5 mm, dos puertos USB-C (uno para el host principal y otro como entrada/salida auxiliar) y las conexiones de auriculares en sus distintos formatos.
La sección de salida de auriculares especifica un nivel máximo de 50 mW a 16 ohmios y 18 mW a 600 ohmios, suficiente para la mayoría de modelos de estudio y gaming. Tanto ADC como DAC trabajan a frecuencias de muestreo de 48 kHz, con 24 bits en la conversión de entrada y 32 bits en la salida, un enfoque habitual en soluciones orientadas a streaming y producción de contenido online.
En el apartado de compatibilidad, Wave XLR Pro requiere Windows 11 o versiones posteriores o bien macOS 14.2 o superior, junto con la versión más reciente de Wave Link (3.0 o posterior) para acceder a todas las funciones de mezcla. Para quienes solo quieran utilizarlo como interfaz básica, puede funcionar como dispositivo de audio estándar, pero se perdería buena parte de su lógica de enrutamiento y procesamiento interno.
En la caja se incluye el propio Wave XLR Pro, un cable USB-C de 150 cm y una guía de inicio rápido. A partir de ahí, la configuración y el ajuste fino dependen en buena medida del software y de tutoriales y guías completas, donde se pueden guardar perfiles y plantillas según el tipo de contenido: directo en Twitch, grabación de podcast, videollamada profesional, etc.
Precio y posición dentro del ecosistema Elgato
Elgato sitúa Wave XLR Pro en la franja alta de su catálogo de audio. El precio recomendado en Europa ronda los 399 euros (en algunas comunicaciones oficiales aparece como 399,99 euros), y el producto se comercializa a través de la web del fabricante y distribuidores especializados del canal retail.
Dentro de la gama Wave Next, esta interfaz se coloca como la solución más completa para quienes necesitan dos entradas XLR independientes, mezcla por hardware y modo de funcionamiento autónomo que mantiene los ajustes sin depender siempre del ordenador. Por debajo quedan opciones como Wave XLR MK.2, con una sola entrada XLR y enfoque más sencillo, o los micrófonos USB de la serie Wave para quienes prefieran evitar por completo el formato XLR.
La compañía plantea este ecosistema como una plataforma escalable: es posible empezar con un único dispositivo y, con el tiempo, sumar elementos como Stream Deck + XL para el control físico, módulos XLR Dock específicos o nuevos micrófonos, manteniendo Wave Link 3.0 como panel de control común. De este modo, la inversión inicial en la interfaz no queda aislada, sino que se integra en un sistema de audio más amplio.
Para creadores de contenido, streamers y profesionales que trabajan desde casa o pequeños estudios en España y el resto de Europa, Wave XLR Pro se posiciona como un centro de mando de audio capaz de combinar preamplificación de calidad, procesamiento integrado y enrutamiento avanzado en un formato compacto. Sin prometer milagros, sí busca reducir la cantidad de equipos necesarios en la mesa y simplificar la parte técnica del sonido para que la atención pueda centrarse en el contenido.
