
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta imprescindible para muchos profesionales, pero también en un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes. En las últimas semanas, una campaña de malware del tipo infostealer ha puesto en jaque a los suscriptores de Claude, el asistente de Anthropic. Los atacantes roban las sesiones activas de los usuarios y consumen sus tokens sin que estos se den cuenta, lo que ha provocado un aluvión de quejas y una respuesta parcial de la compañía.
El caso más documentado es el de Grant de Swardt, un consultor independiente de IA con sede en East Sussex (Reino Unido). El 4 de agosto, De Swardt notó que su cuenta Claude Max 20x, la suscripción más cara de Anthropic (200 dólares al mes), consumía tokens a un ritmo anormal mientras él no trabajaba. En el intervalo más controlado, el uso pasó del 45% al 55% sin que hubiera tareas activas ni sesiones locales de Claude Code. Al contactar con Anthropic, la empresa reconoció que algo andaba mal, suspendió su cuenta, invalidó todas las sesiones y le reembolsó parcialmente el importe restante (44,49 libras).
El caso de Grant de Swardt
De Swardt, que ayuda a pequeñas y medianas empresas a configurar agentes de IA para automatizar tareas, se percató del problema cuando su facturación por uso empezó a dispararse sin justificación. Tras varias semanas de investigación, Anthropic le informó de que una clave de sesión comprometida había sido utilizada para generar tokens OAuth no autorizados de Claude Code. Es decir, un tercero había accedido a su cuenta y la estaba usando de forma encubierta, probablemente mientras él dormía o no trabajaba. La suspensión de la cuenta, aunque necesaria, paralizó su negocio durante días, ya que sus clientes dependían de su acceso a la API.
El consultor compartió su experiencia en Reddit, donde otros usuarios relataron situaciones similares: cuentas que pasaban del 0% al 100% de uso en minutos, actualizaciones de plan no autorizadas con cobros en la tarjeta, o límites diarios agotados durante tres días consecutivos sin haber tocado el servicio. Anthropic envió correos a algunos afectados advirtiendo de que un actor malicioso estaba utilizando malware infostealer para robar sesiones de Claude desde sus computadoras. La compañía también cerró sesiones, invalidó autorizaciones, eliminó métodos de pago guardados y emitió reembolsos por los cargos indebidos.
Cómo funciona el ataque
Los infostealers son programas maliciosos diseñados para extraer contraseñas guardadas, cookies de navegador y tokens de autenticación. Una vez que el malware infecta un equipo, puede capturar la cookie de sesión de Claude, que es válida y permite al atacante reproducir la sesión sin necesidad de conocer la contraseña ni pasar por la autenticación de dos factores (2FA). Esto se debe a que la cookie ya incluye el estado de sesión autenticada. Según ESET, incluso con contraseñas sólidas y 2FA, un atacante puede tomar el control de una sesión ya autenticada si el dispositivo está comprometido.
Anthropic ha identificado varias familias de malware en esta campaña: Vidar, Lumma (LummaC2), StealC, RedLine y Acreed en sistemas Windows, y Atomic Stealer (AMOS) en un pequeño número de equipos Mac. La compañía ha aclarado que el malware no proviene de Claude ni de ninguna acción del usuario dentro de la plataforma, sino que llega a través de descargas no oficiales, software pirata, extensiones de navegador maliciosas o anuncios infectados. Una vez dentro, el atacante clasifica el botín y selecciona las cuentas con sesión activa de Claude para revenderlas o explotarlas.
La respuesta de Anthropic
Cuando Anthropic detecta actividad sospechosa, actúa de forma rápida: cierra todas las sesiones del usuario, invalida autorizaciones existentes (incluidos tokens OAuth de Claude Code), elimina el método de pago guardado y emite reembolsos por los cargos vinculados al uso no autorizado. También advierte a los usuarios de que pueden tener malware en su equipo y les recomienda escanearlo antes de volver a iniciar sesión. Sin embargo, la empresa no ha publicado un comunicado oficial ni ha revelado el número de cuentas afectadas, y se ha negado a comentar cómo pueden los usuarios identificar el uso indebido.
La falta de transparencia es uno de los puntos más criticados. De Swardt, por ejemplo, no recibió un desglose detallado de qué hizo exactamente el atacante con su cuenta, solo un reembolso parcial. Esta opacidad dificulta que los usuarios puedan detectar el fraude a tiempo, ya que el soporte solo registra el uso total, no las tareas individuales. Para quienes dependen de Claude como infraestructura crítica, esta ceguera operativa es un riesgo añadido.
Recomendaciones para protegerse
Ante esta amenaza, los expertos recomiendan varias medidas. En primer lugar, es fundamental revisar los dispositivos en los que se ha instalado software de origen dudoso o extensiones de navegador poco conocidas, ya que son la puerta de entrada habitual de los infostealers. También conviene revocar todos los tokens OAuth existentes desde el panel de seguridad de la cuenta y regenerar los accesos. Anthropic sugiere cambiar la contraseña del correo electrónico vinculado a Claude, activar la autenticación de dos factores y actualizar otras contraseñas guardadas en el navegador, especialmente las de banca online o servicios en la nube.
Además, es recomendable no guardar credenciales de servicios con tarjeta vinculada en el navegador, y utilizar un gestor de contraseñas con almacenamiento separado. Para las empresas que dependen de Claude para tareas críticas, separar el equipo donde se usa la IA del equipo de navegación general reduce la superficie de ataque. También es útil monitorizar el consumo de tokens como un KPI financiero, comparando el uso con las horas activas del equipo y configurando alertas de umbral si la plataforma lo permite.
La respuesta de Anthropic, aunque rápida, ha dejado claro que la seguridad de las cuentas de IA depende en gran medida de la higiene digital del usuario. Mientras la compañía no ofrezca herramientas de auditoría más detalladas, los suscriptores deberán estar atentos a cualquier consumo anómalo y actuar con rapidez. De Swardt, tras recuperar su cuenta, canceló su suscripción y optó por Cursor, un servicio que permite utilizar varios modelos, incluidas alternativas de código abierto más económicas. Su decisión refleja una desconfianza creciente hacia una plataforma que, pese a su popularidad, aún no ha resuelto el problema de la visibilidad del uso.
En definitiva, el robo de tokens en Claude es un recordatorio de que las sesiones autenticadas son un objetivo valioso para los ciberdelincuentes. La combinación de malware infostealer, cookies de sesión y la falta de desglose de uso crea un caldo de cultivo perfecto para el fraude. Mientras Anthropic no mejore su transparencia y ofrezca herramientas de monitoreo, los usuarios deberán extremar las precauciones y revisar periódicamente sus cuentas para evitar sorpresas desagradables en la factura.