- La forma más recomendable de activar Windows 11 con CMD es usar una clave oficial (OEM o retail) e instalarla con los comandos de slmgr.
- Los servidores KMS y las claves genéricas están pensados para entornos de prueba o corporativos, no para uso doméstico permanente.
- Windows 11 puede funcionar sin activar, pero muestra marcas de agua, limita la personalización y no es la opción ideal para equipos de trabajo.
- Verificar el estado de la licencia desde CMD o desde la configuración ayuda a detectar conflictos de activación y resolver errores frecuentes.

Si acabas de instalar Windows 11 y ves el típico mensaje de “activar Windows” en la esquina de la pantalla, es normal que quieras quitarlo cuanto antes. La activación es clave para desbloquear todas las funciones del sistema, recibir actualizaciones críticas y evitar limitaciones o avisos constantes que pueden resultar bastante molestos en el día a día.
Mucha gente busca directamente cómo activar Windows 11 con CMD porque es un método rápido, flexible y muy útil cuando el asistente gráfico da errores. Usar el Símbolo del sistema (CMD) te permite instalar tu clave de producto, comprobar el estado de la licencia y forzar la activación de forma manual, siempre que dispongas de una licencia válida o de un entorno KMS corporativo.
Aspectos legales y advertencias antes de activar Windows 11 con CMD
Antes de ponerse a lanzar comandos como loco en CMD, conviene tener claras algunas advertencias básicas. La activación de Windows 11 está regulada por los términos de licencia de Microsoft y saltárselos puede traerte problemas legales, de seguridad o de estabilidad del sistema.
Lo primero es que debes priorizar siempre claves de producto oficiales, ya sea compradas directamente a Microsoft, a distribuidores autorizados o incluidas de fábrica por el fabricante de tu PC (claves OEM). Estas licencias garantizan una activación legítima, acceso a soporte técnico y a todas las actualizaciones de seguridad.
En el otro extremo, es peligroso recurrir a activadores “mágicos”, scripts o supuestos activadores CMD descargados de webs poco fiables. Muchos de esos métodos intentan activar Windows 11 sin clave saltándose la licencia y, además de vulnerar los términos de uso, pueden introducir malware, troyanos o abrir puertas traseras en tu ordenador.
También es importante saber que los servidores KMS públicos que circulan por internet no forman parte de los métodos recomendados por Microsoft para usuarios domésticos. El KMS se diseñó para entornos empresariales controlados, donde la organización tiene su propio servidor KMS interno para activar decenas o cientos de equipos. Colgarse de servidores externos, aparte de cuestionable legalmente, puede dejar de funcionar de un día para otro.
Si aun así decides usar CMD para gestionar la activación, mi consejo es que lo hagas siempre con una clave genuina y, si es posible, vinculándola a tu cuenta de Microsoft. Así, si cambias de hardware o reinstalas el sistema, será mucho más fácil reactivar Windows sin quebraderos de cabeza.

Cómo activar Windows 11 con CMD usando una clave de producto válida
El método más limpio y recomendable es activar Windows 11 con CMD usando una clave de producto que ya tengas comprada o incluida en tu equipo. Este procedimiento es ideal si el asistente de activación de Windows da errores, no detecta bien la licencia o prefieres un control más directo.
En este enfoque, utilizarás el comando slmgr.vbs (Software Licensing Manager), que es la herramienta oficial incluida en Windows para gestionar licencias desde la línea de comandos. Con ella puedes instalar una clave, apuntar a un servidor KMS empresarial, activar el sistema y ver el estado de la licencia.
1. Abrir el Símbolo del sistema con privilegios de administrador
Para que los comandos de activación funcionen, CMD debe ejecutarse como administrador. Si lo abres en modo normal, muchos comandos fallarán por falta de permisos.
- Desde el menú Inicio: haz clic en el botón de Inicio, escribe cmd, y en los resultados pulsa con el botón derecho sobre “Símbolo del sistema” y selecciona “Ejecutar como administrador”.
- Con combinación de teclas: pulsa Windows + R, escribe cmd en la ventana “Ejecutar” y luego presiona Ctrl + Shift + Enter para abrirlo directamente como administrador.
Si aparece la ventana de Control de cuentas de usuario (UAC), acepta los permisos para continuar. Sin este paso, cualquier intento de instalar la clave será rechazado.
2. Instalar tu clave de producto con slmgr /ipk
Una vez en la ventana de CMD con privilegios elevados, el primer paso es instalar la clave de producto de 25 caracteres (la típica formada por 5 grupos separados por guiones).
Escribe el siguiente comando adaptado a tu caso:
slmgr /ipk TU-CLAVE-DE-PRODUCTO
Donde “TU-CLAVE-DE-PRODUCTO” debe sustituirse por tu clave real, incluyendo los guiones. Si todo va bien, aparecerá una ventana emergente indicando que la clave se ha instalado correctamente. Si ves un error tipo “clave no válida”, asegúrate de que:
- La clave corresponde exactamente a la edición instalada (Home, Pro, Enterprise, Education, etc.).
- La clave no ha sido bloqueada ni usada en más equipos de los permitidos.
3. Usar o no un servidor KMS: cuándo tiene sentido
En algunos verás el siguiente comando:
slmgr /skms kms.dominio.com
Este comando sirve para indicar un servidor KMS al que Windows se conectará para activar la licencia. Sin embargo, este paso está pensado principalmente para redes corporativas o educativas, en las que tu organización dispone de su propio servidor KMS interno.
Si tienes una licencia de venta al por menor (retail) o una clave OEM de tu equipo, no necesitas configurar ningún servidor KMS externo. En la mayoría de casos, basta con instalar la clave con slmgr /ipk y pasar directamente al comando de activación.
Solo deberías usar slmgr /skms con la dirección de un servidor KMS si pertenece a tu empresa, universidad u organización y te lo han indicado de forma oficial. Apuntarse a servidores KMS públicos que encuentres en foros o webs aleatorias no es una práctica segura ni recomendable.
4. Activar Windows 11 con slmgr /ato
Tras instalar la clave (y en su caso, haber configurado el servidor KMS corporativo), toca forzar la activación de Windows 11. Para ello, en la misma ventana de CMD ejecuta:
slmgr /ato
Con este comando, Windows se conectará a los servidores de activación de Microsoft o al KMS configurado y validará tu clave. Si todo es correcto, aparecerá un mensaje del estilo “El producto se ha activado correctamente”.
En caso de error, puedes encontrarte con códigos como:
- 0xC004C003: indica que la clave de producto no es válida o ha sido bloqueada.
- 0xC004F074: suele señalar problemas al contactar con el servidor KMS (si estás usando este método).
Si usas una licencia individual y aparece alguno de estos códigos, revisa que la clave sea correcta, que coincida con tu edición y que tienes conexión a internet estable. Si el problema persiste, puede ser necesario contactar con el soporte de Microsoft o comprobar si tu licencia se ha vinculado a tu cuenta.
5. Comprobar el estado de la activación con slmgr
Una vez hecho todo lo anterior, conviene verificar que Windows 11 ha quedado efectivamente activado. Para ello dispones de varios comandos útiles:
slmgr /dli: muestra información breve de la licencia instalada y si está activada.slmgr /xpr: indica si Windows está activado de forma permanente o hasta qué fecha, muy útil para saber si la licencia es temporal (por ejemplo, en KMS).slmgr /dlv: ofrece un informe detallado con la edición exacta, tipo de licencia, servidor KMS (si aplica) y fecha de expiración.
Además, siempre puedes ir a Configuración > Actualización y seguridad > Activación para ver el estado desde la interfaz gráfica. Si aparece “Windows está activado con una licencia digital” o similar, lo tienes todo en orden.

Uso avanzado de CMD: claves OEM, KMS y activaciones temporales
Además de la activación clásica con tu clave personal, CMD permite algunas operaciones avanzadas relacionadas con claves OEM, entornos KMS y activaciones de prueba. Conviene conocerlas para entender qué se está haciendo realmente y qué limitaciones tiene cada método.
Recuperar la clave OEM almacenada en el equipo
Muchos ordenadores de marca (portátiles y sobremesa) incluyen una clave OEM grabada en la BIOS o UEFI. Esa clave sirve para activar la misma edición de Windows para la que se vendió el equipo originalmente.
Para verla desde CMD, se suele usar el comando:
wmic path softwarelicensingservice get OA3xOriginalProductKey
Si tu PC incluye una clave OEM en el firmware, el comando mostrará la clave de producto original asociada al equipo. Esta clave es totalmente legal y se puede usar para reactivar Windows 11 en la misma máquina, siempre que instales la edición correspondiente (por ejemplo, Home si venía con Home).
En caso de que el comando no devuelva nada, es posible que tu equipo no tenga clave OEM embebida o que uses una máquina ensamblada sin licencia preinstalada. En ese escenario tendrás que recurrir a una clave retail u otro tipo de licencia válida.
Servidores KMS: para qué sirven realmente
Windows incluye soporte para activar el sistema a través de servidores KMS (Key Management Service). Este mecanismo está pensado para grandes organizaciones que necesitan gestionar cientos de licencias sin tener que introducir claves individuales en cada equipo.
En ese contexto, los administradores configurarán en los clientes comandos como:
slmgr /skms servidorkms.miempresa.localslmgr /ato
Fuera del entorno empresarial, no tiene sentido usar KMS ni apoyarse en servidores KMS “gratuitos” de terceros que circulan por internet. Además de cuestionable legalmente, estos servidores pueden:
- Dejar de funcionar sin previo aviso, rompiendo la activación.
- Comprometer tu seguridad si el acceso se realiza mediante scripts de origen dudoso.
Si tu objetivo es usar Windows 11 en tu PC personal, lo recomendable es adquirir una clave legítima (en muchas tiendas de confianza se encuentran a buen precio) y olvidarte de inventos raros.
Claves genéricas y activaciones temporales de prueba
Microsoft dispone de claves genéricas que sirven para instalar y probar distintas ediciones de Windows (como Pro, Enterprise o Education). Estas claves no son licencias finales para uso permanente, sino que se usan para:
- Entornos de prueba.
- Laboratorios de formación.
- Escenarios de evaluación previa a la compra.
El flujo típico en algunos tutoriales consiste en:
- Instalar una clave genérica con
slmgr /ipk CLAVE-GENERICA. - Configurar un servidor KMS con
slmgr /skms servidor_kms. - Activar con
slmgr /ato.
Este tipo de activación, cuando se apoya en KMS, tiene un periodo de validez limitado (generalmente 180 días) y debe renovarse cada cierto tiempo. Si el servidor deja de responder o se bloquea la comunicación, el sistema podría volver a estado no activado.
Este enfoque puede ser útil si quieres evaluar funciones de Windows 11 Pro o Enterprise en un entorno de laboratorio o de pruebas técnicas. Para un uso diario en tu PC principal, especialmente si lo utilizas para trabajar o estudiar, es mucho más sensato invertir en una licencia oficial y olvidarte de las caducidades.
Activar específicamente Windows 11 Pro desde CMD
Si vienes de Windows 11 Home y te interesa pasarte a Windows 11 Pro para aprovechar funciones como BitLocker, Hyper-V o la unión a dominio, puedes gestionar parte del proceso desde CMD, aunque hay varios matices importantes.
En algunos entornos se usan claves genéricas para definir la edición Pro y luego se activa mediante KMS. El esquema sería similar al siguiente:
- Instalar clave genérica de Pro con
slmgr /ipk CLAVE-PRO. - Configurar
slmgr /skms servidor_kms(si estás en una red corporativa). - Ejecutar
slmgr /atopara activar.
Después se puede verificar en detalle la edición instalada y el estado de la licencia con el comando:
slmgr /dlv
Este informe mostrará si tienes efectivamente Windows 11 Pro, si está activado y si la licencia es permanente o con fecha de expiración. Si recibes errores como el código 0xC004F060 al actualizar de Home a Pro, puede deberse a conflictos entre licencias anteriores y la nueva edición. En esos casos extremos, a veces la solución más limpia es formatear e instalar directamente Windows 11 Pro con la clave correcta desde cero.
Otros comandos útiles de slmgr para gestionar licencias
Además de activar, instalar claves y ver el estado, slmgr también permite desinstalar la clave de producto actual o limpiar la configuración de licencia, algo útil si vas a transferir la licencia a otro equipo permitido por los términos de la misma.
slmgr /upk: desinstala la clave de producto actualmente instalada en el sistema.slmgr /cpky(no siempre necesario): elimina la clave del registro para evitar que quede almacenada en texto claro.
Ten presente que, si desinstalas la clave sin tener otra a mano, tu Windows quedará sin activar. No es algo que debas hacer a la ligera, especialmente si dependes de ese equipo para trabajar.
Cómo comprobar si Windows 11 está activado (con o sin CMD)
Aunque los comandos de slmgr permiten ver el estado de la licencia, no siempre es necesario recurrir a CMD para saber si Windows 11 está activado. La propia interfaz del sistema ofrece varias formas sencillas de comprobarlo.
La vía más directa consiste en ir a:
- Configuración > Actualización y seguridad > Activación (en algunos equipos puede aparecer en el apartado “Sistema > Activación”).
Ahí verás un mensaje claro del tipo: “Windows está activado” o “Windows no está activado”, junto con el tipo de licencia (licencia digital vinculada a tu cuenta, clave de producto, etc.). Si te aparece un aviso en la parte inferior derecha del escritorio (“Activar Windows, ve a Configuración para activar Windows”), es señal de que el sistema no está correctamente activado.
Si prefieres verificarlo por CMD, recuerda que slmgr /xpr te indica si tu instalación está activada de forma permanente o tiene una fecha de expiración (típico en activaciones KMS). slmgr /dli y slmgr /dlv amplían aún más esa información con detalles técnicos de la licencia.
¿Es obligatorio activar Windows 11? Qué pasa si no lo haces
Técnicamente, puedes usar Windows 11 sin activarlo durante un tiempo, e incluso de forma indefinida con ciertas limitaciones. El sistema seguirá arrancando, podrás instalar programas y trabajar con normalidad en muchas tareas.
La parte positiva es que el rendimiento general del PC no se ve afectado solo por el hecho de no estar activado. Es decir, tu equipo no va a ir más lento únicamente porque Windows esté sin licencia. De hecho, mucha gente prueba nuevas versiones del sistema sin activarlas de inmediato.
Sin embargo, todo tiene su precio: empezarás a ver una marca de agua fija en el escritorio recordándote que actives Windows, aparecerán avisos recurrentes en Configuración y se limitarán muchas opciones de personalización.
Por ejemplo, no podrás cambiar el fondo de escritorio, la pantalla de bloqueo o algunos temas de color desde el panel de personalización. Aparecerán mensajes del tipo “Algunos de estos ajustes están gestionados por tu organización” o similares.
Además, aunque Microsoft suele seguir enviando buena parte de las actualizaciones de seguridad, no es lo más recomendable depender de una instalación a medio camino entre legal y provisional. Si tu PC es tu herramienta de trabajo, estudios o almacena información importante, lo sensato es activarlo con una licencia legítima y olvidarte de inventos a largo plazo.
En cualquier caso, si decides estar un tiempo probando Windows 11 sin activar, cubre tus espaldas con copias de seguridad periódicas usando herramientas integradas o soluciones de terceros de confianza. Así, si en algún momento tienes que formatear o reinstalar para solucionar un conflicto de licencia, no perderás documentos ni configuraciones importantes.
Después de todo lo visto, queda claro que activar Windows 11 con CMD es una herramienta potente y muy flexible, siempre que se use con cabeza y con licencias legítimas. CMD te permite instalar claves de producto, recuperar claves OEM, consultar el estado de la activación e incluso integrarte en infraestructuras KMS empresariales, pero nada de eso sustituye a tener una licencia en regla. Si ya has conseguido quitar el dichoso mensaje de “activar Windows” siguiendo estos pasos, plantéate comprar una clave oficial si aún no la tienes: es barata, te ahorra problemas legales y técnicos, y te garantiza un sistema seguro y actualizado sin tener que ir persiguiendo activadores raros cada pocos meses.
