- Permite transformar valores entre distintas magnitudes como peso, distancia, temperatura y volumen.
- Requiere que las unidades de origen y destino se escriban entre comillas y pertenezcan al mismo grupo.
- Soporta el uso de prefijos métricos y binarios para manejar escalas muy grandes o muy pequeñas.
Si alguna vez te has sentido frustrado intentando pasar medidas de un sistema a otro haciendo cálculos manuales en una calculadora, prepárate porque Excel tiene un truco bajo la manga. La función CONVERTIR es básicamente un traductor universal de magnitudes que te permite transformar valores entre distintas unidades de medida sin tener que recordarte de memoria cuánto vale un julio en calorías o cuántos metros hay en una milla náutica.
Lo mejor de todo es que no hace falta ser un experto en matemáticas ni un gurú de las hojas de cálculo para dominarla. Con solo conocer la sintaxis básica y los códigos de unidad, puedes estandarizar bases de datos enteras que vienen mezcladas, ahorrándote un montón de tiempo y evitando esos errores tontos que suelen pasar cuando uno escribe los decimales a mano.
¿Cómo funciona exactamente la función CONVERTIR?

Para poner en marcha esta herramienta, necesitamos seguir una estructura muy sencilla. La fórmula se escribe como CONVERTIR(número; de_unidad; a_unidad). Aquí te explico qué significa cada pieza del rompecabezas:
- Número: Es el valor numérico que queremos transformar. Puede ser un número escrito directamente o una referencia a una celda.
- De_unidad: Es el código de la unidad original del número.
- A_unidad: Es el código de la unidad a la que queremos llegar.
Un detalle fundamental que no debes olvidar es que tanto la unidad de origen como la de destino deben escribirse siempre entre comillas (por ejemplo, «m» para metros) y respetar estrictamente las mayúsculas y minúsculas, ya que Excel es muy quisquilloso con esto.
Catálogo completo de unidades compatibles

La versatilidad de esta función es impresionante, ya que abarca casi cualquier magnitud imaginable. A continuación, detallamos los grupos de medidas que puedes manejar:
Peso y Masa
Puedes moverte entre el gramo («g»), la libra masa («lbm»), la onza («ozm»), el grano («grano»), la piedra («piedra») o la tonelada («t»). También admite unidades más técnicas como la unidad de masa atómica («u») o el quintal estadounidense («cwt»).
Distancias y Longitudes
Desde lo más pequeño hasta lo astronómico. Tienes el metro («m»), la milla («mi»), la pulgada («pda»), el pie («ft») y la yarda («yd»). Para los más especializados, incluye la milla náutica («Nmi»), el año luz («al») y el parsec («pc»).
Tiempo y Presión
Para el tiempo, puedes usar años («añ»), días («día»), horas («hr»), minutos («mn») y segundos («seg»). En cuanto a la presión, la función reconoce el Pascal («Pa»), la atmósfera («atm»), el mmHg y los PSI («psi»).
Energía, Potencia y Temperatura
En energía tenemos el Julio («J»), la Caloría («cal») y el vatio-hora («Wh»). Para la potencia, puedes usar vatios («W») o caballos («CV»). Y para el clima o la ciencia, puedes alternar entre Celsius («C»), Fahrenheit («F»), Kelvin («K») y Rankine.
Volumen y Superficie
El volumen acepta desde litros («l») y galones («gal») hasta unidades culinarias como la cucharada («cuch») o la taza («cup»). Para el área, puedes usar metros cuadrados («m2»), hectáreas («ha») o acres («us_acre»).
Información y Velocidad
Si trabajas con datos informáticos, puedes convertir entre bits («bit») y bytes («byte»). Para la velocidad, tienes millas por hora («mph»), nudos («kn») y metros por segundo («m/s»).
Prefijos métricos y binarios
Para no tener que escribir códigos infinitos, Excel permite añadir prefijos a las unidades métricas. Por ejemplo, puedes usar la «k» para kilo (1E+03) o la «M» para mega (1E+06). En el otro extremo, tienes la «m» para mili (1E-03) o la «n» para nano (1E-09).
Además, existen los prefijos binarios para quienes manejan almacenamiento de datos, como el Kibi («ki»), Mebi («Mi»), Gibi («Gi») o Tebi («Ti»), que se basan en potencias de 2 en lugar de potencias de 10.
Errores comunes y cómo solucionarlos

A veces, la fórmula puede devolvernos un error. No te asustes, generalmente se debe a tres motivos: el error #¡VALOR! aparece cuando el dato de entrada no es un número; el error #N/A surge si la unidad no existe, si el prefijo es incorrecto o si intentas convertir, por ejemplo, kilos en metros (unidades de grupos distintos).
Otro problema habitual ocurre cuando los números están almacenados como texto. En ese caso, lo ideal es usar la función VALOR en una columna auxiliar para limpiar los datos y convertirlos en números reales antes de aplicar la función CONVERTIR.
Casos prácticos de aplicación
Imagina que gestionas una flota de bicicletas eléctricas y tus sensores miden la distancia en kilómetros, pero necesitas presentar un informe en metros. Solo tendrías que escribir =CONVERTIR(A1; «km»; «m») y arrastrar la fórmula hacia abajo para transformar toda tu lista en un segundo.
Si necesitas hacer conversiones anidadas, también es posible. Por ejemplo, podrías convertir primero una unidad a otra y el resultado de esa operación pasarlo a una tercera unidad, siempre que pertenezcan al mismo sistema de medida.
Esta herramienta de Excel es la solución definitiva para dejar de pelearse con las tablas de conversión manuales, permitiéndonos gestionar desde pesos y distancias hasta temperaturas y datos digitales de forma automatizada y precisa, siempre que respetemos la sintaxis y la coherencia entre las magnitudes seleccionadas.