- Nvidia presenta RTX Spark, un superchip con CPU Arm y GPU Blackwell para portátiles y sobremesa.
- Los primeros equipos, como los ASUS ProArt P14 y P16, llegarán en otoño de 2026 con hasta 128 GB de memoria unificada.
- La colaboración con MediaTek asegura futuras generaciones y expansión hacia automoción e infraestructura de IA.
- Windows en ARM supera las 7.000 aplicaciones verificadas, preparando el terreno para esta nueva plataforma.
Nvidia ha vuelto a sacudir el mundo de la tecnología con el anuncio de su nuevo superchip RTX Spark, presentado durante la pasada COMPUTEX en Taipéi. Este procesador, que combina una CPU basada en arquitectura Arm con una GPU Blackwell, está pensado para llevar la inteligencia artificial al siguiente nivel en ordenadores personales y portátiles. La compañía no solo busca ofrecer potencia bruta, sino también una experiencia de IA local, sin depender constantemente de la nube.
La expectación es tal que ya se habla de falta de stock en los primeros modelos, como los ASUS ProArt P14 y P16, que han sido de los primeros en incorporar esta plataforma. Aunque todavía no están a la venta de forma masiva, las primeras unidades se han agotado entre los distribuidores, lo que ha llevado a ASUS a preparar nuevos pedidos para cubrir la demanda. Este interés inicial refleja que RTX Spark no es una simple actualización, sino un cambio de paradigma en lo que esperamos de un equipo portátil.
Un superchip para la IA local
La gran baza de RTX Spark es su memoria unificada de hasta 128 GB, que comparten el procesador y la tarjeta gráfica. Esta capacidad es clave para ejecutar portátiles con IA que trabajen sin conexión directamente en el dispositivo, sin necesidad de enviar datos a servidores externos. Con ello, Nvidia pretende ofrecer una alternativa a los chips de Apple, que ya han demostrado las ventajas de la memoria unificada en tareas de IA y privacidad.
Además, el superchip integra la plataforma CUDA, lo que permite a los desarrolladores trasladar sus aplicaciones de IA desde los centros de datos a un portátil sin grandes cambios. Esto supone una ventaja competitiva importante frente a otras arquitecturas, ya que millones de programadores ya están familiarizados con este ecosistema. La compañía asegura que RTX Spark puede manejar modelos con hasta 120.000 millones de parámetros, aunque este dato no ha sido confirmado por otras fuentes, por lo que conviene tomarlo con cautela.

Otro aspecto destacado es el consumo energético. Al integrar CPU y GPU en un solo chip, se reduce la fricción entre componentes y se logra un rendimiento más eficiente. Esto se traduce en portátiles más delgados y con mayor autonomía, algo que los usuarios valoran especialmente. Nvidia ha confirmado que los primeros equipos con RTX Spark llegarán al mercado durante el otoño de 2026, aunque no ha dado una fecha exacta.
ASUS ProArt P14 y P16: los primeros portátiles
ASUS ha sido uno de los primeros fabricantes en anunciar portátiles con RTX Spark. Los modelos ProArt con tecnología Nvidia RTX Spark están especialmente orientados a creadores de contenido y profesionales que necesitan potencia para trabajar con IA, edición de vídeo o aplicaciones exigentes. Ambos equipos ofrecen configuraciones de memoria que van desde 24 GB hasta 128 GB, lo que permite adaptarse a diferentes necesidades y presupuestos.
En cuanto a las pantallas, el ProArt P14 cuenta con un panel OLED táctil de 14 pulgadas con resolución 3K, mientras que el P16 ofrece opciones de 16 pulgadas con resolución 4K o 3K. Ambos incluyen una frecuencia de actualización de 120 Hz, cobertura del 100% del espacio DCI-P3 y certificación VESA Display HDR True Black 1000. La conectividad está bien resuelta con tres puertos USB4, un USB-A 3.2 Gen 2, HDMI 2.1 y lector de tarjetas SD.

El peso también es un punto a favor: el P14 se queda en 1,4 kg, mientras que el P16 alcanza 1,77 kg. Ambos modelos incorporan baterías de 90 Wh y 99,9 Wh respectivamente, junto con Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4. Aunque todavía no hay precios oficiales, se espera que estén en la gama alta, dado el público al que van dirigidos.
Colaboración con MediaTek y futuro
Nvidia no se detiene aquí. La compañía ha ampliado su acuerdo con MediaTek para desarrollar varias generaciones de chips RTX Spark y DGX Spark. Esta colaboración, que ya había dado frutos con el superchip GB10 Grace Blackwell, se centra ahora en tres áreas: infraestructura de IA, computación local y automoción. MediaTek aportará su experiencia en integración de sistemas en chip y gestión de energía, mientras que Nvidia pondrá sus arquitecturas gráficas y de IA.
La inversión de Nvidia en bonos convertibles de MediaTek, aunque no se ha especificado la cantidad exacta, refuerza la alianza entre ambas empresas. Se espera que las futuras generaciones de RTX Spark utilicen las arquitecturas Vera Rubin y Feynman, que integrarán marcos de memoria unificada. Esto permitirá que los portátiles sigan siendo eficientes sin sacrificar rendimiento.
Por otro lado, el ecosistema de Windows en ARM está preparando el terreno. Microsoft ha anunciado que su base de datos Works on Windows on Arm ya supera las 7.000 aplicaciones verificadas, incluyendo títulos populares como Cursor, Discord o MATLAB. Aunque el gaming sigue siendo una asignatura pendiente, Nvidia ha mostrado demos con juegos como Cyberpunk 2077 y Alan Wake II, lo que sugiere que la plataforma podría tener un futuro prometedor en este ámbito.
Con todo esto, RTX Spark se presenta como una opción muy interesante para quienes buscan un portátil capaz de ejecutar IA localmente, con un rendimiento gráfico notable y una eficiencia energética destacable. La llegada de los primeros equipos en otoño será la prueba de fuego para ver si la demanda se mantiene y si la plataforma consigue consolidarse en un mercado cada vez más competitivo.