- Varios proyectos de hibridación de baterías con plantas solares y eólicas avanzan en España y Portugal, sumando cientos de megavatios de capacidad de almacenamiento.
- La tendencia global hacia sistemas de cuatro horas de duración se consolida, mientras que en Europa se apuesta por el almacenamiento como pilar de la flexibilidad de la red.
- Empresas como Prosolia Energy, Aquila Clean Energy, Sungrow y Statkraft lideran la integración de BESS en activos renovables ya operativos, con apoyo de fondos europeos.
- El informe de GlobalData prevé que la capacidad mundial de BESS se multiplique por seis hasta 2030, impulsada por la caída de costes y las políticas de transición energética.

El sector energético europeo está viviendo un punto de inflexión. La integración de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) con plantas renovables ya operativas se ha convertido en una prioridad estratégica para garantizar la estabilidad de la red y maximizar el aprovechamiento de la generación solar y eólica. En España y Portugal, varios proyectos acaban de alcanzar hitos clave que demuestran que esta tecnología no solo es viable, sino que está llamada a ser el esqueleto del nuevo modelo eléctrico.
Según el último informe de GlobalData, la capacidad instalada mundial de BESS se multiplicará por seis entre 2025 y 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 42 %. China y Estados Unidos concentran el 74,6 % de la capacidad global, pero Europa no se queda atrás: la caída de los costes de las tecnologías de baterías, el fortalecimiento de las cadenas de suministro y las políticas públicas favorables están impulsando una oleada de proyectos que buscan hibridar el almacenamiento con fuentes renovables ya en marcha.
Hibridación de baterías con plantas solares y eólicas: los casos más avanzados

En Portugal, Prosolia Energy ha puesto en marcha su primer sistema BESS en el parque Albispark, en Castelo Branco. La instalación combina 15 MW de potencia y 60 MWh de capacidad con una planta fotovoltaica de 34,4 MWp, conectada directamente a la red de alta tensión de 150 kV. Se trata de uno de los mayores sistemas de almacenamiento en operación en el país luso y ha sido seleccionado como beneficiario del Plan de Recuperación y Resiliencia portugués, en el marco del programa REPowerEU. Pedro Pereira da Silva, responsable de Prosolia en Portugal, subraya que “el sector energético está entrando en una nueva fase” donde la flexibilidad es tan importante como la generación.
En España, Aquila Clean Energy ha obtenido los permisos necesarios para hibridar su planta fotovoltaica Manztierra, en Ciudad Real, con un sistema BESS de 15,62 MW y 31,085 MWh. Este proyecto alcanza el estado Ready-To-Build y se perfila como uno de los primeros en España en integrar almacenamiento en una planta solar ya operativa. Jorge de Miguel, jefe de Desarrollo y Construcción de Aquila en España, destaca que la hibridación “maximiza el valor de los activos existentes y contribuye a la estabilidad del sistema energético”. La planta solar, de 38 MWp, lleva en operación desde julio de 2024 y evita la emisión de más de 18.200 toneladas de CO2 al año.
Por su parte, Statkraft ha recibido el sistema de baterías que hibridará con el parque eólico repotenciado Montes de Cierzo, en Tudela (Navarra). El BESS consta de seis contenedores de ion-litio con 14,26 MW de potencia y 28,51 MWh de capacidad, con un tiempo de carga y descarga de dos horas. La compañía ha invertido 4 millones de euros y cuenta con Hithium como proveedor de baterías e Ingeteam para los equipos de conversión, diseñados y fabricados en Navarra. Este proyecto ha recibido una ayuda del IDAE de hasta el 24 % de la inversión, enmarcada en los fondos Next Generation EU. Statkraft tramita además otros once proyectos de hibridación en España que suman más de 200 MW, y dos instalaciones stand-alone de 90 MW con 360 MWh.
El gigante chino Sungrow aterriza con fuerza en la Comunidad Valenciana
La compañía china Sungrow ha anunciado el desarrollo de tres plantas de baterías en La Vall d’Uixó (Castellón) con una potencia conjunta de 171,5 MW. Se trata del mayor proyecto de almacenamiento en baterías de la empresa en España y permitirá almacenar electricidad cuando haya excedentes de producción renovable para devolverla a la red en momentos de alta demanda. Aunque no se han detallado las fechas de construcción, la iniciativa refuerza la apuesta por el almacenamiento a gran escala en la península ibérica.
La tendencia hacia sistemas de cuatro horas y el papel de los centros de datos
El informe de GlobalData señala un cambio relevante en las especificaciones de los proyectos: se está estandarizando el almacenamiento de cuatro horas de duración en lugar de los diseños de dos horas. Esto responde a que una mayor penetración de solar y eólica genera desajustes diarios más prolongados entre generación y demanda. En California, la mayoría de los proyectos de la CPUC ya son de cuatro horas, y en Australia, las licitaciones de Victoria y Nueva Gales del Sur exigen almacenamiento de varias horas. Tendencias similares comienzan a consolidarse en Reino Unido y Oriente Medio.
Además, GlobalData anticipa un papel creciente de los BESS en los centros de datos, especialmente ante el auge de la inteligencia artificial. Las baterías se convertirán en la principal herramienta de respaldo y equilibrio, superando su función tradicional de baterías de respaldo. Su capacidad de respuesta en milisegundos permitirá hacer frente a perturbaciones de tensión, cubrir picos de demanda y facilitar la expansión de centros de datos en zonas con redes congestionadas.
El denominado energy shifting —desplazar energía de horas de baja demanda a horas de alta demanda— se consolida como el principal motor de crecimiento del almacenamiento. Al absorber excedentes renovables y suministrarlos cuando los precios son más altos, las baterías mejoran la fiabilidad, reducen vertidos y alivian la congestión de la red. GlobalData concluye que, a medida que los costes sigan bajando y los proyectos logren monetizar múltiples fuentes de ingresos, la transición energética seguirá siendo el catalizador del despliegue mundial de BESS.
Con todos estos movimientos, España y Portugal se posicionan como laboratorios reales de la hibridación de baterías con renovables. La combinación de ayudas públicas, madurez tecnológica y un marco regulatorio cada vez más favorable está permitiendo que proyectos como los de Prosolia, Aquila, Statkraft y Sungrow demuestren que el almacenamiento no es un complemento, sino una pieza estructural del sistema eléctrico del futuro. La capacidad instalada en la península ibérica crece a buen ritmo, y todo apunta a que esta tendencia se acelerará en los próximos años, con más plantas híbridas y también con instalaciones independientes que aportarán flexibilidad a la red.