- Acer ha confirmado un aumento de precios en equipos con RAM y SSD a partir del 20 de febrero.
- El ajuste nace en Japón, pero se prevé impacto progresivo en otros mercados, incluido Europa.
- Ordenadores portátiles, sobremesa, convertibles, Chromebooks y proyectores serán los más afectados.
- La compañía no ha concretado el porcentaje exacto, aunque se barajan incrementos cercanos al 20% en algunos equipos.
Acer ha confirmado que ajustará al alza los precios de una parte importante de su catálogo de productos para PC, una decisión que llega en pleno encarecimiento de la memoria RAM y las unidades SSD. El fabricante se suma así a una tendencia que ya se veía en otras marcas del sector y que podría notarse también en el mercado europeo, incluido el español, en las próximas semanas.
La compañía ha anunciado que estos cambios comenzarán a aplicarse a partir del 20 de febrero, dejando un margen muy limitado para quienes quieran comprar a los importes actuales. Aunque el comunicado oficial parte de la filial japonesa, el contexto global de escasez de memoria hace pensar que los nuevos precios terminarán trasladándose a otros países conforme se agote el stock antiguo.

Subida de precios desde el 20 de febrero: margen de compra muy limitado
Según el aviso difundido inicialmente por la división de Acer en Japón, la revisión de tarifas se aplicará de forma efectiva el 20 de febrero sobre los productos vendidos en su tienda oficial en línea. La empresa deja claro que las compras realizadas hasta el 19 de febrero mantendrán el precio actual, de modo que todo lo que se tramite antes de esa fecha no se verá afectado por el incremento.
La matización es relevante: no basta con dejar un producto en el carrito o en una lista de deseos. Si el pedido no se completa antes del cambio de tarifas, el sistema aplicará directamente los nuevos importes a partir del día 20, incluso aunque el artículo se hubiera añadido días antes.
Por ahora, el fabricante no ha detallado de forma oficial el porcentaje exacto de la subida que se aplicará a cada categoría de producto. No obstante, tomando como referencia los movimientos de otras compañías del sector, se maneja la posibilidad de que muchos ordenadores lleguen a ser alrededor de un 20% más caros, especialmente los modelos más recientes y con mayores capacidades de memoria y almacenamiento.
La comunicación lanzada desde la cuenta japonesa de Predator Gaming incide en que se trata de una revisión general de precios en la tienda oficial de la marca, centrada en equipos para PC. También se menciona que la compañía seguirá intentando ofrecer una buena relación calidad-precio, aunque el escenario actual de costes complica mantener las cifras anteriores.
Memoria RAM, SSD y sistemas de refrigeración disparan los costes
El motivo central de este incremento está en el aumento continuado de los precios de la DRAM y las unidades SSD. La industria tecnológica atraviesa una auténtica crisis de memoria, con una demanda en alza y una oferta limitada que ha presionado a toda la cadena de suministro. Tanto la tecnología NAND como la DRAM se han encarecido lo suficiente como para hacer inviable mantener los mismos precios de venta al público.
Este encarecimiento afecta de lleno a cualquier dispositivo que dependa de estos componentes: portátiles, ordenadores de sobremesa, tablets y equipos preensamblados para gaming son los primeros candidatos a subir de precio. Cuanto mayor sea la cantidad de memoria RAM y de almacenamiento SSD integrada, más evidente será el impacto en el coste final del producto.
El contexto no se limita a la memoria. Los sistemas de refrigeración también han visto incrementado su coste, con subidas medias que se sitúan en torno al 10%. La razón está en el encarecimiento de materiales básicos para su fabricación, como el cobre, el aluminio, el níquel y el estaño utilizado en soldaduras, lo que añade una capa extra de presión al precio de los ordenadores, especialmente los de sobremesa.
En equipos de torre, la presencia de disipadores más voluminosos para CPU y GPU (como las RTX 5090 y 5080 FE) y sistemas de refrigeración más complejos hace que el peso del cobre y el aluminio sea mucho mayor que en un portátil. A este escenario se suma el hecho de que las fuentes de alimentación también están experimentando incrementos de coste, lo que contribuye a que el precio final del hardware se dispare en toda la gama media y alta.
La situación no es aislada ni exclusiva de Acer. Firmas como ASUS, Maingear o Framework ya habían comunicado ajustes similares en los últimos meses, reflejando un movimiento generalizado en el sector del PC. El fabricante taiwanés se limita ahora a seguir la misma tónica, trasladando al consumidor una parte de esa subida de costes que venía acumulándose desde hace tiempo.
Qué productos se verán afectados por la subida
En los comunicados difundidos hasta ahora, Acer deja entrever que el incremento se centrará en todos los equipos que integren memoria RAM y almacenamiento SSD. Hablamos tanto de ordenadores portátiles como de PC de sobremesa prearmados, portátiles gaming, convertibles y Chromebooks, que dependen en gran medida de estos componentes clave.
También se apunta a que otros dispositivos aparentemente menos evidentes, como ciertos proyectores con funciones de Smart TV, podrían sufrir subidas de precio. Estos equipos incluyen procesador, memoria y almacenamiento interno para ejecutar un sistema operativo y aplicaciones de streaming, por lo que el coste de los componentes de memoria y refrigeración también les pasa factura.
En el lado opuesto, la compañía aclara que no todo el catálogo se encarecerá de inmediato. Algunos portátiles y sobremesas podrían mantener temporalmente su precio actual por corresponder a stock antiguo, fabricado antes de la última oleada de subidas de costes en RAM y SSD. Mientras ese inventario siga disponible, es probable que se conserven los importes previos, algo que podría aprovecharse en mercados como España si llegan unidades a distribuidores locales.
Por su parte, periféricos y accesorios que no incorporan memoria o almacenamiento —como ratones, teclados o determinados dispositivos externos— no tendrían por qué verse afectados por este ajuste, al menos en la misma medida. El propio mensaje de la marca apunta a que los aumentos se centrarán en «productos para PC» en los que la memoria y las unidades SSD sean una parte fundamental del coste.
Además, desde la cuenta japonesa dedicada a la gama Predator se remarca que se trata de una revisión focalizada en los ordenadores para gaming y equipos de alto rendimiento, un segmento en el que las configuraciones con mucha RAM y grandes SSD son habituales. En consecuencia, los usuarios que busquen portátiles gaming o PC preconstruidos con especificaciones elevadas serán probablemente quienes noten antes la subida.
Impacto potencial en Europa y oportunidades de compra
Aunque el anuncio oficial se ha realizado en Japón, el problema de fondo es global y afecta por igual a la industria en Europa. El encarecimiento de la DRAM, la NAND y otros materiales esenciales no entiende de fronteras, por lo que resulta razonable pensar que los cambios acabarán reflejándose también en el mercado europeo y español a medida que se renueve el inventario.
De entrada, la subida se hará efectiva en la tienda online japonesa de Acer, pero el patrón habitual en este tipo de ajustes es que los distribuidores y tiendas de otros territorios mantengan los precios mientras dispongan de stock comprado a tarifas anteriores. Cuando esas existencias se agotan y llega nuevo producto ya encarecido en fábrica, es cuando las subidas se hacen visibles para el consumidor.
Para los usuarios en España y el resto de Europa, esto se traduce en una ventana de oportunidad relativamente corta: quien tenga pensado renovar portátil, sobremesa o equipo gaming Acer puede encontrar todavía unidades a precios «viejos» en comercios físicos y en tiendas en línea, tanto de la marca como de mayoristas y minoristas locales.
Ese margen, sin embargo, no será indefinido. El propio sector da por hecho que, si la crisis de memoria se mantiene durante los próximos meses, más fabricantes ajustarán al alza sus tarifas y los distribuidores irán adaptando sus catálogos conforme repongan existencias. En el mejor de los casos, los equipos con configuraciones más modestas podrían ver subidas más suaves, mientras que los modelos con mucha RAM y grandes SSD serían los más castigados.
En paralelo, se espera que las personas que quieran montar o actualizar su PC por piezas se enfrenten a un escenario de precios más altos en módulos de RAM, SSD, sistemas de refrigeración y fuentes de alimentación, lo que complica el típico plan de renovar sólo un componente manteniendo el presupuesto a raya; por eso conviene consultar una guía para acertar al elegir CPU.
La teoría que manejan analistas y fabricantes es que, si la oferta de memoria y componentes clave vuelve a normalizarse a medio plazo, los precios podrían relajarse ligeramente. No obstante, por ahora todo indica que el ajuste de febrero será solo un paso más en un proceso de encarecimiento que la industria viene arrastrando desde hace tiempo.
Con este movimiento, Acer se alinea con el resto de grandes marcas de hardware que ya están reflejando en sus catálogos el coste real de producir equipos con componentes cada vez más caros. Para los usuarios de España y Europa, el mensaje entre líneas es claro: si se está valorando comprar un portátil, un PC gaming o un sobremesa Acer con buena cantidad de RAM y SSD, conviene revisar ofertas actuales y decidirse antes de que los nuevos precios terminen llegando a todos los canales de venta.