- Localiza y migra tus archivos desde iCloud, discos externos, NAS o nubes multiplataforma a un entorno compatible con Windows.
- Exporta datos ligados al ecosistema Apple (Safari, Fotos, iCloud, Recordatorios) hacia navegadores, nubes y apps disponibles en Windows.
- Adáptate a atajos, gestos, utilidades y shells de Windows (Visual Studio, VS Code, PowerShell, WSL) para mantener tu productividad.
- Refuerza copias de seguridad, seguridad y mantenimiento en el PC para que la transición desde macOS sea estable y sin sobresaltos.

Dar el salto de un Mac con macOS a un PC con Windows ya no es el drama que era hace años, pero sigue teniendo su miga. Archivos en iCloud, fotos en el iPhone, proyectos de trabajo repartidos por varias nubes, apps que solo existen en Mac, atajos de teclado distintos… si no lo planificas un poco, puedes acabar con un buen caos.
En esta guía te voy a contar, paso a paso, cómo migrar de Mac a Windows sin perder datos, cubriendo los casos más habituales: archivos en iCloud, en discos externos o NAS, servicios en la nube, contraseñas, navegador, hábitos de desarrollo, copias de seguridad e, incluso, qué hacer si se te rompe algo por el camino. La idea es que puedas sentarte frente a tu nuevo PC y sentir que sigues teniendo tu vida digital bajo control.
1. Localiza dónde tienes tus archivos antes de cambiar de Mac a Windows
El primer punto crítico es saber exactamente dónde están guardados tus documentos, fotos y proyectos. No es lo mismo tenerlo todo en iCloud Drive que en Google Drive, un NAS o un disco externo formateado solo para macOS.
Haz un repaso rápido: abre el Finder y revisa las carpetas principales (Escritorio, Documentos, Descargas, Imágenes, Vídeos) y también tus apps en la nube. El objetivo es identificar si tus datos están en iCloud Drive, un NAS o disco externo, o en nubes multiplataforma como Google Drive, OneDrive o Dropbox.
1.1. Si tus archivos están en iCloud Drive
Cuando te has dejado llevar por el ecosistema Apple, lo normal es que buena parte de tus documentos estén en iCloud Drive. Para poder usarlos cómodamente en Windows tienes tres caminos principales, con ventajas e inconvenientes.
Opción 1: Copiar todo a un disco duro externo
Es la vía más universal. Desde tu Mac, copia los archivos de iCloud Drive a un disco externo formateado en exFAT, un sistema de archivos que entienden tanto macOS como Windows.
- Conecta el disco externo al Mac.
- Asegúrate en Utilidad de Discos de que el formato es exFAT (si estuviera en APFS o Mac OS Plus, tendrás que borrarlo y formatear, lo que borra el contenido anterior).
- Desde Finder, entra en iCloud Drive, selecciona tus carpetas y arrástralas al disco externo.
- Una vez copiado, conecta el disco al PC con Windows y mueve esos archivos a tu nueva estructura de carpetas o súbelos a la nube que quieras usar a partir de ahora (OneDrive, Google Drive, Dropbox…).
Este método es ideal si quieres aprovechar para reorganizar y limpiar archivos durante la migración.
Opción 2: Usar iCloud en Windows
Apple ofrece un cliente de iCloud para Windows. Puedes instalarlo en el PC, iniciar sesión con tu Apple ID y tener acceso a iCloud Drive, Fotos, contraseñas y otros datos.
- Descarga iCloud para Windows desde la web de Apple o la Microsoft Store.
- Inicia sesión con tu Apple ID y elige qué quieres sincronizar (iCloud Drive, Fotos, etc.).
- Verás una carpeta de iCloud Drive en el Explorador de archivos para gestionar tus documentos.
Funciona, pero la experiencia no es tan pulida como en macOS. Si tienes pensado seguir usando iPhone o iPad, puede ser una opción razonable; si vas a vivir prácticamente en Windows, suele ser mejor pasar a una nube más multiplataforma.
Opción 3: Migrar los datos de iCloud a otra nube
Otro enfoque muy práctico es mover tus archivos desde iCloud a una nube como Google Drive, OneDrive o Dropbox, que se integran mejor con Windows.
- Instala en el Mac el cliente de la nube que quieras usar (Google Drive, OneDrive, Dropbox…).
- Crea en esa nube una estructura de carpetas equivalente a la de tu iCloud Drive.
- Arrastra tus archivos desde iCloud a las carpetas de la nueva nube en el Mac para que se sincronicen.
- Instala el mismo cliente en Windows y espera a que termine la sincronización.
Este sistema te deja con una configuración coherente entre Mac, PC y móvil, y te ahorra depender de las limitaciones de iCloud en Windows.
1.2. Archivos creados con Pages, Numbers o Keynote
Si has trabajado con la suite ofimática de Apple (Pages, Numbers, Keynote), en Windows vas a tener que convertir esos archivos a formatos estándar para poder abrirlos con Word, Excel o PowerPoint.
- Abre el documento en Pages, Numbers o Keynote.
- Ve a Archivo > Exportar a… y elige el formato: DOCX para documentos, XLSX para hojas de cálculo, PPTX para presentaciones.
- Guarda los archivos exportados en una carpeta que vayas a migrar al nuevo PC.
Este paso es clave si no quieres encontrarte en Windows con archivos que no se abren o pierden formato.
1.3. Datos en NAS o disco duro externo
Si ya tenías tus datos en un NAS o un disco externo, el cambio es mucho más sencillo. Normalmente basta con conectar ese dispositivo al nuevo PC con Windows o montarlo en la red.
El único punto delicado es el formato de la unidad. Muchos discos externos usados solo en Mac están formateados como APFS o Mac OS Plus, que Windows no reconoce de forma nativa.
- Si el disco está en exFAT o NTFS, Windows lo leerá sin mayor problema.
- Si está en un formato exclusivo de macOS (como APFS), tendrás que usar el Mac para copiar los datos a otro disco formateado en exFAT o NTFS.
- Una vez copiados los datos, puedes formatear el disco original a exFAT o NTFS si quieres reutilizarlo en Windows.
Con un NAS, lo habitual es que los archivos se compartan por SMB o NFS, ambos soportados por Windows, así que normalmente solo tendrás que configurar el acceso desde el Explorador de archivos.
1.4. Nubes multiplataforma: OneDrive, Google Drive, Dropbox…
Si ya trabajas con servicios en la nube independientes de Apple, lo tienes prácticamente hecho. OneDrive, Google Drive, Dropbox y similares tienen aplicaciones nativas tanto en macOS como en Windows.
- Instala en Windows el mismo cliente que usabas en el Mac.
- Inicia sesión con tu cuenta.
- Espera a que la nube reconstruya o sincronice el contenido en tu nuevo PC.
En muchos casos, este tipo de servicios hace que el cambio de sistema sea casi transparente a nivel de archivos.
2. Navegador, marcadores y contraseñas al pasar de Mac a Windows
El navegador es probablemente la app que más usas a diario, así que es clave que tu historial de navegación, marcadores y contraseñas viajen contigo al nuevo PC.
Si ya usas Chrome, Edge, Firefox, Brave u otro navegador multiplataforma, basta con iniciar sesión en tu cuenta y sincronizar. El problema viene, sobre todo, cuando toda tu vida web está en Safari, que no tiene versión actual para Windows.
Caso 1: ya usas un navegador multiplataforma
En este escenario es muy sencillo:
- Activa la sincronización en el Mac con tu cuenta (Google para Chrome, cuenta Firefox, cuenta Microsoft para Edge, sincronización propia en Brave, etc.).
- Instala el mismo navegador en el PC con Windows.
- Inicia sesión con la misma cuenta y permite que sincronice marcadores, historial, extensiones y contraseñas.
Caso 2: vienes de Safari
Safari funciona de maravilla en el ecosistema Apple, pero no está disponible para Windows en versiones modernas, así que hay que exportar los datos a otro navegador.
Pasos generales para migrar desde Safari:
- Decide qué navegador vas a usar en Windows (Chrome, Edge, Firefox, Brave…).
- Instala ese navegador en el Mac.
- Si eliges Firefox, abre Firefox y ve a Configuración > General > Importar datos. Selecciona Safari como fuente e importa marcadores, historial y contraseñas.
- Si optas por Chrome o cualquier navegador basado en Chromium (como Edge, Brave, Opera), haz lo siguiente:
- En tu Mac, abre Safari.
- Ve a Archivo > Exportar > Exportar marcadores, o utiliza la opción de exportar datos de navegación si está disponible.
- Safari generará un archivo ZIP con los datos seleccionados.
Dentro de ese ZIP encontrarás dos ficheros importantes:
- Marcadores.html: se importa en Chrome/Edge desde Configuración > Tú y Google (o similar) > Importar marcadores y configuración > Archivo HTML de marcadores.
- Contraseñas.csv: puedes llevarlo a un gestor de contraseñas (1Password, Bitwarden, etc.) o a los gestores integrados en Chrome o Edge siguiendo sus asistentes de importación.
Con este proceso dejarás casi toda tu actividad web disponible en Windows usando un navegador moderno y multiplataforma.
3. Fotos, correo, contactos, calendario y recordatorios
Más allá de los documentos, hay “bloques” de información que suelen preocupar bastante al cambiar de plataforma: fotos, correo electrónico, agenda de contactos, calendario y tareas.
3.1. Fotos al pasar de iCloud a Windows
Si tus fotos están en Fotos de iCloud, tienes varias opciones para verlas y gestionarlas desde Windows:
- Instalar iCloud para Windows y activar la opción de Fotos.
- Usar iCloud.com desde el navegador para ver y descargar imágenes puntuales.
- Sincronizar el carrete del iPhone con Google Photos u OneDrive, que tienen apps excelentes para Windows.
Si piensas seguir con iPhone pero trabajarás principalmente en Windows, puede ser interesante dejar las fotos en iCloud y usar la web para consultarlas, o bien hacer una migración a Google Photos o OneDrive desde el propio iPhone para centralizar tu biblioteca en un servicio más cómodo en PC.
3.2. Correo electrónico, contactos y calendarios
Este apartado puede ser un paseo o un lío, según el proveedor que uses. Si ya trabajas con Gmail/Google Calendar/Contactos o con cuentas de Outlook, Yahoo u otros servicios estándar, basta con añadir la cuenta en tu cliente de correo preferido en Windows (Outlook, Thunderbird, app Correo, etc.).
Si eres usuario intensivo de iCloud Mail, iCloud Contacts e iCloud Calendar, tienes dos posibilidades:
- Conectar iCloud directamente en clientes compatibles como Outlook o Thunderbird usando las configuraciones IMAP/CardDAV/CalDAV.
- Usar temporalmente un Mac, iPhone o iPad para añadir en la misma app dos cuentas (la de iCloud y la de destino) y mover manualmente correos, contactos y eventos de una cuenta a la otra.
Por ejemplo, en la app Mail de macOS puedes tener a la vez iCloud y Gmail, y arrastrar carpetas o mensajes entre cuentas. En Calendario también puedes copiar eventos de iCloud a Google Calendar si tienes ambas cuentas conectadas.
3.3. Recordatorios y listas de tareas
Los Recordatorios de Apple son bastante cerrados al ecosistema. No hay una función directa para exportarlos en masa a Windows, así que lo más práctico suele ser:
- Elegir un gestor de tareas multiplataforma (Todoist, Microsoft To Do, TickTick, etc.).
- Durante un tiempo, mantener Recordatorios en el iPhone y el nuevo gestor en paralelo.
- Ir reconstruyendo tus listas y tareas en la nueva app a medida que las vas usando.
No es lo más glamuroso del mundo, pero te asegura una transición limpia a una herramienta que podrás usar igual en Mac, Windows, web y móvil.
4. Atajos de teclado y gestos del trackpad: del Mac al PC
Uno de los choques más evidentes al cambiar de sistema operativo es que los atajos de teclado y gestos del trackpad ya no se comportan igual. Tu memoria muscular va a tardar un poco en adaptarse.
4.1. Atajos de teclado básicos
En Mac la tecla estrella es Comando (⌘), mientras que en Windows la mayoría de atajos se apoyan en Control (Ctrl) y en la tecla de Windows. Las equivalencias más básicas son:
- Copiar: Comando + C → Ctrl + C
- Cortar: Comando + X → Ctrl + X
- Pegar: Comando + V → Ctrl + V
- Deshacer: Comando + Z → Ctrl + Z
- Guardar: Comando + S → Ctrl + S
- Abrir archivo: Comando + O → Ctrl + O
- Cerrar ventana: Comando + W → Ctrl + W
- Seleccionar todo: Comando + A → Ctrl + A
- Cambiar de aplicación: Comando + Tab → Alt + Tab
- Mostrar escritorio: Comando + F3 → Tecla Windows + D
- Abrir el explorador de archivos: Comando + N (en Finder) → Tecla Windows + E
También cambian los atajos de captura de pantalla:
- Pantalla completa: Comando + Mayús + 3 → Windows + Impr Pant (guarda archivo) o solo Impr Pant (al portapapeles).
- Región o ventana: Comando + Mayús + 4 → Windows + Mayús + S (abre la herramienta Recortes).
En Windows hay muchos atajos adicionales con la tecla de Windows (Win + L para bloquear equipo, Win + Z para diseños de ventanas en Windows 11, etc.), que merece la pena aprender para no perder productividad al mudarte desde Mac.
4.2. Gestos del panel táctil
Si vienes de un MacBook, estás acostumbrado a un trackpad excelente y a gestos de varios dedos para moverte por el sistema. En Windows la experiencia dependerá mucho del hardware, pero los gestos principales son bastante parecidos:
- Desplazamiento: deslizar dos dedos verticalmente (igual en Mac y Windows).
- Zoom: pellizcar con dos dedos hacia dentro/fuera.
- Atrás/adelante en apps y navegador: deslizar dos dedos a izquierda/derecha.
- Vista de tareas / escritorios: deslizar tres o cuatro dedos hacia arriba (según la configuración en Windows).
- Mostrar escritorio: deslizar tres dedos hacia abajo.
En la configuración del touchpad de Windows puedes personalizar muchos de estos gestos y adaptarlos para que se acerquen a lo que ya hacías en macOS.
5. Entorno de desarrollo: de Xcode y Terminal a Visual Studio, VS Code y PowerShell
Si usas el ordenador para programar, la transición de Mac a Windows tiene sus peculiaridades, pero hoy en día hay opciones potentes para montar un entorno de desarrollo muy cercano al que tenías en macOS.
5.1. Editores y entornos de desarrollo
En macOS, Xcode es el centro neurálgico para desarrollo Apple. En Windows, el equivalente más cercano para proyectos grandes (sobre todo .NET, C++, etc.) es Visual Studio.
- Visual Studio: IDE completo para Windows, muy potente, ideal para C#, .NET, C++ y proyectos empresariales.
- Visual Studio Code: editor ligero y multiplataforma con infinidad de extensiones, perfecto para desarrollo web, Python, Node.js, contenedores, etc.
Si ya usabas VS Code en Mac, la adaptación será mínima: inicia sesión con tu cuenta de Microsoft o GitHub y sincroniza configuración, extensiones y atajos en el PC.
5.2. Shells y terminales en Windows
En macOS estás acostumbrado a Terminal o iTerm2, normalmente sobre bash o zsh. En Windows tienes varias alternativas de línea de comandos, cada una con sus ventajas.
PowerShell
PowerShell es el shell moderno de Microsoft, multiplataforma y de código abierto, con un lenguaje de scripting muy potente. Admite muchos alias similares a bash (ls, mv, cd…), aunque algunos comandos y parámetros son distintos.
- Para abrirlo, basta con buscar “PowerShell” en el menú Inicio.
- Si necesitas privilegios elevados, elige la opción “Ejecutar como administrador”.
- Puedes usar comandos como get-help para ver documentación.
Cmd (símbolo del sistema)
Sigue presente principalmente por compatibilidad con scripts antiguos y utilidades que aún dependen de él. No recibe nuevas funciones, por lo que es recomendable apostar por PowerShell para tareas nuevas.
WSL: Subsistema de Windows para Linux
Para muchos desarrolladores que vienen de Mac, lo más cómodo es instalar WSL y usar un entorno Linux dentro de Windows.
- Permite ejecutar distribuciones como Ubuntu, Debian, Kali, openSUSE o SUSE directamente sobre Windows.
- Podrás usar bash, zsh y todas tus utilidades habituales de Linux.
- Es ideal si en Mac ya trabajabas mucho con herramientas de línea de comandos tipo Unix.
Instalar WSL es tan fácil como seguir las instrucciones actuales de Microsoft (wsl –install desde PowerShell suele ser suficiente en versiones recientes de Windows 11) y luego elegir tu distribución favorita desde Microsoft Store.
5.3. Terminales de Windows
En macOS abres Terminal o iTerm y ya estás dentro de tu shell. En Windows, históricamente era al revés: lanzabas un shell que abría la consola antigua. Hoy lo mejor es usar Windows Terminal.
- Windows Terminal: terminal moderno con pestañas, paneles divididos, temas, perfiles para PowerShell, cmd, WSL, SSH, Azure CLI, etc. Viene instalado de serie en Windows 11 y se puede descargar en Windows 10 desde la Store.
- Consola clásica: sigue existiendo, pero es mucho más limitada; se recomienda usar Windows Terminal para una experiencia mucho más cómoda.
Con unos minutos de configuración puedes tener un entorno de línea de comandos en Windows tan potente y agradable como en Mac.
6. Aplicaciones equivalentes entre macOS y Windows
Otro punto importante del cambio son las apps del sistema y las utilidades básicas. Casi todo lo que usabas en macOS tiene su equivalente en Windows, aunque con otros nombres.
- Preferencias del sistema (macOS) → Configuración (Windows).
- Monitor de actividad → Administrador de tareas.
- Utilidad de Discos → Administración de discos.
- Editor de Texto → Bloc de notas (o Notepad++ como alternativa más avanzada).
- Consola (macOS) → Visor de eventos (Windows).
- Spotlight (Comando + Espacio) → Búsqueda con tecla Windows.
- Mission Control → Diseños de disposición (Win + Z) y vista de tareas.
- Homebrew (gestor de paquetes) → WinGet como gestor de paquetes oficial en Windows.
- Utilidades de productividad tipo “Power user” → PowerToys en Windows, con herramientas para mejorar ventanas, atajos, renombrado masivo, etc.
Conocer estas equivalencias ayuda a que el cambio no sea tan brusco y puedas seguir haciendo tus tareas habituales con herramientas nativas del sistema.
7. Copias de seguridad y mantenimiento en Windows
Antes de migrar es vital tener copias de seguridad de tus datos importantes, tanto en la etapa final con el Mac como una vez que ya estás en Windows.
7.1. Copias de seguridad al cambiar de macOS a Windows
Para mover datos de macOS a Windows puedes usar varias estrategias de copia y transferencia:
- Disco duro externo en exFAT, como ya hemos visto; y si creas un instalador, ten en cuenta problemas con la herramienta de creación de medios de Windows 11.
- Servicios en la nube (Google Drive, OneDrive, Dropbox, iCloud, etc.).
- Compartición en red entre Mac y PC usando SMB.
- Escritorio remoto para acceder a un equipo desde el otro y copiar archivos concretos.
- Sincronización de datos de navegadores mediante cuentas de usuario.
Si vas a manipular grandes volúmenes de información, es muy recomendable que, antes de borrar nada de tu Mac, compruebes bien en Windows que todos los archivos cruciales han llegado correctamente.
7.2. Copias de seguridad en Windows 10/11
En Windows tienes varias herramientas integradas para proteger tus datos:
- Historial de archivos: guarda versiones anteriores de tus documentos en un disco externo o ruta de red.
- Imagen del sistema: crea una copia íntegra de tu instalación de Windows (pensada para desastres mayores).
- Copia de seguridad y restauración (heredada): sigue ahí para compatibilidad con sistemas antiguos.
Lo ideal es combinar una estrategia de copia local con otra en la nube (OneDrive, Google Drive, Dropbox) para tener tus datos repartidos y no depender de un único punto de fallo.
7.3. Mantener Windows actualizado
Windows recibe actualizaciones frecuentes con nuevas funciones y parches de seguridad; consulta, por ejemplo, qué trae la nueva actualización de Windows 11. Puedes dejar que se instalen automáticamente o forzar la actualización.
- Ve a Configuración > Actualización y seguridad.
- Haz clic en “Buscar actualizaciones”.
- Instala las que haya disponibles y reinicia cuando lo pida.
En un contexto de migración es buena idea tener el PC totalmente al día para evitar fallos ya corregidos en versiones anteriores.
8. Qué hacer si pierdes datos durante la migración
Al mover archivos entre discos, sistemas de archivos y nubes, puede pasar que algo se borre, se corrompa o desaparezca. Si no tienes copia de seguridad, la situación se complica, pero aún tienes opciones.
Existen programas específicos de recuperación de datos (como Recoverit u otras alternativas) que permiten escanear discos duros, SSDs y unidades externas en busca de ficheros borrados o dañados.
El proceso típico suele ser:
- Instalar la herramienta de recuperación en un disco distinto al que quieres analizar.
- Elegir la ubicación a escanear (disco interno, disco externo, carpeta concreta…).
- Esperar a que se complete el escaneo profundo.
- Previsualizar los archivos encontrados y recuperar aquellos que necesites a otra unidad.
Cuanto menos uses el disco después de perder los datos, más posibilidades tendrás de recuperarlos correctamente, ya que reduces el riesgo de sobrescribir la información borrada.
9. Seguridad, antivirus y sentido común en Windows
Existe la idea de que las Mac son “invulnerables” y que Windows es un campo minado, pero la realidad es que en ambos sistemas necesitas buenas prácticas de seguridad. La diferencia es que, al haber muchos más PCs, el malware suele centrarse más en Windows; por eso combina actualizaciones, antivirus y buenos hábitos.
Para reducir riesgos en tu nuevo PC:
- Mantén Windows y tus programas actualizados.
- Usa un antivirus fiable (Windows Defender es bastante competente para la mayoría de usuarios).
- No descargues software de sitios de dudosa reputación ni ejecutes adjuntos sospechosos.
- Haz copias de seguridad regulares para poder recuperarte de cualquier incidente.
Con un poco de prudencia, tu experiencia de seguridad en Windows puede ser tan tranquila como en Mac, especialmente si combinas actualizaciones, antivirus y buenos hábitos.
10. Elegir entre seguir en Mac o volver a Windows: factores personales
Más allá de lo técnico, hay un componente muy personal a la hora de decidir si te quedas en macOS o te pasas a Windows (o viceversa): comodidad, productividad, precio, ecosistema y preferencias.
Algunas personas se sienten más productivas en Windows por costumbre, o porque necesitan aplicaciones específicas (por ejemplo, ciertos DAWs, juegos o software profesional), mientras que otras prefieren la integración del ecosistema Apple y la experiencia de macOS con iPhone, iPad y Apple Watch.
Si estás dudando, puedes plantear escenarios mixtos: mantener un PC con Windows como máquina principal y un Mac como equipo secundario, o al revés, usando nubes multiplataforma, iCloud para fotos y gestores de contraseñas y tareas comunes a ambos sistemas. Si vas a instalar Windows en tu nuevo PC, ten en cuenta la obligación de activación online. De esta forma, si cambias de dispositivo en el futuro, ya tendrás la migración bastante allanada.
Con todo lo anterior, pasar de Mac a Windows hoy en día es un proceso mucho menos dramático de lo que parece: si controlas dónde están tus archivos, exportas lo que depende del ecosistema Apple, replicas tu navegador, migras fotos, correo y contactos a soluciones abiertas y te acostumbras a los nuevos atajos y herramientas, en muy poco tiempo podrás trabajar en tu PC con la sensación de que sigues teniendo toda tu vida digital perfectamente a mano, solo que en un entorno diferente.