- Un desarrollador ha portado Word 1.1a a 64 bits para Windows 11.
- El código fuente original de 2014 ha sido clave.
- No hay binarios, hay que compilar manualmente.
- La licencia limita su uso a fines no comerciales.
La retrocompatibilidad de Windows 11 a veces sorprende. Un desarrollador independiente ha conseguido que el mítico procesador de textos de Microsoft, Word 1.1a, funcione de forma nativa en los ordenadores actuales sin necesidad de emuladores. El proyecto, disponible en GitHub, permite ejecutar la versión de 1990 directamente sobre el sistema operativo moderno.
El trabajo, realizado por el programador Justin Marshall (conocido como JMarshall23), ha consistido en portar el código original a la arquitectura de 64 bits. Para ello, ha sustituido el ensamblador de 16 bits y la gestión de memoria segmentada por código equivalente adaptado a los estándares actuales. El resultado es un binario x64 que corre como cualquier otro programa nativo.
Un viaje al pasado: así era Word 1.1a
Word para Windows 1.1a llegó en 1990 como la segunda actualización de Word 1.0, la primera versión pensada para el entorno gráfico de Windows. En su día, supuso un avance importante al introducir la edición WYSIWYG (lo que ves es lo que obtienes), la configuración de la página, la inserción de imágenes y tablas. Además, funcionaba en máquinas con procesadores de un solo dígito de megahercios y apenas 1 MB de RAM, algo impensable hoy.
Al abrir el programa en un PC actual, la interfaz no tiene nada que ver con el Word moderno. No hay Copilot, ni almacenamiento en la nube, ni plantillas de diseño. Solo una hoja en blanco con unas pocas opciones de formato y el lenguaje visual característico de los primeros años de Windows. Para muchos, será un viaje directo a los inicios de la informática personal.
El código fuente de 2014, la clave del proyecto
Todo esto ha sido posible gracias a que Microsoft liberó el código fuente de Word 1.1a en 2014, a través del Computer History Museum. Ese paquete, de unos 7 MB, contiene 1.021 archivos repartidos en 33 carpetas, con código en C, ensamblador x86 y documentación. Sin ese acceso, JMarshall23 no habría podido trabajar directamente sobre el código original.
El desarrollador ha reemplazado las partes dependientes de la plataforma Win16 por equivalentes modernos, manteniendo la lógica original. El resultado no es una recreación visual ni una capa de compatibilidad, sino el propio programa original adaptado para ejecutarse en la arquitectura de 64 bits. Esto lo diferencia de otros proyectos de preservación que dependen de emuladores o máquinas virtuales.
Requisitos para compilar y probar Word 1.1a
Aunque el proyecto está disponible en GitHub, no hay un archivo ejecutable listo para descargar. Los interesados deben compilar el programa manualmente. Para ello necesitan Visual Studio 2022 con el paquete de desarrollo en C++, un SDK de Windows 10 u 11, CMake 3.25 o superior y PowerShell. Las instrucciones del repositorio guían paso a paso, pero el proceso no es apto para usuarios sin conocimientos técnicos.
La licencia del código, impuesta por el Computer History Museum, limita su uso a fines no comerciales. Esto deja el port en un terreno puramente experimental, pensado para estudiar cómo se construía software de productividad en la era del MS-DOS tardío. No se trata de una alternativa real a los procesadores de texto actuales, sino de una curiosidad técnica.

En definitiva, el port de Word 1.1a para Windows 11 es un ejemplo fascinante de cómo el software clásico puede seguir vivo en los sistemas modernos. Gracias al trabajo de JMarshall23 y a la liberación del código fuente, cualquiera con los conocimientos adecuados puede revivir una pieza de la historia de la informática. Aunque no sea práctico para el día a día, demuestra que la retrocompatibilidad, cuando se hace bien, puede ser asombrosa.



