- The C64 Handheld y The Spectrum Handheld son dos nuevas consolas portátiles retro basadas en los míticos ordenadores Commodore 64 y ZX Spectrum.
- Incluyen 25 juegos preinstalados por sistema, ranura para tarjetas microSD y compatibilidad con teclados y joysticks externos.
- Montan pantalla IPS de 4,3 pulgadas, batería de unas 3 horas, carga por USB-C y emulación avanzada de múltiples modelos originales.
- Se podrán comprar en España y Europa por unos 129,99 euros, con ediciones coleccionista limitadas a 2.000 unidades por modelo.
La fiebre por lo retro y la nostalgia ochentera no afloja, y ahora les toca el turno a dos nombres que marcaron a toda una generación: el Commodore 64 y el ZX Spectrum. Lejos de limitarse a las típicas mini de salón, estos clásicos de la informática doméstica dan el salto al bolsillo con unas nuevas consolas portátiles diseñadas específicamente para revivir sus juegos.
Blaze Entertainment, conocida por la familia Evercade, y Retro Games Ltd, responsable de recreaciones como THEC64 Mini y The Spectrum de sobremesa, se han aliado para lanzar THEC64 Handheld y The Spectrum Handheld. Se trata de dos dispositivos de tipo concha que apuestan por un formato muy familiar para cualquiera que haya tenido una Nintendo DS o una Game Boy Advance SP, pero centrados por completo en los ecosistemas de Commodore 64 y ZX Spectrum.
Un concepto muy claro: ordenadores míticos convertidos en consolas portátiles
Detrás de estos lanzamientos hay una idea sencilla pero potente: coger aquellos microordenadores de los 80 que muchos usaban como primer “PC gaming” casero y empaquetar su experiencia en una portátil de uso directo, sin configuraciones complicadas. En lugar de replicar el ordenador completo, teclado incluido, estos modelos se enfocan en el juego puro y duro.
Commodore 64 y ZX Spectrum fueron, especialmente en Europa y países como España y Reino Unido, la puerta de entrada a los videojuegos y a la informática doméstica. Mientras que el C64 llegó a vender entre 17 y 22 millones de unidades a nivel mundial, el Spectrum se convirtió en todo un símbolo de la escena británica y española, con un catálogo inmenso y muy variado.
Con THEC64 Handheld y The Spectrum Handheld se busca condensar ese legado en un formato portátil: consola de tapa abatible, cruceta, botones de acción y una selección cerrada de juegos de serie, pero con la posibilidad de ampliar la biblioteca gracias a una ranura para tarjetas microSD.
El resultado son dos dispositivos que, aunque se inspiran en ordenadores, se comportan como consolas portátiles retro de libro: se encienden, eliges un juego y a jugar, con opciones para quien quiera profundizar un poco más y conectar accesorios externos.
Diseño tipo concha y una estética muy reconocible
Visualmente, ambas consolas comparten casi todo. Se trata de dispositivos de formato clamshell o concha, con una pantalla en la parte superior y los controles en la inferior. Este diseño no solo protege el panel cuando no se usa, sino que permite llevar la consola en un bolsillo o en una mochila sin miedo a rayar la pantalla ni dañar los botones.
En el frontal encontramos una cruceta a la izquierda, cuatro botones de acción a la derecha y, sobre ellos, otro grupo de botones adicionales para funciones específicas. Entre los dos lados se reparten varios controles temáticos (siete en total), pensados para acceder a menús, gestionar estados de guardado o cambiar configuraciones de emulación sin tener que bucear en opciones complicadas.
La diferencia más evidente entre modelos está en el acabado exterior. La versión basada en Commodore 64 recurre a un tono beige clásico que recuerda al ordenador original, mientras que la del Spectrum opta por un negro muy reconocible, inspirado en los diseños de Sinclair. En algunos conceptos y prototipos se ha jugado también con la textura de los botones: plástico duro en la C64 y una sensación que remite a las teclas de goma en la Spectrum.
Pese a las reminiscencias ochenteras, el dispositivo se siente moderno en la mano: dimensiones compactas, unos 136 x 26 x 86 mm y un peso alrededor de los 165 gramos, lo bastante ligero para sesiones largas sin que se haga incómodo, pero con la suficiente presencia para no dar sensación de juguete barato.
Pantalla IPS, chip ARM y autonomía justa para sesiones cortas
A nivel técnico, THEC64 Handheld y The Spectrum Handheld comparten prácticamente las mismas especificaciones. En el centro de todo está una pantalla IPS de 4,3 pulgadas con resolución de alrededor de 800 x 480 píxeles (en algunas fichas se habla de 800 x 430, en otras de 840 x 480), más que suficiente para juegos pensados originalmente para televisores CRT de la época.
En el interior se monta un procesador ARM de cuatro núcleos a 1,2 GHz acompañado de 256 MB de RAM, una combinación modesta si la comparamos con las consolas de emulación más potentes del mercado, pero más que sobrada para mover sin problemas juegos de 8 bits e incluso recrear las diferentes variantes de los ordenadores originales.
La batería es de 2.000 mAh, con una autonomía estimada en torno a tres horas de juego continuado. No es una cifra espectacular para los estándares actuales, pero entra dentro de lo habitual en este tipo de portátiles retro compactas. La recarga se realiza mediante un puerto USB-C, así que se puede usar prácticamente cualquier cargador moderno compatible, aunque en algunos paquetes no se incluye adaptador de corriente, solo cable.
El sonido corre a cargo de dos altavoces estéreo, uno a cada lado del frontal, y se mantiene el clásico conector jack de 3,5 mm para auriculares. Quien prefiera jugar sin molestar a nadie podrá enchufar unos cascos tradicionales sin depender de adaptadores ni Bluetooth.
Conectividad y ampliación: de la microSD al teclado externo
Uno de los puntos fuertes de estas portátiles es que no se limitan a los juegos incluidos de fábrica. Cada modelo trae una ranura para tarjetas microSD que permite cargar ROMs adicionales, siempre que se obtengan de forma legal, ampliando de forma prácticamente ilimitada la biblioteca disponible.
Además, las consolas no se quedan en el uso puramente portátil. Incluyen un puerto USB-A pensado para conectar teclados y joysticks externos estándar, como ocurre al conectar dos mandos en RetroPie. Esta opción es especialmente interesante en el caso del Spectrum y el C64, donde numerosos títulos recurrían al teclado para acciones concretas o incluso como método de control principal.
Gracias a esta combinación de microSD y periféricos, las máquinas pueden transformarse en pequeños sistemas de juego de sobremesa: basta con conectarlas a un teclado y un joystick para acercarse bastante a la sensación de un ordenador clásico simplificado, aunque no haya salida directa a la televisión en estas versiones portátiles.
Los controles propios de la consola también son personalizables en muchos casos, como aprender a configurar los controles del emulador. Es posible reasignar botones, ajustar combinaciones o adaptar la disposición a cada juego, algo muy útil teniendo en cuenta que los títulos originales no se diseñaron con este tipo de mando en mente.
Emulación avanzada de múltiples modelos de Commodore 64 y ZX Spectrum
Más allá de los números de hardware, donde realmente se la juegan estas consolas es en la emulación, y muchos usuarios recurren a guías sobre cómo configurar RetroArch para afinar su experiencia. Tanto THEC64 Handheld como The Spectrum Handheld ofrecen una serie de modos que permiten acercarse bastante al comportamiento de los equipos originales, algo que muchos aficionados puristas valoran especialmente.
En el caso del ZX Spectrum, la máquina es capaz de emular las variantes más populares del sistema: Spectrum 16K, 48K, 128K, +2, +2A, +3 y +3e, además de modos específicos que permiten ajustar la velocidad de ejecución. Opciones como overclock y underclock sirven para acelerar juegos que en su día iban algo lentos o, al contrario, reproducir con mayor fidelidad la experiencia original.
Por su parte, la portátil basada en Commodore 64 emula C64 PAL y NTSC, C64C, C64SX, PET64 y C64 GS, cubriendo tanto las variantes domésticas más conocidas como modelos menos habituales. De este modo, se pueden recuperar comportamientos concretos de ciertos juegos o demos que dependían de una configuración específica del hardware.
Esta capa de emulación avanzada se suma a otras funciones habituales en consolas retro modernas, como guardar y cargar estados de partida, ajustar filtros de imagen o cambiar el escalado de la pantalla. No son características revolucionarias, pero sí aportan comodidad a quienes quieren jugar sin las restricciones técnicas de hace 40 años.
Catálogo inicial: 25 juegos preinstalados en cada consola
De fábrica, cada versión de la consola llega con 25 juegos preinstalados. No se trata solo de tirar de memoria histórica y meter los mismos títulos de siempre, sino de combinar clásicos de la época con producciones más recientes que han mantenido vivos ambos sistemas.
En el caso de THEC64 Handheld, la lista incluye nombres muy conocidos como Boulder Dash, Speedball 2: Brutal Deluxe o Paradroid, junto a propuestas modernas y muy valoradas dentro de la escena del C64 como A Pig Quest o Sam’s Journey. También se encuentran títulos como Nebulus, Hunter’s Moon Remastered, Knight ‘n’ Grail, Aztec Challenge o Steel Ranger, entre otros.
The Spectrum Handheld viene con su propio repertorio, en el que destacan Manic Miner, Head Over Heels, Skool Daze o Starquake, auténticos emblemas del catálogo del ordenador de Sinclair. A ellos se suman otros clásicos como The Great Escape, Avenger: The Way of the Tiger II, Zynaps o Bugaboo the Flea, conocido en España como La Pulga y considerado uno de los primeros grandes éxitos del videojuego español.
Según las distintas listas facilitadas por los fabricantes y distribuidores, entre las dos portátiles se supera el medio centenar de juegos preinstalados únicos, ya que no comparten catálogo. Esto da un cierto sentido a adquirir ambos modelos si se es especialmente fan de la época y se quiere cubrir tanto la vertiente C64 como la Spectrum.
Precio, reservas y ediciones coleccionista en España y Europa
En lo referente al precio, Blaze y Retro Games Ltd han fijado una tarifa de salida de 129,99 euros por cada modelo en Europa, con cifras equivalentes en dólares y libras (en torno a 129,99 dólares / 109,99 libras, según la región). Este coste es similar al de otras consolas de nicho dentro del mercado retro dedicado.
Las reservas están abiertas a través de la web oficial de los fabricantes y de tiendas especializadas como Funstock, además de otros distribuidores internacionales. Desde España se pueden adquirir sin problema, con envíos previstos para mediados de octubre de 2026; en algunas comunicaciones se concreta el día 15 como fecha objetivo para los primeros despachos.
Para quienes busquen algo más exclusivo, se ha anunciado una edición coleccionista limitada a 2.000 unidades por modelo, con un precio aproximado de 149,99 euros. Este paquete incluye una funda rígida para transportar la consola con mayor seguridad y una revista conmemorativa: una edición especial de Zzap! en el caso de THEC64 Handheld y otra de Crash para The Spectrum Handheld, dos cabeceras históricas muy ligadas a la escena de estos microordenadores.
Al tratarse de un producto orientado a un público muy concreto, no se espera una distribución masiva en grandes superficies. Es más probable encontrar estas portátiles en tiendas online especializadas en retro y en los canales directos de los fabricantes, al menos durante los primeros meses tras su lanzamiento.
Un nicho retro que crece entre la nostalgia y la especialización
El movimiento de Blaze y Retro Games Ltd encaja en una tendencia clara de los últimos años: el auge de las consolas retro dedicadas. Tras el éxito de mini consolas como NES Mini, Super Nintendo Mini o Mega Drive Mini, era cuestión de tiempo que el foco se dirigiese a sistemas todavía más antiguos, como los ordenadores de 8 bits.
En este contexto, Commodore 64 y ZX Spectrum ocupan una posición privilegiada. No solo por el tamaño de sus catálogos, sino porque fueron la base sobre la que se construyó buena parte de la industria del videojuego europea, especialmente en Reino Unido y España. Para muchos jugadores veteranos, su primer contacto con los videojuegos no fue una consola, sino una pantalla de fósforo verde y un teclado de goma.
Las nuevas portátiles no pretenden competir en potencia con las máquinas de emulación generalista, a menudo más baratas y versátiles, o los emuladores todo en uno para PC, sino ofrecer una experiencia centrada, con una selección de juegos cuidada y un diseño que apela directamente a la memoria del usuario. Ese enfoque de producto muy específico explica en parte su precio, más alto que el de algunas alternativas chinas, pero respaldado por licencias oficiales y una curaduría de contenidos más trabajada.
Para quienes ya disfrutan de las versiones de sobremesa de THEC64 o The Spectrum, estas portátiles pueden verse como un complemento natural: las mismas sensaciones, pero listas para llevar al sofá, al tren o al viaje de fin de semana, sin necesidad de cables, televisor ni montajes adicionales.
Con todo este contexto, THEC64 Handheld y The Spectrum Handheld se sitúan como una propuesta llamativa dentro del panorama retro actual: dos consolas portátiles que, sin estridencias y con un enfoque bastante sobrio, permiten recuperar los mundos del Commodore 64 y el ZX Spectrum en un formato cómodo, ampliable mediante microSD, con emulación flexible y un buen puñado de clásicos preinstalados, pensadas tanto para quienes vivieron aquella época como para curiosos que quieran entender, con un solo dispositivo en las manos, por qué estos ordenadores marcaron a tantas generaciones en Europa.

