- Sony dejará de producir discos para nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028.
- Una petición en Change.org supera las 200.000 firmas y se suman demandas colectivas en Países Bajos y Reino Unido.
- Tiendas españolas como Game y Meridiem defienden el formato físico, mientras la UE estudia un código de conducta.
- La decisión reaviva el debate sobre la propiedad digital y la preservación de los videojuegos.

Sony ha confirmado que a partir de enero de 2028 dejará de fabricar discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation. La medida, que no afecta a los juegos ya publicados, ha provocado una reacción en cadena entre jugadores, tiendas y defensores de la preservación.
La decisión, que la compañía justifica como una adaptación a las preferencias del mercado digital, ha sido recibida con críticas masivas. En Europa, varias organizaciones de consumidores y tiendas especializadas han alzado la voz, mientras una petición online sigue sumando firmas.
Una petición que no para de crecer
La campaña Don’t Kill the Disc, lanzada en Change.org, ya acumula más de 205.000 firmas. Los impulsores defienden que el disco físico permite prestar, revender y conservar los juegos, algo que las licencias digitales no garantizan. La petición también critica las cajas con códigos de descarga, como la de GTA VI, que consideran un sucedáneo.

Acciones legales en los Países Bajos y Reino Unido
En Países Bajos, la organización Stichting Massaschade & Consument ha iniciado una demanda colectiva bautizada como Fair PlayStation, que representa a 1,7 millones de jugadores y reclama más de 400 millones de euros por lo que denominan el «impuesto Sony». Su presidenta, Lucia Melcherts, advierte que sin discos desaparece la competencia de precios. En Reino Unido, avanza otra demanda por 2.000 millones de libras, conocida como «PlayStation You Owe Us».
Reacciones de las tiendas españolas
En España, la cadena Game ha publicado un comunicado en el que defiende que «digital y físico pueden convivir» y que el futuro no debería construirse eliminando opciones. La distribuidora Meridiem también se ha pronunciado, prometiendo seguir apostando por el formato físico mientras haya un solo jugador que lo valore. Ambas empresas consideran que la decisión de Sony atenta contra los derechos de los consumidores.
La Unión Europea se pronuncia
El comisario europeo de Protección del Consumidor, Michael McGrath, ha afirmado que la UE no puede impedir que Sony abandone los discos, pero ha anunciado que trabajará con la industria para elaborar un código de conducta que regule el final de la vida útil de los videojuegos. Previamente, 45 eurodiputados habían solicitado una legislación específica.
El debate sobre la propiedad y la preservación
La decisión ha reavivado el debate sobre quién posee realmente un juego digital. Como señala Fran Cifaldi, fundador de la Video Game History Foundation, las copias no autorizadas son a menudo la única vía para preservar el legado cuando las plataformas no ofrecen alternativas legales. La ausencia de un mercado de segunda mano y la dependencia de servidores preocupan a los jugadores.
Con la fecha límite de enero de 2028 en el horizonte, la presión sobre Sony no cesa. Entre las firmas de la petición, las demandas judiciales y la oposición de tiendas y expertos, la compañía japonesa mantiene silencio. Lo que está claro es que el formato físico, aunque herido, sigue contando con un respaldo masivo que no parece dispuesto a rendirse.