- Ocho de cada diez internautas españoles ya consumen contenidos de audio digital de forma habitual.
- El videopodcast se convierte en el formato preferido por los jóvenes, con un 81% de aceptación entre los menores de 25 años.
- La inversión publicitaria en este sector superó los 144 millones de euros, demostrando la confianza de las marcas.
- El smartphone se consolida como el dispositivo estrella para la escucha gracias a su versatilidad para realizar otras tareas.

El modo en el que consumimos contenidos ha dado un vuelco espectacular en los últimos años y el entorno sonoro se ha llevado una de las mejores partes del pastel. Ya no se trata solo de sintonizar la radio mientras vamos en el coche, sino de una integración total de formatos como el podcast o la música en streaming en nuestras rutinas diarias, desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir. Los datos más recientes confirman que esta tendencia no es un espejismo, ya que ocho de cada diez personas conectadas en nuestro país ya le dan al play de forma recurrente a algún tipo de contenido sonoro.
Esta evolución responde a una necesidad de flexibilidad que el audio cubre mejor que nadie. Vaya por delante que el 58% de los usuarios reconoce haber escuchado activamente este tipo de formatos en el último año, superando incluso a otras opciones de ocio que antes parecían intocables. La posibilidad de acompañar las tareas del hogar o el ejercicio con una buena historia o nuestra lista de reproducción favorita ha hecho que el audio digital se convierta en el compañero de fatigas ideal para casi todo el mundo en España.
Del liderazgo de la música a la explosión visual del podcast

Si echamos un vistazo a lo que más suena en nuestros cascos, la música digital sigue siendo la reina indiscutible del cotarro. Sin embargo, el podcast le pisa los talones con una fuerza envidiable, consolidándose como el segundo formato más escuchado y el que más conversación genera en el entorno digital. Lo más curioso es cómo este formato ha mutado para entrar por los ojos; resulta que el videopodcast es ya una realidad masiva que consumen dos de cada tres oyentes, especialmente entre los más jóvenes, que prefieren ver las caras y reacciones de sus creadores favoritos mientras disfrutan del programa.
En cuanto a dónde solemos acudir para buscar estos ratos de evasión, plataformas como YouTube y Spotify se reparten buena parte de la audiencia, seguidas de cerca por Amazon Music y las propias aplicaciones de las emisoras de radio tradicionales. El smartphone sigue siendo, de lejos, el mando a distancia de nuestras vidas también en lo que a sonido se refiere, permitiendo que el audio se cuele en los desplazamientos o en el propio puesto de trabajo sin interrumpir lo que estamos haciendo con las manos.
Radiografía del oyente y modelos de suscripción

El perfil de quien escucha audio en España es bastante variado, aunque hay matices interesantes según el género y la edad. Por ejemplo, ellos suelen estar más enganchados a la radio online y a los contenidos deportivos o de actualidad, mientras que ellas tiran más de temáticas relacionadas con el bienestar y la salud, integrando Spotify de una forma mucho más intensiva en sus quehaceres cotidianos. Por otro lado, los veteranos de más de 55 años no se quedan atrás, aunque su puerta de entrada suele ser la radio de toda la vida ahora disfrutada a través de internet.
Sobre si rascarnos el bolsillo nos cuesta o no, el panorama está en plena transición. Aunque dos tercios de la audiencia ya están registrados en alguna plataforma, la mayoría sigue prefiriendo las opciones gratuitas con publicidad. Solo un 24% de los usuarios paga activamente por sus contenidos, una cifra que se concentra sobre todo en los grupos de edad de entre 16 y 39 años, que son los que parecen valorar más la experiencia sin interrupciones o los contenidos exclusivos que ofrecen los modelos de suscripción.
La apuesta de la industria y la eficacia publicitaria
El sector publicitario no vive ajeno a este fenómeno y ha metido una marcha más en su inversión. Durante el último año, el gasto en anuncios para audio digital en España ha crecido un 8,5%, alcanzando cifras que demuestran que las marcas confían plenamente en este canal para llegar a su público. Lo que más se lleva son las cuñas de toda la vida y los anuncios que saltan antes de empezar el contenido, ya que permiten impactar al oyente en momentos muy concretos de su día a día con una precisión que otros medios envidiarían.
Lo bueno es que esta publicidad no cae en saco roto. Siete de cada diez oyentes recuerdan haber escuchado anuncios y un porcentaje nada despreciable termina buscando información o incluso comprando el producto anunciado. Existe además una cierta aceptación social del mensaje publicitario, ya que más de la mitad de la gente entiende que es el peaje necesario para poder seguir disfrutando de sus programas y canciones favoritas sin tener que pagar una cuota mensual.
El ecosistema sonoro español atraviesa un momento dulce de madurez donde la flexibilidad y la variedad de contenidos mandan sobre cualquier otra cosa. Hemos pasado de una escucha pasiva a un modelo donde el usuario decide qué, cuándo y cómo se informa o se entretiene, obligando a los creadores y a las marcas a adaptarse a un entorno multiplataforma que no para de evolucionar. Esta consolidación del formato bajo demanda, sumuda al empuje de las nuevas generaciones y su idilio con el vídeo integrado, asegura que el audio seguirá siendo una pieza clave en nuestra dieta digital durante mucho tiempo.