Adiós al truco para escuchar YouTube en segundo plano desde el navegador del móvil

Última actualización: febrero 3, 2026
Autor: Isaac
  • Google ha cerrado los atajos que permitían escuchar YouTube en segundo plano gratis desde navegadores móviles.
  • El bloqueo afecta a Samsung Internet, Brave, Vivaldi, Edge, Firefox y Safari, entre otros, tanto en Android como en iOS.
  • La reproducción en segundo plano pasa a ser exclusiva de YouTube Premium, junto con picture-in-picture y descargas.
  • El cambio impacta de lleno en usuarios españoles y europeos que usaban YouTube como sustituto de apps de música y podcasts.

YouTube segundo plano premium

Durante años, mucha gente se había acostumbrado a tirar de pequeños trucos para escuchar YouTube en segundo plano sin pagar YouTube Premium. Bastaba con abrir la plataforma desde el navegador del móvil, tocar un par de ajustes y se podían seguir oyendo vídeos con la pantalla apagada o mientras se usaban otras apps.

Ese apaño, tan extendido entre usuarios de España y de toda Europa, tiene los días contados. Google ha movido ficha y está cerrando de forma sistemática todos los huecos que permitían mantener el audio de YouTube en marcha desde navegadores móviles sin pasar por la suscripción de pago, algo que ya se nota en el día a día de quienes usaban el servicio como si fuera una app de música o de podcasts.

Google se harta de los atajos para disfrutar de Premium sin pagar

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Bloqueo reproducción en segundo plano

La clave de todo este cambio está en una decisión muy clara por parte de la compañía: la reproducción en segundo plano es una función reservada a YouTube Premium. Así lo ha confirmado Google a medios especializados como GSMArena y Android Authority, dejando poco margen para la interpretación. La empresa reconoce que durante un tiempo hubo situaciones en las que usuarios sin suscripción podían acceder a esta ventaja a través de navegadores móviles, pero asegura que la experiencia se ha «actualizado» para ser coherente en todas las plataformas.

Hasta hace nada, era suficiente con usar navegadores como Samsung Internet, Brave, Vivaldi, Firefox o Microsoft Edge, activar la versión de escritorio de la web o tirar de extensiones y pequeñas artimañas para seguir oyendo el audio de los vídeos tras bloquear la pantalla o cambiar de aplicación. Ahora, con los nuevos controles, ese comportamiento deja de estar permitido para las cuentas gratuitas.

Las declaraciones de la propia Google van en la misma línea: se trata de una función exclusiva de los miembros de YouTube Premium. Aunque algunos usuarios sin suscripción podían disfrutarla «en determinados casos» mediante navegadores móviles, la empresa ha modificado los sistemas para cerrar esas brechas y que el servicio se comporte igual en la app oficial, en Chrome y en el resto de navegadores.

En la práctica, esto significa que se acaban los disfraces: si antes se podía aprovechar un fallo de diseño para usar funciones avanzadas sin pagar, ahora esa puerta se ha cerrado a nivel de servidor. El argumento público es la coherencia técnica, pero el trasfondo es puramente comercial: proteger uno de los mayores reclamos del modelo de suscripción.

Qué era exactamente el “truco” del navegador

Trucos navegador YouTube

La reproducción en segundo plano de YouTube consiste en seguir oyendo el audio de un vídeo con el móvil bloqueado o mientras se usan otras aplicaciones. De forma oficial, esta característica solo está disponible para quienes pagan YouTube Premium, pero desde hace años existían varios rodeos para activarla sin soltar un euro.

La forma más conocida pasaba por abrir YouTube en el navegador del teléfono y forzar el modo escritorio de la página. De ese modo, el sistema trataba el contenido como si fuera una pestaña normal de reproducción multimedia y, al salir del navegador, el sonido continuaba durante minutos, con controles en la barra de notificaciones o en la pantalla de bloqueo.

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Otros métodos recurrían a extensiones, scripts o navegadores con funciones específicas para mantener el vídeo en una pequeña ventana flotante (picture-in-picture) o en segundo plano, de modo que el usuario podía seguir utilizando redes sociales, apps de mensajería o correo electrónico mientras sonaba música, charlas, entrevistas o podcasts alojados en YouTube.

Este tipo de soluciones no se limitaba a Android. En iOS, muchos propietarios de iPhone y iPad habían encontrado formas parecidas de aprovechar Safari y otros navegadores alternativos para continuar la reproducción de audio al apagar la pantalla o cambiar de app, algo que la aplicación oficial de YouTube gratuita corta casi al instante.

Durante mucho tiempo, estas tretas se vieron como una especie de zona gris tolerada: eran conocidas, estaban bastante extendidas y Google no parecía especialmente agresiva a la hora de frenarlas. La situación, sin embargo, ha cambiado por completo con las últimas actualizaciones.

Cómo está bloqueando Google la reproducción en segundo plano

Bloqueo navegadores YouTube

Lo que están reportando los usuarios en foros y redes sociales es bastante parecido, independientemente del navegador que utilicen. En dispositivos con Samsung Internet, Brave, Vivaldi, Edge, Firefox o incluso Safari, el comportamiento ya no es el de antes: cuando la pestaña de YouTube pasa a segundo plano, se minimiza el navegador o se bloquea el teléfono, el audio se corta a los pocos segundos.

En muchos casos, la experiencia es idéntica: la reproducción se detiene a los 2 o 3 segundos de apagar la pantalla, desaparece la tarjeta de reproducción de la pantalla de bloqueo (la típica ficha con botones de play, pausa o salto) y el navegador muestra una especie de pantalla en negro en lugar del vídeo. Los controles multimedia que antes permitían seguir gestionando el audio se esfuman sin más.

Algunos usuarios han observado que justo antes del corte aparece una notificación identificada como MediaOngoingActivity, que desaparece en cuanto el sistema detiene el contenido. Este tipo de detalles refuerza la idea de que el bloqueo no depende solo de la app del navegador, sino que está controlado directamente desde los servidores de YouTube.

Lo llamativo es que el problema también ha afectado puntualmente a cuentas con YouTube Premium cuando se usan ciertos navegadores de terceros. En esos casos, la reproducción en segundo plano se detiene, pero los controles no desaparecen totalmente y a veces es posible reanudar el audio con un toque, lo que sugiere un ajuste más fino para distinguir entre usuarios de pago y gratuitos en función del software que utilizan.

Las comunidades de soporte de varios navegadores, como Brave o Samsung Internet, se han llenado de mensajes de clientes explicando que sus trucos de siempre ya no funcionan. Algunos desarrolladores incluso han llegado a calificar lo ocurrido como un «bug» temporal y aseguran haber encontrado soluciones parciales, pero la sensación general es que Google está cerrando estas vías de forma deliberada y sostenida.

Relación con la ofensiva contra bloqueadores y clientes modificados

YouTube Premium funciones

El cierre de los trucos para escuchar YouTube en segundo plano no llega de la nada. Se suma a una estrategia más amplia de Google para limitar usos avanzados en la versión gratuita y reforzar así el atractivo de la suscripción. En los últimos meses, la plataforma también ha endurecido su postura frente a los bloqueadores de anuncios, mostrando avisos y, en ocasiones, impidiendo reproducir contenido si detecta este tipo de herramientas.

En paralelo, la compañía lleva tiempo persiguiendo clientes no oficiales y aplicaciones modificadas que ofrecían reproducción en segundo plano, eliminación de publicidad y otras funciones de pago sin coste para el usuario. Soluciones como YouTube Vanced y sus alternativas han ido cayendo una tras otra a base de cambios técnicos, avisos legales y ajustes en las APIs.

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Los nuevos controles del lado del servidor complican todavía más la vida a este tipo de herramientas. Aunque es probable que sigan apareciendo métodos alternativos, replicar de forma sencilla lo que ofrece YouTube Premium se vuelve mucho más difícil y, en muchos casos, exigirá pasos avanzados que el usuario medio en España o en Europa no está dispuesto a dar.

Para Google, la lectura es clara: si la reproducción en segundo plano, el picture-in-picture o las descargas para ver sin conexión se podían conseguir gratis con un par de toques, el incentivo para pagar la suscripción se desplomaba. Al cortar estos caminos, la empresa refuerza su modelo de negocio basado en publicidad para quienes no pagan y en funciones extra para quienes se pasan a Premium.

El movimiento encaja con una tendencia general en los grandes servicios de streaming y plataformas online: cada vez más funciones avanzadas quedan detrás de un muro de pago, mientras la versión gratuita se mantiene operativa, pero con más anuncios, más límites y menos flexibilidad.

YouTube Premium gana peso como producto de pago

En este contexto, YouTube Premium se coloca en el centro del tablero. La suscripción no solo elimina los anuncios, sino que incorpora reproducción en segundo plano, modo picture-in-picture, descargas para ver sin conexión y acceso a YouTube Music. Para familias con varios dispositivos o usuarios que consumen muchas horas de vídeo y música, la propuesta puede tener más sentido de lo que parece a simple vista.

Aunque Google no siempre ha sabido comunicar bien las ventajas de su servicio de pago, lo cierto es que, comparado con otras plataformas, incluye varias funciones que realmente cambian la experiencia de uso. Poder apagar la pantalla sin perder el audio, saltarse los anuncios o descargar listas de reproducción para un viaje largo son detalles que, a la larga, influyen mucho en cómo se utiliza el móvil en el día a día.

En Europa y especialmente en España, donde muchos usuarios veían YouTube como una especie de sustituto gratuito de Spotify o de las apps de podcasts, la posibilidad de reproducir contenido en segundo plano era uno de los grandes atractivos para no pagar ninguna suscripción adicional. Con el cierre de los trucos del navegador, esa ventaja desaparece de la ecuación.

Habrá quienes valoren que, por una cuota mensual relativamente contenida, se pueden agrupar en una misma plataforma vídeos, música, podcasts y contenido infantil, todo ello sin anuncios y con funciones avanzadas. Otros, sin embargo, pueden percibir que se les está empujando demasiado a pasar por caja, especialmente después de años aprovechando los huecos del sistema.

En cualquier caso, YouTube Premium sale reforzado como la única vía oficial para mantener la reproducción en segundo plano en móviles y tablets, dejando claro que cualquier intento de replicar estas funciones gratis tiene ahora muchas más papeletas de ser bloqueado tarde o temprano.

Impacto para usuarios en España y el resto de Europa

El cambio no se limita a un mercado concreto: todo apunta a un despliegue global. Sin embargo, en regiones como España o el conjunto de la Unión Europea, donde el consumo de vídeo y audio online es muy elevado y YouTube se utiliza como herramienta multiusos, la decisión tiene un impacto especialmente visible.

Son muchos los usuarios que habían normalizado usar YouTube como reproductor de fondo para música, charlas o directos mientras contestaban mensajes o navegaban por otras aplicaciones. La costumbre de entrar desde el navegador móvil para evitar anuncios más invasivos o saltarse las limitaciones de la app se había extendido tanto que, para muchos, formaba parte de su rutina diaria.

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Con los nuevos bloqueos, el escenario cambia: quienes quieran seguir utilizando YouTube de esa manera deben elegir entre aceptar la experiencia gratuita tal cual —con anuncios y sin reproducción en segundo plano— o dar el salto a Premium. Para una parte de la audiencia, el coste puede resultar asumible; para otra, supone añadir una suscripción más a una lista ya larga de servicios digitales.

También existe el riesgo de que la medida genere un rechazo creciente hacia la plataforma y su política de monetización. En los últimos meses, se ha endurecido la lucha contra los bloqueadores de publicidad y ahora se cierran los atajos para la reproducción en segundo plano. El resultado es una sensación bastante extendida de que la versión gratuita es cada vez más limitada y molesta.

De cara a los próximos meses, será interesante ver si Google logra aumentar de forma notable el número de suscriptores Premium en mercados como el español o si, por el contrario, una parte de los usuarios decide reducir su tiempo en la plataforma o buscar alternativas, ya sea en servicios de música dedicados o en otras fuentes de contenido.

Reacciones de la comunidad y búsqueda de nuevas alternativas

Las redes sociales y foros como Reddit se han llenado de comentarios de usuarios que denuncian que Google está empeorando a propósito la experiencia gratuita para forzar el salto a Premium. Muchos señalan que aceptaban los anuncios precisamente porque podían seguir usando la app en segundo plano gracias a trucos del navegador; ahora sienten que esa especie de pacto no escrito se ha roto.

Como suele ocurrir en estos casos, han aparecido de inmediato debates sobre posibles nuevos métodos para recuperar, aunque sea parcialmente, la reproducción en segundo plano sin pagar. Se habla de extensiones experimentales, configuraciones avanzadas de los navegadores o clientes alternativos, pero la percepción general es que cualquier solución que gane popularidad será tarde o temprano bloqueada.

Algunos usuarios aseguran haber conseguido cierto éxito esporádico con navegadores como Brave tras actualizaciones recientes, pero describen una experiencia inconsistente, con cortes aleatorios y fallos frecuentes. Todo indica que se trata más de desajustes temporales que de un hueco estable que vaya a permanecer abierto.

En paralelo, hay quien asume la situación con resignación y opta por replantearse cómo usa YouTube: reducir el número de vídeos, pasar a escucharlos solo cuando puede tener la pantalla encendida o alternar con servicios de música gratuitos con sus propias limitaciones. Otros están aprovechando el momento para comparar precios y prestaciones de las distintas suscripciones de streaming que ya pagan.

Sea como sea, la época en la que bastaba con un par de toques en el navegador del móvil para convertir YouTube en un reproductor de fondo gratuito parece haber llegado a su fin. A partir de ahora, quienes quieran escuchar vídeos con la pantalla apagada o aprovechar el picture-in-picture tendrán que valorar si les compensa sumar una nueva cuota mensual o si prefieren adaptarse a un uso más básico de la plataforma.

La decisión de Google de cerrar el grifo a los trucos para escuchar YouTube en segundo plano desde el navegador marca un antes y un después en la experiencia de la plataforma: los atajos y soluciones ingeniosas dejan de servir, YouTube Premium se consolida como la única vía cómoda para disfrutar de esta función y la versión gratuita se queda más acotada, obligando a millones de usuarios en España, Europa y el resto del mundo a replantearse cómo, cuándo y cuánto usan el servicio de vídeo más popular de Internet.