- NVIDIA publica la primera versión preliminar de CUDA 13.4 para Windows on Arm, nativa en Arm64.
- El toolkit permite a desarrolladores preparar aplicaciones para la futura plataforma RTX Spark.
- Se conocen varios problemas, como rendimiento bajo en transferencias con memoria paginable y pantalla negra al instalar drivers.
- SEGA ya prepara títulos como Virtua Fighter Crossroads para la nueva plataforma.
NVIDIA ha dado un paso importante para impulsar el ecosistema de Windows sobre Arm. La compañía ha publicado la primera versión preliminar de CUDA 13.4 para su plataforma RTX Spark. El toolkit funciona de forma nativa sobre Windows Arm64 y permite que estudios, desarrolladores y socios tecnológicos empiecen a adaptar sus aplicaciones. El objetivo es claro: que el futuro hardware RTX Spark llegue con una base de software más madura y no dependa solo de traducción o emulación.
Durante décadas, el videojuego en PC se ha construido casi por completo alrededor de la arquitectura x86. Intel y AMD han dominado ese espacio, mientras que ARM apenas ha conseguido ganar terreno en equipos Windows. Por eso, el soporte nativo de herramientas CUDA puede marcar una diferencia. Los desarrolladores ya pueden revisar dependencias, preparar compilaciones Arm64 o Arm64EC y probar sus proyectos en equipos Windows sobre ARM existentes. Es decir, ni siquiera necesitan tener todavía una máquina RTX Spark para empezar el trabajo.
CUDA 13.4: el primer toolkit nativo para Windows on Arm
Esta versión previa está dedicada a la plataforma RTX Spark y es la primera nativa para Windows con Arm, ya que a través de Linux ya ofrecía soporte a esta arquitectura. Incluye los compiladores que ofrecerán aplicaciones CUDA compatibles con Windows Arm64, además de bibliotecas de importación y todo lo necesario para la compilación. NVIDIA recomienda un proceso concreto: comprobar si la aplicación y sus bibliotecas son compatibles con Arm64, elegir una estrategia de portabilidad, validar las rutas de NVIDIA y CUDA, y revisar instalación, actualizaciones, rendimiento y estabilidad. La validación final llegará cuando el hardware RTX Spark esté disponible de forma más amplia. De momento, algunas unidades ya circulan entre desarrolladores, pero no hay productos de consumo a la venta.

Problemas conocidos y limitaciones de la preview
La versión preliminar todavía presenta varios problemas conocidos. Las transferencias CUDA con memoria no fijada pueden rendir por debajo de lo esperado. Además, la pantalla puede quedarse en negro durante unos minutos al instalar el controlador. También se investigan bloqueos durante ciertos flujos de compilación de PyTorch. Por tanto, no estamos ante una plataforma lista para el usuario final, sino ante una base de trabajo para desarrolladores. NVIDIA recuerda que esta versión es únicamente para pruebas y que para ofrecer aplicaciones nativas habrá que esperar a una versión definitiva compatible con Windows Arm de 64 bits, que tampoco tiene fecha de lanzamiento.
Apoyo de SEGA y otros estudios
SEGA ya aparece como uno de los primeros apoyos relevantes. La compañía habría preparado títulos de gran presupuesto para RTX Spark y trabaja en más optimizaciones. Entre ellos se menciona VIRTUA FIGHTER CROSSROADS. Eso no garantiza una adopción masiva, pero sí muestra que NVIDIA está intentando atraer a estudios antes del lanzamiento comercial. Y es que una nueva plataforma necesita algo más que buen hardware. También requiere motores, middleware, juegos y herramientas que funcionen sin fricción.
El futuro de RTX Spark y Windows on Arm
Durante el pasado COMPUTEX, celebrado hace algo más de un mes, NVIDIA presentó la nueva plataforma RTX Spark. Una plataforma para portátiles con IA, juegos y pequeñas estaciones de trabajo, que se caracteriza por incorporar una CPU con arquitectura Arm y una GPU integrada con arquitectura Blackwell. Con un lanzamiento previsto para finales de este año, NVIDIA ya tiene disponible esta primera versión preliminar del CUDA Toolkit. La importancia de esta iniciativa no está solo en ejecutar software. NVIDIA necesita que los juegos funcionen bien y aprovechen el hardware. Windows sobre Arm ha mejorado mucho en compatibilidad, pero el rendimiento nativo sigue siendo la vía ideal. Además, los grandes títulos y motores arrastran muchas dependencias pensadas para x86. Por eso, ofrecer drivers, documentación y herramientas de compilación desde el principio puede evitar que RTX Spark llegue con un catálogo demasiado limitado.
Con todo, el ecosistema de Windows on Arm da un paso adelante con este toolkit nativo. Los desarrolladores europeos y españoles ya pueden empezar a preparar sus aplicaciones, y la llegada de RTX Spark a finales de año promete un nuevo horizonte para la informática portátil. La clave estará en cuántos estudios se sumen a la plataforma y en cómo se resuelvan los problemas de rendimiento actuales. De momento, NVIDIA ha puesto los cimientos; ahora toca construir sobre ellos.