Google se alía con Samsung y dos firmas ópticas para lanzar sus primeras gafas de IA

Última actualización: mayo 20, 2026
Autor: Isaac
  • Llegan en otoño las primeras gafas de audio con IA Gemini, fruto de la alianza entre Google, Samsung, Gentle Monster y Warby Parker.
  • Funcionan como accesorio del móvil, con comandos de voz, traducción en tiempo real y navegación guiada sin necesidad de sacar el teléfono.
  • Las primeras versiones no tendrán pantalla; más adelante se lanzará una segunda generación con microdisplay integrado.
  • El objetivo es convertir las gafas inteligentes en un producto cómodo y estético que compita de tú a tú con las Ray-Ban de Meta.

Gafas inteligentes con IA de Google y Samsung

Google ha desvelado el siguiente gran paso de su estrategia en inteligencia artificial y dispositivos conectados: sus primeras gafas inteligentes de audio con Gemini, desarrolladas junto a Samsung y las firmas ópticas Gentle Monster y Warby Parker. El anuncio se ha realizado en el marco de la conferencia anual Google I/O 2026, celebrada en el Shoreline Amphitheatre, muy cerca de la sede de la compañía en Mountain View (California).

Estas nuevas monturas llegan con una idea clara: parecer unas gafas de toda la vida, pero con un asistente de IA integrado que se controla por voz. Nada de cascos voluminosos ni visores de realidad mixta aparatosos. El enfoque de Google y Samsung es que el usuario pueda seguir mirando a su alrededor con normalidad mientras la tecnología se mantiene discreta y casi invisible.

Una alianza a tres bandas: tecnología, moda y óptica

Con este lanzamiento, Google busca sacudirse el recuerdo de las antiguas Google Glass y apostar por un planteamiento más maduro: unas gafas que funcionen como accesorio de uso diario y no como prototipo futurista. Para ello, se ha apoyado en Samsung para la parte de ingeniería y en Qualcomm para la plataforma de hardware, mientras que Gentle Monster y Warby Parker se encargan del diseño y la experiencia óptica.

La colaboración con estas dos firmas no es casual. Gentle Monster marca tendencia en Seúl y Warby Parker es referencia en Nueva York, de modo que la jugada de Google y Samsung pasa por convertir un gadget tecnológico en un artículo con aire de complemento de moda. La idea es que la gente se las ponga porque le gustan y, de paso, aproveche las funciones inteligentes.

Desde Samsung subrayan que el papel de estas gafas es complementar al móvil, sobre todo dentro del ecosistema Galaxy y Android. No pretenden sustituir al smartphone, al menos por ahora, sino asumir muchas de las tareas cotidianas que hoy obligan a estar pendientes de la pantalla: consultar mapas, gestionar mensajes, buscar sitios cercanos o traducir conversaciones.

En paralelo, Google sitúa este producto dentro de Android XR, su nueva plataforma de realidad extendida. Android XR es el paraguas bajo el que se agruparán gafas, visores y otros dispositivos inmersivos con IA integrada, desarrollados en colaboración con fabricantes como Samsung y basados en tecnología de Qualcomm.

Gafas de audio con IA: cómo funcionan y qué pueden hacer

La primera generación que llegará al mercado este otoño estará centrada en las gafas de audio. No habrá pantalla en las lentes: la interacción se hará por voz y a través de altavoces integrados en la montura, que envían el sonido de forma dirigida al oído del usuario sin que la gente alrededor escuche las respuestas.

El manejo será sencillo: bastará con decir «Hey Google» o tocar ligeramente el lateral de la montura para activar el asistente Gemini. A partir de ahí, la IA escuchará la petición y responderá mediante audio, de forma privada y manos libres. El dispositivo se conectará tanto a móviles Android como a iPhone, lo que abre la puerta a un público potencialmente amplio en Europa y España.

Entre las funciones previstas, Google y Samsung han destacado varias capacidades que pueden marcar la diferencia en el día a día. Por un lado, traducción de voz y texto en tiempo real, pensada para viajes, reuniones internacionales o simplemente para consultar una carta de un restaurante en otro idioma sin tener que sacar el teléfono.

Por otro, navegación guiada por GPS adaptada al campo de visión del usuario. Aunque esta primera versión no muestre mapas en las lentes, las gafas podrán indicar giros y direcciones mediante instrucciones de voz, alineadas con la orientación de la cabeza. Esto puede resultar especialmente útil paseando por una ciudad desconocida, recorriendo Europa en interrail o moviéndose por cualquier barrio sin ir mirando la pantalla cada dos por tres.

La compañía también ha hecho hincapié en la gestión de tareas complejas en segundo plano. Gemini podrá leer y resumir mensajes importantes, crear recordatorios, añadir eventos al calendario o recomendar lugares cercanos según los gustos y hábitos del usuario, todo sin necesidad de tocar el móvil. En un escenario típico, alguien podría preguntar, caminando por la calle, por una cafetería cercana con cierta puntuación y tipo de ambiente, y las gafas no solo sugerirían un sitio, sino que podrían permitir realizar el pedido para tenerlo listo al llegar.

Demostraciones en Google I/O: de la traducción en vivo al dibujo animado

El anuncio no se quedó en una simple presentación sobre el papel. Google mostró en directo varios usos prácticos de las gafas durante el Google I/O 2026, buscando dejar claro que no se trata de un proyecto experimental, sino de un producto listo para salir al mercado.

En una de las demostraciones más comentadas, una empleada de la compañía utilizó las gafas para tomar una fotografía del público del anfiteatro y pedir a la IA Nano Banana que la transformara en un dibujo animado, añadiendo un gran globo flotante con el texto conmemorativo del evento. Aunque la primera hornada de gafas de audio se centrará en voz, Google aprovechó el momento para enseñar hacia dónde puede evolucionar la experiencia cuando se combinen cámara, visión por computadora y modelos generativos.

No era la primera vez que el público veía esta tecnología en acción. En el I/O del año anterior ya se había presentado un prototipo de gafas con traducción simultánea, en el que dos empleados conversaban en farsi e hindi mientras las monturas ofrecían traducción en tiempo real al inglés. Aquella prueba no salió perfecta y se registró algún fallo, algo que la propia Google ha reconocido, pero sirvió para marcar el camino de lo que ahora se convierte en un producto comercial.

Durante la edición de 2026, Shahram Izadi, vicepresidente y director general de Realidad Extendida (XR) de Google, fue el encargado de enseñar los dos primeros modelos funcionales de esta nueva colección. Subrayó que se trata solo del inicio y que ya están trabajando en ampliar el catálogo con diferentes estilos y variantes para adaptarse a más perfiles de usuario.

Más allá del impacto en Estados Unidos, no parece descabellado pensar que, una vez consolidado el despliegue inicial, Europa y mercados como España puedan estar entre las siguientes regiones en recibir estas gafas, sobre todo teniendo en cuenta el creciente interés por dispositivos wearables y la fuerte presencia de Samsung y Android en el continente.

De la estética al confort: por qué pesan tanto el diseño y la comodidad

Uno de los errores que cometieron los primeros intentos de gafas inteligentes, incluidas las Google Glass originales, fue pasar por alto algo tan básico como que la gente no quiere llevar en la cara un aparato que parezca salido de un laboratorio. Samsung, Google y sus socios ópticos parecen haber tomado nota.

En esta nueva generación, el diseño y el peso de las monturas se tratan casi como elementos tan críticos como la propia IA. Jay Kim, responsable de experiencia en Samsung, ha insistido en que si el dispositivo es incómodo, demasiado pesado o resulta estrafalario, terminará olvidado en un cajón en cuestión de días. Por eso se ha recurrido a expertos en óptica de precisión, de modo que la sensación al ponérselas se parezca lo máximo posible a la de unas gafas convencionales.

Gentle Monster aporta una estética más atrevida y vanguardista, mientras que Warby Parker se centra en monturas de corte más clásico y atemporal. Entre ambos extremos, la alianza cubre un abanico amplio de gustos, desde quien busca un accesorio llamativo hasta quien prefiere un diseño discreto que pase desapercibido en la oficina, en la universidad o paseando por el centro de Madrid, Barcelona o cualquier ciudad europea.

La apuesta por la moda no es solo una cuestión de apariencia. Hankook Kim, fundador y CEO de Gentle Monster, ha defendido que las gafas inteligentes deben ser tan expresivas a nivel emocional como avanzadas tecnológicamente. El objetivo es que el usuario sienta que lleva un objeto cuidado y agradable, no un prototipo en pruebas. Desde esta perspectiva, la tecnología se oculta todo lo posible y deja protagonismo al estilo y al confort.

Para Google, esta aproximación es clave para que la inteligencia artificial se integre de forma natural en la vida diaria. Mirar fijamente un móvil interrumpe la conversación; mirar a través de unas lentes cómodas puede facilitarla. La IA deja de ser algo que nos aísla detrás de una pantalla y pasa a ser un refuerzo silencioso de lo que ya estamos haciendo.

Competencia directa con las Ray-Ban de Meta y la carrera por el próximo gran gadget

Aunque Apple planea sus propios movimientos en el terreno de la realidad mixta, el rival más directo de estas nuevas gafas de Google y Samsung son hoy las Ray-Ban Meta. Meta ha logrado adelantarse en la categoría, con modelos que ya combinan cámara, comandos de voz y acceso a su asistente de inteligencia artificial, y ha puesto el listón relativamente alto en cuanto a aceptación entre el público general.

Con este lanzamiento, Google y Samsung reconocen implícitamente que la batalla ya no es solo por el mejor móvil, sino por el siguiente dispositivo personal clave. Las gafas inteligentes apuntan a convertirse en esa especie de “segunda piel digital” que acompaña al usuario en su día a día y que, gracias a la IA, puede interpretar el contexto, traducir conversaciones, ofrecer información útil sobre lo que se ve y reducir el tiempo que pasamos pegados a la pantalla del teléfono.

Los analistas llevan tiempo señalando que el mercado de gafas inteligentes podría crecer con fuerza en los próximos años, impulsado precisamente por la inteligencia artificial generativa y por diseños cada vez más discretos. Algunos informes internacionales estiman que el volumen de negocio mundial podría pasar de cientos de millones a varios miles de millones de dólares de aquí a 2028, una tendencia que previsiblemente se dejará notar también en Europa si los fabricantes aciertan con el precio y la experiencia de uso.

En este terreno, Meta ha demostrado que no basta con tener la tecnología, también hay que hacerla accesible. Sus Ray-Ban se han beneficiado de un posicionamiento de precio relativamente contenido para lo que ofrecen, lo que ha facilitado que mucha gente se anime a probarlas. La comparación será inevitable cuando Google y Samsung revelen cuánto costarán sus gafas y en qué mercados se pondrán a la venta primero.

Para los consumidores europeos, y en especial para quienes ya viven dentro del ecosistema Android y Galaxy, la decisión puede acabar girando en torno a qué gafas se integran mejor con el resto de dispositivos, qué asistente funciona mejor en su idioma y qué diseño encaja más con su día a día. En España, donde los wearables como relojes y pulseras inteligentes ya han ganado terreno, no sería extraño que estos nuevos dispositivos empiecen a verse como un paso natural más en esa dirección.

Segunda generación en el horizonte: gafas con pantalla y realidad aumentada ligera

Aunque la primera hornada de productos se centra en el audio, Google ya ha confirmado que trabaja en una segunda línea de gafas inteligentes con una pequeña pantalla integrada. Esta pantalla proyectaría información directamente en el campo de visión del usuario, acercándose más a una experiencia de realidad aumentada ligera.

Este segundo tipo de monturas permitiría, por ejemplo, ver indicaciones de navegación, notificaciones o traducciones superpuestas al mundo real, sin necesidad de desviar la mirada hacia un móvil o un reloj. Sería un planteamiento más ambicioso, que toma elementos de las antiguas Google Glass pero apoyado ahora en una IA mucho más potente y en un diseño que, en teoría, será más aceptable para el gran público.

Durante el Google I/O 2026, parte del público esperaba que se desvelara ya el modelo final de estas gafas con pantalla, después de que en la edición de 2025 se mostrara un prototipo. Esa presentación no llegó, pero la compañía dejó claro que el proyecto sigue adelante y que la hoja de ruta pasa primero por consolidar las gafas de audio y, después, dar el salto a una experiencia más visual.

Cuando estas versiones con display lleguen al mercado, es probable que la competencia con otros actores del sector sea más intensa. Meta ya ha movido ficha con gafas que incorporan pantalla y sistemas de control gestual, y no se descarta que otros fabricantes europeos y asiáticos se sumen al carro con propuestas propias basadas en plataformas como Android XR.

De cara al usuario, ese futuro escenario abrirá la puerta a más opciones y formatos para interactuar con la inteligencia artificial: desde gafas de audio discretas pensadas para el día a día hasta modelos con realidad aumentada orientados a tareas profesionales, ocio inmersivo o usos específicos como la navegación urbana avanzada.

Con el anuncio de estas gafas de audio con Gemini, Google y Samsung ponen la primera piedra de una estrategia más amplia en torno a la IA vestible. Si consiguen equilibrar diseño, comodidad, precio y utilidad real, las gafas inteligentes podrían pasar por fin de ser una promesa recurrente a un dispositivo tan cotidiano como hoy lo es el smartphone, también en mercados como España y el resto de Europa, donde el interés por probar nuevas formas de interactuar con la tecnología no deja de crecer.

gafas inteligentes de Meta con escritura por gestos
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