- Android Auto adopta el diseño Material 3 Expressive y una interfaz más flexible para todo tipo de pantallas
- Google Maps estrena navegación inmersiva en 3D con más detalles visuales y guiado más claro
- Gemini gana peso en el coche: respuestas de mensajes, automatización de tareas y funciones contextuales
- El sistema incorpora vídeo en YouTube cuando el coche está parado y mejoras de sonido para un entretenimiento más completo

Android Auto está a punto de dar uno de sus pasos más grandes desde su lanzamiento. Google ha detallado una actualización que combina nuevo diseño, navegación inmersiva, funciones de vídeo y una integración mucho más profunda de Gemini, su plataforma de inteligencia artificial, tanto en coches con Android Auto como en vehículos con Google integrado de fábrica.
La compañía quiere que el coche deje de ser solo una pantalla secundaria del móvil. Con esta renovación, el sistema apunta a convertirse en un entorno digital más autónomo, capaz de entender el contexto del conductor y automatizar tareas sin perder de vista lo esencial: la seguridad al volante y una experiencia sencilla, especialmente relevante en mercados como España y el resto de Europa.
Android Auto cambia de aspecto con Material 3 Expressive
Uno de los cambios más visibles llega a la interfaz. Android Auto adopta por fin Material 3 Expressive, el mismo lenguaje visual que Google está desplegando en Android 16 y 17, con tipografías renovadas, animaciones más fluidas y fondos más personalizables. El objetivo es que la pantalla del coche resulte más clara y agradable sin distraer.
Este rediseño no se limita a un simple lavado de cara. El sistema se ha ajustado para adaptarse mejor a todo tipo de paneles: horizontales panorámicos, pantallas verticales, formatos asimétricos e incluso soluciones más singulares que algunos fabricantes europeos empiezan a montar en sus modelos eléctricos y premium.
Otro punto clave es la personalización. El conductor podrá configurar Android Auto en el coche y personalizar widgets en la pantalla principal, con accesos directos a contactos frecuentes, parte meteorológico, controles de domótica o funciones del vehículo, sin tapar la información de navegación. Además, se reservará un espacio para colocar una imagen a gusto del usuario, casi como si fuera una foto enmarcada en el salpicadero digital.
Google también ha trabajado en la coherencia del sistema. La nueva interfaz se ajusta automáticamente a la forma y tamaño de cada pantalla para evitar recortes raros, bordes desperdiciados o elementos mal colocados, algo que en algunos modelos anteriores podía notarse en resoluciones poco habituales.
Esta evolución estética llega en un momento en el que los fabricantes de coches en Europa apuestan por paneles cada vez más grandes, y Android Auto necesitaba ponerse a la altura de esos salpicaderos más sofisticados para no dar sensación de quedarse atrás frente a sistemas propietarios.
Google Maps estrena una navegación en 3D mucho más inmersiva
Más allá del diseño general, la actualización de Android Auto se nota especialmente en Google Maps. La aplicación suma una nueva navegación inmersiva en 3D, con mapas a pantalla completa y una representación más rica del entorno, que Google describe como uno de los mayores cambios de Maps en el coche en más de una década.

En esta nueva vista, el conductor verá edificios en tres dimensiones, puentes, pasos elevados, túneles, rampas de entrada y salida y el relieve del terreno. La idea no es solo que el mapa sea más vistoso, sino que ayude a interpretar mejor lo que hay delante en situaciones complejas, como enlaces de autovía con varios niveles o cruces urbanos enrevesados.
Durante la ruta, el sistema resaltará elementos críticos para la conducción: carriles específicos, semáforos, señales de Stop y otros puntos de decisión importantes. De este modo, en maniobras de cambio de carril o en desvíos apurados será más sencillo identificar la opción correcta sin tener que interpretar un mapa plano a toda prisa.
En los coches con Google integrado de fábrica (Google built-in), como muchos modelos de Renault, Volvo, Polestar, Mercedes-Benz o Škoda que ya circulan por Europa, la experiencia irá un paso más allá. En determinados vehículos, la función de guiado de carril en tiempo real podrá utilizar la cámara frontal del coche para entender por qué carril se circula exactamente y ajustar las indicaciones visuales de forma dinámica.
Además, en estos sistemas integrados, algunos fabricantes permitirán que las indicaciones de Google Maps aparezcan directamente en el cuadro de instrumentos, lo que facilita consultar información clave sin apartar tanto la vista de la carretera. Esta integración más profunda es uno de los puntos donde Android Automotive —el sistema basado en Android que va en el propio coche— marca diferencias frente a Android Auto en el móvil.
Gemini gana peso dentro del coche: mensajes, contexto y tareas complejas
El gran cambio de fondo que prepara Google en todo su ecosistema es la llegada de Gemini Intelligence, la nueva capa de IA avanzada que también tendrá presencia en el coche. En Android Auto, esto se traduce en un asistente más capaz que va más allá de dictar mensajes o lanzar llamadas.
En los móviles Android que integren Gemini de forma nativa, el asistente podrá comprender mejor el contexto de lo que ocurre alrededor del conductor: mensajes recibidos, correos electrónicos, calendario y ubicación. Así, si llega un mensaje preguntando por una dirección, el sistema será capaz de buscar el dato entre el correo o el calendario y sugerir una respuesta ya redactada, lista para enviar con un toque. Esto está empezando a llegar a móviles y coches compatibles.
Google también ha mostrado ejemplos de tareas más complejas, como pedir comida para llevar durante el trayecto mediante servicios asociados (en la demostración se utilizó DoorDash) o responder a consultas combinando varias fuentes de información, todo ello con órdenes de voz naturales. La clave es que Gemini se encarga de ir saltando entre aplicaciones por detrás, sin que el usuario tenga que ir pantalla por pantalla.
Esta IA estará disponible de forma amplia en Android Auto, aunque las funciones más avanzadas de Gemini Intelligence llegarán progresivamente a lo largo del año a móviles compatibles. En Europa, su despliegue estará condicionado por la regulación en materia de datos y por la disponibilidad de servicios locales, por lo que algunas capacidades podrían tardar algo más en activarse o llegar con ciertas limitaciones.
En los coches con Google integrado, el papel de Gemini puede ser todavía más relevante. Al estar incrustado en el sistema del vehículo, el asistente podrá responder dudas relacionadas con el propio coche, interpretar testigos del cuadro o ayudar a configurar funciones del sistema de infoentretenimiento. También podrá colaborar con las cámaras y sensores para ofrecer indicaciones de conducción más ajustadas en determinados modelos.
Vídeo en YouTube y nuevas opciones de entretenimiento cuando el coche está parado
Uno de los movimientos más llamativos de esta actualización es la llegada oficial del vídeo en aplicaciones como YouTube dentro de Android Auto. Google permitirá reproducir contenidos en la pantalla del coche con resolución Full HD y hasta 60 fotogramas por segundo, pensados especialmente para momentos de espera.
La compañía ha dejado claro que el vídeo solo se mostrará cuando el vehículo esté completamente detenido, ya sea aparcado o en un punto de carga. En cuanto el sistema detecte movimiento, la reproducción visual se detendrá y la aplicación pasará a un modo solo audio, manteniendo el sonido en segundo plano siempre que la app lo permita.
Esta transición automática entre vídeo y audio tiene sentido para contenidos como podcasts o programas de larga duración en YouTube. El usuario puede ver el vídeo mientras el coche está parado y seguir escuchando el audio en marcha sin necesidad de tocar nada, lo que ayuda a reducir distracciones y complicaciones durante la conducción.
De inicio, la reproducción de vídeo estará disponible en modelos de marcas como BMW, Ford, Genesis, Hyundai, Kia, Mahindra, Mercedes-Benz, Renault, Škoda, Tata y Volvo, muchas de ellas con fuerte presencia en el mercado español y europeo. Con el tiempo se irán sumando más fabricantes, siempre que el hardware y las normas locales lo permitan.
En paralelo, Google ha avanzado que Android Auto ampliará su catálogo de aplicaciones compatibles con videollamadas y reuniones online en coches con Google integrado, con opciones como Zoom. Eso sí, este tipo de funciones también estarán limitadas a cuando el coche no esté en movimiento, para ajustarse a la normativa de tráfico y a las guías de seguridad.
Sonido mejorado, apps rediseñadas y una experiencia más pensada para el coche
Las mejoras no se quedan solo en la imagen. El apartado de audio también recibe una actualización importante. Google apuesta por llevar Dolby Atmos y sonido espacial inmersivo a Android Auto en vehículos preparados técnicamente y en aplicaciones compatibles, reforzando la sensación de estar en una especie de “sala de música” sobre ruedas.
En esta nueva etapa, apps de streaming como Spotify o YouTube Music estrenarán interfaces adaptadas específicamente al uso en el coche, con controles más grandes, información mejor distribuida y menos elementos que puedan generar distracciones. La idea es que la experiencia de audio sea más cómoda tanto en trayectos cortos como en viajes largos.
Además, la actualización abre la puerta a un soporte más consistente de aplicaciones de pódcast y audiolibros, que podrán aprovechar mejor los modos solo audio y los controles en pantalla para integrarse con el resto del sistema. En el contexto europeo, donde muchos conductores combinan trabajo y vida personal en el coche, estas mejoras pueden ganar peso en el día a día.
En el caso de Android Automotive —el sistema completo basado en Android que algunos fabricantes usan como software principal del coche—, muchas de estas funciones llegan con añadidos propios. Por ejemplo, será posible dividir mejor el espacio en pantalla entre navegación, música y controles del vehículo, aprovechar los altavoces y micrófonos del coche para videollamadas o incluso integrar atajos de productividad para reuniones.
Todo este conjunto de cambios apunta a un escenario donde el sistema de infoentretenimiento se convierte en un centro multimedia más maduro, capaz de aprovechar el hardware avanzado de los coches recientes sin caer en el exceso de capas o menús complicados, un punto que muchos usuarios en España ven con recelo cuando cambian de modelo.
Un despliegue gradual y muy marcado por el mercado europeo
Pese al volumen de novedades, Google no ha puesto una fecha cerrada para que todos los coches reciban la nueva versión de Android Auto al mismo tiempo. La compañía habla de un despliegue progresivo durante los próximos meses, con funciones que llegarán por fases y diferencias claras según el modelo, la marca y el país.
Lo más probable es que los primeros en notar cambios sean los vehículos más recientes con compatibilidad ampliada con Android Auto y los modelos con Google integrado de fábrica, especialmente en marcas que colaboran de forma estrecha con la compañía. A partir de ahí, irán activándose funciones en coches algo más veteranos siempre que el hardware y el software lo soporten.
En Europa, y particularmente en España, parte del calendario dependerá de acuerdos con servicios locales, requisitos regulatorios sobre privacidad y seguridad, y procesos de homologación que, en algunos casos, añaden meses de margen respecto a otros mercados. Es posible que la nueva interfaz y la navegación inmersiva de Maps se vean antes, mientras que funciones avanzadas de Gemini o ciertas apps de vídeo y pedidos por voz podrían tardar algo más en consolidarse.
La cifra que maneja Google refleja el alcance potencial de estos cambios: Android Auto está presente, según la compañía, en más de 250 millones de vehículos a nivel global. Si se suman los coches con Google built-in basados en Android Automotive, el número de usuarios que se verán afectados por la renovación es muy elevado, lo que explica que el despliegue se haga con cierto cuidado para evitar problemas.
En el contexto actual del coche conectado, con alternativas como los sistemas nativos de fabricantes premium o propuestas basadas en otros sistemas operativos, este nuevo Android Auto llega para reforzar la apuesta de Google por un coche más inteligente, mejor integrado con el móvil y con una IA que, si hace bien su trabajo, debería quitar tareas al conductor en lugar de añadírselas. Queda en manos de la propia Gemini y de la implementación final demostrar que este salto va en la dirección correcta para los usuarios europeos.