- Valve lanza controladores oficiales para instalar Windows 11 en la Steam Machine, aunque el arranque dual aún no está disponible.
- Las pruebas de ETA PRIME muestran que Windows 11 supera a SteamOS en pruebas sintéticas de CPU, con un 22,1% más de rendimiento multinúcleo.
- En juegos, las diferencias son mínimas: SteamOS gana en 1080p y 1440p en algunos títulos, mientras que Windows 11 toma ventaja en 4K.
- La elección entre ambos sistemas depende del uso: SteamOS es ideal para una experiencia de consola, mientras que Windows 11 ofrece mayor versatilidad para productividad y compatibilidad con otras tiendas.
Hace apenas unos días, Valve ponía a disposición de los usuarios los controladores oficiales para instalar Windows 11 en la Steam Machine. Este movimiento, que en un principio podría parecer contradictorio para una consola diseñada para funcionar con SteamOS, ha abierto la puerta a que los propietarios puedan elegir entre ambos sistemas operativos. Aunque la función de arranque dual aún no está disponible, ya se han realizado las primeras pruebas de rendimiento para ver cómo se comporta la máquina con Windows 11 frente a su sistema nativo.
El conocido canal de tecnología ETA PRIME ha sido el encargado de poner a prueba la Steam Machine con ambos sistemas, utilizando una unidad con la memoria RAM ampliada a 64 GB. Los resultados, que han sido recogidos por varios medios, muestran una batalla muy igualada, con ventajas puntuales para cada sistema dependiendo del tipo de carga y la resolución. A continuación, desglosamos los datos más relevantes.
Pruebas sintéticas: Windows 11 supera a SteamOS en CPU
En los benchmarks de procesador, Windows 11 se impone con claridad. En Geekbench 6, el sistema de Microsoft logra un 3,3% más de rendimiento en mononúcleo y un 22,1% más en multinúcleo en comparación con SteamOS ejecutado en modo escritorio. Hay que tener en cuenta que SteamOS no utiliza el mismo perfil de alto rendimiento en este modo, lo que explica parte de la diferencia. En Cinebench 2024, la Steam Machine con Windows 11 alcanza 99 puntos en mononúcleo y 554 en multinúcleo, superando incluso a un Ryzen 5 5600X en tareas de un solo núcleo. En 3DMark Time Spy, la consola obtiene 9.245 puntos bajo Windows, una cifra muy respetable para su hardware integrado.

Rendimiento en juegos: una batalla muy reñida
En el terreno de los videojuegos, las diferencias se reducen drásticamente. En Cyberpunk 2077, SteamOS gana en 1080p con 74 FPS frente a los 68 de Windows, y también en 1440p (45 vs 43 FPS). Sin embargo, Windows 11 toma la delantera en 4K con 20 FPS frente a los 18 de SteamOS. En Shadow of the Tomb Raider, Windows lidera en 1080p (120 vs 118 FPS) y en 4K (46 vs 44 FPS), mientras que SteamOS gana por la mínima en 1440p (86 vs 84 FPS). Horizon Zero Dawn Remastered muestra una tónica similar: Windows gana en 1080p y 4K, con una ventaja del 7,1% en la resolución más alta.
Además de estos títulos, ETA PRIME probó otros como Forza Horizon 6, donde Windows 11 ofrece un rendimiento superior (74 FPS en 1440p), o Red Dead Redemption 2, donde supera los 70 FPS. En Mortal Kombat 1, ambos sistemas se mantienen en unos sólidos 60 FPS. La compatibilidad con juegos de otras tiendas (Epic, GOG, Xbox) también es un punto a favor de Windows, ya que en SteamOS requiere procesos adicionales.

¿Merece la pena instalar Windows 11 en la Steam Machine?
A la vista de los resultados, la respuesta no es un sí rotundo. SteamOS sigue siendo la opción más cómoda y optimizada para una experiencia de consola, con una interfaz pensada para el mando y un arranque rápido. Sin embargo, Windows 11 se presenta como una alternativa sólida para quienes necesiten ejecutar programas que no son compatibles con Linux, o para aquellos que quieran usar la Steam Machine como un PC de productividad. La ausencia de arranque dual oficial obliga a elegir un solo sistema, aunque Valve ha prometido que esta función llegará en el futuro.
Los controladores oficiales de Valve garantizan que todo el hardware funcione correctamente, y las pruebas demuestran que el rendimiento en juegos es prácticamente equivalente, con ligeras ventajas para Windows en 4K y en tareas de CPU. Para el usuario medio en España y Europa, que busca versatilidad, instalar Windows 11 puede ser una opción interesante, siempre que se asuma la pérdida de la experiencia de consola pura.
La Steam Machine demuestra ser un dispositivo capaz de rendir a un nivel muy similar con ambos sistemas operativos, desmintiendo la idea de que Windows 11 lastraría su rendimiento. Las pruebas de ETA PRIME, respaldadas por múltiples fuentes, confirman que las diferencias son mínimas y que la elección depende más de las necesidades de cada usuario que de la potencia bruta. Valve ha cumplido su promesa de ofrecer una plataforma abierta, y ahora los jugadores tienen la libertad de decidir qué sistema se adapta mejor a su forma de jugar y trabajar.
