- La cuarta candidata a versión estable (rc4) incluye parches para Wi-Fi, CAN bus y consolas portátiles como la ASUS ROG Ally X.
- Intel Arc B390 obtiene entre un 5% y un 12% más de rendimiento en juegos como Unvanquished y Xonotic gracias al kernel 7.2.
- El consumo del SoC se mantiene prácticamente igual, lo que sitúa las ganancias gráficas sin penalización energética.
- Se espera que la versión estable llegue en la segunda mitad de agosto y sea el kernel predeterminado de Ubuntu 26.10.

El desarrollo del kernel Linux 7.2 avanza a buen ritmo y la cuarta candidata a versión estable, la rc4, ya está disponible con un puñado de correcciones que afectan a varios subsistemas. Linus Torvalds ha descrito el estado de la rama como normal, superado ya el ecuador del ciclo, y no prevé problemas que obliguen a una octava candidata. Si todo sigue según lo previsto, el kernel definitivo llegará durante la segunda mitad de agosto.
Paralelamente, las primeras pruebas de rendimiento con la versión en desarrollo muestran mejoras notables en los gráficos Intel Arc B390, con incrementos de hasta el 12% en algunos títulos. Estas cifras, obtenidas por Phoronix con una configuración controlada, apuntan a que Linux 7.2 traerá avances significativos para los usuarios de estas tarjetas gráficas sin que el consumo energético se dispare.
Correcciones de seguridad y estabilidad en la rc4
La cuarta candidata incorpora ajustes mayoritariamente pequeños, de una a pocas líneas de código, pero con impacto en áreas críticas. El subsistema CAN ha recibido una limpieza profunda tras detectar errores de uso después de liberar memoria, condiciones de carrera y bloqueos que podían provocar caídas en sistemas de automóvil y equipos embebidos. Esta limpieza busca impedir que esos fallos se repitan.
En el apartado de redes inalámbricas, Wi-Fi incluye parches de seguridad centrados en comprobaciones de límites para evitar desbordamientos y posibles ataques mediante tramas malformadas. Bluetooth también añade una verificación de longitud antes de analizar datos, ya que un firmware defectuoso podía forzar un cierre del sistema. XFS corrige una desreferencia de puntero nulo, Btrfs evita la fuga de raíces y las máquinas virtuales AMD SEV-SNP dejan de poder migrarse, como establece su diseño. Además, los contenedores ya no pueden saltarse el aislamiento mediante TCP FastOpen.
En el frente del hardware, la ASUS ROG Ally X recibe un arreglo para la salida de auriculares y la entrada de micrófono, mientras que el Lenovo Legion 5 15ARH05 pasa a modo PWM para resolver un fallo de retroiluminación. AMD corrige corrupción de imagen en DCN42 y DCN42B, el análisis EDID a 8K y un problema de energía de la Bonaire R7 260X. Intel i915 y Xe reciben cambios en el planificador GT y la precarga de máquinas virtuales. El controlador SDHCI de NXP i.MX arregla la suspensión y reanudación que afectaba a tarjetas SD y Wi-Fi.
Rendimiento gráfico: Intel Arc B390 gana hasta un 12%
Las pruebas realizadas por Phoronix con un MSI Prestige 14 Flip AI+ equipado con Core Ultra X7 358H y gráficos Arc B390 Xe3 muestran mejoras de entre un 5% y un 12% en juegos como Unvanquished y Xonotic al comparar Linux 7.1 estable con una compilación de desarrollo de Linux 7.2. Ambas configuraciones mantuvieron Ubuntu 26.04 LTS y Mesa 26.0.3, de modo que el cambio queda centrado en la nueva versión del kernel.
En Unvanquished, la mejora más alta se alcanzó a 1.920 × 1.200 píxeles y calidad media, con un incremento de aproximadamente el 12%. Con el ajuste de máxima calidad, el avance se redujo a cerca del 6%. Xonotic fue entre un 5% y un 6,7% más rápido según la calidad gráfica elegida. Phoronix atribuye estas diferencias a cambios en el controlador gráfico Xe de Intel integrado en el kernel. El medio también señala que algunas cargas de trabajo de la Arc B390 seguían rindiendo por debajo de lo esperado.
En cambio, el resultado de GravityMark con trazado de rayos fue mucho más contenido, con apenas un 1% de mejora. El consumo del SoC se mantuvo prácticamente idéntico entre Linux 7.1 y Linux 7.2, y también hubo pocos cambios en la mayoría de cargas de CPU. Esto sitúa las mejoras gráficas sin una variación apreciable del gasto energético en el equipo probado.
Linux 7.2 debería llegar en versión estable durante la segunda mitad de agosto. Según Phoronix, será el kernel predeterminado de Ubuntu 26.10 y de otras distribuciones que se publiquen más adelante este año. Fedora y Arch figuran entre las primeras distribuciones que suelen ofrecerlo. El siguiente ciclo ya incluye más correcciones gráficas de AMD para Linux 7.3.
